Disclaimer: Nada de estos dos mundos me pertenece. Son completamente de S. Meyer y J. K Rowling
Narcissa
Ya han pasado por lo menos 5 meses desde que llegue a Forks y todo era mucho mejor de lo que había planeado. Ni Andrómeda ni yo nos hemos transformado en absolutamente nada y eso me hacía sentir bien. Mis primos los veía casi diario, cuando ellos salían de la escuela y lamentablemente Billy si sabe que estoy saliendo con un vampiro, de acuerdo, tal vez "salir" no sea la palabra adecuada pero ambos no la pasamos bien juntos. Billy no tardó mucho en decirle a Andrómeda, pero fue más sencillo hablar con Andrómeda que con Billy.
*Flashback*
-Andi, déjame explicarte- le había dicho
-¿Qué quieres decirme? ¿Qué estás con un vampiro?-
-No estoy con un vampiro, Andrómeda, por favor –
-Habla, Narcissa
-Solo nos llevamos bien, él es como otra persona más, yo no lo veo como un vampiro. Es atento y muy lindo conmigo, de verdad, me gusta mucho estar con él.
Recuerdo perfectamente como el rostro de enojo de Andrómeda cambió de estar enojada a tener una sonrisa irónica.
-Te gusta- dijo al fin Andrómeda
-No es cierto- dije yo nerviosa
-Claro que sí. Casi siempre estás fuera de la casa, supongo que con él, te gusta estar con él y como te trata. Narcissa Black, te gusta el vampiro doctor
-Sí me gusta, pero tú no debes de decir nada- dije sonriendo
-Como tú no dijiste nada de Ted, entonces yo no diré nada- dijo ella sonriendo- Bueno, no importa que sea un vampiro, solo no me lleves con él
*fin del Flashback*
Recordar ese primer momento en de verdad tuvimos como hermana en mucho tiempo, fue muy bonito. A partir de ese día estábamos juntas en nuestro tiempo libre, o ella estaba en mi cuarto o yo en el suyo. Era algo que jamás habíamos hecho.
También fue la primera vez que admitía que Carlisle me gustaba de verdad. Salíamos y me llevaba a muchas partes, me decía todas las cosas que sabía, todo era fantástico. Sus hijos eras muy divertidos, Alice era la que mejor me caía, siempre tan sonriente, a todos les gustaba que yo ayudara al mantenimiento de la casa con mi magia, aunque esa casa no lo necesitaba mucho. Una de las tantas tardes que pasé ahí, Carlisle me confesó que algunos vampiros tenían poderes sobrenaturales: Edward podía leer el pensamiento de todos, Jasper podía percibir y manipular las emociones de quienes están cerca de él, y Alice podía ver el futuro
Ya no usaba mi anillo de compromiso, ya no me interesaba en absoluto. Y creo que eso alegró mucho a Carlisle. La verdad yo también creía que le gustaba, me regalaba flores todos los días que iba a por mí, me tomaba de la mano y todas las noches yo amanecía con un recado de él pegado sobre mi cuaderno de dibujo. Todo era maravilloso. Y creo que hoy sería el día de decirle lo que en verdad sentía, y era la primera vez que lo hacía así que estaba muy nerviosa.
Hoy Carlisle dijo que me llevaría a festejar uno de los cumpleaños de Alice, Carlisle me dijo que debía de vestirme formal ya que Alice quería que fuera como una cena- baile, solo entre su familia y yo, se me hizo algo ilógico respecto a la cena pero acepté. Agradecí que Alice no pudiera verme a mí con mucha claridad, ya que yo había decidido hacerle un retrato como un regalo de mi parte. Andrómeda me había acompañado a comprar el vestido: uno azul que me llegaba hasta las rodillas, de manga tres cuartos; Andrómeda dijo que resaltaba mis ojos, y además yo tenía unos zapatos que combinaban a las perfección.
-¿Cuántos años cumple la vampira?- me preguntó Andrómeda mientras yo me veía al espejo
-No lo sé, muchos, pero hoy no es su fecha exacta de cumpleaños, ella no recuerda su vida humana por lo que no recuerda su fecha de cumpleaños. Así que los Cullen festejan su cumpleaños el día que ella llegó con ellos- dije sonriendo
Entonces alguien tocó el timbre, seguramente era Carlisle. Andrómeda salió disparada hacia la puerta diciendo que ella era la que abriría. Yo hechicé el cuadro que había hecho para que levitara hasta la salida. Andrómeda estaba afuera con Carlisle, ella se veía incómoda frente a él, cuando bajé el cuadro pude verlo con claridad: vestía un esmoquin y resaltaba mucho más su pálida piel.
-Te ves hermosa Narcissa- me dijo Carlisle
-Gracias, tú también te vez muy bien Carlisle- contesté sonriendo
El abrió la parte trasera del auto y guardó mi regalo ahí. Me despedí de Andrómeda y prometí llegar temprano. Carlisle me abrió la puerta de su coche y yo entré, al poco tiempo el entró y nos fuimos
-A estas alturas me siento tan muggle- dije yo riendo- se tantas cosas de ellos que bien yo podría hacerme pasar por una
-Algo debías de aprender en este viaje- dijo Carlisle riendo
Platicamos mucho tiempo, hasta que llegamos a su casa. El abrió mi puerta y después sacó el regalo de Alice. Estaba cubierto, por lo que no podría ver que era. Sonreí y saqué mi varita para llevarlo yo misma
-Cissy- no era la primera vez que me llamaba así, pero siempre me sorprendía- ¿Recuerdas que te dije que estaría la familia en esta cena?
-Claro- contesté mirándolo
-Bueno, desde Alaska vinieron unas "primas", las consideramos como nuestra familia, también son vegetarianas así que no tiene de que preocuparte- me dijo Carlisle
-¿Quieres decir que no puedo ocupar mi magia?- pregunté
-Así es, solo esta noche, Cissy- dijo Carlisle
-No te preocupes, hoy seré mucho más muggle- dije riendo
El me ofreció su brazo y yo lo tomé, con el otro brazo Carlisle cargaba mi regalo. Entramos y vimos que solo estaban los Cullen y muchas más personas que no conocía, seguramente eran sus primos de Alaska
Entramos y Alice fue la primera en recibirnos, y yo la abracé.
-Feliz cumpleaños Alice- le dije
Ella sonrió y me miró a mí y después a Carlisle. Después miró el gran regalo que Carlisle cargaba, mi cuadro. Ella lo tomó en seguida el cuadro y lo abrió, quedó fascinada: era un cuadro de toda su familia. En serio le había gustado
Después de eso, Carlisle me presentó con todos los invitados que de los Cullen. Conocí a Irina, Tanya, Kate, Carmen y Eleazar. Todos me cayeron muy bien y con todos pude platicar a la perfección. Después llegó la hora del baile, era extraño, esta era la fiesta más rara a la que había asistido. Kate e Irina se quedaron sentadas en la sala, platicando un poco más, mientras que las parejas estaban en la pista de baile: Jasper y Alice, Rosalie y Emmett, Carmen y Eleazar, y un forzado Edward con Tanya
Yo me reí al ver como Edward quería resistirse ante el baile. Entonces unas manos me rodearon la cintura por atrás y me habló al oído
-Van conmigo- me dijo Carlisle
