Hey.

Lo primero quería agradecer a las dos personas que leyeron el capitulo anterior. Visto que estoy estropeando el fic, he decidido ponerle fin antes de que no le interese a nadie más que a mi.

En un principio tenía en mente hacer 14 capítulos más y luego de un tiempo, una segunda ''temporada'' pero lo he descartado totalmente. Aún así espero que disfrutéis los 9 capítulos que quedan.


Capítulo 16:

Santana POV:

Creo que por primera vez en mi vida, soy consciente de que la felicidad se encuentra en las cosas pequeñas. En los simples detalles, la improvisación o incluso la simpleza.

Una noche viendo películas Disney había resultado mucho más divertido que ir a una de esas glamurosas cenas que daban tras alguna que otra gala benéfica o algún festival de cine, a los que me encantaba asistir y que ahora me parecían tan sumamente rígidos y llenos de falsa cordialidad.

-Venga a la cama mounstruito- dijo Quinn intentando arrancar a Beth de encima mío.

-Nooooo- se quejó la pequeña mientras se aferraba a mi con todas las fuerzas que su somnoliento estado le permitían- quiero quedarme con Tana.

-Pero si te caes de sueño, venga a dormir- zanjó Quinn, quitándomela de encima.

-Beso- dijo Beth mirando a su madre.

-Está bien - cedió Quinn volviendo a dejarla en el sofá.

Beth se acercó lentamente a mi y me besó en ambas mejillas.

-Buenas noches Tana, hasta mañana- dijo mientras se frotaba uno de sus ojos.

-Hasta mañana preciosa- dije regalándole mi mejor sonrisa.

Quinn desapareció por el pasillo, con Beth en brazos; dejándonos solos a Kurt y a mi. Durante toda la cena había notado que algo le rondaba la cabeza y continuaba buscando las palabras para soltarlo sin provocar que Snixx saliese y le metiese un mordisco.

-Puedo oír chirriar a los engranajes de tu cerebro desde aquí, suéltalo ya Gemela Olsen número -dije burlándome de él.

Kurt me miró serio, como intentando analizar más allá de mis palabras.

- No es nada en especial. Es sólo que has cambiado y a la vez no. Me resulta confuso.

-Tu si que eres confuso. ¿De que diablos hablas?

-Tu actitud

-Especifica, campanilla.

-Te conozco desde que íbamos juntos a la escuela media y te veo ahora...

-He mejorado con los años, lo sé. Pero no es necesario que te vuelvas Bi por mi.

-¿Ves a lo que me refiero? Por un lado sigues siendo la vieja Santana: irónica, egocéntrica, burlona, mal encarada, maleducada e hiriente, sin embargo también eres: sincera, bromista, despreocupada, natural, alegre...

-No se sí abrazarte o golpearte-dije con una sonrisa

-Sólo prométeme una cosa.

-Pide por esa boquita

-Cuídala, ya ha sufrido bastante en estos años.

-No tienes ni que pedírmelo, no pienso dejar que nadie le haga daño. Ni yo misma.

Kurt sonrió y apuró el último trago de su copa.

-De que hablabais?- preguntó Quinn al regresar.

-Tu hermanito me estaba expresando, lo mucho que hago que dude de su sexualidad-bromeé

-Lo siento Quinn, es tan masculina que a veces me olvido de que no es un hombre- dijo él.

Yo le miré mal y le tiré uno de los cojines que había sobre el sofá.

-Eres un idiota Hummel - le espeté

Él se levantó del otro sofá y tras recoger sus cosas se fué, no sin antes lanzarme besos.

-Tu hermano es un completo idiota- le dije a Quinn justo antes de darme cuenta de que estaba intentando no reirse.

-Oh Fabray, has cavado tu fosa- dije inclinándome sobre ella, aprisionándola entre el sofá y mi cuerpo.

-¿Alguna forma de que me concedas la libertad sin castigo? -dijo dramáticamente.

Yo me mordí el labio y le sonreí.

-Tengo algo en mente.

Quinn POV

Nada más despertarme sentí una ligera y cálida respiración en la nuca E inmediatamente sonreí. La noche anterior había sido realmente genial. Ver la forma en que San trataba a mi bebé y la forma en la que esta la miraba con una mezcla entre adoración y respeto, era la sensación más reconfortante que había experimentado últimamente. Bueno... Eso si no contamos lo que pasó la última noche que estuve en la habitación de Santana.

Me giré cuidadosamente, intentando que ella no se despertase. Su rostro era la viva imagen de la tranquilidad, su respiración era lenta pero constante y su labios entre abiertos me incitaban a besarlos. Aunque deseché la idea tan pronto como pasó por mi cabeza, no quería despertarla todavía, era muy temprano y estaba demasiado a gusto.

No se cuanto tiempo estuve disfrutando del agradable contacto de sus brazos al rededor de mi cuerpo.

-Buenos días bebé- dijo Santana con voz ronca.

-Buenos días San- dije sonriendo.

Ella apartó uno de sus brazos de mi y se frotó los ojos con el dorso de la mano.

-¿Temprano?- preguntó ella.

Yo me giré para ver la hora en el reloj de mi mesilla de noche y volví a mi posición inicial.

-Algo más de las ocho y media.

-¿Crees que podemos dormir un poco más antes del desayuno?-preguntó con una sonrisa

-Claro-dije acomodándome sobre su pecho mientras ella rodeaba mi cintura con sus brazos.

Kurt POV

Levántate Temprano aunque Hoy era festivo. Hoy volvió a Nueva York Mercedes imprimación horas, así que después de darme una ducha rápida, me vestí y Sali recoger a la Mer.

El camino hasta el aeropuerto había sido un auténtico caos. Como siempre ocurre en NY, el tráfico es infernal, así que cuando llegué más que a tiempo al aeropuerto, me sorprendí.

Nada más aparcar, me dirigí a la cafetería. El vuelo de Mercedes llegaría con media hora de retraso, como avisaba la megafonia.

Pedí un capuchino doble y me senté en una de las mesas más alejadas de la barra. Todavía tenía las palabras de las cartas de los padres de Quinn y del estúpido de Biff.

No comprendía como alguien como Quinn podía tener unos padres tales. Cuando la echaron de casa y no la dejaron llevarse nada, ya pensaba que eran unos monstruos, ¿Pero que clase de calificativo merecían ahora?

No encontraba manera de definir la crueldad de las palabras que habían útilizado, pero las frases se repetían en mi cabeza en bucle, haciendo que me picasen los ojos, y eso que yo no era el destinatario de las mismas.

"Nunca serás la clase de hija que un padre quiere", "por una vez elige bien", "No seas una vergüenza para nosotros", "Ningún buen hombre te querrá teniendo una hija de otro hombre" ... y un sin fin de basura más. Pero la que más se repetía en mi cerebro era esa de "No te mereces a Biff, pero él pobre está muy enamorado de ti y quiere que seáis una verdadera familia".

Cuando leí esa frase por poco vomito, ese "Ser" no conocía el significado de la palabra Amor, él solo conocía de caprichos, malas artes e intereses. Tenía que averiguar que era lo que tramaba, que era tan importante para él como para jugar las cartas que estaba jugando, pero sobre todo tenía que impedirle lo que fuese que estaba tramando.

Por megafonía avisaron de que el avión que esperaba ya había aterrizado. Así que acabé mi café y fui a esperar a la puerta correspondiente.

Quinn POV

Cuando volví a despertarme estaba sola en la cama, pero de la cocina venías un par de risas y un ligero olor a tortitas.

Me levanté, me puse una sudadera por encima de mi camiseta de tiras y salí de la habitación. Recorrí el pasillo hasta el salón y una vez allí giré mi cabeza hacia la derecha. Desde donde estaba podía ver a Beth subida a la encimera, podiendo fruta picada en un plato. Cuando me acerco, puedo ver que la fruta forma caras sonrientes.

Me pongo tras Beth y la abrazo fuertemente.

-¿Qué haces mi vida?- pregunto mientras le hago cosquillas.

-Mami... cosquillas nooooo- decía mi pequeña

Besé la frente de mi pequeña y fijé mi mirada en mi novia.

-Buenos días dormilona-dijo San, mientras mis ojos vagaban por su cuerpo sin ningún reparo.

La camiseta ceñida y los shorts extra cortos unidos a la coleta alta hacian su Look tan despreocupado como sexy.

-Buenos días preciosa- dije con una sonrisa antes de besarla.

Sentir sus labios contra los míos era como teletransportarme a otro universo.

-Alaaaaaaa- soltaron dos personas a la vez.

Santana y yo nos giramos y vimos como Beth y Mercedes nos miraban sorprendidas mientras Kurt que todavía seguía en la puerta nos sonreía con cierta complicidad.

-Creo que me he perdido mucho en estas semanas, así que ya me estáis contando todo desde el principio-Exigió Mercedes.

Yo miré a San y ambas somreimos, quizás era hora de hacer público nuestro compromiso, al menos a nuestros amigos.

Biff POV (Unos días después)

Tenía a los Fabray comiendo de la palma de mi mano. Los muy imbéciles se habían tragado por completo mi actuación de pobre chico enamorado y de su joven y descarriada hija.

Hubiese sido un gran actor si me lo hubiese propuesto. Mis intenciones para con Quinn eran muy diferentes. No la amaba, yo no soy de esa clase de estúpidos que sienten cosas por los demás. Los McIntosh somos animales, tomamos lo que queremos y no nos disculpamos. Al menos era así hasta la llegada de la democracia.

Desgraciadamente para mi, si le hacía algo a Quinn estaba muerto. La muy zorra se movía bien y estaba seguro de que sus amiguitos Famosos la protegerían, por eso utilicé mi mejor baza. Esa bastarda mocosa que ella aseguraba que era mía.

Sin embargo cuando vi las fotos actuales de ella, algo se movió dentro de mis pantalones. Quinn estaba mucho más guapa y sexy de lo que recordaba.

¿Así que por que no conseguir un 2x1? Toda la fortuna familiar y una puta, disponible para mi las 24 horas del día. ¿Que más se podía pedir?

Unos golpes interrumpieron mis pensamientos.

-Adelante-contesté molesto.

-Señor McIntosh ha llegado el investigador que contrató.

-Hazle pasar - dije con una sonrisa triunfante.

Mi secretaria volvió a desaparecer y a los pocos minutos entró en mi despacho la única persona que me apetecía ver ahora mismo.

-Señor Mcintosh

-Dejese de formalidades, le pago para que haga su trabajo y vaya al grano-dije irritado.

-Me temo que le traigo noticias mas que incómodas para sus planes-dijo él.

-¿Que ocurre?

El tan sólo dejó caer un sobré sobre mi escritorio. Yo lo abrí y dentro me encontré fotos de Quinn besandose con la viciosa lesbiana esa con la que se relacionaba ahora. Si lo padres de Quinn viesen esto se morirían des asco, un que yo disfrutaba de lo que veía y estaba seguro de que am tarde les daría un uso apropiado.

-Chica sucia una vez, chica sucia siempre. No veo el problema señor Anderson, ¿En qué podía esto afectar a mis planes?

-Tan solo pase a las últimas fotos- dijo Blaine.

Hice lo que me dijo. En las siguientes imágenes se las veía a ambas con la niña en un parque y en las últimas de todo se podía apreciar mejor un pequeño detalle que habria pasado por alto otra persona cualquiera. Ambas llevaban un anillo en el anular de la mano izquierda, lo que suele significar compromiso.

-Vaya vaya, así que Santana López va a ser una molestia para mi- dije sonriendo.

Adoraba los juegos, sobre todo los de estrategia, así que iba a adorar jugar con esas dos ilusas. Me daba igual cuantas veces se la follase, esa vulgar lesbiana no iba a arrebatarme nada, ni siquiera a mi futura putilla. Aunque para ello tuviese que enterrarla viva.

-Buen trabajo Anderson- dije mientas le extendía un cheque a su nombre- Sigue vigilándolas, quiero saber todo lo que hacen.

Él sólo tomó el cheque y asintió ligeramente.

Mi Secretaria volvió a entrar, anunciando la llegada de mi padre. Cuando nos dejó. Solas, él me miró con desprecio.

-Me he enterado de tus planes.

-No son asunto tuyo -dije guardando las fotos en el sobre antes de que las viese Y las metí en el primer cajón de la mesa de mi despacho.

-¿Cómo puede ser tan mezquino? Arruinaste su vida una vez y ahora pretendes volver a hacerlo.

-Mis negocios solo me incumben a mi-Dije irritado, odiaba como siempre mi padre defendía a la puta de los Fabray.

-Quinn es una buena muchacha y tu sólo un mocoso malcriado. Déjala antes de que alguien haga que te arrepientas.

yo solté una carcajada y me levanté de mi escritorio.

-¿Y quién lo hará? ¿Mamá? ¿Tú? ¿Alguno de tusa perritos falderos?- pregunté mientras me acercaba a él- Nadie impedirá que consiga lo que quiero, ni tú ni nadie.

-¡Eres un mounstruo!- exclamó.

-Así es. Soy un mounstruo y aún no has visto nada, querido Papá.

-¿A que te refieres?

-Lo primero que haré cuando me haga con el dinero, es librarme de los viejos, mandaré a la cría a algún internado y mientras me divertiré con Quinn- dije con una Sonrisa en mis labios- Ya sabes, la violaré una, y otra y otra vez. puede que incluso lo grabe y te mande un video semanal.

Mi padre en ese momento me golpeó con todas sus fuerzas, un buen gancho de derecha.

-Lo impediré- aseguró.

-Si lo haces, os mataré a mamá y a ti. Nadie se interpondrá en mi camino.