Bueno ...Esta vez es definitivo...

Es posible que no entendáis este capitulo hasta la mitad, pero no dejéis de leerlo... os vais a llevar una buena sorpresa cuando averigüéis la identidad del primer narrador.


Someone POV:

¿Creéis en los finales felices? ¿Esos en los que la pareja es sumamente dichosa y come perdices?

Yo no, quiero decir...¿Y si ellos no son de perdices? ¿Qué pasa si les gusta más el pavo relleno? O incluso peor ¿Qué ocurre si son veganos?

La vida real no es como los cuentos o las películas de Disney (que ahora que lo pienso son, en su mayoría cuentos ¿No? )

La verdad es que eso no es lo importante. La vida nunca es un camino de rosas y es algo que he aprendido de las personas más importantes de mi vida.

Lo cierto es que aunque mi vida haya sido tremendamente fácil, eso no quiere decir que haya ocurrido lo mismo con mi familia.

Para empezar tengo una familia de todo menos común.

Crecí en el seno de una familia numerosa , por llamarlo de alguna manera; Una familia llena de diferencias culturales ya sea por raza, orientación sexual, religión o cualquier tipo de cosa que se te ocurra. Pero encuentro esto tremendamente inspirador, quiero decir. Mi abuelo siempre dice que la variedad cultural me hará crecer con una mentalidad mucho más abierta y quizás eso contribuya a que en un futuro mis hermanas y yo, consigamos hacer de este mundo un lugar mejor...

-Dios Leo eres imbécil - me digo a mi mismo mientras arrugo la hoja donde he estado intentando escribir mi discurso.

Durante el último año he estado prácticamente rogando por hacer este estúpido discurso que debía haber escrito hace semanas, sin embargo he dejado todo para el último maldito momento y por esto voy a joder el día más feliz para mi familia.

-Leo ¿estás bien? -Pregunta mi hermana mayor desde el otro lado de la puerta y un par de segundos después entra y me encuentra en el suelo junto a unas 20 hojas arrugadas esparcidas a mi alrededor.

Ella me mira con ternura y una herimos sonrisa en los labios, la misma sonrisa que tiene mamá y entonces no puedo evitar que se me revuelva el estomago.

-Déjame averiguarlo... ¿Lo has dejado para el último momento?

Yo simplemente pongo los ojos en blanco y dejo escapar un suspiro, a veces me encantaría ser tan metódico y organizado como lo es ella, pero simplemente es algo que va en contra de mi naturaleza, es algo que no me corre por las venas.

Ella da un paso adelante y se sienta en mi cama con cuidado de no arrugar su precioso vestido de color coral. Si soy un tío y se que es el color coral, soy uno entre cientos.

-Que tal si te echo un cable, dos mentes trabajando juntas siempre son mejor que una- dice dulcemente.

Yo me levanto del suelo, me sacudo el esmoquin y me siento a su lado con una libreta sobre mi regazo y un bolígrafo en la mano.

- Que tal si empiezas con un chiste, eso suele funcionar.

-No se que clase de chistes pegan una boda. Podría contar aquel de la guitarra.

-Jesús, no! Groos- dice ella con su perfecto acento californiano

-No estas ayudando.

Ella me mira durante unos segundos y sonríe. De pronto se levanta besa mi frente y se marcha.

-Ey ¿a donde vas? Dijiste que ibas a ayudarme- Le digo al borde de un ataque de nervios.

Ella se gira al llegar a la puerta y me sonríe.

-Sé que lo harás bien por tu cuenta y he decidido que quiero que sea una sorpresa también para mi-dice antes de largarse.

Increíble, realmente increíble. Tengo dos horas para escribir esto y ni siquiera sé como diablos voy a hacerlo.

[Una hora y media más tarde]

-Es hora chicos, tenemos que irnos-grita uno de mis tíos desde abajo.

Okay estoy literalmente jodido, no he escrito más de 10 líneas y se supone que tengo que hablar como media hora...Definitivamente estoy jodido.

-Leo, es hora-Dice mi abuelo.

Yo le miro y luego giro la vista hacia el folio semi en blanco que hay justo en frente mía.

-Hey ¿Ocurre algo campeón?- pregunta el con su tono de preocupación.

-¿Te acuerdas lo pesado que estuve durante todo el año pasado con el discurso para la boda? Pues lo he dejado para el último segundo y ahora sé que lo he jodido todo.

-No seas tan duro contigo mismo, déjame echarle un vistazo a eso que tienes escrito, seguro que se puede arreglar de alguna forma.

Durante un minuto él analiza cada frase con la minuciosidad que caracteriza a un médico, alfil y al cabo es lo que él es.

-Leo, voy a ser terriblemente sincero y espero que te lo tomes de la mejor manera posible.

-¿Tan malo es?-pregunto asustado.

-OH chico, para nada. Tu hermana mayor y tú teneis un talento innato para todo lo que hacéis . Tan solo tienes que abrir los ojos y echar una ojeada a vuestras habitaciones, todas llenas de diplomas, trofeos y medallas. Esto es bueno y cualquiera te lo compraría como discurso para una boda, pero simplemente no funciona, porque estas siendo demasiado... ¿como decirlo?- dice frotándose el puente de la nariz- poco tú. Si algo sé con certeza es que has salido a nuestra familia. Ya sabes, dicen muchas cosas de los latinos, pero si hay algo que considero total y absolutamente cierto, es que somos personas pasionales y esto- dice levantando mi discurso- es bueno, pero no tiene la pasión de esta familia y mucho menos la pasión que desborda Leo López-Fabray. Así que creo que lo mejor es simplemente que lo dejes ir.

-¿Que lo deje ir? ¿A que te refieres?- le pregunto.

-Tan solo tienes que hablar con el corazón en la mano, di lo que sientas y como lo sientas.- dice antes de revolverme el pelo.

-Pero.. no quiero defraudarlas- digo bajando la cabeza.

-No lo harás, tus madres, tus hermanas y todos nosotros estamos tremendamente orgullosos de ti y no hay forma de que nos decepciones cuando hablas con el corazón.

Yo asiento y dejo que se vaya. Me miro al espejo y tomo aire.

-Eres Leo López Fabray, eres un campeón nato y hoy no es el día en el que vas a defraudar a tus madres-Le digo al reflejo en mi espejo.

Quinn Pov

Han pasado unos 12 años desde que por casualidades de la vida conocí al amor de mi vida. La persona que me robó el corazón con solo una mirada y de la que no he podido separarme desde entonces. Puede parecer estúpido pero todavía recuerdo nuestra primera cita. Cuando me llevó al observatorio y en silencio contemplamos toda la ciudad en su magnificencia.

Si alguien me hubiese dicho cuando era más joven que a mis 32 años estaría a punto de casarme con una increíblemente atractiva, dulce y protectora mujer con la que tendría 3 hijos a los que ama con todas sus fuerzas, incluso cuando uno de ellos es de una relación anterior que solo nos trajo dolor. No me lo habría creído, pero aquí estoy. Vestida de blanco frente a un espejo y esperando a que mi padrino y mis damas de honor me avisen de que es hora.

-Dios Quinn, estas... Increible- dice una voz a mi espalda.

-Dani.. me alegro de que hayas podido venir-digo mientras camino hasta donde se encuentra ella.

-Guau...¿Hay alguna mínima posibilidad de que te arrepientas y nos dé tiempo a fugarnos antes de que nadie se entere? - pregunta en broma y yo no puedo evitar reírme y seguirle el juego.

-Dudo que saliese de aquí con vidas aunque lo intentásemos.

-Mierda...Supongo que en esta ocasión Santana ha ganado...-dice ella sonriendo.

-Ganó hace mucho, en realidad

-Lo sé, no hacía falta que me rompieses el corazón- dice todavía bromeando.

-Gracias.

-OH Cariño, no me perdería la boda del año por nada- dice ella sonriendo.

-No por eso.. Después del incidente con Blaine.. jamás pude visitarte y ...

-Hey.. hey... para. Hoy es uno de los días más felices de tu vida y no vamos a estropearlo trayendo horribles recuerdos de vuelta. Sé que no pudiste venir y me lo recompensaste cuando me presentaste a Alison. Aunque fuese un intento de eliminar a la competencia.

-Hey... deberías ser más agradecida, te presenté a tu esposa- digo fingiendo estar ofendida

-En todo caso debería agradecérselo a Santana por atraerlas como moscas-dice riendo-Tú lo único que hiciste fue reunirnos de manera casual.

-Eres una desagradecida, con todo lo que he hecho por ti- digo bromeando- Le ganaste el papel de Sarah a Santana con mi ayuda, no lo olvides

-oh cariño, no lo olvido. Su cara de frustración casi me provoca un orgasmo

-JAJAJAJA, No tienes remedio- digo al borde de las lágrimas.

-Además todo ese entrenamiento me ha ayudado mucho en mi vida sexual- dice riendo

-Eres lo peor- digo negando con la cabeza.

Ella está a punto de decir algo, cuando alguien golpea en la puerta.

-Creo que esa es la señal- dice ella- ¿Lista para tu gran momento?

-Nunca he estado más lista para nada en toda mi vida.