Hola, ¿que tal?.. ^_^

Bueno siento la tardanza con los capítulos, pero es que ahora mismo me encuentro ocupada con los estudios, por lo que no he podido dedicarme a escribir como se debe.

Este capitulo lo escribí de forma apresurada aprovechando este fin de semana, por lo que no me sorprendería saber que tengo errores de narración (aunque yo de por si soy torpe para eso :p) así que por favor no me jueguen.

Obviamente acepto comentarios constructivos, así que sientan se libres de dármelos, que yo cuando pueda tratare de mejorarlo.

Por ultimo, me disculpo por que sea tan corto este capitulo, pero por favor disfrútenlo (si es posible).


Capitulo 4

Hinata levanto la vista sorprendida, no lo podía creer… ¿El se había disculpado con ella?... Entonces Itachi se doblo y le tendió la mano como ofreciéndose la. Hinata la observo con duda unos segundos, estaba nerviosa y confundida… ¿Qué debía de hacer?, ¿aceptar o no?... ¿Por qué se comportaba ahora tan caballerosamente con ella?... Fe entonces que fijo sus vista perlada en los negros ojos del azabache, y noto un pequeño brillo… como si le mirara con lastima o arrepentimiento. Hinata estaba tan ensimismada en su mirada que no se percato cuando ofreció su mano y sujeto la del azabache para que la ayudara a levantarse… solo cuando ya estaba de pie, que se dio cuenta de lo que había hecho y removió su pequeña mano de la grande de Itachi, quien no cambiaba su expresión ante ella.

Itachi no le dijo nada, ni se sintió ofendido por su respuesta, ya que era de esperarse… El en un principio no le importaba y solo había seguido ordenes, por lo que había tratado de ser frio con ella, incluso después de darse cuenta de la lástima que esta le daba, decidió terminar con su labor lo más eficiente posible. Fue por ello que le hablo tan rudamente después de ese último recuerdo…

_ Qu-quiero estar sola… hablo con eje de dolor en su voz… Itachi solo asintió y se dirigió a la puerta, saliendo del salón dejándola a esta tras de si.

Ahora suspiraba con alivio (internamente), de no tener que seguir con esa innecesaria tortura con ella… La semilla, que Madara necesitaba, ya había sido sembrada en ella, y aunque esa chica era una muy buena persona y él lo sabía, también estaba seguro de que había comenzado a dudar… Ya no había necesidad de seguir con eso.

No necesito girarse para saber que Zetsu estaba de pie observándole.

_ Dile a "Madara" que ya termine y que no hay necesidad de seguir con las sesiones.

_ El no va a estar de acurdo con esa decisión.- Comunico la mitad planta, pero Itashi ya había empezado a desaparecer por el largo del pasillo. La planta suspiro y desaprecio entre las paredes.

Sus días continuaron después de eso… aquella misma noche, le entrego la túnica prestada de Itashi a Zetsu que como siempre le esperaba. Los días eran monótonos y agotadores. Apenas variando… intercambiando pocas palabras con los que interactuaba, solo lo meramente necesario, no queriendo dar muestra de sus sentimientos, no quería sentirse nuevamente patética y avergonzada por permitirse llorar frente a uno de sus enemigos. Por suerte desde ese particular día en que ella derramo lágrimas frente a Itashi, fue la última vez que lo vio, desde ese momento no volvió a tener más cesiones con él, cosa que le relajaba y le aliviaba, pero había algo… algo cambio en ella desde ese día y eso le aterraba. Lo sabia… las cosas le estaban empezando a dejar sin cuidado, ya no le afectaban como antes… su deseo de escapar, aun cuando todavía estaba ahí, no le desesperaba… Y ahora simplemente acataba todo lo que se le decía sin chistar… Y excusándose, esperaba recordándose a sí misma que lo hacía simplemente porque no tenía más opción, eso se lo repetía como un hábito todas las noches.

Fue después de haberse cumplido un mes que algo cambio… Una noche, mejor dicho una madrugada, Hinata reacciono al sentir sus alarmas ser accionadas (los hilos de chakra), abrió los ojos y se paró de golpe, reacciono con sorpresa al ver de nuevo, al hombre enmascarado parado frente a ella… "Madara" se dijo con temor. Este se acero despacio hasta ella, la hojiblanco no se movió, solo permaneció estática. El de la máscara sin permiso con su mano acaricio el contorno de su cara, a lo cual, por el tacto helado ella tembló, y sin dudarlo detuvo el contacto con un manotazo.

_ He regresado Hime.- Dijo este saludando con la mano que fue apartada, sin inmutarse por la acción de la chica… _ ¿Cómo pasaste tus primeras semanas?,- le dijo con voz divertida.

_ Me alegra saber que ha regresado.- dijo esta, recompuesta y dirigiéndole una mirada fría.

_ Ho… enserio, me contenta oír eso.- le contesto este ignorando su mirada.

_ Si… por que ahora puedo saber la razón por la que me ha traído hasta aquí. - Confeso esta sin doblar la voz, a lo cual "Madara" esbozo una sonrisa imperceptible por la máscara que traía puesta.

_ Creí que ya te lo había dicho… Necesito de tu poder…

_ Si, lo dijiste… pero quiero saber para qué uso, es que quieres el supuesto poder que poseo… "Madara" volvió a sonreír tras la mascar, sinceramente le divertía ver como esa chica se denigraba a sí misma, aun cuando trataba de ser fría con él.

_ El motivo aun no puede ser revelado, primero tendrá que preparar unas cosas… y tu tampoco estas lista todavía… Necesitas hacerte más fuerte, y yo te ayudare en ello.- Hinata enmudeció por sus palabras… ¿a qué se refería?

_ ¿Y cómo piensas hacer que te ayude?... Yo no planeo traicionar a mi propia villa, ni a ninguna otra.

_ Mi plan para hacer que nos ayudes se puso en marcha desde hace mucho, estoy seguro que tan solo necesitare del detonador perfecto para que hagas lo que quiera.- Hinata nuevamente enmudeció y le miro con rabia. _ Es más, tengo algo especial que quiero mostrarte… Sera en unas horas así que estate preparada… Zetsu vendrá a buscarte cuando todo esté listo. – Le explico este con un tono de voz divertida, y sin dejar a Hinata replicar.

En fin, como este había dicho, unas horas más tarde Zetsu se apareció en su habitación, pidiéndole que le siguiera. Por primera vez en mucho tiempo, a ruta fue totalmente distinta a la cual usualmente tomaban… se estaban dirigiendo a una habitación grande, lo recordaba de sus noches de estudio sobre el área. Efectivamente llegaron a dicha habitación, y al entrar la ojiperla no pudo evitar sentirse congelada, al divisar la figura del enmascarado senado sobre la cabeza de una de las grandes estatuas que "decoraban" esa habitación.

_ Me alegra saber que hallas venido… ¿estás lista?.- Pregunto este tratando de imitar un tono inocente.

_ ¿Li-lista para q-que?... Se atrevió a preguntar, pero evidenciando su reciente miedo que se estaba formando.

_ A eso vamos... Bien, acércate.- le menciono extendiéndole la mano, a lo que la joven sabia no debía de rechazar y sin esperar que se lo pidieran de nuevo, dejo reposar su mano sobre la fría del sujeto.

Todo sucedió tan rápido que no le dio ni tiempo de analizarlo. En un momento del cual no se percato, una oscuridad que había aparecido y luego desaparecido casi al instante, le dejaron una sorprendente vista en la sima de un edificio. Ella fue incapaz de contener su sorpresa, cuando confirmo segura de saber el lugar en el que estaban… ¡Eso era Konoha!... Pero ¿Por qué?... ¿una ilusión acaso?

_ ¿Esto es…?- trato de preguntar pero el enmascarado se le adelanto.

_ No la reconoces… Es tu amada Konoha.- dijo casi con son de burla.

_ Pe… no comprendo... ¿Por qué…?... ¿Esto es una ilusión?... Pregunto por ultimo aun siendo incapaz de organizar sus ideas y dudas.

_ ¿"Ilusión"?... Para nada, esta es la realidad… Te he traído a konoha.

Hinata entonces al escucharlo, sin creerlo comenzó a mirar en todas las direcciones, y sin evitarlo activo su Byakugan… ¡Era cierto!, si estaban en konoha… pero, ¿porque?. Había estado encerrada por semanas en esa oscura guarida y ahora así no mas, había vuelto a su hogar… Algo estaba mal, no podía ser tan simple… ¿Qué quería?, ¿Qué deseaba ahora de ella?... ¿Acaso?...

¿Estaban ahí para atacar a konoha?...

_ ¡No lo hare!.- Grito esta colocándose en guardia… _¡No atacare a konoha!. Informo, esperando por ser sometida a sus planes pero el sujeto no hiso nada que mostrara dicha intención, al contrario de todo comenzó a reír…_ ¿Qué están gracioso?.- pregunto confundida.

_ Note traje aquí con esos motivos… bueno no para realizarlo en este momento, pero espero que lo que veas te ayude a entender de qué lado es que debes de estar.- "Madara" al ver su cara confundida, no espero mas y con la mano señalo en una dirección… eran uno de los campos en donde su equipo solía entrenar… _ Usa tu Byakugan en esa dirección y dime lo que ves.

_ ¿Y qué le hace pensar que haré lo que usted me dice?.- Pregunto Hinata tratando de aparentar ser dura, cosa que no cumplió al hablar con un tono nervioso.

_ Lo harás… - dijo este con un tono tan grueso y frio que Hinata no pudo evitar sentir miedo.

Tragando grueso se giro en dirección a la cual este le había ordenado que viese y sin esperar activo su técnica… Por ahora aria lo que este le dijese, tenía que aprovechar y buscar una manera de contactar con alguien de la aldea y avisar en done se encontraba…

En fin, su vista recorrió cada área esperando encontrara algo, que era lo que Madara deseaba que viese. No tardo mucho en captar algo que le llamo la atención… su corazón se acelero por la emoción y la sorpresa, no podía creer lo que estaba viendo… Era su equipo de Konoha,… el equipo ocho,… sus mejores amigos.

_ ¿Ya los viste?.- Pregunto este muy cerca de su oído, lo que le causo un escalofrió… ¿Era a ellos a lo que quería que viese?, se pregunto confundida.

_ ¿Por qué quieras que los viese?.- pregunto por alguna razón temerosa de su respuesta, pero sin dejar de observar en dirección de su amigos. Pero el hombre volvió a reír.

_ ¿No te alegra ver que se encuentran bien?.

Hinata tras la curiosa pregunta, comenzó a detallarlos… ciertamente parecían estar bien, entrenaban como siempre lo hacían… como siempre… se repitió está en su cabeza, por alguna razón algo le incomodo en su pensar. De repente una nueva silueta aprecio junto ellos, y su corazón salto de nuevo… ¡Es kurenai-sensei!... se dijo emocionada, y más al distinguir a su pequeño bebe de dos mese, el cual estaba siendo cargado por un Shikamaru.. . Entonces tanto Kiba como Shino se acercaron a ellos… Kiba sonriente. La escena se veía encantadora, todos habían empezado a hablar entre ellos, y de repente alguien que faltaba apareció… Akamaru, llego corriendo y se detuvo junto a kiba. Hinata se alegro de ver al canino tan hermoso como siempre, pero algo en esa escena se vio fuera de lugar… Era una chica, al principio pensó que sería una mensajera pero, vio como esta se paro junto a ellos y se integro a la conversación, luego vio a kiba criticarle por algo, puesto que parecía falsamente enojado, luego todos comenzaron a reír por la escena.

La ojiperla entonces sintió al enmascarado acomodarse a un lado de ella.

_ Parece que ya consiguieron a un remplazo.- menciono este sin dirigirle la mirada.

_"¿Un remplazo?"…

Esa palabra se repitió en su cabeza, hasta que comprendió sus significado, esa chica era su remplazo en el equipo.

_ ¿No te parece que se están divirtiendo mucho¿... Con su nueva integrante… no crees que estén muy felices, para ser personas que acaban de perder a alguien cercano a ellos.

Fue entonces que la peli azul entendió lo que Madara quiera mostrarle… pero aun así, algo en su corazón se oprimió. Aunque le estuviera mostrando eso con una razón, no podía negar lo que veía… Si eso fuera una ilusión, con su byakuan ya hubiera salido de esta o se daría cuanta, así como cuando Itashi la metía en sus recuerdos, ella podía estar consciente de que eso no existía en ese momento, sin embargo el aire y el ambiente eran muy reales como para creer que eso no existía. Eso era real, y aunque no lo quisiera admitir, era cierto que las personas que le resultaban mas cercanas, en ese momento lucían muy felices para su gusto… Era casi… como si ya se hubiesen olvidado de ella.

Pero eso no podía ser… ¿Verdad?... NO eso no era posible… Porque se trataba de Kiba, Shino y Kurenai, ellos eran su familia, no la olvidarían…

_ Ahora mira en esa dirección.- el hombre como en la anterior ocasión apunto un lugar que reconocía, y que conocía bien… era dirección al recinto Hyuga.

Inconscientemente su vista se dirigió a ese punto. La casa Hyuga… Su vista viajo por cada rincón, todos los miembros parecían estar bien, cada uno cumpliendo con sus deberes. Entonces su mirar se detuvo en el dojo de la casa principal. Su hermana Hanabi y su padre estaban ahí…. Fue entonces que Hinata recordó la noche que fue secuestrada, la noche que se le fue implantada la marca de sumisión.

Vio a Hanabi tratar de insertarle algún golpe a su padre, quien se defendía, mas no contraatacaba, al contrario de lo que aria con ella. De repente, ambos se detuvieron y giraron asia la entrada del dojo. Ahí estaba Neji; su porte estaba sereno y saludo con una reverencia a su padre y luego a Hanabi, quien corrió asía el con una sonrisa que Neji contesto. Ambos se sentaron en el suelo mirando dirección al patio de la caso, ambos discutían con tranquilidad, con su distintiva expresión pero que caía en lo sereno.

Hinata entonces parpadeo, ella nunca había visto ese comportamiento, o mejor dicho una relación tan cercana entre ellos antes.

_ Parece que en tu familia también se ha acostumbrado a tu ausencia.- Menciono Madara aun cerca de ella.

La ojiperla esta vez tembló, de repente estaba empezando a sentir escalofríos y su corazón se estaba acelerando y su respiración se volvía pausada. No debía, pero se estaba empezando a sentir extraña, su corazón se sentía oprimido, y algo le dolía.

_ Por ultimo mira en esa dirección.- dijo este señalando.

Entonces la voluntad de Hinata comenzó a trastabillar, no quería mirar en esa dirección, algo le decía que no debía de hacerlo, sin embargo, antes de darse cuenta su vista se había enfocado en buscar lo que tenía que ver. Fue en el momento que que su vista capto un punto en particular que su respiración se detuvo por unos instantes… Era esa persona…

Lo observo detenidamente… este comía al parecer su tercer tazón de ranmen, lusia feliz y pero no tan animado como siempre. Entonces el corazón de Hinata salto… ¡Tal vez a Naruto si le había afectado su ausencia!... se dijo emocionada… pero toda ilusión que tubo se rompió, cuando de la nada apareció Sakura que taras sorprender a su ojiazul, acepto guatusa el abrazo que este le entregaba. El ánimo recaído que parecía tener Naruto desapareció al instante y ahora saltaba emocionado con Sakura en brazos…. Entonces Hinata pensó que había recibido una buena noticia sobre algo, pero cuando la siguiente escena se mostro ante ella, no tuvo forma de contener sus lagrimas… Nunca creyó ver que Sakura aceptaría y correspondería a un beso del rubio…Nunca lo creyó posible. Naruto entonces salió del local de "Ishiraku Ranmen", y con su mano tomando la de la pelirrosa, comenzó a caminar alegare a través de las calles de Konoja…

Entonces una cruel realidad se mostro ante sus ojos, la cual le llevo a realizar la siguiente pregunta…

_ ¿Acaso ya nadie se acordaba o preocupaba por ella?...

Las imágenes vistas en ese instante, se repetían en su cabeza como una película, una en la cual todos vivían felices, y parecían haber borrado la existencia de Hinata Hyuga, de la historia. Todo ese tiempo, había podido mantenerse fuerte porque en su corazón mantenía la esperanza de que mientras ella estaba ahí sobreviviendo, sus amigos se estaban esforzando en buscarla. Pero todo había sido una falsa ilusión… que ilusa fue… Hinata Hyuga nunca valió algo para alguien.

Madara solo la observaba con una sonrisa invisible por la mascar. Su plan estaba funcionando, odia ver la duda y el dolor de la traición en los ojos de la joven… Eso era todo, con eso era suficiente.

Sin avisar, poso su mano en el hombro de Hinata que permanecía inmóvil y sin ningún movimiento, activo su jutsu nuevamente. Para cuando Hinata reacciono se encontraban nuevamente en la guarida de Akatsuki.

Se abrasabas sus piernas, apegando sus rodillas contra su pecho, tenía muchas horas así, sin moverse de su lugar solo pensando. Cundo llegaron hace ya varias horas atrás, Hinata apenas reacciono que habían regresado se deprimió de golpe… que estúpida había sido, no solo por lo todo lo que había visto ese día, sino por el hecho de que estuvo en Konoha y en ningún momento busco aprovechar la oportunidad de escapar, y ahora así mismo como idiota había regresado sin protestar al lugar del cual ella deseaba escapar.

Para colmo no podía sacarse las palabras de ese sujeto de la cabeza… "Aunque Konoha te haya olvidado, Akatsuki aun te necesita"…le dijo este, a lo que ella sin responder y avergonzada de su patética situación, salió corriendo de la habitación en la que estaban, y fiándose de su memoria regreso al cuarto en el que descansaba. Desde ese momento había permanecido sentada, meditando.

De repente escucho golpes ser profesados en su puerta, no se quiso parar, sabia quien era y que quería, los únicos que tocaban eran aquellos que le traían la comida, y ella en ese momento no tenía hambre. Levanto solamente su vista pero la mantuvo mirando la nada, o mejor dicho o podía ver nada, ya había anochecido y ella aún no había encendido las lámparas del lugar, por lo que su cuarto estaba completamente oscuro. Hubiera querido poder dejar su mente en blanco, pero por primera vez en su vida un pensamiento y sentimiento que nunca creyó que tendrían, sin evitarlo había empezado a aparecer.. Odio, furia… se sentía decepcionada… En ese proceso nunca se dio cuenta de en qué momento callo dormida, el agotamiento le había vencido.

[En uno de los salones..]

_ ¿Qué haremos con la chica?... no sé a movido de su lugar y tampoco ha querido comer. Pregunto Kabuto mientras tenía su irada fija en unos escritos que traía en la mano.

_ Baya… nunca creí que te preocuparías por ella.

_ Y no lo hago.- contesto este suspirando… _ Es solo que ya lleva dos días completos sin moverse de sus lugar, solo ha permanecido encerrada, y tampoco a ingerido un bocado de comida… Como dije no me preocupo, pero si creí que la necesitabas para algo, y para serte sincero no creo que te sirva mucho si se llega a derrumbar por desnutrición.- hablo siempre sin despegar su mirada de los escritos.

_ Hum… en eso tienes razón, pero estate tranquilo, eso es algo que simplemente debía de suceder… Créeme cuando este lista ella "saldrá".

_ Pero es que aun no comprendo algo.- dijo esta vez se parando por primera vez en ese rato su vista de los papeles para mirar a directamente a Madara…_ ¿Por qué superar a que ella acepte?, ¿Por qué no simplemente la obligaste a que se unos unieras?... Supongo que eso no debería de ser un problema, con tan solo amenazarla con algo o alguien, debería de haber sido suficiente con ella…

_ Eso es correcto, ella es muy débil ante ese tipo de cosas, y lo más posible es que se sacrificaría de inmediato… Pero, ¿no crees que así es más divertido?.- Pregunto este, con tono divertido. Kabuto solo suspiro mientras lo observaba.

_ ¿Nunca te han dicho que es malo jugar con la comida?... Pregunto irónico a lo que Madara solo soltó una carcajada.

_ Es una mala costumbre de la cual nunca me deshice.

[Cuarto de Hinata]

_ ¿Puedes salir?.- Pregunto lo suficientemente alto como para que la persona que ahí se encontraba le escuchara.

_ ¿Sabías que estaba aquí?.- Pregunto con ápice sorprendido mientras aparecía de entre las paredes.

_ Quiero que me lleves junto madara.- Pidió ignorando la pregunta que se le había hecho anteriormente.

_ ¡Claro!.- dejo sonriente el lado blanco de zetsu, descendiendo para quedar de pie frente a ella… _ Sígueme.

No tardaron mucho en llegar en su destino, Zetsu solo dirigía disimuladas miradas a la chica que lo acompañaba en silencio… Parecía que las cosas estaban a punto de ponerse interesantes. Se detuvieron frente a una enorme puerta, Zetsu sin esperar atravesó la solida madera, pero no sin antes decirle a Hinata que lo esperara ahí fuera.

_ ¿Zetsu?.- interrogo curioso el peliblanco por su presencia y de la que estaba parada al otro lado de la puerta.

_ ¿Sucede algo?.- pregunto asciéndase el ignorante sobre la otra persona.

_ Si… La Hyuga ha pedido verlo.- hablo el lado oscuro.

_ Entonces hazla pasar.

No tardo ni cinco segundos, en que zetsu desapareció de nuevo para luego entrar junto con la ojiperla.

_ Hinata-shan… cuanto tiempo, ¿Qué te trae por aquí?- hablo con tono infantil. Que en respuesta, este sintió como se le fue arrojado algo. Madara que con rapidez había atajado lo que se le arrojaba, sonrió con complacencia, imperceptiblemente, cuando distinguió en su mano la placa metálica, con el logo de la aldea de konoha estando atravesado por la mitad.

_ Sabía que no me decepcionarías Hinata-shan… Zetsu.- llamo ahora serio a la planta… _ Infórmale a todos los miembros actuales de akatsuki, reunirse en media ahora en el salón de ceremonias.- Dicha planta, no espero mas nada y desapareció de nuevo.

Mientas kabuto ajustando sus gafas, solo permeancia en silencio, mientras posaba su fría mirada en la ahora ex ninja de konoja, no pudo evitar soltar un suspiro… seguro de que algo iba a surgir de eso… aunque no sabía si "eso" iba a ser algo malo o bueno.

Y así, como se había pedido, en media hora se encontraban reunidos todos los miembros del akatsuki, ya sea en su forma física u en forma holografía, a través del Gentōshin no Jutsu. Los únicos en estado físico eran Sasori, Deidara, Itashi y Sasuke; claro sin mencionara a Madaram, Kabuto y Zetsu. La mayoría miraban al enmascarado fijamente esperando saber la razón por la que habían sido, repentinamente reunidos. Madara, solo sonreía ante sus expresiones de molestia, y sin advertirlo extendió su mano derecha a un lado, todos le observaron expectantes, pero los azabaches se sorprendieron de ver un cuerpo asomarse de la oscuridad, detrás de una de las columnas que se encontraban afiladas de dos en dos a los lados del salón.

Todos observaban detenidamente, cada uno sorprendidos a su manera, de ver a la joven que hace un mes había llegado a su guarida inerte en brazos de su líder, ahora para frente a ellos, portando la negra túnica, con diseño de nubes rojas que los representaba.

_ Creo que no haga falta que la presente… A partir de ahora Hinata Hyuga es parte del Akatsuki.- hablo serio, mientras posaba descuidadamente su mano sobre el hombro de la chica.

Ninguno dio muestra de opinión sobre aquel hecho, cada uno permaneció en silencio, solamente dos azabaches parecían estar pensando de mas, Itashi por su lado, aunque como siempre no lo demostrara, en esa ocasión en su interior se preguntaba que haba pasado con esa chica en los pocos días que no la había visto… se encontraba mas pálida y delgada de lo que recordaba, se veían unas claras bolsas debajo de sus agotados ojos, pero lo mas particular era esa mirada fría e inexpresiva, no las portaba con anterioridad, parecía otra persona. Y mientras, por otro lado, un segundos azabache se hacia la misma pregunta.

Continuara...