Disclaimer: Nada de estos dos mundos me pertenece. Son completamente de S. Meyer y J. K Rowling
Carlisle
No esperaba esa respuesta de Narcissa. Yo sabía muy bien que la amaba casi más que a mi propia vida. Ella es mi nueva llama de esperanza desde que perdí a Esme. Yo sabía perfectamente que Narcissa fue la que me ayudó a salir del hoyo en el que yo mismo me había metido. Llegué a mi casa y recordé que iba a hablar con mis hijos de lo que había sucedido hoy. Entré, escuchaba que todos estaban en casa en sus habitaciones.
-Chicos, bajen que debo hablar con ustedes- dije
En menos de un minuto los tenía a todos en la sala reunidos. Los miré y sonreí al ver a mi familia ¿Narcissa es lo que esperaba tener en un futuro? Claro que sí, y yo no podía darle lo que ella quería, podría llegar a matarla en el intento. En fin, los miré a cada uno
-Me gustaría saber porque se ofrecieron a ayudar a Narcissa hoy- dije mirando a cada uno
-Es más que obvio, Carlisle- dijo Emmett sonriendo
-Ella es la que te ha ayudado, ella fue la te trajo de vuelta e hizo que volvieras a ser el de ante- dijo Rosalie
-Todo volvió a ser como antes desde que estás con ella- dijo Alice
Sonreí. Entonces todo lo que han hecho mis hijos es por mí, por todo lo que he vivido desde que se fue Esme, querían a su padre de vuelta. Sonreí de nuevo y les dije que algún día les pagaría por todo lo que han hecho por mí. Ellos se fueron a hacer no sé qué, mientras que yo decidí ir a mi lugar favorito.
Cuando llegué a la casa de Narcissa, escuché claramente como ella hablaba con su tío.
-… no sé a dónde se fue- dijo Narcissa
-No puede dejar la manada así como así- dijo Alphard
-¿Por qué no? La manada solo era de dos. Además los vampiros no han hecho nada malo – dijo Narcissa y yo sonreí
-Eso no tiene nada que ver. Andrómeda tiene que aparecer- dijo Alphard- Tus padres me mataran si ella desaparece
-No lo harán, no creo- dijo Narcissa- Voy a mi cuarto, estoy muy cansada
Entonces me apuré y entré en su habitación. La esperé ahí, ella entró y se espantó un poco al verme. Pero después sonrió y se sentó en su cama, me invitó a sentarme con ella.
-Debo decirte algo- empecé
-Dilo- dijo ella sonriendo
-Tu sabes que yo te amo, no me importa si tu no me amas, lo que a si me importa es tu felicidad ¿eres feliz conmigo?
-Claro que sí, Carlisle- dijo ella sonriendo-
-Te juro por mi vida que haré lo que esté en mis manos por hacerte feliz, siempre respetaré lo que tú decidas- dije yo mirándolo a los ojos- Pero nunca, y escúchame bien, nunca te dejaré de amar
La miré, ella tenía lágrimas en sus ojos. Hoy había llorado mucho, y eso a mí me molestaba, no me gustaba verla así. Y menos cuando el día siguiente era su cumpleaños. Le sequé una de sus lágrimas con mi dedo.
-Ya no llores, princesa- le dije- no me gusta verte llorar
-Quédate conmigo- me pidió
-Siempre- le contesté
Ella se fue a cambiar, mientras yo sacaba una foto de mi bolsillo, era la foto que Alice nos había tomado cuando le declaré mi amor a Narcissa, ese mismo día que su hermana se transformó en chica lobo. La puse sobre su cuaderno de dibujo y sonreí al recordar ese día, fue cuando nos besamos por primera vez. Ella regresó y se metió debajo de sus cobijas, yo me acosté a su lado y se acurrucó en mi pecho. Platicamos muy poco tiempo, ella ya estaba cansada así que deje que durmiera. Ella siempre parecía una princesa cuando dormía, parecía que ella misa era sacada de un sueño. Sonreí. Pasaron las horas, vi como amaneció y como Narcissa despertó.
-Feliz cumpleaños, princesa- dije sonriendo
-Gracias- dijo ella sonriendo-
-Alice te tiene una sorpresa- le dije al oído- te organizó una fiesta de cumpleaños
Ella sonrió. Asintió y me dio un leve beso en los labios. Se metió en el baño y escuché como su tío se levantaba, Narcissa salió del baño y me miró. Entonces me acerqué a ella y le di un beso, esta vez uno más largo, ella me correspondió y sonrió contra mis labios.
-Qué bonito despertar- dijo ella sonriendo-
-Paso por ti a las 12 del día- dije sonriendo- y sale tiempo a tu tío, creo que te preparará el desayuno
Ella sonrió. Salí por la ventana. Cuando llegué a mi casa, vi que estaba completamente adornada con globos de colores y muchas serpentinas, en verdad Alice se esforzaba, yo nunca había visto mi casa adornada así.
