Cap. FINAL

Era ya medio día, y la casa era un caos total de gente. Personal de la florería que arreglaba cada escalera y paso con muchas gardenias y rosas blancas, lazos vaporosos y moños primorosos, gente corriendo de un lado a otro intentando poder hacer su trabajo más pronto que los otros, y viendo el reloj con apremio, se acercaba la hora y todo era un hervidero de gente y detalles para la gran boda.

Bella caminaba de un lado a otro con intranquilidad, su vestido listo para ponérselo mientras el maquillista y la peinadora estaban casi al borde del infarto porque ella no se dejaba arreglar. Era uno de los eventos más importantes del año, y obvio que todo lo que pasara sería un gran noticia en revistas y programas del corazón.

—¡Por favor, Señorita Ya es hora de peinarla! — Bella podía ver las cámaras de televisión dándose un agasajo con todos los detalles, no podía respirar de los nervios. Ya no podía aplazar mas todo.

Finalmente se fue sentar y maquillista y peinadora comenzaron a hacer lo suyo a velocidad luz. Mientras ellos trabajaban, ella se dejó ir en sus pensamientos.

Sin saber cómo había pasado, en un momento dado se vio a si misma caminando por el pasillo, la música sonaba y el ambiente de gardenias y rosas blancas saturaba su olfato llevándole mas nervios que calma. La gente la miraba con beneplácito, mientras los flashes se sucedían unos tras otros. Y finalmente el gran momento.

Cuando el sacerdote hizo la gran pregunta, todos esperaban la respuesta, Bella simplemente sonrió, mientras Alice decía: Si, acepto. Un coro de aplausos se desbordó en cuanto Jasper la tomó en sus brazos y le dio un beso emocionado. Por fin estaban casados.

Rosalie estaba entre los presentes como invitada aunque no había hecho aún las pases con su hermano, Emmett feliz de ver a la pareja finalmente unida, abrazó a su esposa Rosalie y tocando su barriga de casi siete meses emocionado porque pronto tendrían a su primer hijo, y Rosalie sabía que Jasper la perdonaría por el sobrino que venía en camino, y por su arrepentimiento verdadero. Ella hizo muchas cosas para finalmente unirlos a todos como lo que eran: Una familia.

Luego de dos años de ir y venir con Alice, Rosalie finalmente les hizo ver la realidad. Las cosas mejoraban enormemente. Bella como madrina de la boda, era toda nervios, aunque se suponía que ya debía haber superado esa etapa después de todo lo ocurrido y reconocer que finalmente ella era la escritora y que tenía que vivir como figura pública, el separarse emocionalmente de Jasper fue doloroso pero realmente necesario, ya que ocasionó mas daños que bien.

Y a pesar de todo, tenían una muy buena conexión. Aunque Bella sabía que debía dejarles espacio para que ellos vivieran su vida sin su interferencia. Se habían hecho mucho daño y lo sabía, eso la entristecía profundamente, sin embargo fue feliz de saber que había soluciones, que había felicidad para ellos.

En medio de la pista de baile, la pareja se veía intensamente dichosa, Bella desde un balcón veía la escena contenta, le hubiera encantando que Ángelo estuviera con ella, pero quien lo iba a decir, que iba a encontrar el amor en un italiano que le propuso vivieran juntos y es lo que estaban haciendo. Y ahora ella se encontraba sola en el balcón sin nada mejor que hacer, hasta que una voz la sacó de su ensimismamiento:

—¿Me concede este baile Señorita?—Ella sonrió ruborizada y aceptó, mientras el hombre la tomaba de la cintura y la hacia girar con gracia entre sus brazos.

—¿No crees que ya es tiempo de cerrar el pasado y darse una oportunidad Bella?—ella se mordió el labio y lo miró a los ojos, Carlisle siempre había sido un hombre de verdades y tacto. Y siempre con algo que decir en todo momento.

—No pueden seguir más tiempo alejados, y lo sabes Bella, esto no es bueno para ninguno de los dos…—él esperaba la respuesta de ella, mientras seguía con el movimiento suave de la música.

—No lo sé Carlisle, hemos hecho mucho daño, y no quiero tener mas en mi conciencia, yo…—Él la interrumpió:

—Bella, ¿por una vez en la vida quieres tratar de ser egoísta y pensar en ti? Alice es feliz con Jasper, Rosalie esta casada con Emmett, las cosas se han arreglado por fin con todos, todos son felices menos Edward y tú, ya basta de pensar en los demás, ¡ve hasta donde te llevó el pensar en los demás!—Bella sintió esas palabras como bofetadas de verdad.

—Por haber sido egoísta fue que pasó lo que pasó. Jasper no estuvo con Alice por mi culpa, porque si yo no hubiera sido tan débil y tan cobarde entonces hubiera…—Esta vez fue Esme quien habló con al voz calmada y fría.

—Los hubiera no existen Bella, lo bueno o malo que hemos hecho se queda con nosotros y no podemos cambiar el pasado pero si podemos mejorar el presente para hacer un mejor futuro, si quieres quedarte con el pasado, ya no digas mas y deja entonces que te consuma, envenenándote cada vez más, sintiendo mas dolor, más humillación, más pena por ti. Pero si crees que vale la pena luchar por un futuro mejor, donde puedan ser felices, no solo tú, mi hijo también y los que estamos junto a ustedes, no lo dejes pasar Bella o cuando quieras, será demasiado tarde.—Esme le dio un beso en la mejilla y se llevó a Carlisle de su lado dejándola de nuevo sola con sus pensamientos.

Meses después:

Bella paseaba por la playa solitaria, en esos momentos estaba prácticamente desierta, su casa se encontraba a unos cuantos minutos caminando, pero necesitaba esa soledad. El cielo gris y plomizo presagiaba lluvia, y entonces lo vio. Caminaba de aquella forma elegante y en cierta forma felina, lo miró hasta que llegó a ella.

—Me dijeron que estabas aquí, espero no te moleste …—ella negó de inmediato con la cabeza. El sonrió ligeramente. Ella podía sentir la tersura de la arena, tan suave como harina, y el frescor del mar en su rostro, lo que le dio valor.

—Tú dirás Bella.—La última vez que se habían visto las cosas terminaron muy mal, ya que Bella se negaba a cualquier diálogo con Edward y él ya no quiso lastimarla mas, sin embargo su madre le dio alientos para seguir y esta era la última vez que Edward había prometido buscar a Bella, una última vez.

Ella no sabía como empezar, había tanto por decir, tanto por corregir.

Empezó a caminar y Edward la siguió intrigado.

—Edward, te agradezco infinitamente el espacio que me has dado, el hecho de no verte por el tiempo que estuve en Europa me sirvió de mucho —tragó saliva porque recordó que no fue fácil ese tiempo, ya que estuvo muy saturada de emociones.

—Sé que cometí errores, que debí hacer otras cosas, debí ser valiente y —Edward la miró a los ojos y le interrumpió:

—Las cosas pasaron, y ya quedaron en el pasado Bella. No fuiste la única, todos cometimos errores que nos costaron muy caro. —Eso trajo a su mente el desafortunado intento de boda que tuvo con Ewan, un muy guapo escocés que le atrajo de manera irresistible y que pensó que había sido amor sincero. Fue algo tan espectacular lo que le hizo sentir que cuando al final esperaba que le dijera: Acepto. No pudo. Miró sus hermosos ojos grises y con dolor le pidió disculpas, no era a quien deseaba decirle: Si, acepto.

Ni como decir que él no quiso volver a verla, lo que le hizo…¡Dios, que vergüenza sentía cada que lo recordaba! Haberse echado a correr en plena iglesia, con metros y metros de seda blanca alrededor suyo, las miradas confundidas y sorprendidas de todos los presentes y ella corriendo hacia la limosina para irse directo a casa.

Todo eso hizo pasar a un hombre para darse cuenta que seguía profundamente enamorada de Edward. Y aunque en un momento pensó que podía continuar con la boda y tratar de hacer feliz a Ewan, simplemente no pudo. Y eso le lastimaba mucho, por haber lastimado a su vez a otra persona inocente. Finalmente hace poco recibió una carta de él donde le perdonaba, y que esperaba que ella fuera feliz, eso le devolvió un poco de paz.

Y también enfrentar de una vez por todas la situación con Edward.

—Tienes razón Edward, he ido de error tras error y ya no quiero seguir así.—Edward me miró y tomó lentamente mi mano mientras una sonrisa se iba extendiendo por su rostro, dándole un aspecto tan magnifico y perfecto que hizo que me quedara embobada mirándolo.

—Eso quiere decir Bella, ¿que me das una oportunidad?— su voz suave y tierna me derritió por completo.—Te juro que no te arrepentirás, te haré muy feliz, y verás que soy otro hombre distinto del que conociste.—En el fondo Edward suspiró aliviado, cuando las noticias mencionaron que Bella se casaría, él se hundió en la tristeza y pensó en abandonar todo. Sin Bella nada tenía caso. Se fue a refugiar a una cabaña lejos en el bosque para no saber nada. Y efectivamente hasta que Alice fue por él a decirle que la boda no se había realizado y que Bella se había dado a la fuga, una pequeña chispa de esperanza brilló en su corazón. Ella le había hecho pasar momentos muy duros, su revancha fue muy dolorosa, pero afortunadamente para ambos, las cosas por fin tomaban el rumbo correcto.

Ella asintió contenta a Edward mientras, él la sostuvo contra él y depositó un suave beso en sus labios y Bella se prendió de su boca con ímpetu y pasión.

Epílogo:

Tiempo después:

La enorme Casa de los Cullen estaba llena de invitados, la fiesta era todo un éxito, los gemelos Emmett y Rosie corrían entre los juegos mientras un pequeño Jasper Jr. Intentaba atrapar un juguete en el arenero mientras su madre le ayudaba a hacer un castillo de arena. Su abultado vientre se bamboleaba mientras ella feliz cantaba con los demás. Faltaba poco para tener en brazos a su preciosa Arianne y contaba los días con verdaderas ansías ante un emocionado Jasper que la adoraba.

Edward y Bella llegaban en su BMW plateado, ella lucía espectacular con ese vestido azul eléctrico pegado a su cuerpo, Edward la besó antes de bajar y tuvo que hacer un gran esfuerzo para soltarla. Deseaba hacerle el amor ahí mismo. Sin embargo se separó de ella y corrió a abrirle la puerta y ayudarle a bajar. Ella sonrió feliz.

—Espero que les guste a los gemelos nuestros regalos—comentó Bella mientras cada uno llevaba una caja de regalo para sus sobrinos.

Al entrar, Esme y Carlisle los recibieron felices de verlos.

—Querida Bella, te ves tan radiante, se nota que les ha sentado a ambos el matrimonio—dijo Esme contenta de ver a su hijo tan dichoso, así como a su nuera tan … radiante.

—¿Verdad que se ve hermosa?

—Todas las mujeres Cullen son hermosas hijo, empezando por tu madre. —Carlisle le dio un beso tierno a su esposa mientras ella se sonrojaba.—Cariño, tu siempre tan galante—le contestó emocionada.

—Antes de que otra cosa pase, quiero que ustedes sean los primeros en enterarse… —Bella hizo una pausa y Edward la miró extrañado, ¿qué podría decir Bella … a menos que…? Un gesto de sorpresa y alegría se instaló en el rostro de Edward.

—¡Van a ser abuelos!— Si bien no había terminado de decirlo cuando Edward la levantó en brazos y la besó intensamente. Los demás se enteraron al ver la forma en que Edward besaba a Bella y sonreía emocionado.

—Ahhh algo me dice que seremos tíos…—Alice estaba feliz, realmente feliz de la noticia, ahora la familia aumentaría más y eso los hacia a todos felices, más de lo que eran ya.

Edward miraba arrobado a su esposa, mientras le acarició el vientre con ternura.

—¡Gracias, gracias por hacerme tan feliz!—Ella sonrió mientras decía emocionada:

—No Edward, gracias a ti por cumplir tu palabra, me has hecho muy feliz, y con un hijo en camino, mi felicidad no tiene limites. ¡Te amo y siempre lo haré!

En medio de aquella marea de alegría y felicidad, sabían ambos que eso solo sería el principio de una dicha largamente esperada. El pasado quedaba olvidado, y ahora tenían ante ellos una felicidad verdadera y la aprovecharían al máximo. Para eso vivían, para ser felices y so era solo el comienzo, un hermoso comienzo.

FIN

Chicas una mega disculpa, seguí muy enferma y apenas voy saliendo de una recaída, quería darles el final en mi cumpleaños pero ya no pude porque estaba enferma, aquí esta por fin el final. Ahora voy con las demás historias para no dejar nada inconcluso y seguir con mis historias, muchas gracias a todas aquellas que tuvieron la paciencia para esperar el final, de verdad que no quise atrasarlo tanto. Y bueno mil gracias a cada una de ustedes por sus mensajes, sus palabras de aliento para mi, las llevo como siempre en mi corazón, y ahora, dándome tiempos, seguiré escribiendo para continuar mis historias ya que ardo en deseos de seguir escribiendo.

Un abrazo y un beso a cada una de ustedes y nos estamos viendo en otro capitulo de otra historia. Esta concluye, pero hay otras que requieren continuidad, espero me sigan y les guste lo que continua.

Las adoro

Bella Cullen H.