Disclaimer: Nada de estos dos mundos me pertenece. Son completamente de S. Meyer y J. K Rowling


Carlisle

No puedo creer que acepte a hacer esto, pero lo que menos creo es que todos mis hijos se prestaran a ayudar a Narcissa en esta locura. En cuanto Narcissa dijo exactamente las razones, Rosalie fue la primera en ayudarla, Alice no lo veía muy bien pero de todos modos aceptó. Edward y Jasper eran fundamentales en esto debido a sus poderes sobrenaturales. Emmett, Alice y yo serviríamos como defensa en dado caso que algo llegara a salir mal. Narcissa necesitaba un campo abierto donde tuviera completa visión de la luna, así que la llevamos a aquel claro donde solemos jugar béisbol.

Yo pasé por Narcissa y Ted Tonks. Ambos estaban muy nerviosos, Narcissa más porque sería ella quien iba a realizar este mismo hechizo a su propia hermana. Ted llevaba en una caja la varita de Andrómeda, desde que ella se había convertido su magia no era la misma así que había dejado de utilizar su varita. Andrómeda y Billy Black llegarían a ese claro en su forma de lobo, mientras que mis hijos seguramente ya estarían ahí.

No hablamos en todo el camino. Narcissa releía por enésima vez esa parte del hechizo, estaba tan nerviosa que le hablaba como si nada a Ted. Yo negué con la cabeza aún sin poder creer porque había aceptado algo así, poníamos en peligro la vida de Andrómeda y Narcissa

Cuando llegamos Andrómeda y Billy estaban en su forma de lobo, sentados mirando fijamente a mis hijos. Por otro lado, mis hijos solo se quedaban mirando a los dos únicos lobos de esa manada. Bajamos del auto y Narcissa corrió hasta su hermana.

-Transfórmate en humana- le pidió

Hubo un momento de silencio. Narcissa la miró y no hubo respuesta alguna

-Le da vergüenza por que estamos hombres aquí- dijo Edward

-Andrómeda, por Merlín- dije mirándola con recelo

Entonces ella dio media vuelta y caminó hacia el bosque. Narcissa esperó un segundo y comenzó a sacar la ropa de su hermana.

-¡Narcissa!- gritó Andrómeda

Narcissa corrió y le dio la ropa a su hermana, entonces ella regresó y nos acomodó. Edward y Jasper estaban al frente y nosotros atrás por cualquier cosa.

-Jasper, por favor, si ella esté sufriendo dime para que yo me detenga- dijo Narcissa sonriendo

-Claro que si- dijo Jasper

-Y Edward, por favor, si ella piensa en algo… no sé, fatalista o piensa en transformarse dímelo, para aplicar más fuerza- dijo Narcissa

Edward asintió con la cabeza. Billy claramente no estaba de acuerdo, pero Narcissa me dijo que le fue muy sencillo convencerlo a que accediera. Además, probablemente Billy tenía que renunciar a su licantropía el mismo tiempo que lo haría Andrómeda debido a que había creado un lazo muy fuerte entre ellos dos.

Vi como Narcissa traía a su hermana y la ponía en el centro, Billy estaba al asecho por si cualquier cosa pasaba. Yo estaba detrás de Edward, él tenía su mirada fija en Andrómeda, en verdad se concentraba en esa chica. Narcissa se colocó a un lado de Ted, este sostenía el libro para ella y le alumbraba con su varita.

-Si logro que esto funcione, me deberás una muy grande, Tonks- dijo Narcissa sonriendo

-Sabes que sí, Black- dijo Ted

Ella estiró su varita y apuntó a su hermana, dijo un par de palabras que yo no entendí y salió una chispa color morada brillante, dio de lleno en el pecho de Andrómeda. Ese impacto no tiró a la chica, si no que parecía que lo resistía a propósito. Narcissa tomó con sus dos manos su varita y por un segundo vio a Billy que estaba tirado en el suelo, inconsciente en su forma humana

-Carlisle, ve con Billy- me dijo Emmett

Corrí en su ayuda, pero físicamente no tenía nada así que seguramente algo pasaba en su mente. De pronto abrió sus ojos y me vio.

-¡Narcissa!- gritó Edward- Ella quiere transformarse

Desvié la vista de Billy y dirigí mi mirada a Narcissa, ella ahora sangraba por la nariz y tuve que controlarme para no lanzarme a ella. Se mantuvo así un rato, hasta que Narcissa se detuvo, ambas cayeron al suelo de rodillas, abatidas por tanta fatiga. Entonces Narcissa se levantó con ayuda de Ted, ella tomó la caga y sacó la varita de su hermana y se la lanzó.

-Vamos, Andrómeda, haz magia- le gritó Narcissa al borde del llanto

Andrómeda no se movía, estaba ahí de rodillas. Narcissa comenzó a llorar, pero miraba fijamente a su hermana esperando a que ella hiciera algo.

-Andrómeda- Narcissa se iba a acercar a su hermana

-Espera- dijo Edward- quiere atacar a cualquiera que se le acerque.

-Está muy enojada, Narcissa- dijo Jasper

Pareciere que Narcissa hizo caso omiso a lo que mis dos hijos dijeron. Yo me alejé de Billy y me acerqué un poco a Narcissa, para rescatarla de su hermana si fuera necesario.

-Andi, vamos, toma tu varita y haz magia- dijo Narcissa- Sé que te duele, a mí me duele haberte hecho esto, pero tú me lo pediste ¿recuerdas? Para que pudieras tener bebés, tú quieres formar una familia con Ted ¿no? Te di esa oportunidad, hermanita, por favor, levántate y déjame ver que sigues siendo esa hermosa hermana que tengo

Narcissa estaba llorando, mirando hacia su hermana. Ted estaba atrás de ella, con varita en alto. Tanto mis hijos como yo sabíamos que no debíamos de meternos en eso. En eso, Andrómeda se levantó rápidamente y tomó su varita y apunto a Narcissa.

-Vamos, lanza un hechizo- dijo ella derramando lágrima-

Andrómeda le lanzó un hechizo que le dio de lleno en el pecho a Narcissa, ya iba a atacar a Andrómeda cuando tuve a Edward a lado mío deteniéndome

-Espera- dijo él

Entonces Narcissa estaba en el piso riendo a carcajadas, Ted miraba a Andrómeda. Hasta que Andrómeda quiso detener el hechizo, Narcissa se reincorporó y fue a abrazar a su hermana.

-Gracias Cissy- le dijo ella

-No hay de que Andi, todo por mi hermanita- dijo Narcissa riendo

Narcissa llevó a Andrómeda hacia nosotros, intentó oler algo en nosotros pero no pudo encontrar nada, ella seguía oliendo a lobo pero no con tanta intensidad como Billy. Narcissa se quedó a despedirse de mis hijos, mis hijos se fueron y me desearon suerte, cuando llegara esta noche tendría que hablar con ellos. En fin, Andrómeda le dijo algo a Billy que preferí no escuchar para darles privacidad, mientras que Narcissa y yo acomodábamos todo en el auto.

-Eres el mejor- me dijo ella- No cualquiera aceptaría hacer esto

-Por ti haría lo que fuera- le dije

Ella se acercó a mí y me besó. Yo sonreí y le abrí su puerta para que entrara en el auto. Después me subí yo y esperamos a que Andrómeda y Ted subieran. Cuando lo hicieron, yo arranqué hacia el aeropuerto .