Disclaimer: El universo de Crepúsculo no me pertenece, ya que es propiedad de Sthepanie Meyer. La trama es mía. Y el fic es sin ánimo de lucro, sólo para entretener a los lectores. Algunos personajes originales son de mi creación.
Cap.8 DISCUSIONES
No pude aguantar y fui con ellos en la ambulancia, lo bueno de todo esto es que Esme trabaja ahí, estaba realmente preocupada por Edward. En cuanto llegamos corrí a buscar a mi madre y le expliqué el problema, de inmediato fue hacia donde estaban los heridos y la mayoría de los chicos de la escuela que estaban histéricos preguntando por Laureen Y Edward. A mi solo me importaba Edward, él y sus sospechas y que ahora prácticamente me tenia en sus manos, si llegaba a decir algo, estaba perdida. Y con ello suponía la huida de mi familia, cosa que no le haría ninguna gracia a Emmett, que para lo que me importaba, pero mis padres, ellos si me importaban al igual que mis hermanos. Y todo era mi culpa. No podía remediar nada, ó ¿tal vez si?
Mis sospechas las dejé a un lado cuando entre a donde estaba Edward dormido, le miré con preocupación.
Miré hacia mi madre que estaba leyendo el reporte y me miró con indulgencia.
-No te preocupes Bella, estará bien, fue solo un golpe en la cabeza. Nada más-pero eso no me satisfacía, yo necesitaba verlo que estuviera despierto y seguía dormido, su acompasada respiración y lo calmado de su corazón así me lo indicaba.
Es mejor que esperes afuera Bella, te tendré al tanto-lo dijo con palabras pero en su mente escuché otras que me hicieron reaccionar y muy a mi pesar salí de ahí.
Esperé afuera mientras me comía la incertidumbre, sin embargo a los pocos minutos escuché su voz hablar con Reneé, le decía con otras palabras lo que ella quería saber.
Sin embargo la voz mental de mi estúpido hermano Emmett me llegó como un ariete.
-¡Eres una estúpida! ¡Solo a ti se te podía ocurrir hacer semejante idiotez! ¡Solo tú puedes meternos en problemas! ¡Ahhh! Pobre de ti si esto tiene consecuencias.-preferí enfocar mi mente en la voz de Esme mientras la voz de Rosalie era diferente.
-¡Caray hermanita! Ahora si lo pusiste furioso, veremos como nos va en la casa. Pff… espero que tardes en llegar.-no me importó en absoluto, solo quería ver que Edward estuviera bien.
-¿Tanto lío por un simple humano?-la voz de Alice no era amable y contenía mucha perplejidad. Ella me miró y su gesto de curiosidad y luego de sorpresa me hizo mirar hacia otro lado.
-No lo creo-fue lo que dijo y después calmó los ánimos de Emmett. Que poco a poco se iba tranquilizando.
Al poco tiempo vi salir a Edward de la enfermería. Se veía desconcertado, nos había visto, y caminé hacia él.
-¿Estas bien?-me miró con resentimiento eso me confundió.
-¿Ya me puedes explicar todo?
-Yo estaba ahí junto a ti Edward, no tengo la culpa de que seas tan despistado. No paso nada más-me miró de nuevo conteniendo su furia.
-Sé perfectamente lo que vi. No estabas junto a mi. Y quiero saber la verdad-le miré enojada
-No pasó nada en absoluto-le miré desafiante
-Sí, si paso y quiero saberlo-me retó
-¿Para que? No es mejor dejarlo así-le recriminé
-Porque no me gusta mentir y si tengo que hacerlo quiero saber porqué-me espetó.
-Lo siento, es mejor que me vaya-se puso enfrente de mi
-Lo prometiste, dijiste que…-lo interrumpí.
-No puedes dejarlo simplemente así y darme las gracias-él negó con la cabeza, yo ya estaba fuera de mi.
-Gracias-me dijo furioso
-No lo vas a dejar así ¿verdad?-él negó con la cabeza.
-Pues espero que goces de la decepción.-y me fui airada, y con muchos pensamientos rondando mi mente. Él se quedó ahí y luego se fue con su madre.
Tarde mucho para llegar a casa y como prometió Rosalie, el ambiente estaba caldeado.
Al entrar empezó todo, mis padres estaban en la sala.
-Bien. Huye como la cobarde que eres, aún así las cosas tienen su remedio-escuché a Emmett, mientras Alice me miraba distinto y vi en su mente lo que pensaba. Ella iría a matar a Edward en la noche, sin dejar rastro. Eso me enfureció y no pude más.
-No tocarás a Edward Swan, Alice-me le enfrenté y pude leer en sus mentes el desconcierto de todos.
-No Bella, dejarás que Alice haga su trabajo, porque es lo mejor para todos, él te vió y no podemos tener testigos-comentó ácidamente Emmett.
-Me importa un rábano si tu crees que estamos en peligro, no lo estamos, yo respondo por él.-Mis padres iban de sorpresa en sorpresa. Lo leía pero eso no me importó.
-Pues eres muy idiota Bella, porque has dejado un testigo y no podemos darnos el lujo de eso. Además Alice será rápida y no sufrirá te lo aseguro. Con el accidente que tuvo a nadie le extrañara que por la mañana amanezca muerto.-aseguró Emmett con una sonrisa de suficiencia.
Vi las imágenes de Alice entrando sigilosa en la recamara de Edward y ponerle una almohada en su rostro mientras él se debatía hasta que dejó de moverse, fue algo que no pude soportar.
Un gruñido de amenaza brotó de mi pecho y todos me miraron sorprendidos.
-No lo permitiré Alice y si es necesario, me enfrentaré a ti. No me hagas hacerte daño-Alice me miró con confusión.
-Sabes que mi prioridad es que la familia y mi Jasper esten a salvo y no permitiré un solo cabo suelto que pueda dañarnos.
-Por favor Bella, es solo un humano-comentó Rosalie, me revolví furiosa.
-¿Y eso les da derecho para matarlo? No lo permitiré, no.- Y salí ante el asombro de todos mientras mi Madre ponía orden a todo. Corrí desperada, no podía permitir que lo mataran, él era inocente, no tenia culpa de nada.
Llegué a su casa y después de cerciorarme de que dormían, me quedé ahí vigilando, amaneció y no pasó nada, no quise moverme de donde estaba hasta que Edward salió hacia la escuela, lo seguí sin que se diera cuenta. Al llegar a la escuela y verlo entrar, me dio cierto descanso, no harían nada en presencia de más humanos. Corrí a casa a cambiarme de ropa y traer mi carro.
Ese día no puse atención a ninguna clase, estaba enfrascada en los pensamientos de los demás, escudriñando sus mentes para saber si él había dicho algo, pero no era así, pasaron varios días y mi desconcierto aumento. Él no había dicho absolutamente nada. Cuando al dia siguiente del accidente, Edward me saludó en clase, intentando conversar, sólo le hice un pequeño movimiento y no volví a mirarlo, mientras él no se diera cuenta. Era mejor así.
Pasó más de un mes después de lo del accidente y Jessica Stanley una chica de lo mas molesta, seguía a todos lados a Edward, lo mejor era hacerme a un lado para evitar problemas.
En casa seguían las discusiones hasta que mi madre prohibió terminantemente alguna acción que dañara a Edward. Y yo por mi parte en cuanto llegaba de la escuela, corría lejos, era como una válvula de escape que me permitía liberarme por unos momentos de mis presiones, de mis preocupaciones. Eso duró un mes. Hasta que un día Jasper me dijo:
-Creo que deberías afrontar las cosas, hay algo en tu futuro-no me permitió ver nada y se fue.
Mil besos a todas ustedes, cuídense mucho y mil gracias por comentar.
Bella Cullen H.
bueno agradezco a cada una de ustedes que me han dejado comentario y las que no están inscritas como: Gaby preciosa, mil gracias por tus comentarios, ya solo me falta editar los anteriores capitulos, y si tienes sugerencias con gusto las leeré, asi como corregir errores que haya dejado en este capitulo. besos
