Disclaimer: Nada de estos dos mundos me pertenece. Son completamente de S. Meyer y J. K Rowling
Narcissa
Recordé este último año, todo lo que había hecho para rescatar a mi familia, definitivamente había evitado que mi hijo y mi esposo tocaran fondo, no permití que mi hijo se derrumbara por culpa de los errores de mi esposo. Lucius ya casi no salía de su estudio y eso no me importaba, si mi hijo estaba bien, yo también lo iba a estar.
Pero todo empeoró cuando enfermé, yo trataba de hacer que Draco no se preocupara por mí, pero eso no pude evitarlo, mi hijo pagó a miles de Medimagos para que encontraran una cura, pero nadie lo logró. Sabía que estaba muriendo, lo sentía dentro de mí, también sabía que si yo moría mi hijo sería completamente feliz y que pronto se casaría con la que ahora era su novia: Astoria Greengrass, hija de la que fue mi mejor amiga hace algunos años ¿Cómo sabría que se casarían? Draco le había propuesto matrimonio a Astoria hace algunas semanas, yo sabía que ella amaba a mi hijo porque nunca le importó lo que los demás dijeron de su relación con mi hijo
Aun así, me hacía falta algo, ver al que siempre fue el amor de mi vida: Carlisle
Hoy era el día de nuestra cita anual, pero no podía ir, ni siquiera podía levantarme de la cama. Así que pedí a Andrómeda que me trajera a Carlisle, quería verlo antes de morir.
Alguien llamó a la puerta
-¿Puedo pasar, mamá?- preguntó Draco al otro lado de la puerta
-Claro que sí, mi amor- le dije con mi voz ronca.
Draco entró, cerró la puerta y fue a sentarse a los pies de mi cama. Le había pedido que viniera a mí a esta hora, debía de contarle toda la verdad ahora que en un rato vendría Carlisle
-¿Recuerdas aquellas historias que te contaba de vampiros?- le pregunté
-Sí, mamá- me dijo- ¿Pero qué tiene que ver eso?
-Solo escúchame, hijo, y confía que lo que yo te digo es verdad- dije, tosí y miré a mi hijo- todas esas historias que te conté de los vampiros son reales, todo lo que te dije ellos es verdad
-Pero en la escuela me dijeron…-dijo Draco
-Sé lo que te dicen en la escuela, pero yo estuve metida en una casa llena de vampiros. ¿Recuerdas esa vez que te lleve conmigo a un departamento en la parte muggle, fue hace como dos años?- dije sonriendo, el asintió- Bueno, ellos no son mis familiares ni mucho menos tuyos, son vampiros. Cuando tenía 19 años me enamoré de uno, se llama Carlisle
-¿Es el que va a venir?- preguntó mi hijo
-Sí, mi cielo, lo he amado desde hace tanto años- dije sonriendo-
Escuché como alguien tocaba el timbre, Draco salió disparado a abrir la puerta. Sabía que era Andrómeda con Carlisle. Sonreí. Al poco rato, alguien llamó a la puerta.
-Adelante- dije
Entonces entró él, tan bello como siempre, se arrodillo a lado de mí. Yo lo miré y sonreí. Él me tomo mi mano con su fría mano y la apretó levemente.
-Creo que no me veo muy bien- dije sonriendo
-A mis ojos siempre serás la más hermosa, Narcissa- dijo Carlisle
-Carlisle…- comencé a decir yo
Pero alguien abrió la puerta, era Draco. Yo lo miré, vi en su mirada que tenía una idea.
-¿Me permite un segundo, señor Cullen?- preguntó Draco- Es algo importante
Vi la cara de Carlisle, no quería dejarme.
-Ve, mi cielo, aquí estaré esperándote- le dije
