Disclaimer: Nada de estos dos mundos me pertenece. Son completamente de S. Meyer y J. K Rowling


Narcissa

Hoy era el día de mi boda. No estaba ni feliz ni emocionada. Nunca recibí una confirmación por parte de mi familia de Estados Unidos o de los Cullen, aun así convencí a mi madre de guardar esos lugares. También logré convencer a mi suegra de que me dejara usar los zapatos que Alice y Jasper me regalaron en mi cumpleaños. Ahora estaba parada frente a un gran espejo, mis damas de honor estaban arreglando la enorme falda del vestido.

-No te muevas, Cissy- me dijo Alexandra

No dije nada. El vestido era muy bonito, me encantaba, parecía una princesa, pero todo sería diferente si Carlisle fuera con el que me casara. Negué con la cabeza y borré esos pensamientos de mí. Hoy me casaba y se supondría que mi vida sería perfecta.

-¡Tienes que ver a esa familia!- dijo Katherine

Todas mis damas de honor, menos Alexandra se asomaron, no quise hacerme ilusiones ni mucho menos.

-¡Son tan guapos!- dijo Camile

-Y dos son solteros- dijo Annabelle

Al diablo, tenía que ver quiénes eran. Caminé, y fui quitando una a una de mis damas de honor. Busqué con la mirada y vi quienes eran: los Cullen. Mi corazón comenzó a latir con fuerza, ellos habían venido hasta acá por mí. Una lágrima cruzó mi rostro, no lo había soñado

-Chicas, creo que olvidé mi pañoleta con mi madre ¿me la pueden traer?- pedí

Todas aceptaron y salieron de la habitación, pero yo retuve a Alexandra

-¿Viste a esa familia de chicos guapos?- le pregunté, ella asintió- Bien, pregunta por Carlisle. Si en verdad me quieres, debes de traerme a ese hombre, por favor

Alexandra no dijo nada más y fue en busca de Carlisle. Yo seguí mirando por la ventana, vi como mi tío Alphard llegaba con mi tío William y familia. Sonreí al ver a mis primitas y a Billy. Me vi en el espejo, podía hacer esto, podía sacar a mi familia del hoyo. Entonces alguien tocó la puerta

-Adelante- dije nerviosa

Entonces él entró. Carlisle vestía un esmoquin que le sentaba a la perfección. Nos quedamos viendo por un largo rato, hasta que él se acercó a mí y me dio un leve beso en los labios.

-Algún día tu y yo nos casaremos, Narcissa- dijo Carlisle sonriendo

-¿Cómo estás tan seguro?- pregunté

-Solo lo sé y ya- dijo el sonriendo- Te ves preciosa, Narcissa

-Gracias-fue lo único que logré decirle

-¡Narcissa, ya es la hora!- dijo Alexandra detrás de la puerta

-Debo irme- dijo Carlisle- Te veo abajo

Sonreí y el salió caminando por la puerta, Alexandra me pidió que le contara que es lo que había pasado pero yo no podía contarle aquí. Mi padre llegó por mí y me dijo que me vía hermosa y que estaba orgulloso de mi, cosa que no me relajó en nada. Bajamos y esperamos a que se nos diera la señal que debíamos salir.

Cuando nos dieron la señal, mis damas de honor salieron primero y mi padre y yo las seguimos. No pude mirar a Lucius, busqué con la mirada a los Cullen, estaban casi hasta delante. Todos los miembros de esa familia me miraron y me dedicaron una sonrisa.

Toda la ceremonia fue tan rápida, no escuché absolutamente nada, solo dije en automático el "sí, acepto". Me costó mucho trabajo besar a Lucius enfrente de Carlisle. Después llegó el momento de la fiesta, todos los invitados fueron trasladados a otra parte del jardín y fue ahí donde Lucius y yo tuvimos que abrir la pista de baile.

-¿Los paliduchos son tus amigos de Estados Unidos?- me preguntó Lucius mientras bailábamos

-No les digas así, Lucius- dije frunciendo el ceño- y si, son mis amigos

Después algunos invitados empezaron a unirse a nosotros en el baile. Bailé con mi padre, con mi suegro, con todos mis tíos y con mis primos. Ninguno de los Cullen bailo conmigo, y eso lo agradecía enormemente. Al termino del pequeño baile, sirvieron la comida, mientras escuchaba la plática de mi familia pude ver como los Cullen no probaban ningún bocado. Sonreí.

La boda siguió y por fin pude separarme de Lucius, fui a saludar a mi familia de Estados Unidos. Los abracé a todos y no dijeron absolutamente nada de que yo haya invitado a los Cullen. Mis primas me dijeron que me veía hermosa y después me tomé varias fotos con ellos.

-Llegó la hora- dije en voz baja

Caminé hasta la mesa de los Cullen, cuando llegué todos me recibieron con un abrazo. Me senté en una de las sillas que estaba vacía, a un lado de Edward.

-¿Les gusta la fiesta?- pregunté

-Es muy bonita- dijo Alice

-Y tú te ves espectacular, brujita- dijo Emmett

-Gracias- dije riendo

Les platiqué que aquí estaban reunidas las más importantes familias de magos, que además había reporteros en las afueras de la mansión esperando unas fotos de nosotros. También les conté que Andrómeda si estaba embarazada y que seguramente ya estaba casada. Ellos me contaron lo que habían hecho, Emmett dijo que quería estudiar algo muy muggle que no entendí pero Rosalie dijo que no terminaría. Al final tuve que irme porque de nuevo tenía que bailar con Lucius

Cuando estaba bailando con Lucius, me di cuenta que Rosalie y Emmett estaban a mi derecha, mientras que Alice y Jasper a mi izquierda. Ambas parejas bailaban con elegancia, yo les sonreí y ellos me devolvieron la sonrisa.

La boda terminó, me despedí de casi todos los invitados. Pero con los que más me tarde fue con la familia de mi tío William, que les prometí regresar en cuanto me fuera posible. Al final, me despedí de los Cullen.

-Al ver la boda me dieron ganas de casarme otra vez- dijo Rosalie riendo

Pude ver como mi madre los veía con desaprobación

-Se cuidan, pronto escribiré – dije dándole un abrazo a cada uno

Me dolió bastante separarme de Carlisle pero debía hacerlo. Sabía que a él le encantaba mi olor, así que le di una pañoleta que he usado desde que llegue a Londres, seguramente tendría mi olor impregnado.

Cuando los Cullen se fueron tuve que afrontar mi realidad. Ahora todas mis pertenencias estaban en Malfoy Manor, esta sería mi nueva casa de ahora en adelante. En fin, Lucius es un caballero y sé que con él por lo menos seré un cuarto de feliz de lo que sería con Carlisle.