La tercera parte de este capitulo esta aquí, si bien yo quise hacerlo en uno o a lo máximo 2 capítulos , mi navegador no me dejaba modificar la historia, así que ahora uso Firefox, este capitulo tiene un toque más erótico, y bien la clasificación es T quise detallar un poco la relación, espero no les moleste.
Satsuki después de la plática con Nonon estaba muy entusiasmada de confesarle sus sentimientos a Ryuko, lo que sentía a ella, así que llamó a Soroi para que pasara por ella más temprano de lo normal, impaciente bajo de la limusina y salió corriendo a su casa esperando que Ryuko estuviera ahí, sabiendo que no había lugar al cual pudiera ir de todos modos. Abrió la puerta de su casa con ansias de gritar Ryuko estoy aquí pero se contuvo ya que si su madre estaba en casa, podría castigarla ferozmente por un comportamiento tan indebido, decidió ver si estaba en el comedor Ryuko y vio una situación que le hizo cambiar su compostura serena y abrir los ojos como platos…
Ragyo se acercó muy lentamente a Ryuko, Ryuko solo podía escuchar la respiración de Ragyo pero no quería besarla, pero Ragyo ya estaba encima de ella además de ser muy fuerte, dándose cuenta que el beso iba a ser inevitable Ryuko cerró los ojos y cuando estaba a punto de chocar sus labios apareció Satsuki.
Satsuki veía como Ragyo iba a besar a Ryuko y con impulso:
-¡Qué demonios está pasando aquí ¡!- Grito Satsuki.
Para Satsuki la situación no podía ser más extraña, por un lado Ryuko iba vestida con un vestido que para ojos de Satsuki parecía una diosa, acostumbrada a solo verla con su uniforme de marinero o su uniforme deportivo verla así golpeo su corazón, pero verla a punto de ser besada por su madre le dio ganas de agarrar su bakuzan y matar a su madre y a Ryuko.
-Ah Satsuki, solo estaba conociendo un poco mejor a Ryuko ¿no es así pequeña?- Un poco nerviosa Ragyo pero aún sin separarse de Ryuko.
-Así es Satsuki- y en un rápido movimiento Ryuko se zafo de Ragyo y se acercó más a Satsuki lo que decepcionó por mucho a Ragyo.-
-Pues espero que se hayan conocido lo suficiente y no necesiten conocerse mejor- Satsuki las amenazo y entonces miro a Ryuko con una mirada que Ragyo inmediatamente reconoció que la hizo sonreír -Celos, mm mi hija esta celosa -
-¿Por cierto Ryuko porque estas vestida así? Te preste una de mis camisas- si bien Satsuki se trataba de controlar, ese vestido que usaba Ryuko despertaba sus más bajos instintos, pero no quería hacer nada forzado con Ryuko además su madre estaba al lado de ellas.
-Es que estaba usando una de tus camisas pero Ragyo insistió persuasivamente que usará este vestido- Ryuko media colorada porque Satsuki no dejaba de verla intensamente. Mirando amenazadoramente a su madre y ella simplemente respondió con un gesto de -¿yo que hice Satsuki?-
-Pero en este momento me lo quito Satsuki, de seguro mi ropa ya está seca y limpia-
-¡No!- Satsuki se puso roja al darse cuenta de que le dijo a Ryuko que no se quitará ese vestido que le quedaba a la perfección
-¿Por qué?-con mirada curiosa en su rostro.
-Es que te qué… da muy bi...en y aparte primero vamos a comer ¿has comido algo?- cambiando de tema abruptamente- pero sonrojándose al decir la verdad, cualidad que odiaba Satsuki de si misma, su sinceridad.
-No la verdad no, solo comí un yogurt de limón, pero estaba delicioso- Ragyo instintivamente agarro un cuchillo para clavárselo a Ryuko pero decidió perdonarla esta vez-
Bueno que esperamos, comamos sirve que todos nos conocemos más, digo soy la suegra ¿no? Satsuki y Ryuko temblaron un poco. Al sentarse las 3 chicas llegaron varios sirvientes dejando en la mesa diferentes platillos en los que se encontraban sopas, filetes, espagueti, codorniz que provocaron que Ryuko casi babeara desde su lugar, la posición en la mesa era Satsuki izquierda, Ryuko centro y Ragyo derecha.
Comían en silencio disfrutando la cena hasta que Ragyo hablo: -¿Alguna de las 2 me puede decir cómo se conocieron, par de tortolitos?
-Madre, creo que tú y yo sabemos que habrás contratado detectives privados para investigar a Ryuko y conoces todos los detalles de nosotras-
-Satsuki, como tu madre me ofende ese comentario, no invadiría la privacidad de ustedes dos, así que por favor respóndame esa pregunta-
-Bueno, técnicamente Ryuko cayó sobre mis pechos, y así nos conocimos - con un poco de vergüenza en su voz.
-¡Satsuki!- -No estoy mintiendo Ryuko- diciendo tranquilamente eso Satsuki, Ryuko trataba de contradecir eso -pero, pero-
-Oh vaya Ryuko, no sabía que fueras una pervertida- Ragyo con malicia dijo esas palabras.
-¡No lo soy ¡!- Ryuko estaba molesta por el comentario de Ragyo.
-Tranquila Ryuko, aunque en el fondo es tu verdadera naturaleza- guiñándole un ojo- ¿y cuánto llevan saliendo?
Satsuki casi escupiendo su te -Madre, Ryuko y yo no salimos- "aún "pensó Satsuki.
-Bueno pues yo veo lo contrario- mirando a Satsuki y Ryuko.
-Si es verdad Ragyo, Satsuki y yo solo somos amigas- Satsuki sintió un dolor de repente en su corazón como nunca, solo "amigas" apretando su tenedor.
-Basta de tonterías de ustedes 2, ya planee que se casen en el Castillo Valmousse ubicado en Marsella-
-¿QUE - Gritando Born to Run.
-Sí así es Ryuko, ustedes se van a casar, tienen de plazo un mes- Ragyo totalmente segura de sus palabras.
-Pero, pero- totalmente roja y nerviosa.
-Basta de peros, mira aquí traigo un catálogo de los mejores vestidos de novia que el dinero pueda comprar, y no te preocupes por el dinero yo pagare todo-
Ryuko se empezó a interesar por los vestidos, -oh que bonito es este-
-oh tienes buen gusto Ryuko, es un Justin Alexander, uno de los mejores vestidos del planeta-
-¿Ryuko?- tratando de llamar su atención Satsuki, pero estaba tan concentrada en el catálogo de Ragyo que ignoro por completo a Satsuki.
-Mira Ryuko, Satsuki tiene 18 pero según tu perfil aún tienes 17, entonces tendremos que pedirle permiso a tus padres-
-Yo no tengo padres, soy huérfana- Ragyo se compadeció de la chica -Yo lo siento en verdad-
¿Madre? - pero tampoco su madre le contestaba a Satsuki.
Mientras Ryuko veía los vestidos aún embobada -Bueno, en ese caso el trámite del papeleo será sencillo, la luna de miel pensaba en París, Charleston, Sicilia o Yucatán- Ryuko se puso roja como un tomate- ¿Luna de miel?-
Claro que si, las parejas tienen su luna de miel después de casarse, yo quisiera que regresaran con la noticia de que tendré nietos peto ambas son chicas, bueno esta la inseminación artificial.
Satsuki estaba que ardía, Ryuko no la tomaba en cuenta, su madre hablando de boda, luna de miel, hijos, y Ryuko dijo que solo eran amigas.
-¡BASTA USTEDES DOS, ¿porque nadie me toma en cuenta a MI?-gritando Satsuki.
-¿Hija?-
-Satsuki? -
-¡AQUÍ NO VA A VER NINGUNA BODA!- a punto de las lágrimas Satsuki si no fuera por su voluntad ya hubiera llorado - ¡Y MENOS VOY A CASARME CON MI "AMIGA"- y miro con rencor a Ryuko.
-Bueno si me lo permiten, me voy a mi habitación, y Ryuko no quiero volverte aquí de nuevo- mirándola con furia.
-Satsuki- Ryuko se sentía triste por lo que le dijo Satsuki.
Ryuko llamó varias veces a Satsuki Pero ella se alejó y llego a su habitación.
Entonces Ragyo y Ryuko se miraron y Ryuko empezando a llorar un poco- ¿le hice algo a su hija?-
-Para nada Ryuko, simplemente Satsuki nunca ha sido buena para confrontar sus sentimientos- tomando un suspiro Ragyo- años de exigirse a sí misma y su aislamiento y su poca experiencia en el amor la hicieron encerrarse en un muro- con mirada triste en la cara de Ragyo.
-¿Y ahora qué hago?
-Bueno Ryuko cualquier muro puede ser derrumbado con un buen golpe, tal vez eso es lo que necesita mi hija-
-Eso es, gracias Ragyo- y Ryuko se fue corriendo al cuarto de Satsuki.
-Espero que no siga mi consejo literal, si no en el estado de Satsuki será una guerra-
-Ah el postre- y Ragyo empezó a comer despreocupadamente.
Satsuki estaba alterada, no sabía porque su reacción histérica y agresiva sobre todo a Ryuko, a la chica que le gustaba, que amaba pero las palabras de "solo somos amigas" de Ryuko la habían herido como nada en su vida le había hecho daño, ella solo quería estar sola, si veía a Ryuko no sabría cómo confrontarla.
-Soy una idiota- pensaba, -la chica que tanto le gustaba, a la cual me iba a confesar y la trate peor que basura-
Alguien toco la puerta y pensando que era su madre -largo madre no quiero hablar ahora-
-No soy tu madre- abriendo la puerta Ryuko, -demonios no le puse seguro- pensó Satsuki
-No te dije que te largaras de aquí, ¿Qué sigues haciendo aquí?- mirándola fríamente.
-¿Por qué actúas así?, acaso dije algo malo Satsuki- con la mirada baja Ryuko.
-Oh no lo sé, porque no lo deduces tu misma- Satsuki quería disculparse con Ryuko pero su orgullo, su maldito orgullo no le permitía decir eso.
-Ya me harte de tu actitud, eres una persona desesperante y engreída que no puede manejar sus sentimientos- a punto de la ira Ryuko.
-Y tú una idiota sin modales, agresiva, bipolar y sin control- Satsuki estaba a punto de estallar, quería golpear a Ryuko.
-Seré una idiota pero mínimo yo soy sincera con mis propios sentimientos- Ryuko con rabia decía sus palabras.
-En serio Satsuki, quien te entiende, primero me amenazas, me castigas, y al otro día ¡ME BESAS!, pero mínimo yo se reconocer mis sentimientos, y la verdad me gusto tu beso, y tu- Ryuko se puso colorada y miro para otro lado incapaz de ver a Satsuki.
-A ella le gusto mi beso, sí, espera se me esta declarando.- pensó Satsuki pero su orgullo podía ser su enemigo número a la hora de confrontar a las personas.
-Pero a pesar de ello, solo soy una amiga para ti ¿verdad Matoi?-
-Kiryuin, eres una idiota, si tan solo fueras sincera con tus sentimientos-
-Basta, sal de mi habitación, no quiero escuchar tu voz y menos verte, lárgate antes de que te saque a patadas- Satsuki maldiciendo su maldito jodido orgullo.
Ryuko recordando las palabras de Ragyo "Cualquier muro puede ser derrumbado" se acercó a Satsuki, ella la miró y le dijo ¿Qué quieres?, ¿no fui lo suficientemente clara?- y entonces Ryuko golpeo a Satsuki en el mentón tumbándola en el suelo.
-Ryuko ¿me acabas de golpear?- Inmediatamente se levantó y preparándose para darle una paliza a la más pequeña agarro a Ryuko y la lanzo a la cama, con un rápido movimiento agarro sus brazos con una mano y la golpeo con la otra, Ryuko se zafo y le dio un cabezazo, ambas forcejearon y Satsuki tumbo a Ryuko, dispuesta a golpearla hasta quedar satisfecha Ryuko hablo.
-Al menos yo soy sincera, y la verdad es no que no dejo de pensar en ti Satsuki, y tu beso me hizo abrir los ojos y saber que aún te considere mi amiga yo -
-Pero tú no lo pones fácil, no sé qué te pasa, yo pensaba que te gustaba, pero saber que estábamos a punto de golpearnos de nuevo y tu actitud yo..- pero la interrumpió Satsuki.
-Basta Matoi- Satsuki estaba en conflicto, una parte de ella quería besarla, otra parte solo quería vengarse del golpe de Ryuko, y en lo más escondido de su corazón declarar sus sentimientos hacia la pequeña-
-Mira Ryuko, la verdad es que ¡ME GUSTAS!, estoy loca por ti, quiero estar contigo siempre, cada vez que no estoy a tu lado me siento incómoda, vacía- Ryuko abrió los ojos como platos al oír la declaración de Satsuki- cada vez que estas a mi lado quiero abrazarte, besarte, poseerte en todas las formas posibles-
-Cada parte de ti me gusta, tu cabello, tus ojos, tu cuerpo, si supieras lo que pienso cuando me imagino tu cuerpo, cosas tan obscenas que el infierno es mi único lugar por pensar así de ti-
-Por eso yo no quiero tu amistad, solo quiero que seas mía- a punto del llanto Satsuki.
-Satsuki lo que he tratado de decir es que aún que seas mi amiga, TU ME GUSTAS MUCHO TAMBIÉN - Ryuko poniéndose roja como un tomate y tratando de evitar la mirada de Satsuki.
-¿Qué dijiste Ryuko?- pero la chica no respondía, entonces forzando el mentón de Ryuko para que la viera a los ojos-¿Qué dijiste?
-Lo que escuchaste- totalmente roja de vergüenza- tú me gus-gus-tas -
-Me hace tan feliz escuchar esas palabras Ryuko- Sonriendo como nunca Satsuki.
Sentándose ambas -Entonces Ryuko, ¿no te importa que ambas seamos chicas, que mi madre sea una psicópata y yo sea una mujer con tendencias de violencia?-
-En lo absoluto- viendo determinación en los ojos de Ryuko como nunca había visto antes.
Satsuki estaba que temblaba de la emoción, y por fin salió de su boca:
-¿Serás mi novia Ryuko?- Satsuki con miedo haciendo esa pregunta.
Ryuko la abrazo y susurrándole a su oído -SIIII-
Para Satsuki esa palabra la hizo más feliz que cualquier regalo que haya recibido, su corazón lo sentía a punto de explotar, quería llorar de alegría, el abrazo de Ryuko para ella valía más que todo el oro, joyas, diamantes del mundo, la palabra felicidad se quedaba corto.
Separándose del abrazo Satsuki miraba fijamente a Ryuko, y aunque a la joven no podía contener mucho la mirada no la desvió en ningún momento y le pregunto a Ryuko-¿Puedo besarte?
Con un susurro Ryuko le dijo -Si-.
Entonces lentamente Satsuki se acercó a Ryuko, y había de nuevos 2 sentimientos confrontados: En Satsuki determinación y en Ryuko nerviosismo pero esta vez el miedo había desaparecido.
Chocaron labios, lentamente, y empezó el movimiento entre ambas, si bien el beso empezó lento, sin experiencia, solo ternura, poco a poco el beso empezó a convertirse en más sensual, si bien Satsuki al principio solo deseaba probar el sabor de los labios de Ryuko, Ryuko empezó a besarla con mayor coordinación, tomo la cintura de Ryuko y acercándola más, la inclino un poco, sacando un poco su lengua, pidiéndole permiso a Ryuko de entrar , a lo que Ryuko accedió, si bien al principio era una batalla, Satsuki gano la batalla inmediatamente.
Después de 2 minutos de besarse intensamente donde la lengua de Satsuki estaba inspeccionando toda la boca de Ryuko, se separaron más que nada por Ryuko que ya no podía contener más la respiración, y haciendo el ruido de un gemido -separo el beso y dice -Aww Satsuki-gimiendo.
-¿Y bien como estuvo nuestro primer beso como novias Ryuko?-
Ryuko solo sonrió tímidamente pero no respondió
Del otro lado Ragyo estaba preocupada, Ryuko era algo impulsiva y había escuchado gritos y algunos golpes, pensando que su hija mataría a Ryuko, se acercó a la habitación y escucho a Ryuko gemir-y decir -Aww Satsuki-
-Oh mejor no los interrumpo- y simplemente sonrió.
Era de noche y Satsuki le ofreció a Ryuko quedarse de nuevo a lo cual Ryuko accedió, aunque esta vez estaban en habitaciones separadas para evitar que su madre sospechara algo, Satsuki no dejaba de pensar en su nueva novia, quería estar a su lado -Al diablo-
Lentamente y de forma silenciosa entro en el cuarto de Ryuko, y vio que estaba dormida, de forma suave se acostó a su lado y empezó a acariciar su cara y cabello suavemente para evitar despertarla, pero Ryuko se despertó de todas maneras- Satsuki- gimiendo por la sorpresa.
-Lo siento Ryuko, es que yo quería estar a tu lado pero mejor vuelvo a mi cuarto- se iba a levantar decepcionada pero la mano de Ryuko capturo su mano - me gustaría que te quedarás conmigo hoy- totalmente roja por su respuesta.
-De acuerdo- Satsuki se acomodó cerca de Ryuko, acariciando su cabello, su mejilla y entonces sus instintos primarios se despertaron, tomando su mejilla empezó de nuevo el beso, un poco más sensual que el anterior y en un movimiento rápido Satsuki quedó arriba de la joven.
El beso era más profundo, después de separarse de ese beso , Satsuki empezó a bajar lentamente al cuello de Ryuko, al cual empezó a lamer, luego besar y por fin morder, con una mano acariciaba su cintura suavemente mientras Ryuko tomaba sus manos y las llevaba hacia la espalda de Satsuki, aunque nerviosa siguió el juego de Satsuki.
Satsuki empezó a quitar los botones de la camisa de Ryuko, y le quito suavemente su camisa, y el camino de besos empezó a bajar poco a poco en el cuerpo de Ryuko, primero besando suavemente su clavícula, empezó a bajar hasta los pechos de Ryuko, aún sin quitarle el brasier besaba arriba de esa parte, bajando un poco su brasier para empezar a besar un pezón de Ryuko entonces Ryuko empezó a gemir su nombre poniéndose totalmente colorada.
La mano de Satsuki de la cintura de Ryuko empezó a bajar un poco hasta el short de ella, acariciando sus muslos, tratando de quitar el short de la pequeña, y como vio que no podía con una mano, dejo de chupar el pezón de Ryuko y le quito el short con ambas manos, suavemente acariciaba la parte de arriba de la entrepierna de Ryuko, veía como ella estaba borracha de placer.
Satsuki estaba a punto de bajar su mano y meterla dentro de la bombacha de Ryuko cuando ella dijo -¡Satsuki!- su mirada denotaba miedo y nerviosismo.
-¿Ryuko Estas bien? -
-Bueno, yo nunca lo he hecho y no sé, estoy un poco nerviosa-
-También es mi primera vez Ryuko, pero si no estás segura por hoy lo detendremos-
-Si por favor Satsuki, no es que no quiera hacerlo contigo, es que-
-Tranquila Ryuko, pasos pequeños, no te forzare a hacer nada que tú no quieras, nuestra relación crecerá con el tiempo-
-Gracias - y Ryuko le dio un beso suave, tierno y corto.
-Creo que por hoy vamos a dormir, descansa Ryuko-
-Descansa Satsuki- Satsuki abrazo a Ryuko y ambas tomándose de las manos se quedaron dormidas inmediatamente y durmieron como nunca antes en su vida
En otra parte una joven de cabello rosa salía de un bar totalmente borracha, saliendo a la calle camino 3 cuadras, donde había diferentes chicas con vestidos cortos, entonces se le acerco a una de ellas que tenía el pelo negro como Satsuki.
-Oye tú, cuanto por una hora- la chica de cabello rosa hablaba altaneramente.
-Pero si tu solo eres una niña, deberías estar en tu casa jugando con tus muñecas- riéndose de la niña.
-Mira estúpida, no soy una niña y tengo dinero, enseñándole su cartera lleno de dinero haciendo sorprender a la prostituta-
-Así que vamos, quiero que me hagas feliz una hora- La prostituta tomo la mano de la chica rosada y fueron a un hotel a la vuelta de la calle.
En Francia una chica rubia y una chica de cabello cortó y castaño, tenían relaciones, la rubia estaba montada sobre la castaña, no dejaba de morder los pezones de la otra chica y lentamente llego hasta su intimidad y empezó a morder y succionar, la otra chica no dejaba de gemir y luego la castaña llego al éxtasis, acabaron y se estaban vistiendo
-Eso fue intenso- la chica de cabello castaño sonreía torpemente.
-Sí, así es-la chica rubia con desdén respondió.
-Oye entonces en verdad yo te gusto, pues tú también me gustas ¿quisieras ser mi novia?- con una sonrisa genuina y felicidad en su rostro.
-No seas idiota, nunca me gustaste, solo fingí para quitarte la virginidad- riendo con malicia la rubia.
-¿Qué tú qué?- sorprendida pensando que había escuchado mal las palabras de la rubia.
-Lo que escuchaste, además a la única que aceptaría como mi novia sería a mi hermana, no una basura como tú, adiós-
La rubia se vistió y se salió de la habitación de la joven de pelo castaño que empezó a llorar al saber que fue engañada.
Continuará…
