Capítulo 4
-Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve. El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser…- tras terminar de leer esto, el rubio de ojos azules cerró su biblia. Volteó a su alrededor y vio más de un par de ojos rodar lágrimas con aquél discurso.- Es por eso que debemos guardar nuestro corazón y no entregarlo a cualquier persona. Chicos, el amor es la cosa más hermosa que existe en éste mundo y sé que Dios tiene un plan para cada uno de ustedes y en su debido momento les permitirá vivirlo pero por ahora deben guardar su vida y prepararse para cuando llegue esa persona que Él haya destinado para hacerlos aún más felices de lo que ya son.
-¿Y qué pasa si no es verdad?- preguntó una de las jovencitas, de cabello rojizo y mejillas pecosas.- ¿Qué si Dios hace que me quede sola?
-Él no puede obligarte a hacer algo que no quieras. Es tu decisión si quieres o no enamorarte y casarte.
-¿Y por qué no puede llegar esa persona ahora?- preguntó otro de los jóvenes de cabello castaño y ojos verdes.- ¿Por qué hay que esperar?- el rubio estuvo a punto de responder cuando la puerta del pequeño salón se abrió de golpe haciendo que algunos se sobresaltaran.
-TK, papá quiere saber si has terminado porque necesita ayuda con algunas cosas.
-Dile que enseguida voy.- tras decir esto, Matt cerró la puerta.- ¿Qué les parece si por hoy terminamos aquí la reunión y el tema? Me gustaría que todas sus dudas las anotaran para que no se les olviden y la próxima semana seguimos hablando de esto, ¿si?- los adolescentes asintieron poniéndose de pie y deshaciendo el círculo que tenían.- Acomoden las sillas en su lugar y no olviden orar ésta noche antes de dormir.
Desde hacía dos años que el pastor Ishida había dejado a cargo a su hijo menor del grupo de adolescentes. Dos veces por semana se juntaban para analizar algún pasaje bíblico y los fines de semana servían como voluntarios en un orfanato o asilo para ancianos. Takeru, mejor conocido como TK, era un joven de carácter dócil, a quien siempre se le veía dispuesto a ayudar con una sonrisa en el rostro. A pesar de ser mayor de edad, respetaba mucho las reglas de su casa y sus padres, y pocas veces se atrevía a cuestionarlos. Hacía casi medio año su madre se había ido a Sudáfrica con un grupo de misioneros y volvería justo a tiempo para estar en la boda de Yamato.
-¡Ahí estás, campeón!- exclamó el señor Ishida al ver a TK aproximarse.- ¿Cómo estuvo la reunión?
-Interesante.- respondió él simplemente.- Matt me dijo que ocupas ayuda.
-Sí, ¿ves ese camión de allá?- apuntó hacia el vehículo estacionado en la acera de en frente.- Necesito que ayudes a descargar las cajas que trae, es comida y juguetes y las lleves a sus puestos.
-Claro, papá.- TK fue allá e hizo como se le mandó.
Tardó algunos minutos en finalmente vaciar el camión y algunos de los adolescentes se acercaron ofreciéndose a ayudarle, los mandó a llevar las cajas de comida mientras él se encargó de un puesto de juguetes.
Ya comenzaba a oscurecer y algunas personas se acercaban al inmenso patio de la iglesia en donde se llevaría a cabo la kermesse. Los caballitos y columpios voladores se encendieron causándole a los menores unas tremendas ansias por disfrutar de la noche.
-¡TK!- se escuchó una vocecita chillona a lo lejos y el rubio volteó sonriendo inmediatamente al ver a Sam acercarse.
-¡Hola, enano! ¿Cómo estás?- el pequeño de apenas ocho años de edad se colgó sobre los brazos de Takeru quien lo cargó y le dio vueltas en el aire.
-¡Ya me quiero subir a las tazas que dan vueltas!- exclamó el niño emocionado.- Pero tu papi me dijo que viniera a ayudarte porque aún no están prendidas.
-Qué bueno porque sí necesito ayuda.- sonrió el rubio.- Mira ven conmigo.- lo llevó dentro del puesto en donde estaba acomodando peluches sobre una repisa. Le pidió al pequeño que acomodara otros juguetes de plástico dentro de una vitrina y así lo mantuvo entretenido un rato.
Sam era uno de los tantos niños que vivían en la casa hogar que patrocinaba la iglesia. Desde hacía un par de años las autoridades se lo habían arrebatado a su madre alcohólica quien intentó matarlo al quemarlo con agua hirviendo dejándole severas cicatrices en los brazos y el pecho. Se desconocía el paradero de su padre y no tenía más familia que viera por él. El pastor Ishida lo había acogido pues apenas supo de su caso y vio al pequeño de ojos marrones en un orfanato público se enterneció e hizo hasta lo imposible por llevarlo a vivir con ellos. Samuel había recibido ayuda psicológica, la casa hogar se encargaba de darles estudios a esos pequeños, tenía un techo, comida, amigos y junto a los Ishida disfrutaba de una familia que la vida le había arrebatado hacia tiempo.
Una hora más tarde ya la kermesse había comenzado oficialmente. Entre la música, los gritos y el bullicio de la gente era difícil no sentir emoción. Ya los puestos de comida habían comenzado a vender hot dogs, hamburguesas, algodones de azúcar, palomitas entre otras cosas. Había enormes filas para cada juego mecánico, aunque no eran muchos.
-TK, vamos a la rueda de la fortuna.- dijo Davis apareciendo de pronto.
-No puedo, papá me ha pedido que cuide del puesto.- respondió el rubio quien se había quedado ahí. Se trataba de tirar patitos de cartón con una escopeta, la persona que lograra tirar tres patos en una ronda se llevaba algún juguete de premio.
-Ve a divertirte, TK, yo me encargo por un rato.- le dijo Matt quien acababa de llegar ahí.
-Pero…
-Sora está pintando caritas así que tengo tiempo. Anda ve y disfruta.- TK sonrió y sin decir más se fue con su amigo pelirrojo a hacer fila para el juego.
En el trayecto allá otro chico, Joe, lo sorprendió arrojándole un balón de fútbol americano, el rubio tardó en reaccionar pero saltó para atraparlo en el aire aunque no se dio cuenta de lo que estaba en frente y terminó cayendo sobre una chica de cabello castaño y unos hermosos ojos marrones que a él le parecieron los más lindos que jamás había visto. La joven llevaba un refresco en la mano que acabó derramado sobre su vestido negro.
-¡Genial!- exclamó ella enojada.
-Lo siento tanto, señorita.- se apuró en disculparse TK. Le extendió una mano para ayudarla a levantarse pero ella lo hizo sola.- De verdad, no me di cuenta…
-¿Oh, es en serio? Creí que así te gustaba saludar.- dijo sarcásticamente. Terminó de sacudirse el vestido y soltó un profundo suspiro al verse toda mojada y pegajosa. Mientras Davis y Joe observaban la escena desde lejos sin dejar de reír.
-Por favor déjame remediarlo. Hay algo de ropa en la iglesia que te puede…
-Así déjalo, idiota.- respondió ella. Sin hacer más que dedicarle una mirada hostil al ojiazul se fue de ahí. TK la siguió con la mirada. A pesar de lo grosera que se había portado, algo en esa chica le llamó la atención, además de su hermoso físico que lo dejó embobado.
-¡Eres un tonto, Takeru!- dijo Joe llegando y golpeando a su amigo.
-¡Hombre, esa chica sí que está hermosa!- exclamó Davis emocionado.
-De nada le sirve con esa actitud.
-¡No me digas! ¿Cómo hubieras reaccionado tú si alguien te cae encima, te aplasta y lo peor del caso es que tira tu refresco mojándote todo?- inquirió Joe.
-Pues son accidentes, no hay por qué reaccionar mal.
-¡Ay TK! A estas alturas ya deberías estar acostumbrado a que la gente no es buena ni amable como tú.- exclamó Davis algo exasperado a lo que los otros chicos sólo sonrieron.
Sin volver a tocar el tema se dedicaron a disfrutar de la velada.
Entrada la noche, cuando hacían fila por séptima vez para subirse a la montaña rusa, TK escuchó que lo llamaban. Se giró topándose con Catherine, era una joven rubia que asistía a la iglesia desde hace mucho tiempo. Se preparaba en la universidad para ser abogada pues tenía una fijación con el orden y la justicia. La chica poseía un carácter fuerte, era engreída y al ser hija única creció malcriadamente por lo cual no tenía amigas excepto Rita, otra joven introvertida que la seguía a todos lados.
-¡TK, moría de ganas por verte!- exclamó con su aguda voz mientras se colgaba al cuello del rubio quien tuvo que disimular el desencanto que le provocaba verla.
-Hola, Cat… ¿cómo estás?- preguntó él separándola de tajo.
-Mucho mejor ahora que te veo.- respondió ella sonriendo.- Creo que es lo mejor que me ha pasado hoy, aparte de que mi papi me prometió cambiarme el coche, va a ampliar mi recámara, fui la única en aprobar Derecho…
-Qué bien.- dijo él simplemente para hacerla callar. Notó la expresión de sus amigos quienes le suplicaban la alejara de ahí con la mirada.- Eso… bien por ti.- la rubia se acercó a él y puso una mano en su pecho.
-¿Sabes, TK? Últimamente he estado pensando mucho en… compromisos… y…
-¡Vamos con Matt!- sin dejarla hablar la tomó de la mano y se la llevó hasta el puesto de juguetes. Cierto era que el señor Ishida le había metido una idea en la cabeza a Catherine sobre casarse con su hijo, todo a raíz de un cumplido que le hizo en donde le dijo que le gustaría que TK terminara casado con una mujer como ella. Claro está, el impacto de dichas palabras hicieron que la chica se ilusionara e intentaba de cualquier forma ganar la atención del rubio.
-¡TK, qué bien que regresaste!- dijo Matt al ver a su hermano.- Mira, quiero presentarte a Ronnie.- la chica de cabello castaño y vestido negro que intentaba agarrar un peluche de una repisa alta se giró rápidamente al escuchar su nombre y se topó de frente con el idiota que le había arruinado el glamour esa noche.- Ronnie, él es mi hermano…
-¿Tú!- inquirió ella obviando el disgusto.- ¿Éste idiota es tu hermano?- Kari se cruzó de brazos mirando a los dos rubios de arriba abajo.
-Sí… eh no…- respondió TK.- ¿Ustedes cómo se conocen?
-Espera, ¿ustedes ya se conocían?- preguntó Matt sonriendo divertidamente.
-Sí, éste es el cretino que me tiró la soda encima cuando llegué.- apuntó Kari hacia TK con la mirada.
-Me disculpo nuevamente por eso.- dijo él algo malhumorado.
-Eh, pues, como sea… TK, Ronnie es la chica de la que te hablé en la mañana, a la que ayudé ayer…
-Ah, sí, sí, ya recuerdo.
-¡Mi amor!- todos voltearon hacia la derecha y vieron a una joven pelirroja acercarse. La chica llegó directamente hacia Matt y lo tomó del rostro para besarlo.- Ya terminé.
-Oh, excelente. Mira Sora, quiero presentarte a Ronnie.- Kari esbozó una sonrisa hipócrita y le extendió la mano para saludarla. Odiaba tener que hacerla de persona feliz y amable, eso simplemente no estaba en ella. Aunque a una parte le alegraba al fin conocer a la víctima cuya vida sería arruinada dentro de poco tiempo. Por un breve momento sintió pena por ella pues Sora parecía ser buena persona pero daba igual si lo era o no, Kari tenía un deber que cumplir. Sin embargo en ese momento había algo más ocupando su atención y distrayéndola del asunto, y es que un par de ojos azules no se le despegaban de encima y por alguna razón ajena a ella sentía una especie de atracción hacia ellos. Atracción que inició desde el momento en que los vio a escasos centímetros de su rostro mientras el cuerpo del chico la aplastaba contra el piso.
Se terminaron las vacaciones! D: al menos para mí :( jajaja... pero me alegra estar de vuelta! Awwww muchísimas gracias por sus reviews! Les he de contar que estuve enferma estas semanas, primero gripa, luego infección de garganta, presión baja y me lastimé la columna! Estuve internada dos días en el hospital y en reposo absoluto más de una semana! Pero ya me encuentro mejor! :D
Espero que disfruten éste capítulo, sé que he hecho que la historia avance lento debido a mis retrasos pero no os preocupéis que sigo trabajando en ella, así como en EG y en mi segunda novela! Así como lo oyen, ya empecé con mis pininos porque al parecer SÍ VAN A PUBLICAR LA OTRA! :D WIIII no es así de que YA CONFIRMADO pero me han hablado dos veces para pedirme algunos datos así que sigo haciendo changuitos en la espera y para el 26 de abril sabremos definitivamente si sí o si no! :D recen para que sí la publiquen! :D
