Disclaimer: Nada de estos dos mundos me pertenece. Son completamente de S. Meyer y J. K Rowling
Narcissa
Ya habían pasado 3 meses, los necesarios para que mi cumpleaños estuviera a la vuelta de la esquina. El tonto de Ted Tonks se había tardo de contestar mi carta, pero accedió a venir a visitar a mi hermana. Todo era un secreto, hasta mis tíos y primos sabían de esa visita. Yo estaba muy nerviosa, el día de mañana cumpliría 20 años, pero más que nerviosa estaba emocionada, mi primer cumpleaños sin la necesidad de que Bellatrix me regale un libro de magia tenebrosa.
Ese día llegaría Ted Tonks, así que mis tíos irían a recogerlos y traerlo a la casa. Yo sonreí. Tendía mucho tiempo libre para pintar, mi hermana estaría con Billy en el bosque y mis primitas estarían en la escuela. Toda la casa para mí, reí para mis adentros, no conocía a nadie así que no podía hacer una fiesta. Le había pedido a Carlisle que no nos viéramos hoy, ya que hoy sería un día enteramente familiar, además de que tendría a dos lobos en casa, Carlisle me dijo que no había problema.
Me puse a pintar, este era un nuevo cuadro, era un lindo florero que colocaría en la sala del tío Alphard. Me concentré mucho en aquella pintura que no me di cuenta que alguien estaba atrás de mí hasta que se refrescó la garganta, volteé y me dio un susto de muerte: era Andrómeda pero tenía un aspecto de tristeza, ella se dejó caer en mi cama y se puso a llorar.
-Andi, hermana ¿Qué tienes?- pregunté
-Cissy, llevo ocultándolo tres meses, pero ya no puedo, Billy se hartó de mí y ya no entra en fase desde entonces- dijo ella llorando
-Dime que te pasa, por favor, no llores- le pedí
-Cissy… no he tenido mi periodo- me dijo ella entre sollozos
Y no es que ella estuviera embarazada, es que su periodo había cesado y eso solo significaba una cosa: Andrómeda no podría tener hijos. La abracé. Demonios, hoy iba a llegar su novio a verla y ella no tendría cara para verlo. Por primera vez desde que ella se transformó sentí que odiaba ser una chica lobo.
-Andi, recuerda que tú puedes dejar de entrar en fase y volver a ser una humana normal- dije yo sonriendo- y tal vez podrás tener bebés
Y lloró con más fuerza. Odiaba verla así, ella siempre había querido tener un bebé. Entonces la miré
-¿En verdad mueres por tener un bebé?- pregunté mirando mi librero, ella asintió- ¿Estarías dispuesta a dejar tu licantropía por eso?
-Claro que sí, Narcissa- dijo ella mirándome
-Es que creo que leí algo en uno de los horrorosos libros que me regalo Bellatrix en mis cumpleaños, necesito estudiar, dame tiempo- le pedí sonriendo
Ella sonrió de nuevo. Miré el reloj, ya se acercaba la hora en que Ted llegaría, así que le pedí a Andrómeda que se fuera a bañar ya que olía a tierra. Ella sonrió y se fue a su cuarto. Yo guardé mis pinturas y me puse a leer de nuevo esos libros. Pensé que habían pasado minutos, pero cuando menos me lo esperé encontré a mi tío Alphard llamando a mi puerta, él me dijo que Ted ya estaba aquí. Yo me arreglé un poco y bajé a su encuentro
Claro que ya conocía a Ted Tonks desde la escuela, solo que ahora se veía más grande y tenía una expresión de emoción pegada a la cara. No lo salude, solo con un ademán con la mano fue suficiente. Entonces mi tío llamó Andrómeda
´-¿Quieres apostar a ver cuánto grita?- me preguntó tío Alphard
-No va a gritar, se lanzará a él y lo abrazará, creo que puede romperle la espalda- dije yo riendo
-Sí, creo que tienes razón- dijo mi tío riendo
Andrómeda bajó. Tenía sus ojos hinchados de tanto llorar, pero al ver que Ted estaba con nosotros se quedó parada, mirándolo fijamente. Después parpadeó y sonrió y se lanzó a Ted. Casi le rompe la espalda, tal como predije yo. Andrómeda besó a Ted, no le importo que estuviéramos aquí, después le dijo que lo amaba más que nadie en este mundo y que haría cualquier cosa por él. Salieron los dos, tío Alphard llevó la maleta de Ted a una de las habitaciones disponibles. Pasaron las horas, de pronto llegó Billy sonriendo.
-Andrómeda le mostró su secreto a su novio- dijo Billy- Y ella se improntó en él
Había dado en el blanco. Entonces Ted y Andrómeda siempre estuvieron destinados a estar juntos. Genial. Ahora tenía que estudiar para hacer esto más sencillo. Subí a mi cuarto y encontré que había un ramo de rosas rojas
-Preciosas- dije en voz baja
Me acerqué y tomé la nota del ramo, decía:
Ahora solo tú tienes mi corazón. Carlisle
Sonreí y guardé la nota en mi cuaderno de dibujo. Fui a mi librero y me puse a leer aquellos libros de pasta negra y dura que me había dado Bellatrix. Ahora que los volvía a leer todo tenía sentido, todo tenía que ver con la licantropía en la que nuestra familia estaba metida, pero era magia tenebrosa así que dudo que yo la llegara a usar en un fututo, solo este era un caso de emergencia. Leí por lo menos tres libros antes de llegar al adecuado.
-Por Merlín- dije al leerlo
Era un hechizo muy complicado, definitivamente era magia avanzada y tenebrosa. Esto afectaba su mente, encerraría sus poderes de chica lobo por un mes y eso le permitiría embarazarse. El libro decía que si en verdad llegaba a embarazarse no podría convertirse en lobo en lo que durara la gestación de su bebé. Lo había logrado, había conseguido una pequeña alternativa
Lo intentaríamos mañana en la noche, y para eso necesitaba la ayuda de los Cullen
