Disclaimer: Nada de estos dos mundos me pertenece. Son completamente de S. Meyer y J. K Rowling


Carlisle

Ya habían pasado 5 años desde que Narcissa y yo nos habíamos separado, ahora ella debería de tener 25 años. Cada año, sin falta, Narcissa y yo nos encontrábamos en el mismo lugar, y cada año ella se veía mucho más diferente a la pequeña chica que yo conocí en Forks. Donde ella y yo nos encontrábamos cada año era del lado no mágico, estaba cerca de un parque y yo había comprado un departamento para evitar que alguien me viera si ese día era soleado.

Yo ya estaba en el departamento, esperándola, había pedido que llenaran el refrigerado por si Narcissa tenía hambre. Edward había decidido acompañarme esta vez, ambos estábamos inspeccionando las condiciones de ese departamento, cuando escuchamos como alguien llamaba a la puerta

-Es Narcissa- dijo Edward

Cuando abrí la puerta, ella sonreía radiante, pero había algo extraño en ella y no sabía lo que era. Ella me dio un beso en los labios y fue a saludar a Edward. Ella se quitó su capa y dejó ver su vientre abultado, entonces me di cuenta: Narcissa estaba embarazada. Se sentó en el sillón y me hizo una seña para que me acercara.

-¿Cuánto tiempo tiene?- pregunté sentándome a su lado

-7 meses- dijo ella acariciando su vientre-

Edward fue a la cocina y regresó con una taza de té, se la tendió a Narcissa, ella sonrió y tomó la taza. De su bolso sacó una fotografía, esta se movía, pero no me sorprendió

-Esta es la hija de Andrómeda- dijo Narcissa sonriendo

-¿Por qué cambia el color del cabello de la niña?- preguntó Edward

-La niña es metamorfomaga, puede cambiar su apariencia física según su voluntad- dijo Narcissa sonriendo- se llama Nymphadora

-Y Emmett se burlaba de tu segundo nombre- dijo Edward sonriendo

Yo seguía mirando el vientre de Narcissa, ella esperaba un hijo de su esposo. Aunque yo sabía que ella era completamente feliz estando embarazada, no podía evitar sentirme triste. Me preguntaba cómo sería el bebé, si fuera niña definitivamente se parecería a Narcissa. Sonreí.

De la nada, Narcissa tomó mi mano y la colocó sobre su vientre. Había tocado muchos vientres de madres embarazadas, pero tocar específicamente el de Narcissa, me hacía sentir tan contento. Ella me dio unas palmaditas en mi mano, y así siguió por un par de minutos

-Me tardé mucho en embarazarme- dijo ella mirando su taza de té- cuando lo lograba, al poco tiempo lo perdía. Era horrible, Lucius se ilusionaba tanto con cada embarazo, que cuando nos dimo cuenta que este embarazo si había durado, comenzó a comprarle miles de cosas al bebé- ella río-

-¿Y es niño o niña?- preguntó Edward

-Niño- dijo ella sonriendo

-¿Y ya sabes cómo lo vas a llamar?- pregunté

-Draco- dijo ella sonriendo

Mi mano aún seguí sobre el vientre de Narcissa, cuando ella dijo el nombre que este tendría, sentí como le daba una pequeña patada a su madre. Ella sonrió y dejó su mano sobre la mía. Edward le contó que Rosalie y Emmett habían vuelto a casarse, y que ahora estaban de luna de miel por Irlanda; Narcissa nos preguntó si aún vivíamos en Forks, le contestamos que no, que ahora vivíamos en Nueva York.

Edward al final nos dejó solos, él sabía que quería estar un rato a solas con la mujer que aun amo. Ella me miró y sonrió, me mostró su mano, aún llevaba puesto el anillo que yo le había regalado en su cumpleaños. Sonreí. Ya no se veía tan joven, algo veía en su mirada que no parecía completamente feliz ¿pero cómo iba a saber eso? Yo no podía leer la mente como Edward, solo podía preguntarle y confiar en lo que ella me contestara.

-¿Eres feliz?- pregunté

-Si- dijo ella sonriendo