Disclaimer: Nada de estos dos mundos me pertenece. Son completamente de S. Meyer y J. K Rowling


Carlisle

Los años pasaban y nosotros teníamos que mudarnos de un lugar a otro. Era duro para mi ¿Cómo podría sobrevivir si solo veía a Narcissa una vez al año? Cada año me daba cuenta que ella peleaba muy seguido con su marido, ella aún lo quería pero al parecer ese hombre no le prestaba atención ni a ella ni a su hijo. Narcissa siempre quiso tener otro bebé, pero su doctor le había dicho que si se embarazaba de nuevo, está vez pondría en riesgo su vida; tanto Lucius como yo nos negamos a eso. Narcissa ahora debía de tener 36 años.

Nadie me acompañaba esta vez, Emmett y Rosalie habían vuelto a casarse y estaban de luna de miel en la India. Alice y Edward ahora estaban estudiando de nuevo la preparatoria, así que Jasper estaba con ellos.

Estaba en el departamento, viendo por la ventana. Vi a varios niños con sus papás en el parque, él día estaba nublado, así que yo podría salir como si nada a dar un paseo. A lo lejos pude ver como una señora de capa negra caminaba entre la gente, llevaba cargando varios libros; entonces su enorme capucha se calló y dejó ver a una rubia cabellera

-Narcissa- dije en voz baja

Esperé por lo menos unos 10 minutos hasta que ella llegó. Le ayudé a cargar todo lo que llevaba y lo dejé en un sillón. Ella se quitó su enorme capa y me abrazó, yo la levanté por los aires y le di un tierno beso en los labios.

-¿Cómo has estado?- le pregunté

-Cansada- dijo ella sentándose en el sofá

Ella me contó que su hijo ya había asistido a su primer año en ese colegio mágico, que también había quedado en Slytherin como lo hizo ella cuando estudiaba. Ahora ella venía de comprar un par de plumas y libros que le faltaban a su hijo, que en unas semanas empezaría su segundo año. Ella estaba bien, seguía pintando pero todas sus pinturas estaban guardadas, ya que su marido no quería que las pusiera por la casa.

-¿Y tus hijos?- preguntó ella

-Rosalie y Emmett volvieron a casarse y están en la India- dije sonriendo- Edward y Alice están estudiando de nuevo, así que Jasper está con ellos.

-Dales un abrazo de mi parte- dijo ella sonriendo- Y dile a Rosalie que hace unas semanas Draco preguntó por ella

Rosalie se había enamorado de ese niño, yo sabía que ella siempre tuvo muchas ganas de embarazarse y formar una familia, pero no se pudo debido a que yo la transformé antes de que ella muriera, larga historia. En fin, Rosalie le mandaba pequeños regalos a Draco, argumentando que si ella pudiera tener un hijo, sería como Draco.

Platicamos por horas, yo le conté que yo debía seguir actualizando mis conocimientos en medicina si quería seguir siendo un buen doctor. También le conté que Rosalie estudiara medicina, pero ella dijo que no ejercería esa profesión.

-Tengo hambre- dijo ella sonriendo

-Pedí comida, sabes que no sé cocinar- dije riendo

Mientras yo la veía comer, recordé aquellos momentos en los que yo dormía con ella en su cuarto en la casa de su tío o cuando yo le dejaba todos los días mensajes bonitos. Creo que esa fue una de las épocas más felices de mi existencia. Tampoco puedo olvidar aquella vez que le declaré mis sentimientos a Narcissa, cuando nos dimos nuestro primer beso. En fin, sigo tan enamorado de ella como lo estuve en un principio

Narcissa me contó que había un niño que había sobrevivido a una maldición asesina que Lord Voldemort le había lanzado, esa misma noche la guerra de su mundo se había terminado. Pero me contó que su hijo no quería a ese niño, tenían la misma edad y Draco no podía ni verlo.

-Con el tiempo se volvió igual que su padre- me dijo Narcissa

Y creo que eso era lo que más le dolía, que su hijo empezara a parecerse a su esposo.

Platicamos otro rato, le conté lo mucho que la extrañaba y ella de nuevo volvió a sacar el tema de la edad ¿Por qué ella no podía entender que aunque ella tuviera 80 años, yo la amaría de la misma manera? Si, ella podría parecer de 36 años, pero yo llevaba en este mundo más de trecientos años

-¿Sigo teniendo el mismo aroma?- me preguntó

-Claro que sí, princesa, el mismo aroma que me encanta- contesté antes de besarla