Disclaimer: Nada de estos dos mundos me pertenece. Son completamente de S. Meyer y J. K Rowling


Narcissa

Ahora todo estaba bien, ya les había mandado más de 5 bufandas a mi hijo y mi nuera. Andrómeda de vez en cuando escribía y mandaba fotos del pequeño Teddy, reí al pensar que ese niño ahora sería el sol de mi hermana, además de que mi hermana no había podido deshacerse de su licantropía y seguía siendo la misma desde hace ya algún tiempo. Además, mi hijo también me escribía y me mandaba fotos de él y su esposa, rara vez me platicaba de su padre que afortunadamente había salido de su depresión y ahora trataba de enmendar sus errores con mi hijo.

Todo lo de Edward con los Vulturi había terminado y yo estaba más tranquila. Ahora se suponía que Jasper, Rosalie y Emmett habían salido de la preparatoria y estaban en la universidad, pero seguían en nuestra casa y yo estaba feliz porque mi nueva familia no se separara.

Habían pasado varios días, todo parecía normal hasta que un día después de la escuela, Alice y Edward llegaron y nos dijeron que Victoria iba a venir a Forks este fin de semana.

-Tenemos que atraparla- dijo Jasper

-Pero viene por Bella ¿no?- pregunté yo- Debemos de llevarla lejos por si algo sale mal

-Los boletos que le regalamos- dijo Carlisle- Tal vez expiraran pronto, Edward debes de llevártela.

Y así, el fin de semana en el que Edward se llevó a Bella, nosotros fuimos al bosque a tratar de cazar a Victoria. Era la primera vez que hacía eso, pero en los años que estuvimos en Montana, trataron de enseñarme como defenderme, lo que aprendí muy bien.

De la nada, apareció la vampira pelirroja, la perseguimos por todo el bosque… hasta que ella cruzó la frontera que teníamos con los lobos. Ahí fue cuando la manada apareció, tratando de cazarla. Esa mujer era una escurridiza, pero cuando noté que Emmett trataba de saltar para atraparla e iba a cruzar la frontera trate de gritarle pero no hubo tiempo. Afortunadamente los lobos no lo atacaron por lo que me relajé.

Cuando llegamos a la casa, nos fuimos a cambiar por ropa limpia. En algunos casos comprendía a Victoria, si mataran a Carlisle yo cobraría venganza por que luche tanto para estar con él como para que me lo quitaran de un día para otro.

Pasaron más días, Bella se enteró de lo que Victoria, por lo que la siguiente vez Edward nos encargó a Rosalie, Alice y a mi cuidar de ella. Era algo así como una pijamada para ella, porque ella era la única que podía dormir. En la noche, Rosalie fue a mi habitación

-¿Podemos hablar?- preguntó

-Claro que sí- dije

Ella entró y se sentó en mi cama, viendo como yo me arreglaba el cabello.

-Quiero convencer a Bella de que no se convierta- dijo Rosalie

-Sabes que no lo lograras, Rose, ella es muy obstinada- dije yo mirándola

-Para eso necesito tu ayuda. Tú, mejor que nadie, sabes lo que es tener una vida humana perfecta… tú también sufriste tu cambio- dijo Rosalie

La miré. Tenía razón, por lo que acepté ir con ella, mas no trataría de convencer a Bella de nada. Era su vida y ella decía que hacer con ella. Rosalie y yo fuimos a la habitación de Edward, donde Bella dormía, entramos y vimos que ella estaba en el sillón acostada enrollada en las cobijas.

-¿Bella, estas despierta?- preguntó Rosalie

-Sí, Rosalie, pasa- contestó ella

Rosalie y yo entramos, Rosalie se sentó a un lado de Bella y yo me senté en la cama de Edward. Bella nos miró, hasta que Rosalie habló y le contó toda su historia, de cómo su vida era perfecta… yo sabía esa historia al derecho y al revés, me daba mucho gusto que Rosalie se hubiera vengado de su antiguo novio y también me daba mucho gusto que haya encontrado a alguien como Emmett

-También Narcissa sufrió mucho al saber que era vampiro ¿verdad, Cissy?- dijo Rosalie

Miré a Rosalie y a Bella

-Sí, Bella. Escucha, yo no trataré de convencerte como lo trata de hacer Rosalie, es tu vida y tú sabes que haces con ella, cualquier decisión que tú tomes tendrás mi completo apoyo- dije, sentí la mirada de enojo de Rosalie y suspiré, no pensaba decirle a Bella que yo era bruja, ese era un secreto que ya no compartiría con nadie más- Escucha, Bella, yo nací en una de las familias más importantes de Inglaterra, era la menor de tres hermanas…

-Al grano, por favor- dijo Rosalie

-En fin, yo vine a Forks cuando tenía 19 años y aquí conocí a Carlisle. ¿Nos enamoramos? Sí, pero cuando yo llegué aquí yo ya estaba comprometida con un hombre importante y muy rico. Nunca se pasó por mi cabeza pedirle a Carlisle que me convirtiera.

-¿Por qué?- preguntó Bella- Tú los conociste sin tener que haber estado en peligro de muerte, pudiste haber pedido a Carlisle que te convirtiera y pudiste haber sido feliz con Carlisle desde hace mucho

-Porque, Bella, en ese entonces mi familia era lo más importante- suspiré- regresé a Londres y me casé, Rosalie te lo puede confirmar, porque todos los Cullen fueron a mi boda. Además, le pedí a Carlisle que una vez al año nos viéramos en un lugar. Yo seguí con mi vida humana normal, tuve un hijo que se llama Draco, lloré la muerte de mis padres, disfruté de muchas cosas…pero yo seguía amando a Carlisle

-Continua, Cissy- dijo Rosalie animándome

Era duro, y mucho. Era la primera vez que le contaba a alguien mi historia. Sabía que Bella no diría nada, así que suspiré de nuevo y continué.

-Hubo una guerra muy fuerte en mi mundo, Bella, mi esposo y mi hijo estaban en el bando equivocado- cerré los ojos y suspiré de nuevo, a veces extrañaba llorar- mi hermosa mansión se convirtió en un lúgubre cuartel. Viví en carne propia una guerra, vi morir a mi hermana y sobrina. Pasó un año exacto, yo había enfermado, los doctores ya no sabía que hacer por lo que solamente me quedaba unos días de vida, así que pedí que me trajeran a Carlisle… ese mismo día que vi a Carlisle mi hijo le pidió que me convirtiera

-Y pudiste estar con Carlisle- dijo Bella

-Sí, pero no pude ver como mi hijo se casaba y no estuve ahí para ver como mi hijo por fin era feliz- dije yo- tuve que fingir mi muerte y viajamos a Montana, pasé varios años enojada con todos- Rosalie asintió- tenía mi propia habitación y yo trataba de dormir pero no podía… hasta que por fin supe que no había marcha atrás, que debía de disfrutar lo que tenía- Bella no dijo nada- Te contamos esto porque Rose no quiere que tu vivas lo mismo, que sigas siendo humana disfrutando de todo.

Bella no dijo nada, así que Rosalie y yo salimos de la habitación y nos encontramos con Alice parada afuera de la puerta. No nos dijo nada, solo nos abrazó y nos dijo que ella había visto a Bella como vampiro. Rosalie se enojó y se fue a su habitación, mientras que Alice y yo fuimos a la sala.

Otros días pasaron, Edward me contó el gusto de Bella por los hombres lobo, yo le dije que no tenía por qué preocuparse, los lobos no le harían daño y menos Jacob ya que si este era digno hijo de Billy Black, nunca le haría daño a Bella. Y así, fue como logré que Edward estuviera de acuerdo en dejar que Bella visitara la reserva.

Entonces llegó el día de la fiesta de graduación que Alice había organizado en nuestra casa, yo ayudé en todo lo que pude para que la fiesta fuera perfecta. Todos los humanos y nuestros hijos estaban abajo, mientras que Carlisle y yo estábamos en nuestra habitación, el leía mientras yo tejía. De pronto escuchamos como Alice nos llamaba de manera alarmante, así que bajamos y nos encontramos con tres miembros de la manada de lobos, todos mis hijos y Bella.

-¿Qué sucede?- preguntó Carlisle

-Un ejército de neófitos- dijo Edward- el mismo que estaba atacando Seattle… viene por Bella.

Sabía que los neófitos serían un problema, yo misma había sido un problema. Carlisle pactó una pequeña tregua con la manda y esa misma noche Jasper nos mostraría como atacar neófitos. Sonreí, eso de atacar y pelear me gustaba muchos…demonios, algo de la familia Black presente. Reí.

Me trencé mi cabello y el de Rosalie, nos pusimos ropa cómoda para ir a ese claro a entrenar. Yo sabía que claro era, era ese mismo donde yo use por primera y única vez la magia tenebrosa. Sonreí.

Jasper era un excelente maestro, nosotros entrenamos duramente, peleando contra él…me gustaba mucho hacer esto y me emocionaba el hecho de acabar con unos cuantos vampiros neófitos. Le conté a Emmett y él se rio.

Muchas noches entrenando sirvieron de mucho, todo esto me servía y además era yo la que siempre quería participar. Carlisle no quería pero yo lo convencía diciendo que ya había vivido una guerra por lo que no tenía nada que temer.

Una noche antes de la batalla nosotros fuimos a cazar, competí con Emmett un rato, jugué con Carlisle y a trepar en los árboles… me sentía como cuando era una niña. Alice y yo reímos al ver como Jasper y Emmett jugaban. Tratamos de no pensar que probablemente mañana habría bajas, mejor disfrutamos esta noche como una familia.

Al día siguiente nos preparamos para la batalla. Ayudé a Edward a guardar todo para que fuera a acampar con Bella lejos de la batalla. Pasaron las horas y cada uno se preparó para la batalla, yo no dejé de abrazar a Carlisle y repetirle lo mucho que lo amaba y lo besaba cada vez que tenía oportunidad.

Ya en el claro, Alice nos advertía cuanto tiempo tardarían en llegar los neófitos…eras 6 contra un ejército enorme, pero teníamos de nuestro lado a los lobos.

-Pateen muchos traseros neófitos- dijo Emmett-

Yo sonreí. En ese momento Alice dijo que ya llegarían, así que nos preparamos… los neófitos llegaron y comenzó la pelea, les sorprendió mucho ver a los lobos. Me gustaba mucho pelear contra los neófitos, y más me gustaba pelear en conjunto con Carlisle. Poco a poco la guerra se fue terminando, pero vi una chica…que me recordaba a la pequeña Astoria Greengrass, Carlisle y yo le ofrecimos tregua si ella se rendía, aceptó

Llegaron Edward y Bella, en ese instante un neófito sobrante atacó a la única chica lobo de la manda, pero Jacob la ayudó y este terminó herido. Tuvieron que llevárselo ya que dentro de poco llegarían los Vulturi.

Jasper vigilaba a la chica neófita, no estaba muy contento con que ella se quedara. Llegaron los Vulturi y nos pusimos en posición, yo trataba de esconder un poco a la chica. Lamentablemente Jane no permitió que ella se quedara con nosotros.

Me sentí muy triste al ver como moría ella, pero lo que me animó fue saber que Bella y Edward se casarían. Alice y yo la organizaríamos, todo iba a ser perfecto hasta le pedí permiso a Edward de que me dejara invitar a mi hijo y nuera a la boda, además de que Andrómeda y Teddy también estaban invitados. Vería a mi hijo después de tantos años y eso me hacía sentirme tan feliz.

Esa noche, después de mandar las invitaciones a todos los invitados, Carlisle y yo estábamos en el jardín trasero sentados, platicando de muchas cosas. Hasta que el sacó una caja y se arrodilló frente a mi

-Narcissa, yo sé que no has querido casarte conmigo, pero por favor- dijo Carlisle abriendo la caja y mostrando un hermoso anillo con un diamante- esta es una nueva vida que estamos viviendo juntos, por favor hazme el honor de casarte conmigo

Lo miré. Mis padres ya no estaba aquí para que decirme que él lo que tenía o no que hacer. Sonreí. Tenía razón, yo podría ser feliz de nuevo, como casarme con el hombre que siempre he amado

-Está bien, Carlisle, nos casaremos- dije sonriendo- nos casaremos después de que Bella pase su año como neófito, no quiero que ataqué a mi hijo cuando esté aquí- reí-