Disclaimer: El universo de Crepúsculo no me pertenece, ya que es propiedad de Sthepanie Meyer. La trama es mía. Y el fic es sin ánimo de lucro, sólo para entretener a los lectores. Algunos personajes originales son de mi creación.

Cap.13 PALABRAS

Ahora venia un mar de cuestionamientos, ¿acaso podría llegar a sentir algo por mi? No en absoluto, yo era un monstruo y como tal, esos sentimientos me estaban completamente vedados. Y eso me hizo entristecer. Con total agonía pensaba en cada una de las chicas, Jessica no perdía la esperanza de conquistarlo, Lauren prácticamente se le desnudaba enfrente para que él le hiciera caso, y las demás chicas estaban en la misma situación, ¿Cómo poder resistir ante tal perfección de hombre?

Recordé su perfecta boca y la imaginé besando a Jessica, me produjo un dolor tan fuerte que dejó de ser mental y se troncó en un dolor agudo y físico. Evaluaba a cada una de ellas, poniéndoles peros a todas, sin embargo no sabia que era lo que quería Edward.

¿Acaso él prefería alguna rubia y tonta chica? Alguna que no fuera tan agraciada como Sophie? Incluso si llegaba a gustarle Melody la chica que tiene granos en la cara y no tiene grandes atributos ¿Qué podia hacer al respecto? Nada, porque sencillamente Edward Swan no era para mi. Y eso me acabó.

Podia imaginar las escenas de Jessica que tantas veces soñaba despierta la muy estúpida, donde él la besaba, donde él la acariciaba, y entonces imaginé que no era Jessica, que era yo a quien el besaba, a quien acariciaba con deseo. Y frené mis delirios completamente asustada.

Yo sabia lo que podia pasar, no podia tocarlo, ya me llamaba demasiado su sangre, había estado a punto de matarlo, no podría ser capaz de estar tan cerca de él, no podría ser capaz de sentir una caricia de su frágil y calida mano sin que el monstruo en mi, se abalanzara sobre él y lo asesinara.

Alice en ese momento se acercó a mi.

-Bella por favor, contrólate, estas demasiado tensa, demasiado… -dejó a su sentido especial captar ese otro sentimiento que desbordaba yo sin querer y me miró completamente sorprendida.

-Por Dios Bella. Estas… -pero no dijo nada al ver que Emmett no perdía palabra.

-Es mejor que te vayas al bosque a pensar un poco Bella-le agradecí, marchándome de inmediato, dejándole las llaves y corrí hacia el bosque.

Me interné en lo más profundo de éste. Mientras las palabras de Alice rebotaban en mi mente una y otra vez. Aquello que no dijo en voz alta pero sabia que yo lo había leido en su mente.

"Estaba enamorada y… excitada"- me sentí ofuscada por toda la cantidad de información que abarcó mi mente ante esta sola palabra excitada.

Me sentí como una estúpida adolescente, babeando por un niño de 17 años. Pero era verdad, estaba completa y profundamente enamorada de Edward. Y el recordar las estúpidas fantasías

de Jessica con él, solo me hacían desear que fuera yo, la vampira, quien estuviera en sus brazos. Ese solo pensamiento me lleno de horror, porque si yo lo asesinaba no seria a propósito, seria un mero accidente, pero yo sin él no seria nada.

Por lo tanto entre todos mis miedos, tenia que encontrar fuerza nuevamente en este desafío y debía cuidarlo, debía ser cuidadosa con él. Porque definitivamente ya no podia alejarme de su lado. No tenia fuerzas para seguir esta agonía lejos de él. Debía cerciorarme de que nada lo lastimara. Yo pensando absurdamente me convertiría en su protectora, ya no seria un monstruo, sino su guardiana y protectora. Tal vez, él me miraría como mujer, como una chica cualquiera.

Y en ese momento maldije mi destino vampirico. Me maldije por ser el monstruo que soy. Y desee fervientemente poder ser humana, poder acercarme sin temor a él, poder besarlo, poder amarlo sin problemas ni temores. Si hubiera la manera de ser humana. Suspiré por lo inútil de mi intento. Sabiendo que no me queda otra que estar a la sombra de él.

Y fue cuando me di cuenta, que entonces si no era Jessica, sería otra, en un año, ó mas, pero él seguiría con su vida y después elegiría a la que fuera su esposa, se casaría y tendrían hijos. Y yo, yo mataría a la que osara poner sus ojos en él, le arrancaría la cabeza y la dejaría como advertencia para las demás. No, aunque era lo que deseaba yo no podia condenar a Edward a una existencia así. No podría cargar con esta culpa de verlo convertido por mi egoísmo. Sólo me quedaba ser su sombra. Su amiga. Solo eso.


Mil gracias a: Bety 20 mil gracias por comentar hermosas.

Besos