No puedo creer que ya haya llegado el momento de decirle adios a este fic (al menos para mi, a vosotros aun os queda un capitulo más que leer + el epilogo , ambos serán capitulos enteros)
Solo os quiero dar las gracias por todo el apoyo que he recibido a lo largo de la historia.
De vuelta a aquella noche.
Quinn POV
Estoy en el suelo, sangrando a mares. La herida que me hizo hace unos días se ha reabierto y la hebilla de su cinturon me ha regalado otra más a la altura del hombro.
Apenas puedo moverme de mi sitio, debido al dolor que siento. Elevo un poco la cabeza y le veo a él sobre uno de los sofás, que ha girado hacia mi, como si yo fuese alguna clase de espectaculo. Se ha quitado la camisa y bebe su cerveza mientras me sonrie. Creo que nunca en mi vida he tenido tantisimo miedo como siento ahora mismo y decido que es ahora o nunca.
-Ves lo que pasa cuando no te portas como una esposa debe?- dice el con tono de padre, como regañandome.
-Lo siento... no lo volveré a hacer- digo en voz baja.
-¿Que has dicho?- pregunta el con su estupida sonrisa en los labios, me ha escuchado perfectamente, pero su ego le obliga a cerciorarse de que sus oidos no han escuchado solamente lo que quieren oir.
-Lo siento Biff... no lo volveré a hacer. Me portaré bien, lo juro- digo mientras mi voz tiembla.
Él se acerca lentamente a mi, victorioso por haberme vencido, por haber doblegado mi voluntad a base de golpes. Me recoge del suelo y vuelve al sofá, donde se sienta y me deja sobre sus rodillas, como si él fuese Papá Noel y yo otro de esos niños que aun siguen creyendo en la mágia.
-Te quiero Quinn, siempre lo he hecho. Todo lo que estoy haciendo es por nosotros, con esa bastarda fuera de nuestras vidas-dice refiriendose a mi bebé y mi estómago se revuelve más- podemos comenzar de nuevo, tal y como era en el instituto. Incluso podemos tener crios si es eso lo que quieres, pero has de obedecerme y servirme como haría una esposa ejemplar- dice mientras con una de sus enormes manos presiona mis mejillas contra mis dientes.
-Si eso es lo que quieres lo haré amor- digo intentando dejar de temblar.
-Estas llena de sangre, será mejor que te cures esas heridas y te des una ducha- dice poniendo mala cara- pero antes traeme una cerveza- me ordena.
Yo me levanto como puedo y camino hasta la cocina. Allí tomo dos cervezas de la estantería del refrigerador, pero no cualquier cerveza. He estado preparando esto por algún tiempo, ambas botellas aparentemente están totalmente precintadas, sin embargo en uno de los laterales de la chapa hay un minusculo agujero por el que he metido la mitad de la dosis de escopolamina necesaria para dejar a Biff fuera de juego.
Tomo un abridor de uno de los cajones y le llevo ambas cervezas.
Él sonrie al ver que traigo las cervezas sin abrir, de verdad se ha creido que me ha sometido. Abro las cervezas delante de él y las dejo sobre la mesa que tiene a su lado. Ha vuelto a colocar el sofá en su lugar y su camisa descansa en una de las sillas del comedor, está impregnada de mi sangre y me da una idea.
En principio simplemente iba a atarlo e ir corriendo a la policia, pero esa camisa me ha recordado que debido a aquien es él, poco harían. Sin embargo, si desaparezco y preparo la casa como si fuese el escenario de un crimen, todo cambia.
-¿Puedo ir a curarme? le pregunto con tono sumiso y bajando la cabeza.
Veo que sonrie con superioridad y dice- Y date una ducha, no quiero que huelas a sangre cuando te folle.
Yo asiento y lentamente subo las escaleras.
En el baño de ''nuestra '' habitación consigo todo lo necesario para desinfectar y coserme la herida del estómago. Afortunadamnete la herida del hombro no es tan grabe como hace un rato parecía y ha parado de sangrar, aun asi, la desinfecto y la cubro.
Tal y como él me pidió me doy una ducha con cuidado de no mojar los bendajes. Me sorprende la cantidad de sangre que se va por el deshague mezclada con el agua fria en la que me he duchado, sin embargo, lo que mas me sorprende es mi estado de alerta. Con la cantidad de sangre que he perdido debería estar adormilada e incluso a punto de desmayarme, sin embargo es todo lo contrario, es como si me hubiese metido café en vena.
Recojo mi ropa manchada de sangre y la meto en una bolsa plastica dentro de una bolsa deportes y al lado de esta mi móvil y la copia que esta tarde he hecho de él, mi cartera, dinero un poco de ropa y los documentos que demuestran la implicacion de Biff en la venta de armas a grupos terroristas.
Tomo una profunda bocanada de aire y bajo las escaleras. Él está donde lo dejé. sin embargo las cervezas que le dejé estan vacías. Me acerco a él y me siento sobre sus rodillas.
Lo bueno de la escolamina es que quien la toma se vuelve muy docil y facilmente manipulable, aparte de ser incapaz de recordar nada de lo que ha hecho desde su ingesta.
-Ahora vamos a jugar con mis reglas. En cuanto me levante de tus rodillas, vas a coger las bolsas con mi sangre, que mi padre te ha dado por si en algun momento te pasabas y me desangraba y vas a esparcir su contenido por esta alfombra, las paredes de este cuarto, la escalera y por encima de ti. Cuando ababes, vas a enrollar la alfombra y esto- digo dandole la bolsa con mi ropa manchada de sangre- y vas a ir al bosque y las vas a quemar.
El asiente y cuando me levanto comienza a hacer lo que yo le mando como si fuese un zombie.
Cuando le veo recoger la alfombra, meterla en el maletero de su coche y conducir fuera de la urbanización hago mi último movimiento, debido a la cantidad de alcohol y su metabolismo solo tengo tres horas antes de que se quede dormido y vuelva en si.
Corro escaleras arriba hasta su despacho y una vez alli consigo acceder a su pc y por supuesto a las cámaras de seguridad. Borro las partes mas recientes donde el sale preparando el escenario que se va a a encontrar la policia y las partes en las que salgo yo después de que me golpease con el cinturó embargo tambien elimino esas escenas que claramente lo inculpan, pero no antes de hacer una copia de seguridad de las mismas en un DVD y en una memoria flash que meto en un sobre, junto a mi movil. Cojo el sobre y dejo la casa vestida con una sudadera negra con capucha que me tapa la cara, unos vaqueros rasgados y unas zapatillas viejas.
Salgo de la urbanización sin que nadie me vea y tres manzanas mas lejos, llamo a mi madre desde número oculto. 20 minutos después ella me recoge y al sacarme la capucha se queda horrororizada por lo que ve. Después de ducharme no quise ver mi rostro por miedo a lo que me podía encontrar.
-Dios mio!-exclama ella con horror- ¿Que te ha hecho ese mounstruo?- pregunta mientras pone sus manos delicadamente sobre mis mejillas. Suspiro al notar su tacto frio contra mi piel.
-Te lo explicaré todo por el camino, pero antes necesito que me lleves a un lugar seguro- le pido-Tengo lo necesario para hundir a Biff pero no tengo mucho tiempo.
Ella conduce hasta la casa de mis abuelos en San Diego, durante el rato que me mantengo despierta le cuento todo lo ocurrido y noto como agarra con tanta fuerza el volante que sus nudillos se vuelven blancos. Le pregunto por Beth y me dice que la vió ayer y que está muy triste pero Kurt y Mercedes la estan cuidando bien.
Yo no vuelvo a hablar y para cuando quiero darme cuenta ya hemos llegado a la vieja casa donde ella se crió y donde yo pasé mas de un verano.
Una vez me ayuda a instalarme, la obligo a que vuelvaa casa con mi ''padre'', no sin antes darle el sobre y decirle exactamente lo que tiene que hacer.
Ella intenta convencerme para quedarme, se que está preocupada, pero necesito que siga mi plan o todo podria venirse en nuestra contra.
Una vez consigo que se vaya, me acuesto en la cama de la antigua habitación de mis abuelos y de uno de los armarios saco esa colcha que mi abuela tejió para mi. Me acuesto en la cama y me cubro con ella e inmediatamente siento una sensación de seguridad que no sabría como explicar. Es como si el espíritu de mis abuelos estuviesen a mi lado protegiendome.
Saco mi nuevo teléfono, donde guardo todo lo que tenía el otro y antes de dormir, veo la foto de pantalla, donde salgo con Santana y Beth.
-Os prometo que cuando sea seguro volveré a casa y nadie nunca más volverá a separarnos jamás. Esperadme tan solo un poco más...
Vuelta al presente
Quinn POV
Gracias a mis gafas de sol y al color pelirrojo de mi pelo, ni siquiera mi madre me ha reconocido. Entro al juicio cuando este se ha reanudado y me siento al fondo de todo, tras el banquillo del acusado. Veo entrar a Santana y sentarse junto a mi madre y por medio minuto se me olvida respirar, pese a que se ve destrozada y ha adelgazado bastante, ni la mejor de las fotos que tiene mi movil le hace justicia.
El juez entra y justo cuando aparece Biff con su mono naranja acompañado de dos guardias, mi movil vibra, miro la pantalla y veo el nombre del agente de seguridad nacional con el que mi madre me ha puesto en contacto, Nathaniel Forbes.
No hay nada que me gustase más que quedarme a ver el espectáculo, pero tengo cosas más importantes que hacer, como conseguir refundir a Biff McIntosh en la cárcel.
¿Os ha gustado? Ciertamente ha sido algo oscuro y demasiado milimetrado para mi gusto, pero totalmente necesario.
Tan solo 1 capitulo más el épilogo, ¿LLegareis a los 15 reviews antes de Navidad o tendreis que esperar al 27 para leer como sigue? Todo está en vuestras manos.
