En la mañana de Navidad, Harry se despertó con la desagradable sorpresa de Draco derramando una copa de agua fría en su cabeza. Al sentir el agua se despertó abruptamente, sentándose de un golpe y descubriendo que estaba empapado. Draco no podía parar de reír a carcajadas mientras veía a su primo.

-¿Y eso porque fue?- Demando harry algo molesto.

-Es navidad- replico Draco entusiasmadamente, mientras daba pequeños brinquitos por la emoción. –Los regalos están abajo y el abuelo dice que no podemos empezar a abrirlos hasta que tú no estés despierto y bajes-

Harry pestaño algo sorprendido. –¿Todos están despiertos? - pregunto mientras desviaba su mirada hacia la repisa de la chimenea, donde vio la hora en el reloj que descansaba encima. –Son las 5 de la mañana- exclamo con tono sorprendido y algo incrédulo.

Draco sonrió con malicia –Tengo mis maneras-

-Espero que no hayas ido derramando copas de agua fría en la cabeza de cada uno de mis abuelos- murmuro harry, mientras salía del enredo de cobijas.

-No seas estúpido-replico Draco. – Solo le ordene al elfo doméstico que hiciera mucho ruido fuera de todas las habitaciones-

Harry frunció el ceño al escuchar a su primo. – Eso no es justo. Solo lograste meter en problemas al elfo-

Draco se encogió de hombros sin darle mayor importancia al comentario. – Es solo un elfo. De todas maneras el abuelo no va a meter en problemas a nadie en el día de Navidad. Padre dice que él es….mmm… accidental de esa manera-

Harry se rio entre dientes al escuchar – Creo que quieres decir "Sentimental" no accidental- corrigió sintiéndose muy orgulloso por haber aprendido esa palabra la semana anterior. Le gustaba aprender palabras y su significado.

-Eso fue lo que yo dije- le respondió Draco y tomo el brazo de harry impacientemente.- Vamos-

Soltando su brazo del agarre, le respondió – No hasta que me haya secado la cara. No voy a bajar goteando como si fuera un perro mojado-

-Dobby- grito Draco, el elfo domestico apareció y bajo su cabeza.- Tráele al maestro Aries una toalla- le ordeno. El elfo se desapareció solo para regresar a los segundos con una tolla seca y esponjosa. Harry la toma de los delgados brazos del elfo.

-Gracias- dijo harry amablemente. Los ojos del elfo se agrandaron llenos de sorpresa, pero no dijo nada al agachar su cabeza. Harry seco su cara rápidamente y le extendió la toalla al elfo. – Feliz Navidad Dobby-

Dobby se veía como si hubiese sido golpeado por un tren, la incredulidad y shock estaban escritos en el elfo. –Feliz Navidad maestro Aries, Dobby esta deleitado en servir a tan noble familia y afables jóvenes magos- y con un pop desapareció.

Ahora que harry estaba seco no tenía más razones para retener a Draco, así que dejo que su primo lo guiara por el masivo corredor de la vieja casa. Harry no podía evitar el estar divertido por el entusiasmo de Draco. La navidad era divertida y todo, pero harry nunca había recibido mucho, solo algunos juguetes rotos de Dudley. El esperaba con anticipación el recibir mejores presentes este año por supuesto, pero no veía el punto en arrastrar a todo el mundo fuera de la cama cuando el sol ni siquiera había salido.

Finalmente llegaron al salón, al mirar alrededor se le corto el aire ante la impresión, la vista que tenía adelante era sobrecogedora. Un enorme pino estaba en el centro, iba desde el piso hasta tocar con la punta el techo, adornado con pequeñas hadas de verdad y docenas de decoraciones mágicas, todas moviéndose, emitiendo luces multicolores o sonatas de navidad. Los adultos estaban sentados en un semi círculo, cada uno con una pila de presentes al lado. Harry pensó que las pilas eran bastante generosas, pero eran nada en comparación a las dos montañas que estaban esperando por ellos al pie del árbol.

Abraxas se rio entre dientes, ante la expresión de su nieto. – Feliz Navidad chicos-

-Feliz Navidad abuelo- respondieron a coro harry y Draco, después compartieron una sonrisa antes de lanzarse a escavar en sus pilas.

Mientras harry veía su pila e iba abriéndolos no pudo dejar de notar lo costosos que eran, se sorprendió no solo por esto sino por la gran cantidad que había recibido. Arcturus y Melania le dieron un antiguo juego de ajedrez mágico "Le perteneció a mi abuelo Phineas Nigellus Black" le había dicho Arcturus, por su parte Melania le había dado un juego de túnicas nuevas y una caja de caramelo preparado por ella, que era fácilmente lo más delicioso que había probado nunca. Pollux e Irma le dieron algunos juguetes mágicos que ya no estaban a la venta, de hecho parecían venir de una colección exclusiva, había un set de armadura de juguete que hacía a la persona casi invisible, junto con una espada de juguete que no infligía heridas, pero que creaba la ilusión de haberlas infligido por casi una hora y un osito de peluche que cantaba canciones, jugaba y curaba heridas, junto con muchos otros juguetes. Cassiopeia le dio a harry una colección de libros mágicos para niños con fotografías que se movían y sonidos muy realistas. El tío Marius y la tía Clytemnestra un juego de trenes que se movían por su cuenta, hacían pequeños sonidos y emitiendo humo de diferentes colores. Druella, Lucius, Narcisa y Draco le dieron una cesta con una increíble variedad de dulces de todo tipo. Abrumando ante tal muestra, lo embargo un sentimiento de gratitud profundo, sus ojos se llenaron de lágrimas, se levantó para acercarse y agradecer a cada uno de sus parientes.

Pollux le revolvió el cabello cariñosamente, Arcturus le dio una palmadita en el hombro, Irma y Melania le dieron cada una un beso. Y solo cuando llego hasta Abraxas fue que harry se dio cuenta que no había recibido un regalo de su abuelo, pero eso no lo freno.

-Gracias señor por invitarme a pasar la Navidad en su casa- le dijo sinceramente.

Abraxas no pudo frenarse y se rio a carcajadas – De nada mi niño, pero aun no les he dado a ti ni a Draco mis regalos-

Cuando Draco escucho esto salto del piso y se colocó al lado de Harry, abraxas levanto su varita y convoco dos cajas grandes, que volaron hacia los chicos desde las puertas del salón. Harry y Draco arrancaron el papel de regalos emocionados y jadearon al mis tiempo.

-Escobas - los chicos exclamaron.

-Cometas 260- dijo abraxas con una presumida sonrisa. – Tienen encantamientos entrenadores, para evitar que se caigan o pierdan el control, pero van a tener buena velocidad y completa movilidad- pauso por un momento – Después del desayuno podemos ir al jardín y les enseño como volarlas. Y quizás Lucius y yo podamos sacar nuestras escobas y tener un dos a dos en un partido de Quidditch-

Lucius murmuro un poco en protesta pero se calló cuando su padre le dio una mirada molesta. En cambio Harry y Draco apenas podían esperar, prácticamente inhalaron sus huevos y tocino, al terminar corrieron a sus cuartos para ponerse sus pesadas túnicas de invierno rápidamente. Bajaron y esperaron junto a la puerta por abraxas y lucius.

Harry había disfrutado de volar en su escoba de juguete anteriormente, pero el volar en una real era algo incomparable, se movía en ella como pez en el agua. En cuestión de minutos después de haber estado en ella por breve tiempo, estaba zigzagueando en el aire, todas las preocupaciones olvidadas mientras sentía el viento en su rostro. Draco había tenido un poco de dificultad al principio, pero abraxas resulto ser un instructor paciente para sorpresa de todos y después de media hora decidió que estaban listos para un simple juego de Quidditch. Abraxas y Harry se unieron contra lucius y Draco, mientras jugaban solo con la Quaffle, el primer equipo en llegar a 100 puntos ganaba.

Abraxas era un jugador excelente y resulto que harry tampoco eran un mal jugador, juntos devastaron a Lucius y a Draco en el primer juego, antes de cambiar de parejas. El segundo juego era adultos contra niños, los adultos ganaron, aunque Draco y harry le siguieron de cerca. A harry no le hubiese importado un tercer juego pero Draco estaba dolido por haber perdido dos veces, lucius no había querido jugar desde el principio y abraxas estaba comenzando a sentir los efectos de su edad. Así que se dirigieron hacia la casa con buen espíritu, lucius incluso revolvió el cabello de harry y draco antes de subir para cambiarse antes de cenar.

-El abuelo era el capitán del equipo de Quidditch de Slytherin en Hogwarts por 5 años- le explico Draco mientras iban hacia sus habitaciones. – Pudo haber jugado en el equipo de Inglaterra si hubiese querido pero dicha actividad estaba por debajo de el por supuesto-

Harry fue hacia su habitación y se cambió utilizando las túnicas nuevas que había recibido de Arcturus y Melania, eran de un azul claro que combinaba con el nuevo color de sus ojos, todavía no se podía acostumbrar a mirarse al espejo y ver los ojos de alguien más en su rostro, aunque disfrutaba de no tener lentes.

Mientras reflexionaba en esto escucho un pequeño toque en la puerta –Adelante. Era el tío Marius.

-¿Cómo estas llevándolo Aries?- le pregunto.

-Bien- le respondió harry. – Ayer fue un poco loco pero hoy ha sido divertido- sonrió. – Las escobas son brillantes-

El tío Marius sonrió- James va a estar emocionado, tienes que decirle lo bien que vuelas, va a estar orgulloso-

La expresión de harry se tornó seria – ¿Voy a poder regresar a casa?-

Su tío dudo un poco – Creo que tenemos una buena oportunidad de lograrlo. Abraxas puede haber ganado una batalla esta mañana con su regalo de navidad, pero con eso se las ha arreglado para traer a Pollux y Arcturus juntos, que según mi conocimiento no tiene precedentes. Creo que ellos dos acordaron hacer lo que fuera necesario para que tú crecieras dentro de una casa de familia Black. Abraxas no va a ver lo que le pego-

-Nosotros somos una casa de familia Black- comento harry.

-Exactamente- comento tío Marius sonriendo. – Es por eso que digo que creo que tenemos una buena oportunidad de lograr que regreses a casa. Estas haciendo un muy buen trabajo, sigue así y quizás logremos ir a casa mañana-

Harry se había ido acostumbrando a la buena cocina desde que había dejado la casa de los Dursleys, pero la cena de navidad en la casa Malfoy opaco cualquier cosa que había imaginado. Multitud de platos cubrían la mesa: vegetales preparados en una docena de diferentes maneras que hacían la boca agua, simples papas al vapor, elegantes soufflés, una magnifico pavo, cordero y muchos más. Harry no podía elegir sus favoritos entre tantos esplendidos platos, así que lleno su plato con un poco de cada uno.

Durante la cena los adultos conversaron entre unos y otros sobre un poco de todo, desde política hasta recetas de pudines de navidad, sus voces fueron subiendo de volumen y sus argumentos más vehementes mientras el fino vino corría en sus copas. Una particular discusión fue tomando fuerza a medida que avanzaba hasta finalmente hacer erupción justo antes de comer el postre.

-Estaba estupefacta, sencillamente estupefacta la otra noche en baile de navidad del ministerio- Druella comentaba. – Hortensia Selwyn estaba llevando una túnica en el más horrible tono purpura que he visto nunca y con un sombrero verde además! Ella que es tan rellena, caminaba pavoneándose por todo el baile, saludando a todo el mundo, conversando, riéndose con aquella actitud superior, mientras en realidad se veía como una berenjena gigante mal rellena!-

Cassiopeia levanto una ceja y respondió maliciosamente –Querida yo estaba en el baile y no vi nada malo con el gusto de Hortensia- levanto su copa y tomo un trago de vino relajadamente. – Después de todo, ella no era la que estaba llevando una túnica Fucsia-

Druella la miro de reojo y le respondió – Era un delicado tono rosa, como tu muy bien sabes Cassiopeia-

Cassiopeia sonrió dulcemente – Si eso, era un delicado tono rosa, me estremezco al pensar cómo se vería un intenso tono rosa. Tu resaltabas más que esa horrible mujer Umbridge.-

Druella saco su varita y lanzo un hechizo Punzante a Cassiopeia quien lo esquivo fácilmente, por su parte Cassiopeia ya había sacado su varita y estaba lanzando un hechizo.

-Serpensortia- grito y una viciosa cobra voló desde el extremo y aterrizo encima de la mesa justo enfrente de Druella quien se aterrorizo, ante la vista, parándose abruptamente, derribando la silla en el proceso. La serpiente la ignoro al alejarse y se dirigió hacia Draco que estaba sentado justo al lado de su abuela.

Harry que estaba al frente de Draco vio la mirada de terror que apareció en el rostro de su primo. La cobra levanto su cabeza posicionándose para atacar su presa y sin dudarlo un momento harry agarro a la serpiente por la cola y la jalo lejos de Draco. La serpiente comenzó a sisear ferozmente y se volteo para atacar a harry.

-Necio Niño- siseo.- Ahora morirás tú en vez del otro-

Por alguna extraña razón no sorprendió a harry que el pudiera entender a la serpiente, quizás tenía algo que ver con el hecho de las impresionantes cosas que habían pasado en su vida las semanas anteriores. De cualquier manera, harry no se paró a sorprenderse ante este nuevo hecho, sino que reaccionó inmediatamente.

-Déjame en paz- siseo harry.

La serpiente se paralizo y se quedó viendo fijamente a harry con cautela. – Tú hablas el noble lenguaje de las serpientes – observo.

Harry se encogió de hombros, dándose cuenta por primera vez de la extraña habilidad que acaba de descubrir.- Supongo que si-

La serpiente inclino la cabeza.- Perdóname mi señor por haberme preparado para atacarte. No sabía quién eras-

-Está bien, pero promete que no vas atacar a nadie más-

-Mi señor es misericordioso- replico la cobra.- Yo obedeceré sus órdenes con gratitud-

Harry soltó la cola de la serpiente con cuidado y la cobra dándose la vuelta procedió a deslizarse por el brazo de harry hasta enroscarse cómodamente.

-Tengo hambre mi señor. Me sentiría honrada si me proveyeras de nutrientes para apaciguarla-

Harry tomo un pedazo del jugoso pavo lo coloco en un plato y lo dejo al pie de su silla.

-Gracias mi señor- respondió la serpiente mientras se deslizaba del brazo por la silla hasta el piso donde devoro el pavo. Harry sonrió a la serpiente a pesar de todo y después volvió su mirada hacia el resto de sus parientes. Todos estaban viéndolo paralizados y mudos.

-¿Hice algo incorrecto?- pregunto nervioso.

Pollux se rio con alegría y se limpió las lágrimas de sus ojos.-¿ Incorrecto? Eres un Parselmouth Aries, nada podría hacerme más feliz!-

Arcturus olfateo emocionadamente.- Yo estoy poco sorprendió en realidad- dijo con aire de suficiencia, aunque la sonrisa tonta que tenía, casi como si fuera un niño ante un regalo espectacular, decía todo lo contrario. – Ciertamente tu provienes de dos linajes de familias sangre pura del más alto nivel en Inglaterra-

-Eso fue cool Aries!- exclamo Draco- Fue como en los cuentas, casi si fueras el propio Slytherin o …- de repente se calló.

-O el señor oscuro- termino lucius, con expresión impenetrable en su rostro que no dejaba mostrar sus pensamientos.

Abraxas se sonrió. – Ciertamente, ciertamente. ¿Por cuánto tiempo has sabido que hablas Parseltongue pequeño?-

-¿Es parseltongue, el lenguaje de las serpientes?- pregunto harry. Su abuelo asintió. – Me acabo de enterar señor-

Cassiopeia estaba incrédula. – Te acabas de enterar ahora, justo cuando estabas hablando a la serpiente? Entonces por qué agarraste su cola si no sabías que podías controlarla?

Harry se encogió de hombros. – Iba atacar a Draco-

Narcisa respondió a esto con una pequeña sonrisa. – Eso fue muy valiente de tu parte Aries.-

-Normalmente yo diría imprudente- observo abraxas. – Pero supongo que ahora sabes cómo manejarte entre serpientes mucho mejor de lo que yo lo haría- comento mientras se recostaba en su silla – Gran merlín un Parselmouth en la familia- dijo soltando una carcajada – Que regalo de Navidad! Yo digo que celebremos- dijo llamando al elfo domestico.- Dobby trae el postre-

Más tarde esa noche Arcturus, Pollux y Abraxas estaban sentados en el estudio del último, fumando de sus pipas y tomando sorbos de sus vasos con Firewhisky. – Creo que aries debería de venir y quedarse con nosotros- dijo abraxas – Tenemos espacio demás para que un niño corra y beneficiaria ambos, Draco y harry, el crecer juntos-

Arcturus sonrió maliciosamente – Si crees que voy a permitir que el futuro cabeza de mi familia crezca en la mansión Malfoy estas gravemente equivocado-

-Cállense ustedes dos- replico Pollux. – Esto ya no se trata sobre obtener nuestro mezquino beneficio. Ninguno de nosotros puede darse el lujo de dejar al otro tener el control sobre el muchacho, no especialmente ahora que descubrimos la verdad sobre su poder y herencia-

Abraxas se rio entre dientes – Un Parselmouth! No hay duda de que Aries va a crecer para ser un poderoso mago algún día-

-El muy bien podría ser el próximo señor oscuro- comento Pollux con voz temblorosa por una combinación de orgullo y terror.- El verdadero heredero de Slytherin-

-Él podría llamarse en vez del "Señor Tenebroso" el "Señor Black" – dijo Arcturus soñadoramente. – Por cientos de generaciones los magos temblarían al sonido de nuestro nombre de familia "Black"-

- Si tú no tienes la intención de que crezca con ninguno de nosotros, que sugieres entonces que hagamos Pollux?- pregunto abraxas mientras tomaba una larga calada de su pipa.

-Un compromiso por supuesto- respondió Pollux. – El chico continuara viviendo con los Squibs. Esta acostumbrados a ellos y de esa manera esta igualmente ligado a nuestras familias. Cassie ira a vivir con ellos. Y así comenzara a ensañarle al chico.-

-Quiero que Draco asista junto con Aries a esas sesiones- insistió abraxas.

- Me parece justo- concedió Pollux. – Irma y yo seguiremos adelante con nuestros planes de movernos a Grimmauld Place, así los muchachos pueden pasar tiempo allá, al igual que acá en la mansión Malfoy-

-Aries debe pasar el verano conmigo y Melania en Francia- Arcturus añadió.

-Eso me parece bien- comento abraxas. -Quizás hasta enviemos a Draco para que pase parte del verano. Francia le hará bien a los muchachos.-

-Está acordado entonces- finalizo Pollux y los otros asintieron. Abraxas volvió a llenar los vasos con un movimiento de su varita y los tres magos se unieron en un brindis.

-Por Aries Sirius Black, el verdadero heredero de Slytherin!-