Disclaimer: Nada de estos dos mundos me pertenece. Son completamente de S. Meyer y J. K Rowling
Carlisle.
Podía quedarme sentado en esta sala durante días, semanas, incluso años. Pero no. Tenía "una vida", y debía de seguirla con la mayor naturalidad posible. Mis hijos, mis muy amados hijos, por ellos debía de estar bien y demostrarles que puedo seguir adelante. Edward se preocupa en exceso, él piensa que cometeré una locura por todas esas cosas que tengo en mi mente. Nunca haría nada que pudiera herir a mi familia.
Nosotros acabamos de llegar a Forks, hace apenas un mes que estamos aquí. Los Quileutes saben de nuestra llegada, espero que no lo tomen a mal y siga en pie el tratado.
Esme. Mi adorada Esme. La extraño tanto, me siento tan solo sin ella, era mi compañera, mi esposa. Odio tanto haberla perdido de esa manera tan brutal, fui tan egoísta al quitarle su humanidad ¿Pero que podía hacer? Ella estaba al borde de la muerte cuando la encontré, si no la hubiera convertido de todas maneras habría muerto.
Alguien llamó a la puerta.
-Adelante- dije
Era Edward. Se sentó frente a mí, mirándome con súplica. Lo sabía, mis pensamientos lo abrumaban
-Carlisle, deja de atormentarte- dijo Edward
-Sabes que no puedo, no dejo de pensar en eso- dije mirándolo a los ojos
Edward era por mucho mi "hijo" favorito, él fue el primer integrante de esta familia y es el que me entiende mucho mejor.
-No fue tu culpa- dijo Edward
-Claro que sí, yo sabía que moría de ganas por tener hijos- dije
-Y nos tenía a nosotros, Carlisle, a ti nunca se te pasó por la cabeza que ella pudiera crear un niño inmortal
-¡Pero debí suponerlo!- alcé la voz- Debí de prever que ella haría algo así en cuanto me preguntó qué pasaría si convertía a un niño
-¡Carlisle, relájate por favor! – Me dijo Edward- Nosotros no sabíamos nada de ese niño. No fue tu culpa ni la de nadie, solo fue culpa de Esme
Me costaba aceptarlo, pero Edward tenía razón. Mis hijos y yo no sabíamos nada de ese niño, la verdad es que Esme fue muy inteligente al ocultarnos a ese niño…tal como lo hizo una vez Sasha. Los Vulturi la eliminaron a ella y al niño, todo frente a nosotros, pero antes todos nos tuvimos que someter a un interrogatorio. Alice al saber el destino que le depararía a Esme, me miró y con esa mirada me dijo todo.
-Papá, por favor, deja de atormentarte, no sabes el daño que nos haces a Jasper y a mí- me dijo Edward con un tono de súplica-
-Lo siento, hijo…- dije con un hilo de voz
-Vamos, ve al hospital y pide trabajo, seguro te lo darán- dijo Edward sonriendo
Lo miré y asentí. Conseguiría ese trabajo y volvería a ser el de antes. Tal vez intentaría nuevamente en que alguno de mis hijos estudiara otra vez la universidad, o a lo mejor los convencería de mudarnos de nuevo a un lugar nuevo.
Me levanté, me acerqué a la puerta pero Edward me detuvo.
-Creo que hay que quedarnos en Forks un tiempo- dijo Edward- Y dudo que alguno de nosotros quisiera estudiar otra vez, por lo menos no ahora.
Sonreí. Me preguntaba quien estaría en casa ahora, pero no me importaba ahora mucho, primero iría a conseguir ese trabajo en el hospital y después regresaría a platicar con mi familia acerca de nuestra nueva táctica.
