Disclaimer: El universo de Crepúsculo no me pertenece, ya que es propiedad de Sthepanie Meyer. La trama es mía. Y el fic es sin ánimo de lucro, sólo para entretener a los lectores. Algunos personajes originales son de mi creación.

Cap.10 DESCUBRIMIENTO.

Ahí estaba él, durmiendo, al entrar su esencia me llenó por completo embotando mis sentidos, sin embargo puse toda mi fuerza de voluntad en no pensar en ello.

Miré que tenia diversos libros ya gastados por tantas veces de leer. Su cuarto era desorganizado pero limpio, típico cuarto de soltero. Miré como sus cabellos ensortijados destellaban con algunos haces de luz, entonces me pude fijar con detalle lo que al principio no noté, era muy guapo, lo había catalogado como guapo en términos comunes, pero al mirarlo, su perfecta nariz y sus labios sonrosados eran acordes con alguien que sobrepasaba el término guapo, miraba con asombro sus espesas pestañas que eran enormes, abatidas mientras dormía.

Yo sabia que estaba tentando mucho mi suerte, no podía creer que un simple chiquillo, porque eso era él en comparación con mis muchísimos años más de edad. Un chiquillo viniera a revolucionar mi vida, una vida que requirió de muchos años de sacrificio para evitar al monstruo que llevaba dentro, un chiquillo al cual yo no le podía leer la mente, era realmente frustrante.

Me acerqué hasta casi tenerlo a cinco centímetros de distancia, podía ver su pecho subir y bajar al ritmo de su respiración lenta y tranquila, sin que supiera que un peligro devastador y mortal acechaba, ese pensamiento me hizo levantar y dirigirme a la ventana para irme, si que estaba enferma, acosar de tal modo a un chiquillo sólo porque no podía leer su mente y que lo encontraba fascinante, era más de lo que podía comprender, mi mano se dirigió a la ventana cuando él habló.

-Bella-volteé sorprendida. ¿Estaba despierto? ¿Me había visto? Y fijé mi vista en él. Dormía algo inquieto y volvió a murmurar mi nombre, hablaba dormido.

-Bella… -eso me alteró muchísimo, en realidad no sabia si tenia una pesadilla que era lo más lógico, pero mi pregunta quedó contestada a los pocos segundos.

-Bella… quédate… por favor-se revolvió inquieto y volvió a murmurar mi nombre una vez más.

Estaba en un momento dudosa, pero ahora estaba en medio de un mar de emociones desconocidas a las que no podía definir ni encontrar un nombre que abarcara a todas ellas. Me estaba ahogando en todas esas sensaciones y emociones. Entonces, cuando salí a la superficie ya no era la misma.

Me sorprendió muchísimo encontrar respuesta a mi pregunta.

Estaba enamorada de Edward Swan.

Ese sentimiento me llenó de una calidez imposible de describir, no podía concebir que por fin mi corazón se llenara de tantas emociones, le miré de manera totalmente diferente, porque ahora todo era diferente.

Me sentí distinta y todos los sentidos y lo que por años estuvo muerto y congelado ahora resurgía como algo inesperado y revelador en mi. Una alegría infinita me invadía, le amaba, ahora todo mi mundo giraba a su alrededor, ahora mi mundo era él. Y así sería por siempre.

Me convencí a mi misma que lo mejor era enfrentar el problema de frente. Así que aspiré el aroma de Edward concentrado totalmente y sentí como me quemaba la garganta pero rechacé pensar en eso, no quería hacerle daño, quería estar cerca y ese era el precio, que pagaría con gusto. Me quedé hasta que el sol salió y él comenzó a removerse, señal de que era hora de partir, me negaba por completo, deseaba estar a su lado. Pero tenia que seguir con la pantalla de ser estudiante. Salí de prisa y llegué a mi casa mientras mi padre me miraba con intriga, mis hermanos ya se habían ido, así que me subí a mi volvo después de cambiarme y llegue a la escuela a tiempo, sin embargo sólo deseaba verlo otra vez, y al minuto llegó él.

Nunca me había fijado en lo torpe que era. Y me parecía deliciosamente adorable. Sin embargo tenia que hablar con él y quitarle la mala imagen que tenia ahora de mi. Era una nueva etapa y estaba descubriendo muchas cosas en ella. Y eso me gustaba.

Con fastidio escuché los insultos mentales de Emmet, mientras Alice iba del brazo de Jasper quien me saludó muy alegre y supe que él sabia. Rosalie le dio un codazo a Emmet quien molesto se fue a su salón, Rosalie murmuró en silencio: ¡Suerte!

Y le sonreí agradecida.

Entre a mis clases, y buscando a Edward por medio de los pensamientos de los demás.


querida Gaby, todo va como acordamos,sorry por el derrapon, ya lo arreglaré. Mil gracias por tu ayuda, que es valiosa para mi. Carter Rainbow mil gracias por comentar hermosa.

Besos