You bring me to my knees

You make me testify

Aterrizamos en San Francisco al mediodía. Por suerte el vuelo estuvo bastante tranquilo, sin turbulencia y John no paró de mirar por la ventana, apuntar a las nubes, las aves y gritar de emoción. Yo me entretuve leyendo un rato mientras TK usaba mi hombro como almohada.

Había decidido acompañarlo al aniversario de sus padres (después de todo, ya tenía mi boleto) y distraerme de todo el asunto con Matt. Sabía que no sería sencillo, especialmente porque era su familia a la que vería, pero intentaría enfocarme en algo más que en la decisión que debía tomar.

Porque para mi mala fortuna, aún tenía que decidir. TK me aseguró que al lado de su hermano sería feliz, que Matt cuidaría de mí como si de su propia vida se tratara, que tenía la convicción de que el matrimonio era de una vez y hasta que la muerte nos separe, y no me abandonaría, aun cuando pudiéramos tener fuertes discusiones, él terminaría cediendo.

Todo lo que una chica, excepto Hikari Yagami, quería.

El taxi nos dejó frente a una lujosa residencia en una de las zonas más costosas de la ciudad. Frente a nosotros había un portón dorado, muy alto, y al fondo se erguía la casa (mansión) que debía tener al menos unas siete habitaciones, sin contar los demás cuartos.

— ¿Nerviosa? —inquirió TK.

— Algo. —Sonreí.

— No te preocupes, mis papás van a amarte.

Y ese era precisamente mi temor, que ellos me vieran como una buena persona, que se encariñaran conmigo y algún día se enteraran de la clase de monstruo que era, por salir con sus dos hijos al mismo tiempo.

Oh, y acostarme con uno de ellos.

Entramos a la preciosa casa, bañada en color blanco: el piso, paredes, muebles… era todo tan resplandeciente y bonito que me dio la impresión de estar en el cielo, adentro de las moradas de los ángeles.

— ¡Querido! —Fuimos sorprendidos por una mujer muy elegante, de largo cabello rubio recogido en una coleta. Llevaba un vestido naranja floreado que le caía hasta las rodillas, un delgado cinto café ajustado en la estrecha cintura y unos altísimos tacones blancos. Tenía los mismos ojos azules que TK.

— Hola mamá. —Takeru la abrazó y ella le besó ambas mejillas—. Ella es Kari. Espero que no te moleste que la haya invitado.

— Para nada. ¿Cómo estás, querida? —La señora me abrazó. Su perfume olía delicioso. Vainilla. De pronto los nervios que había contenido desaparecieron. A pesar de que era una mujer distinguida de porte elegante, su actitud era noble y su mirada muy tierna.

— Muy bien. Gracias. —Sonreí.

— ¿Y tú, hermoso? —Se dirigió a John, quien corrió a sus brazos y la besó con gusto—. Tu mami está en el patio, ¿por qué no vas a verla? —El pequeño asintió y en un segundo desapareció de ahí—. Le pediré a Charles que lleve su equipaje a…

— No hace falta, mamá. —La interrumpió TK—. Yo mismo llevo las maletas. Quiero darle a un tour a Kari por la casa. —Ella sonrió y asintió simplemente.

— Bien. Estaré en el jardín trasero con tu prima. Tu padre debe estar en camino.

Sin decir más, ella salió también.

TK me pidió que lo acompañara a la parte superior. Cabe decir que las preciosas escaleras estaban tapizadas con una alfombra roja muy bonita.

— Shhh. —TK me tapó la boca con una mano sin dejar de besarme el cuello. Yo me aferré a su espalda y lo arañé varias veces.

Su pequeña cama rechinaba con los movimientos que él hacía para penetrarme y fue inevitable reír entre gemidos. Aquél colchón individual era muy pequeño para nosotros dos.

Besé su cuello y lo mordí. Luego besé sus hombros, su pecho… deslicé mis manos por su espalda, sus muslos, piernas…

Takeru soltó un fuerte gemido antes de colapsar en un esperado clímax y segundos después yo también dejé escapar la pasión interna. Para cuando terminamos estábamos todos sudados y sonreímos de satisfacción al vernos. Sus preciosos ojos azules brillaban con encanto. Se tumbó al lado mío y permanecimos quietos, recuperando el aliento, mirando el techo blanco que estaba adornado por estrellas, lunas, y otras calcomanías luminosas de esas que brillan en la oscuridad.

Por fin tuve un tiempo decente para poder observar lo que era la habitación de TK. Tenía muchos posters pegados en las paredes de bandas de rock y modelos de Victoria Secret en lencería. Frente a nosotros, pendida de una pared, estaba una televisión de pantalla plana con un equipo de videojuegos, similar al del departamento.

— ¿Tienes hambre? —inquirió y me giré para verlo de frente.

— Sí. ¿Crees que alguien nos escuchó…? —TK pasó un brazo por mi espalda para atraerme más hacia él y me besó la nariz.

— Bueno, eres muy ruidosa.

— ¿Qué! —dije riendo.

— En serio, Saltamontes, eres más ruidosa que un dinosaurio hambriento. A veces me asustas —reí muchísimo y le di un pequeño golpe sin fuerza en el pecho—. "Oh TK, sí… dale más… oh… oh… duro… vamos… ya…. Ahhhhhh Dios…" — comenzó a hacer una exagerada imitación de mi voz. Yo no podía dejar de reír y finalmente mis carcajadas lo contagiaron.

— Eres terrible, ¿sabes? No sé cómo puedo acostarme con un monstruo como tú.

— Admite que te encanta —dijo, besándome los labios. Acaricié una de sus mejillas y le aparté el cabello de la frente.

— Sí me encantas TK. Me encanta estar contigo… estoy… —las palabras se atoraron en mi pecho y pude sentir los latidos de mi apresurado corazón palpitando con estruendo en mi pecho.

— Kari… a mí… yo… —él también parecía no hallar las palabras que quería decir. O tal vez no sabía qué decir.

— Estoy enamorada de ti —dije finalmente. Takeru abrió los ojos sorprendido y abrió la boca pero sin decir algo—. Desde hace mucho. Me gustas, te quiero, yo…

— Espera. ¿Y Matt?

— Estuve aferrada a él durante mucho tiempo pero sólo fue un capricho. Es a ti a quien yo quiero, TK —. Él sonrió y se acercó para besarme.

— Yo también me enamoré de ti, Kari. Pero tenía miedo de decírtelo, te veías feliz con mi hermano y lo nuestro…

— Fue lo mejor que pudo pasarnos.

Volvió a besarme y nos quedamos durante un rato así, dándonos caricias, saboreándonos. Comiéndonos con la mirada sin reprimir lo que estábamos sintiendo.


Perdón por la tardanza :( me cuesta poder avanzar sin laptop pero ya pronto me compraré otra jaja :p