Capítulo 12
Aclaración: Ni Elvendork Nigellus (autor original de esta historia) ni mi persona tenemos ningún derecho sobre la propiedad intelectual de Harry Potter.
Traducción aprobada por el autor original.
A finales de Agosto los chicos y Sirius comenzaron a preparase para su partida, con el corazón pesado al ir llegando al final de sus vacaciones de verano. Ni Harry ni Draco podían recordar el haber pasado un verano tan maravilloso y Sirius había comenzado a sentirse cómodo en su papel como papa de Harry. Ninguno de los tres sentía emoción en volver a la vida diaria de perpetuas intrigas que son las casas de los Malfoy y Black.
Sin embargo, cuando el primero de Septiembre llego, todos se reunieron en el salón de entrada con sus baúles, se despidieron de Arcturus y Melania y viajaron vía trasladador hasta Windermere Court, donde Marius, Clytemnestra y Cassiopeia los recibieron.
-Bienvenidos a Casa niños- saludo Cassiopeia. – Estoy esperando con ansias a nuestra primera clase del año el lunes. Estoy confiada en que descubriré que han estado trabajando diligentemente en sus hechizos.-
-Si tía Cassie.- replicaron Harry y Draco al unísono. Ambos se habían vuelto bastante competentes en varios hechizos básicos, aunque Harry era mucho más fuerte cuando los decía en Parseltongue. Él estaba altamente tentado a utilizar el Parseltongue para todos sus hechizos, era mucho más fácil, pero como esperaba mantener fuera del conocimiento de la tía Cassie esta habilidad, se había forzado a aprenderlos de manera tradicional.
-Tu madre me dijo que ella quiere que vayas directamente a casa en lo que llegaras Draco.- dijo Clytemnestra. – Puedes utilizar la chimenea. Vamos a enviar a Mopsy contigo de manera que lleve tus cosas-
-Gracias tía Clytemnestra. Nos vemos mañana Aries, Tío Sirius-
-Nos vemos Draco- dijo Harry, mientras Sirius le daba una palmadita cariñosa a Draco y este salía hacia el salón.
-En cuanto a ustedes dos- dijo Marius. – Pollux ha estado preguntado por ti. Los sanadores dicen que su enfermedad se ha empeorado y falta poco para que llegue el final-
Harry y Sirius se cambiaron en sus mejores túnicas y viajaron por Flu hasta Grimmauld Place. Kreacher los escolto hasta la habitación principal, donde Pollux yacía en el centro de la cama silenciosamente. Irma estaba sentada calladamente al lado, parecía que no había dormido en días.
-Hola Sirius querido- saludo Irma.- Hola Aries, fue bueno de tu parte el venir- vio de reojo a la forma durmiente de su esposo. – Estuvo preguntando por ti hoy en la mañana, pero pierde y retoma la conciencia cada cierto tiempo. No sé cuándo despertara de nuevo.-
-Está bien abuela- replico Sirius, su rostro inusualmente solemne. –Vamos a esperar aquí por un rato. ¿Por qué no te vas a descansar por un rato?-
Irma asintió y se levantó de su silla. – Kreacher, prepara la cama en la vieja Habitación de la Ama Úrsula. Voy a dormir ahí por el momento. Prepara la vieja habitación del Amo Sirius y la del amo Regulus para Aries-
-Si ama- grazno el elfo doméstico y salió para cumplir sus órdenes.
-Va a estar tan complacido de que estés aquí.- dijo mientras acariciaba con su fría mano el rostro de Harry. – Tú bisa abuelo podrá tener una extraña manera de mostrarlo pero se preocupa por ti profundamente.-
Harry asintió, intentando no llorar, no sabía cómo responder. Era quizás un comportamiento extraño para un niño que había visto cómo sus padres eran asesinados cuando tenía un año, pero Harry nunca había experimentado realmente la muerte, no que él lo recordara.
Irma se secó los ojos con su pañuelo. – Tenía 12 años cuando Pollux y yo nos casamos. El tenia trece, es extraño. He pasado la mayor parte de 6 décadas deseando fervientemente que el bastardo me dejara en paz. Pero ahora cuando parece que el viejo tonto se está preparando para hacer precisamente eso, descubro que deseo que haga todo lo contrario y se quede conmigo. – dijo rompiendo a llorar. - ¿Qué voy hacer sin ti?-
Sirius alcanzo a su abuelo y la abrazo, dejándola llorar en su hombro. – Todo va a estar bien abuela- susurro a su oído. – Aries y yo nos vamos a encargar de cuidarte. Todo va a estar bien.-
Logrando con eso que Irma llorara aún más fuerte en las túnicas de Sirius. Harry continúo ahí parado, incómodamente sin saber qué hacer.
Esa noche cuando Harry había ido a la cama en la vieja habitación de Regulus e Irma había retomado su puesto al lado de su esposo, fue cuando Sirius decidió cambiarse a sus ropas Muggles, salió de la casa y se apareció en un viejo bar Muggle que solía frecuentar con James. Había sido un día difícil, Sirius y Harry habían tomado turnos para sentarse al lado de Pollux, pero el viejo mago despertaba con poca frecuencia. Cuando lo hacía, tendía a hablar incoherentemente sobre Dumbledore o hablaba con gran elocuencia sobre la bella visión de Grindelwald. La familia sabía que el final se estaba acercando, pero no habían esperado que viniera tan pronto. En todo caso Sirius hubiese imaginado que sería Arcturus quien se iría primero. Hacia el final de su visita él había estado llamando a Harry "Sirius" y a Sirius "Orión", al pobre Draco lo llamaba "Regulus", lo cual no tenía ningún sentido, pero el chico rubio lo había tomado con buen espíritu.
Sirius entro al aglomerado Bar, pidiendo una tartaleta y una cerveza, tomo asiento en la esquina donde los Merodeadores solían sentarse. Todos habían venido la noche en que la mama de James había muerto, Sirius y James habían venido cuando se enteraron de la muerte de Regulus. Mientras se sentaba en el familiar puesto, descubrió que casi podía imaginarse a sus amigos alrededor de él.
James se hubiese sentado al frente de él, por supuesto, hablando sobre lo bella que era Lily y lo suertudo que era de tenerla finalmente o repitiendo constantemente la última historia sobre la nueva palabra que Harry había dicho. Remus hubiese estado a la izquierda de Sirius, calladamente sosteniendo su baso sonriendo suavemente en los momentos apropiados. Él podía mantenerse callado buena parte de la noche, pero cuando hablara sus palabras serian oro. Peter hubiese estado sentado a su derecha, prestándole atención a cada palabra que James dijera, como siempre. Sirius levanto su cerveza a sus amigos invisibles.
-Por ustedes amigos- susurro.
-Bien, bien, bien- dijo una familiar voz. – Si es nada menos que Sirius Black-
Sirius se dio media vuelta para ver a Remus Lupin mirándolo fríamente. Había estado temiendo esta confrontación desde que había salido libre. Su viejo amigo se veía terrible, demasiado delgado y con cabello gris para lo cual estaba demasiado joven.
-Moony- dijo Sirius, su voz quebrándose un poco. – Es bueno verte-
Los ojos de Remus se estrecharon. – No me llames así Black. Tu abuelo habrá sido capaz de engañar al Wizengamot para que te dejaran salir, pero ambos sabemos lo que tú eres-
-Te aseguro Remus que no puedes odiarme más de lo que yo mismo hago por todo lo que sucedió- replico Sirius seriamente.
Remus se rio amargamente. - ¿De verdad? Así que dime, ¿Azkaban te hizo arrepentirte por haber entregado a James y Lily a las manos de Voldemort, además de al pequeño Harry? ¿O te arrepientes es porque lograste con eso que tu maestro muriera?-
-¿De verdad crees, que no daría lo que fuera por haber sido yo quien muriera en vez de James?- grito Sirius. Algunos de los Muggles se voltearon a verlo, pero la mayoría se mantuvo pendiente de sus propios asuntos. Esa era una de las razones por las cuales los Merodeadores solían ir. – Y lo que lo hace peor Moony es que yo sé que es mi culpa pero no pude hacer nada-
Remus le dio a Sirius una mirada extraña. – Casi podría creer que eres sincero- su expresión se volvió dura. –Pero tú siempre fuiste un buen actor-
Sirius sonrió. – Pero no contigo ni con James. Tú siempre podías saber cuándo estaba mintiendo.-
-Aparentemente no en los momentos en que importa-
-No estaba mintiendo Moony- dijo Sirius en un susurro ronco. –Por favor, tú eres el único amigo que me queda. Déjame explicarte.-
Remus pensó por un momento. – Te voy a una sola oportunidad-
-Gracias- dijo Sirius suspirando con alivio.
-No lo estoy haciendo por ti- espeto Remus – Si me preguntas es más de lo que mereces. Pero James te hubiese escuchado, aun a pesar de todo. Estoy viviendo en la vieja casa de mis papas. ¿Asumo que recuerdas donde es?-
Sirius asintió.
-Nos vemos allá mañana al medio día- dijo Remus.
Sirius hizo una mueca. – Lo siento Moony. No puedo, tengo que ir al almuerzo de los domingos en la mansión Malfoy-
-Por supuesto- se burló Remus. –No puedo alejarte de tus almuerzos con Mortifagos-
-¿Qué te parece más tarde? ¿Quizás a las 4 de la tarde?-
Remus asintió con renuencia. – A las 4 en punto-
-Allí voy a estar- prometió Sirius. Remus solo negó con su cabeza y dio media vuelta.
Después de haber terminado de comer su tartaleta y beber su cerveza, fue hasta Windermere Court para recoger sus pijamas y de regreso a Grimmauld Place. Harry había estado más que contento al utilizar una de las viejas pijamas de Sirius, pero él se había rehusado a utilizar una de las viejas pijamas de su padre. Entro a la casa para descubrir a Marius aferrado a su vaso con Firewhisky
-¿Estas regresándote a Grimmauld Place esta noche?- pregunto.
Sirius asintió. –Solo vine para recoger unas pijamas.
-¿Cómo esta Pollux?-
Sirius se encogió de hombros. – No muy bien. Ha despertado algunas veces, pero no ha estado lucido. La abuela dice que estaba preguntando por Aries esta mañana-
-Es bueno de tu parte el hacer esto- dijo Marius.- Sé que tú y Pollux nunca fueron cercanos-
-El me saco de Prisión- sonrió Sirius. – Supongo que se lo debo. En cualquier caso, lo estoy haciendo más que nada por la abuela. No esperaba que ella tomara esto tan fuerte-
Marius sonrió. – Curioso, como a veces los que más odiamos son por los que más nos preocupamos en lo profundo-
-Y viceversa- acordó Sirius y le conto a su tío sobre el encuentro que había tenido en el bar con Remus.
-¿Remus Lupin?- pregunto arrugando la frente. – Eso me recuerda. ¿Sabías que el vino por acá hace un par de años?-
-¿Remus vino?- Sirius estaba sorprendido. -¿Por qué?-
-Estaba buscando a Harry Potter y si recuerdo bien, venia por órdenes de Dumbledore-
-¿Harry?- Sirius arrugo la frente. - ¿Logro descubrir la verdad?-
Marius asintió. – Prácticamente-
-¿Por qué no fue con Dumbledore y le conto todo?-
-Cassie intervino-
Los ojos de Sirius se agrandaron. - ¿Qué hizo?-
-No lo sé- replico Marius. – Ella lo llevo hasta su habitación. Cuando el bajo se fue sin decir ni una palabra. Y ella me dijo que se había encargado de todo-
-¿Un hechizo de Memoria?- sugirió Sirius.
Marius asintió. – Creo que eso es lo más probable. Cassie siempre ha sido muy buena en esa área-
Sirius le dio las gracias a su tío por la información antes de regresar a Grimmauld Place. En el camino a su vieja habitación paso por la biblioteca y tomo un grueso tomo sobre hechizos de memoria. Una vez arriba, se acostó en su cama y ojeo el libro, buscando formas para restaurar las memorias que han sido modificadas o borradas. Parecía que no habían muchas opciones, pero había un hechizo que se veía prometedor y en la opinión de Sirius no se veía particularmente difícil.
Dejo el libro en su mesa de noche, apago las luces y se dejó llevar por el sueño. Quizás si había una manera en que él podría retomar la confianza de Remus.
Esa noche en el Colegio de Magia y Hechicería de Hogwarts, Dumbledore se retiró a su habitación con su cocoa preferida y su novela preferida de Fifi LaFolle. Se cambió a sus pijamas florales y pantuflas purpuras y se acurruco en su butaca favorita al lado de la chimenea. Se sumergió en la historia sin mayor dificultad, cuando un pequeño toque en la ventana lo trajo de nuevo al presente. Viendo hacia la ventana descubrió una lechuza en la oscuridad.
Con un movimiento de su varita abrió la ventana y dejo pasar a la lechuza, una carta estaba agarrada a su pata, la tomo y procedió a leerla.
Querido Director Dumbledore,
Como usted podrá recordar, solicito que cuando la segunda varita hecha con la pluma de su fénix como núcleo fuera vendida se le informara. Como también recordara la primera fue vendida a Tom Riddle hace muchos años. La segunda varita fue vendida hace un mes aproximadamente a Aries Black, el hijo del reciente liberado Sirius Black. El joven niño Black tiene tan solo 10 años así que dude en hacer la venta debido a la restricción de menores de edad. Pero Cassiopeia Black estaba con él y ella insistió en que les vendiera la varita de manera inmediata. Habiendo lidiado con la Señorita Black en el pasado, estoy seguro que va a estar de acuerdo con mi decisión.
Espero que esta información le sea útil, aunque me encontraría profundamente agradecido si no revelara que le pase esta información. Semejante revelación sería mala para el negocio y además probablemente traería problemas con la formidable Señorita Black.
Sinceramente.
Artemius Ollivander.
Dumbledore suspiro y coloco la carta en la mesa de al lado. Esto requería investigación inmediata. Al parecer tendría que esperar a otro momento para regresar a su novela. Mando un Patronus a Severus, llamando al maestro de pociones a su oficina y se colocó una túnica decente antes de bajar los escalones.
Severus Snape entro a la oficina del director momentos más tarde.
-¿Qué sucede Director?- pregunto bruscamente. – Estaba preparándome para retirarme por la noche-
-Gracias por venir tan rápidamente Severus- dijo Dumbledore. – Te aseguro que no te hubiese pedido que vinieras si no fuera por un tema de gran importancia. ¿Deseas un caramelo de Limón?-
-No gracias-
-Como desees. ¿Severus que sabes sobre Aries Black?-
-¿El mocoso del convicto?- espeto Severus. – Prácticamente nada. Nunca lo he conocido.-
-Pensé que quizás habías escuchado algo por medio de tus otros contactos-
-Soy un Sangre Mestiza Dumbledore. Difícilmente me muevo en los mismos círculos sociales que los Black y Malfoy- respondió fríamente.
-¿Pero y tus otros contactos con Lucius?-
Carraspeando Severus añadió. – La mayoría de los hombres no discuten sobre los hijos de la hermana de su esposa con sus socios. Sin embargo Lucius Malfoy no es como la mayoría de los hombres. En algunas ocasiones ha hablado sobre el chico.-
Dumbledore se acercó un poco. -¿Y?-
-Al parecer el chico se parece a su padre, en apariencia y en comportamiento. Esta mimado y es arrogante, ama el involucrarse en horribles bromas. Su socio en crimen parece ser el hijo de Lucius.-
-¿Y su familia alienta este tipo de actividades?-
-Su familia parece estar bajo la equivocada idea de que Aries es un mago de gran talento, así que le dejan salirse con la suya en la mayoría de las ocasiones. Lucius dice que el chico no tiene nada fuera de lo ordinario, aunque admite que quizás el chico tiene un particular don con las artes oscuras.- Severus se rio. – Al parecer el viejo Malfoy está altamente apegado con el chico y ha invitado a Black a que lo llame "Papa"-
-Sirius es el Nuero de Abraxas- observo Dumbledore. - ¿Es algo tan extraño que haya pedido que lo llame así?-
Severus sonrió. –Abraxas insiste en que Lucius se dirija a él como "Padre"-
Dumbledore se sorprendió. – Entiendo-
-Mi impresión es que Lucius está resentido con la influencia que el chico tiene en la familia, pero no tiene poder para oponerse contra su padre.-
-Si no me equivoco recuerdo que Abraxas es un mago con el cual no es buena idea hacerse enemigo por una tontería.- dijo Dumbledore con una sonrisa.
Severus asintió. – He conocido al viejo Malfoy solo en un par de ocasiones, pero me dio la fuerte apariencia de poseer poder y astucia, al igual que una habilidad por lograr las cosas que se propone.-
-En mi opinión me parece difícil de creer que el chico se va a ganar el respeto de Abraxas sin razón alguna- murmuro reflexivamente Dumbledore.- ¿Lucius ha hablado sobre alguna razón por la cual su padre tiene la opinión que tiene?-
Severus negó con la cabeza. –No. Solo que es el sentimentalismo de un viejo. Sin embargo, ha dejado en claro que el mocoso también ha capturado el corazón del viejo Black.-
-¿Arcturus y Pollux?-
Severus asintió.
Dumbledore arrugo la frente. – Tiene que haber algo que no te está diciendo. Ni Arcturus ni Pollux han sido nunca acusados de ser sentimentalistas. Quiero que mantengas tus ojos abiertos y tus oídos atentos. Infórmame de cualquier cosa que aprendas sobre el chico.-
-¿Por qué este repentino interés en Aries Black? – pregunto Severus.
-Hoy descubrí que Aries compro hace un mes una varita de Ollivander-
-¿Y tú punto es?- No es tan fuera de lo común que una familia sangre pura ignore las restricciones en esa área y al ministerio nunca le ha importado.-
Dumbledore tomo una respiración profunda. – La varita que Aries compro es hermana de la de Voldemort.-
-¿Y tú crees que eso es algo significativo?-
-No lo sé- admitió Dumbledore. – Pero tú dijiste que el chico tiene una buena capacidad en las artes oscuras y la familia piensa que él tiene gran potencial. Conociendo a los Black y Malfoy como lo hacemos, no es difícil adivinar a que se refiere eso.-
Severus negó con su cabeza. – Lo que tú pides no es tan sencillo como parece. Lo que te he dicho ahorita lo he obtenido de conversaciones casuales a lo largo de estos tres años. Inclusive Lucius Malfoy tiene mejores cosas que hacer que quejarse sobre su sobrino.-
-Lo más seguro es que tú vas a ser el futuro Jefe de Casa del chico. ¿Podrías coordinar una reunión con el chico antes de que venga al colegio?-
-Eres bruto- soltó Severus. -¿Tienes alguna idea de lo que hará Sirius Black en el momento en que se entere de que muestro interés por el chico?-
-Buen punto- admitió Dumbledore.
-¿Quizás el hombre lobo tendrá más suerte?- sugirió Severus.
Dumbledore suspiro. – Tristemente el Señor Lupin ha sido menos útil desde la trágica muerte de Harry Potter-
-A veces me pregunto porque aun te sigo ayudando después de ese pequeño fiasco-
-Porque continuas teniendo la visión completa de todo el asunto.- dijo Dumbledore. Tú sabes cuán importante nuestro trabajo es-
-Lo hago.- admitió Severus. –Voy a mantenerme atento por si escucho cualquier noticia sobre Aries Black. Pero no espero descubrir mucho.-
-Cualquier información que puedas proveernos puede sernos vital Severus.- dijo Dumbledore. – En cualquier caso, deberemos de monitorear al chico con cuidado una vez llegue a Hogwarts. Quizás con poco de ayuda podremos alejarlo del camino erróneo de su familia.-
-Veremos Director-
Severus dejo la oficina de Dumbledore y el viejo mago una vez más subió las escaleras hacia su cuarto, lamentándose por haber pospuesto su novela para otra noche.
Tiempo record total, aquí tienen el nuevo capítulo. Como sé que todos deben estar preguntándose como ira la reunión entre Sirius y Remus ya estoy trabajando en la traducción de ese capítulo. Lo más seguro es que lo publique mañana en el transcurso del día.
No prometo nada, pero dependiendo de la energía que tenga capas y subo dos capítulos más esta semana. Mil gracias por sus review me dan muchos ánimos y estimulan a seguir traduciendo.
