Capítulo 6

Era una preciosa noche en la que la copa de los árboles se balanceaba rítmicamente al soplar el viento helado de primavera. El cielo estaba totalmente despejado, cubierto de estrellas mostrando sus constelaciones para aquellos curiosos que se interesaban en los misterios del Universo.

Una melodiosa armonía se escapaba por el balcón de una bonita casa en zona residencial de Nueva York. El rubio, sentado al marco de la ventana que daba a la calle con vista al puente de Manhattan, tocaba algunos acordes en su guitarra acústica hallándose perdido en el sonido de las cuerdas. Aprovechaba noches como esa para tomar algo de inspiración y poder escribir alguna canción.

Desde que tenía uso de razón le había fascinado la música y aprendió rápidamente a tocar la guitarra, el bajo, la batería y un poco de piano. Su padre, al ver el talento en TK, lo animó a integrarse al grupo musical de la iglesia, del que ahora era líder. Y no sólo contaba con la capacidad nata de tocar los instrumentos sino que había aprendido también a manejar su voz de tal forma que al cantar la gente quedaba sintiéndose enamorada.

I found God on the corner of 1st and Amistad

Where the West was all but won

All alone, smoking his last cigarette

I said, "where've you been?" He said, "ask anything"

-¿Inspirado?- escuchó que le llamaron y volteó hacia la puerta en donde vio a su padre de pie. TK sonrió y dejó la guitarra recargada sobre la pared pero sin levantarse de la ventana.

-Algo.- respondió simplemente.- Tengo que practicar para el festival a fin de mes.

-Oh, es verdad. Ya no me acordaba.- dijo su padre sentándose en la cama.

-¿Crees poder ir?

-No me lo perdería por nada.- se formó un silencio un tanto incómodo. A pesar de llevar una buena relación, TK era muy reservado con sus cosas y no solía platicar tanto con el reverendo, como Matt lo hacía.- ¿Has pensado qué hacer al salir de Julliard?- el rubio lo miró fijamente y se encogió de hombros.

La verdad era que sí, sabía exactamente lo que quería después de graduarse: quería empacar sus cosas en una mochila, tomar su guitarra e irse durante un año a viajar y conocer el mundo, cada rincón de él. Pero sabía que su papá nunca lo apoyaría, podía escucharlo decir que eso era una pérdida de tiempo y dinero y que no tenía sentido.

-Pues, supongo que lo mismo que todos. Conseguir un buen empleo en alguna disquera o como representante de una banda. Aún no lo sé bien.

-En tanto que permanezcas mucho tiempo cerca de tu familia, está bien. Recuerda lo importante que eres para el grupo de alabanza.- TK ahogó un suspiro y se levantó. Sacó de una cajonera una camisa interior blanca que usaba para dormir y se quitó la que llevaba arrojándola al piso.

Su padre lo observó mientras hacía esto. Aquél rubio frente a él, alto, fornido, con su abdomen marcado, de barba, vello en pecho, ya nada tenía del niño con el que solía jugar a las escondidas, llevar cargado sobre sus hombros, embarrarse conos de nieve en el rostro. TK había crecido muy rápido y sabía que era cuestión de tiempo para que emprendiera el vuelo fuera de casa y aprendiera a conocer el mundo, lo bueno y malo que hay en él, para que se desarrollara profesionalmente y como hombre. Era algo a lo que se enfrentaría tarde o temprano pero no quería hacerlo. El reverendo anhelaba con el alma poder pasar el mayor tiempo posible con su pequeño. Ahora que Matt estaba a punto de casarse, TK era lo único que le quedaba y se lamentaba en sobremanera que en algún punto en su etapa de crecimiento esa conexión que tenían se hubiera perdido, quizás por su trabajo, por no haber sabido balancear su tiempo y haberlo descuidado.

-Hijo, necesito pedirte un favor.

-¿Si?- TK entró a su baño a cepillarse los dientes.

-Recuerda que dirijo el grupo de oración en Central Park en la mañana.

-Ajá.

-Pero no podré ir hoy, Matt me pidió que lo llevara al aeropuerto y es a esa hora. Necesito que por favor vayas y lo dirijas por mí.- TK lo miró pensativo. Sabía que más que petición era una orden y no podía negarse.- El grupo se reúne cerca de las 6:00am, al centro del parque por donde está el lago.

-Sí, sé dónde es, papá.

-Excelente.- el reverendo se puso de pie y caminó hacia la puerta.- TK…

-¿Si?- algunas arrugas se formaron en la frente y comisura de los labios de su padre al sonreír.

-Nunca olvides que todo lo que sucede tiene un propósito para nuestro bienestar. Dios está en control de cada situación que pasa en nuestra vida.- el joven rubio asintió simplemente.- Descansa, hijo.

Where were you, when everything was falling apart

All my days were spent by the telephone that never rang

And all I needed was a call that never came

To the corner of 1st and Amistad

Dieron las 5:48am cuando TK llegó a Central Park.

Mentalmente se regañó por no haberse abrigado bien pues la madrugada se sentía muy fresca tanto que al bostezar se le escapaba humo de la boca y sabía que fácilmente atraparía un resfriado.

Metió sus manos en los bolsillos del pantalón y se quedó de pie a orillas del lago mientras esperaba a la gente.

-¿Por qué yo, Dios?- preguntó en voz baja, mirando hacia el cielo.

Estaba acostumbrado a que situaciones así le sucedieran. Tener que suplir a su padre en algún evento no era novedad. Pero entre las muchas actividades que había, dirigir el grupo de oración era la que menos le gustaba. Le costaba dirigir grupos grandes de personas y lograr que se pusieran de acuerdo en lo que harían, aquello de mandar no se le daba muy bien y por eso se sentía a gusto como líder en el grupo de alabanza.

En ese momento vinieron a su mente las palabras de su padre.

-¿Todo tiene un propósito, eh?- preguntó con una media sonrisa sin dejar de observar el estrellado cielo que poco a poco iba pintándose de un color más claro.- ¿Qué propósito tienes para mí aquí?

Apenas y terminó de formular la pregunta, escuchó el grito de una mujer a lo lejos. Volteó a todos lados pero el sonido apenas y se había convertido en un eco.

-¡No, por favor!- escuchó claramente que gritaron y a lo lejos divisó tres siluetas moviéndose atrás de un árbol.

Con toda la fuerza y velocidad a la que sus pies respondieron, corrió hacia allá sintiendo el helado viento golpear su rostro como si fuesen diminutas navajas cortando su piel. Al llegar la sangre le bajó hasta los pies al contemplar con horror como dos sujetos intentaban abusar de…

-¡Ronnie!- gritó echándosele encima a uno de los tipos quien llevaba el pantalón desabrochado. Ambos cayeron, golpeándose TK con una roca y sangrando de la frente. El otro hombre que sujetaba a Kari por atrás se fue encima del rubio.

-¡No!- chilló Kari al ver que el tipo intentaba enterrarle la navaja por la espalda y a como pudo le dio una patada en la pantorrilla.

-¡Arghhh!- el hombre gritó al sentirla y le dio con el puño cerrado en el rostro haciéndola caer.- ¡Maldita zorra!- se echó encima de ella, desabrochándose el pantalón dispuesto a abusar de la chica. Mientras tanto TK buscaba un punto débil en el otro sujeto con quien se debatía a golpes.

-¡Ayuda!- gritó Kari a todo pulmón.- ¡Ayúdenme!- la castaña se movía intentando bloquear los movimientos del hombre pero finalmente se posicionó sobre ella.

-¡Oso, mira!- el otro tipo señaló hacia el frente y ambos voltearon. Un grupo de personas, junto con dos oficiales, iban corriendo hacia donde estaban ellos.

-¡Vámonos de aquí!- los hombres corrieron a toda marcha dejando a los dos jóvenes tirados. TK se levantó dispuesto a seguirlos.

-¡TK, no!- Kari lo detuvo, haciéndolo reaccionar mientras se estremecía, semidesnuda en el piso.

-¿Qué pasó aquí?- la gente, que en su mayoría eran del grupo de oración, los rodeó. El rubio ayudó a Kari a ponerse de pie y, quitándose su suéter, se lo puso sobre los hombros.

-Aquellos tipos intentaron abusar de ella.- dijo TK señalando hacia donde los hombres habían corrido pero ya no estaban.

-Vamos a buscarlos.- dijo uno de los oficiales. Enseguida habló a través de un radio pidiendo más refuerzos y una ambulancia. Entre ellos y algunas personas fueron en búsqueda de los dos bastardos.

-¿Estás bien?- TK se acercó a la castaña quien se estremecía entre el susto, el frío y el llanto. La chica escondió su rostro en el pecho de él alargándose a llorar, dado que aún llevaba las manos esposadas, TK la abrazó fuertemente y le dio un beso en el cabello dejándose llevar por la situación y el momento.- Tranquila, todo va a estar bien. Ya estás a salvo, estás conmigo.

Lost and insecure, you found me, you found me

Lying on the floor surrounded, surrounded

Why'd you have to wait? Where were you? Where were you?

Just a little late, you found me, you found me


You found me - elenaaaxx (realmente es de The Fray, pero busquen el cover de ella, tiene una voz muy bonita).

Awwww gracias por sus reviews, neta que me impresionaron! :O no me esperaba tantos comentarios tan bonitos :') no hay mejor manera de inspirarme que sabiendo que alguien disfruta lo que hago!

Que tengan un bonito casi fin de semana! :D diviértanse mucho, cuídense y como consejo: pasen algún tiempo meditando y agradeciendo todas aquellas cosas simples que tenemos en la vida, que la hacen valiosa, y a las cuales les prestamos poca importancia y creemos que nunca las perderemos, como ejemplo: la libertad.