Disclaimer: Nada de estos dos mundos me pertenece. Son completamente de S. Meyer y J. K Rowling
Narcissa
Como odiaba envejecer, las arrugas llegaban e inundaban mi cara y eso lo odiaba bastante. Mi vida no había sido tan perfecta como lo había pensado y lo descubrí cuando el Señor Oscuro había regresado, ahora todo era un caos, todo gracias a que ese Potter por fin lograra convencer a los medios que el Señor Oscuro había regresado. Y claro, mi marido no dudó ni por un segundo aliarse de nuevo a él, así arriesgando la vida de mi hijo ¿Qué es lo que hizo? El señor Oscuro le había ordenado a mi bebé matar al vejete director de Hogwarts, además de marcarlo con su estúpida marca tenebrosa. Mi vida poco a poco se desmoronaba, ahora Lucius estaba en Azkaban, pero mi hermana vivía con nosotros.
Ahora estaba en mi estudio de arte, muchas de mis pinturas las había roto Draco o Lucius e un momento de enojo ¿Si yo decía algo? Claro que no. Ahora ese lugar se había convertido en mi refugio, tal vez había dejado de pintar, pero aún ese lugar tenía mi esencia.
Miré el reloj, ya era hora de mi cita de cada año. Bajé las escaleras, con mi gran abrigo al brazo, ahora con mayor razón debía utilizarlo. Antes de abrir la puerta, Draco apareció y me detuvo
-¿A dónde vas, mamá?- me preguntó
-Tengo una cita importante, no puedo faltar, hijo- dije sonriendo levemente
-Te acompaño- dijo él
Lo miré, claro que le encantaría acompañarme, no soporta estar en el mismo lugar que mi hermana. Suspiré. Dudo que Carlisle se enojara si llevara a mi hijo de nuevo a esta cita. Accedí a llevarlo. Ambos nos aparecimos en el callejón Diagon, ahora a mi hijo ya no le gustaba que lo tomara de la mano, pero eso ya no me importaba tanto. Cuando supo que íbamos del lado muggle, se negó a acompañarme
-Ya una vez me acompañaste a este lugar, hijo, haz memoria, tenías 7 años- dije sonriéndole, al ver que no recordaba- Confía en tu madre, Draco
Así solo accedió. Lo conduje hasta aquel departamento, toqué la puerta y me abrió Carlisle. Se sorprendió de verme con Draco ahí pero no dijo nada. Draco y yo entramos, claro que no podía abrazar y besar a Carlisle enfrente de mi hijo.
-¿Quién es usted?- preguntó Draco
-Somos tus tíos, Draco- dijo Edward sonriendo
No me había percatado que Carlisle no estaba solo, sino que estaban todos sus hijos ahí también y nos estaban mirando. También pude ver como Alice se ocultaba atrás de Emmett para decir cosas en voz baja, que claramente Carlisle escucharía.
-Somos de Estados Unidos- dijo Rosalie sonriéndole a mi hijo
-No entiendo ¿cómo es que no había odio de ustedes?- preguntó Draco
-Mira, hijo- dije poniendo mi mano en su hombro- Edward, Emmett y Alice – señale a los respectivos vampiros- son hijos de mi tío Alphard, sabes bien que él fue borrado el árbol.
-¿Y los demás?- preguntó Draco
-Bueno, Jasper y Rosalie son mellizos. Jasper está casado con Alice, y Rosalie está casada con Emmett- dije sonriendo- Y Carlisle es el hermano mayor de Jasper y Rosalie
Entonces sentí como mi hijo se tensaba y miraba su brazo izquierdo. Él me miró y yo asentí, sabía que debía de irse. Le di un beso en la mejilla
-Cuídate mucho, mi cielo- le dije
Entonces no le importó estar frente a los Cullen y se desapareció. En cuanto se fue, yo empecé a llorar. Todos me preguntaron qué era lo que yo tenía, así que les conté que es lo que había pasado en todo este año, lo infeliz que era ahora con esta nueva vida, me dolía ver a mi hijo sacrificarse de tal manera. También les conté de la misión de mi hijo y quien era el hombre que él tendría que asesinar.
-¿Hay algo en lo que podamos ayudar?- me preguntó Alice
-No, pequeña, esta guerra no es de ustedes- dije limpiándome las lágrimas
Los vampiros me habían preparado una comida exquisita, lamentablemente yo había probado muy poco. Mientras "comía" me contaron lo que habían hecho, Rosalie había terminado su carrera en medicina mientras que Edward apenas la empezaría; Emmett no había terminado de nuevo la universidad, Carlisle dijo que era porque Emmett cambiaba muy rápido sus gustos en cuanto a lo académico.
Al poco rato, me despedí de nuevo de los hijos de Carlisle, para quedarme a solas con el vampiro que yo amo. Me senté en el sillón y él se sentó a mi lado, debía decirle toda la verdad ahora.
-Carlisle, muy pronto se desataran tiempos muy oscuros en mi mundo- dije tratando de evitar las lágrimas- tal vez sea peor que la primera vez, pero dudo mucho que el próximo año nos podremos ver.
-No te preocupes, princesa, yo siempre te esperaré. Si el próximo año no llegas, ya será el próximo año- dijo él sonriendo
Antes de despedirme de él, le dije que cualquier cosa que pasara le iba a dar la dirección de Andrómeda, porque a través de ella podríamos estar en contacto si esos tiempos oscuros llegaban antes de lo previsto.
