Disclaimer: Nada de estos dos mundos me pertenece. Son completamente de S. Meyer y J. K Rowling
Carlisle
Yo veía como Narcissa estaba muy feliz con mi familia, era muy agradable con ellos y todos la recibieron como yo esperaba. No dejaba de pensar en lo que me había dicho: que se iba a casar, estaba muy joven para hacerlo ¿no? Además saber que ella se alejaría de mí me ponía mal, me hacía sentir la necesidad de hacer algo para que se quedara. Entonces fuimos a mi estudio, ella veía fascinada las pinturas y mis libros, sabía que le gustaba mucho el arte, y sabía que algún día yo tendría uno de sus cuadros.
Cuando bajé noté que todos mis hijos estaba abajo, Emmett tenía una sonrisa pegada al rostro pero esa clase de sonrisas que decía claramente "te haré burla más tarde". Alice fue la primera en bombardearme con palabras
-Coquetéale, Carlisle, Edward dice que puede escuchar claramente la mente de los dos- miré a Edward
-No me mires así, Alice quería saber qué es lo que pasaba y le conté y fue cuando se volvió loca de emoción- dijo Edward riendo junto con Emmett
-Edward dice que ella está confundida, que está pensando seriamente en un tal Lucius- dijo Alice sonriendo- Carlisle, tú le gustas a Narcissa
¿Y ahora que seguía? ¿Mis propios hijos iban a organizar una cita para mí? Esto era ridículo.
-Si sigues así, lo haremos, Carlisle- dijo Edward
Rodé los ojos y me crucé de brazos. Entonces Alice se me acercó más y sonrío.
-También Edward me dijo que a ti también te gusta. Si dos personas se gustan ¿Por qué no están juntas? Así que ve por ella
-¿Me llamaste para decirme esto, Alice?- pregunté
-Si- dijo ella sonriendo
Sonreí. Bueno, por lo menos podría tener una oportunidad con Narcissa…. ¿Qué estaba pensando? Ella era una humana…casi, también era bruja y familiar de Ephraim Black.
-Mejor regresa, Narcissa parece que se va a morir del aburrimiento- dijo Edward
Sonríe y corrí hasta donde esta Narcissa. Ahora me sentía mucho más feliz, tal vez ahora si tenía una oportunidad con ella… ¿Ahora que pienso? No, tal vez yo pueda hacerle daño o algo peor.
-¿Todo bien?- me preguntó ella
-Sí, todo bien con los pequeños- dije sonriendo
Claramente pude escuchar como Edward y Emmett se quejaban ante eso. Sonreí y me acerqué a Narcissa.
Platicamos mucho tiempo, solo me di cuenta de la hora cuando ella me lo dijo, eran casi las 8 y ella debía volver. Bajamos y ella se despidió de los demás, prometiendo que iba a regresar a mostrarles más trucos. Sonreí. La lleve hasta su casa y vi algo extraño: dos lechuzas estaban paradas en la ventana
-Nosotros ocupamos las lechuzas para comunicarnos- dijo ella sonriendo- ¿te veré luego?
-Desde luego. Descansa, Narcissa- dije
Entonces hizo algo muy inesperado: me dio un beso en la mejilla. Ella se bajó completamente sonrojada y yo arranqué de nuevo. Cuando llegara a casa sería la burla de todos por una semana.
