Hey, Bienvenidos

todos a [*redoble de tambores*] "mi semana de actualizaciones diarias" se que lo estabais deseando, sin embargo os aviso que serán actualizaciones de todos mis fics y colecciones de oneshoots, es decir, lo que mas veréis son los oneshoots que me pedisteis y 3 capítulos de este fic y otros 3 de mi crossover de glee y PLL. Al menos esta semana, si sois majetes y me regaláis reviews, me pensaré que sean dos semanas Y regalaros otro capítulo de Glee.

Cómo siempre gracias por las Reviews y espero que os guste.


NTE CAP 12

Kurt POV

Desde qué fui a recoger a Quinn a casa de Santana. No ha hecho otra cosa pasar tiempo con Beth, entiendo que una semana y media sea mucho tiempo para ella, más si apenas ha hablado con ella. Sin embargo, creo que me oculta algo.

He tenido que esperar como dos horas, hasta que Beth se quedó dormida.

-¿Podemos hablar ?- digo cuando la veo en la cocina a punto de irse a acostar.

-Si claro ¿ ha pasado algo?-dice dejando su vaso de leche en la encimera y sentándose en uno de los taburetes.

-Eso quiero saber.

-No entiendo a dónde quieres llegar- dijo ella mirándome con su típica cara de "no me estoy enterando de nada"

-Te conozco Quinn, más de lo que a ti misma te gustaría, por eso se que hay algo que me ocultas y creo que tiene que ver con estos días en casa de Santana.

Kurt, no quiero hablar de eso.

Pues lo vas a tener que hacer te guste o no. He visto como te miraba y tu reacción cuando os habéis despedido, prácticamente estabas aguantando las ganas de llorar

-Estoy algo sensible eso es todo-dijo poniéndose a la defensiva.

-Cariño-dije sentándome a su lado y tomando sus manos entre las mías- intuyo lo que ha pasado, sólo quiero saber si le tengo que patear el culo, por herir a mi hermanita.

Ella me miró con media sonrisa en el rostro y tomó una gran bocanada de aire.

Quinn POV

No me gusta mentir y está claro que de todas las personas en el mundo, no va a ser Kurt Hummel el que me juzgue.

-No tienes que patearle el culo, San no ha hecho nada, bueno si, pero creo que no intencionadamente

Le miré a los ojos y comencé a contarle pequeños momentos de mis días con Santana.

[Flashback]

Tengo que reconocer que tirarnos a la piscina en medio de nuestro primer beso, no fue una decisión inteligente, pero si practica en aquel momento y si en este mismo instante tuviese un poco de Agua cerca, me la tiraría por encima. Sin embargo no tengo esa opción entre mis posibilidades. Después de cambiarnos de ropa nos reunimos en el salón.

Una vez allí, me trajo un poco de esa maravillosa lasaña y un poco de limonada. Mientras yo alimentaba a mi hambriento estómago, Santana me contaba anécdotas de sus días en el instituto.
Cuanto más me contaba más quería saber.

Me daba la ligera impresión que se estaba abriendo a mi de una forma que no hacía con otros, así que cuando acabé de comer, simplemente le pregunté.

-¿Por qué me cuentas esto?

-Es fácil, quiero que realmente me conozcas.

-¿Por qué?

-Así la próxima vez que los idiotas de mis amigos abran la boca, no huirás de mi como si tuviese la lepra.

-No fue así...-intenté poner una escusa , pero ella me miró con una cara que decía algo así como "ni lo intentes, ambas sabemos la verdad" - Está bien, tienes razón, me he pasado.

Ella no paraba de mirarme y evitaba reírse.

-¿Qué es tan gracioso? - le pregunté algo molesta.

-Tan solo es que...- Ella acercó su mano a mis labios y con su pulgar acarició suavemente mi labio superior, lentamente alejó sus dedos de mi y se chupó el pulgar que había pasado por mis labios.

-Creo que era más sencillo decirme " tienes salsa en el labio"- repliqué algo avergonzada, más que nada por el hecho, de que durante unos segundos había deseado que me quitase la salsa con la lengua.

-Puede ser, pero entones no sería tan divertido, ¿en que piensas? -Preguntó ella con una sonrisa.

Yo me aferré a la poca dignidad que me quedaba y mentí.

-Oh nada, sólo recordaba algo que me pasó, nada sin importancia.

Ella me sonrió, se levantó del sofá y se giró hacia mí.

-Eres pésima mintiendo Quinn, tienes que aprender, un buen abogado es un gran mentiroso-finalizó ella.

-No es cierto, no tengo que aprender, sé hacerlo, pero no lo veo necesario ahora.

-si no lo vieses necesario, no habrías intentado mentirme. Además ambas sabemos que estábamos pensando lo mismo.

yo volví a sonrojarme y bajé la cabeza. Entonces ella pronunció las palabras mágicas.

-Elige tú la película, luego hablaremos sobre Nuestras irrefrenables ganas de besarnos-dijo con su hermosa sonrisa y se marchó a la cocina, dejándome con una alegría en el estómago que no podía controlar.

[fin flashback]

-Te has enamorado de ella completamente-afirmó Kurt con una sonrisa.

-Si, lo he hecho...pero lo nuestro es imposible.

-Oh vamos Q, no empieces. Me di cuenta de como te miraba en la fiesta, está más enamorada de ti, que tu de ella.

-Kurt es imposible. Ella es una actriz famosa, con un talento increíble, divertida, cariñosa, con un belleza que roza lo irracional y un cuerpo de los que quitan el hipo. Yo no soy nada de eso, no me la merezco.

Él tomó aire y me miró con sus profundos ojos azules.

-Tú eres diferente a ella,Quinn. Pero eso no te hace inferior a ella, eres la persona más inteligente,bondadosa, cariñosa, dulce, protectora y amable que he conocido. Por no hablar de que eres la mejor bailarina, la mejor madre y la rubia más caliente que he conocido.

Oír a Kurt llamarme caliente, es una de esas cosas que no te esperas en la vida y realmente apreciaba tener a un amigo como él en mi vida.

-Uno no se enamora de quien quiere, normalmente nos enamoramos de la persona de la que menos desearíamos , o incluso opuesta a nuestras exigencias o cánones, pero en este caso no tiene sentido la palabra "merezco". Ambas lo habéis pasado mal y el destino ha decidido juntaros, regalaros otra oportunidad, ¿por qué rechazarla ? . Dale una oportunidad Q, puede que resulte difícil, pero si no lo intentas el dolor va a seguir ahí atormentándote y es posible que renuncies al amor de tu vida, a tu alma gemela, por estúpidos miedos.

-Pero Kurt...

-Nada de peros, la quieres, te quiere y Beth la adora.

-Pero si sólo la ha visto una vez.

-Ha estado viniendo a casa durante estas semanas que estuviste con ella. Con Mercedes en NY con sus cosas para el disco y que mi jefe es un cretino, pues más de una vez, ha sido Santana quién ha recogido a Beth en la guardería.

-Vaya, creo que debería llamarla y agradecértelo- dije sorprendida.

-Pero eso ya mañana-Dijo Kurt- ahora es tiempo de dormir, por cierto tienes tu correo en la mesilla.

Yo le sonreí, besé su mejilla y me fuí a la cama, sola por primera vez en una semana.

Santana Pov

Ya es de noche, estoy en la cama, acostada sobre el lado derecho y con la tele encendida, pero sin prestarle demasiada atención. Toda la casa todavía huele a ella, incluso mis sábanas lo hacen. En otra cualquier situación estaría mas que feliz, quiero decir, no todos los días se cuela en mi habitación un ángel Rubio y menos durante una semana entera. Sin embargo, hoy me siento ...vacía.

El pasado miércoles fue un día muy agotador.

[Flashback]

Unas dos horas atrás habíamos acabado de ver "the rocky horror picture show" uno de mis musicales preferidos y sin duda el favorito de Quinn, al menos eso intuí al notar que se sabía los diálogos completos y la letra de todas las canciones. Así nos mantuvimos desde que nos habíamos reunido después de nuestro pequeño chapuzón. Sentadas en el sofá viendo películas, en su mayoría musicales. He de decir en mi defensa que la culpa es de Rachel Berry y Tina cohen Chang y su obsesión por que en mi colección de películas haya los mejores musicales, para cuando vienen de visita.

En los últimos años todas mis relaciones se habían basado en una irrefrenable atracción mutua, no me había permitido ni siquiera sentir el mínimo aprecio por ninguna de ellas. Entonces llegó Quinn y desde ese momento me siento como en el instituto, cuando veía al resto de animadoras y me sentía el patito feo. Es tan hermosa que verla daña gravemente mi autoestima.

Está sentada entre mis piernas, con todo el pelo sobre el hombro derecho, una camiseta floja de un grupo indie que desconozco, unos shorts y se ve más atractiva que cualquier mujer que haya tenido la dicha de contemplar.

Ella se gira lentamente y esboza una ligera sonrisa.

-¿En que piensas?- pregunta ella con una pizca de curiosidad brillando en sus ojos verdes.

-Em... nada no es nada.

-Para ser actriz mientes muy mal- dice ella burlándose.

-Me ha ofendido gravemente señorita Fabray-digo sobreactuando, llevando una mano a mi pecho y dejándome caer en el sofá.

-Payasa- dice mientras apoya ambas rodillas a ambos lados de mi cadera y comienza a hacerme cosquillas.

Yo me retuerzo intentando que sus largos y delgados dedos no toquen esos certeros puntos entre mis costillas donde tengo cosquillas, pero ella es tenaz e insistente; grandes cualidades para un abogado, junto a las ansias del ganar que laten con fuerza en sus ojos o tal ves solo reflejen los míos.

Entonces suena con fuerza mi móvil y ella se detiene, dejándome la oportunidad perfecta para contraatacar, me giro rápidamente, dejándola ocupar el lugar que hasta escasos segundos atrás ocupaba yo misma.

-¿No vas a coger? Puede ser importante.

Yo la miró como si fuese la más hermosa de la alucinaciones y de mi boca salen las palabras que mi mente repite.

-En estos instantes no hay nadie más importante que tú.

Ella abre y cierra la boca un par de veces, está en shock y no sabe que contestar.

Voy a gastarle una broma, decir cualquier estupidez para que vuelva a sentirse cómoda, cuando de pronto me sonríe y sus suaves manos recorren los contornos de mi cara con sutileza.

Me siento expuesta, como si estuviese desnuda ante una muchedumbre de haters, dispuestos a sacar a relucir hasta el más mínimo fallo o defecto.

-No sabes lo mucho que odio esto- susurró

-¿El qué?

-La necesidad de autocontrol cerca de ti- dijo mirándome directamente a los ojos.

-Realmente no lo necesitas, quiero que me beses tanto o más que tú.

Ella sonrió, se inclino para conectar sus labios y los míos, sinceramente creo que estaba en el cielo.

[Fin de Flasback]

Unos golpes en la puerta me sacaron de mis recuerdos. Me puse una bata y bajé las escaleras lentamente, eran las 11:30 o 11:45 como mucho. Abrí la puerta y tras ella se encontraba la mujer con la que había estado soñando todo el día. Llevaba unos pantalones de chandal y la misma camiseta que está mañana, estaba tiritando y sus mejillas tenían restos de que había estado llorando.

-Q ¿Qué ocurre?

Ella se abrazó a mi con todas sus fuerzas, como si su vida dependiese de ello. Se veía tan frágil, que comencé a tener miedo, de que debido a mi agarre, se rompiesen en mil pedazos.

-Shhh estás bien, ya estás conmigo-le prometía, aunque no sabía que le pasaba.

Ella sólo era capaz de balbucear, así que la tome en brazos, cerré la puerta y la llevé al salón.

Quinn seguia llorando en mi hombro y por primera vez me di cuenta que entre sus manos, sostenía una carta.

-Q, cariño, dime cómo puedo ayudarte.

Ella escondió su cara en el hueco entre mi cuello y mi hombro izquierdo y me tendió la carta.

Yo comencé a leer y me sorprendió lo que me encontré, pero entendía lo disgustada que estaba. Su ex exigía la custodia de Beth, alegando que Quinn no disponía de medios ni tiempo para criar a su pequeña.

La sangre me hervía en las venas, el muy imbécil... ¿Cómo se atrevía? Le había exigido que abortará y cuando no lo hizo, la dejó. No se preocupó de ella en años y ahora pretendía quitársela. Abrí el sobré para guardar la citación y me encontré dos papeles doblados.

Los leí y sentí la bilis subirme por la garganta.

La primera era una carta de los padres de Quinn, informándola de que testificarían a favor de Biff y la segunda una del imbécil ofreciéndole un trato. Tenía dos meses para aceptar casarse con él o le quitaría a Beth.

-Tendrá que pasar por encima de mi cadáver-le dije obligándola a mirarme a los ojos.

-Tengo que aceptar Santana, Beth es toda mi vida-decía entre lágrimas.

En mi mente pasaban mil y una ideas, no podía perderla, no contra él.

A mi mente vinieron las palabras y Brittany "Ella es tu alma gemela"

Una vez, perdí al amor de mi vida, esta vez no perdería mi alma gemela. Miré a mi mano izquierda y allí mismo encontré la solución.

Así que hice lo único que sabía que la ayudaría. Me quité el anillo que me había regalado mi abuelo, tras ganar mi primer campeonato de animadoras; me arrodillé frente a ella y con los nervios a flor de piel comencé el peor discurso de mi vida.

-Sé que no es el momento, que apenas nos conocemos. Sin embargo, cada vez que estoy contigo, siento que estoy donde debo estar, con quien quiero y necesito estar. No puedo prometerte que siempre estarán las cosas bien y que de vez en cuando nos te sacaré de tus casillas. No puedo prometerte, que seré la mejor de las esposas, pero te prometo que mientras estés conmigo, a ti y a Beth no os faltará de nada y daré lo mejor de mi parte para que seáis inmensamente felices.

-Santana...

-Quinn, por favor, cásate conmigo.


¿Bien? ¿mal? ¿Me queréis matar? Dejármelo saber en las reviews.