Disclaimer: El universo de Crepúsculo no me pertenece, ya que es propiedad de Sthepanie Meyer. La trama es mía. Y el fic es sin ánimo de lucro, sólo para entretener a los lectores. Algunos personajes originales son de mi creación.

Cap.15 INVITACIÓN

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De aquí cambian algunas cosas, pues no serán exactamente como en el libro y ustedes saben bien porqué, creo que cometí el error de poner a Carlisle como médico cuando debió ser Esme, porque al invertirse los papeles es Esme quien es la matriarca, Carlisle será arquitecto. Así que de ahora en adelante Esme es la doctora. Disculpen los cambios, pero no los había cambiado a tiempo.

Jasper es el de las visiones y Alice la guerrera, esa parte ya esta clara.
Rose será muy fuerte, pero Emmett también lo es. Y esta frustrado porque su sueño era ser jugador profesional de americano, y como vampiro sabe que no puede. Odia a Bella porque obviamente no lo encuentra atractivo, y él es muy egocéntrico. Doy esta pequeña aclaración para que no se sorprendan ante los cambios.

Aparte de que ahora ya habrá mas interacción entre los personajes, mas diálogos.

besos

Una vez que ambos estuvieron dormidos, volví a repetir mi incursión en su recamara, inhalé profundamente dejando que el fuego salvaje de su esencia me quemara la garganta por completo, pero sólo eso. Verlo dormir era… por mucho lo mejor que me había pasado.

Nuevamente había amanecido.

Y ahora lo veía al llegar en su camioneta, ese trasto viejo que hacia más ruido que una fábrica de principios de siglo. Y ahí estaba bajando de su camioneta, me acerqué a él, porque definitivamente tenia que borrar la mala imagen que tenia de mi.

¿Cómo lo haría? Él me dio la solución. Al jalar las llaves con fuerza, estas salieron despedidas de su mano y hubieran caído en un charco de agua si no las hubiera atrapado antes de que cayeran. No quería que él metiera su mano en agua helada. Me recosté contra su camioneta.

-¿Cómo lo haces? ¿Cómo es que apareces así de la nada?-musitó molesto, si todavía recordaba lo de ayer.

-No tengo la culpa que seas extremadamente distraído Edward.-decir su nombre me proporcionaba un alivio y placer enormes. Sabia que no debía hacerlo, sabia que estaba haciendo mal las cosas, pero no podía evitarlo.

-Sabes, este sábado es el baile de…-él abrió los ojos con sorpresa y luego con enfado.

-¿Estas tratando de ser graciosa?- "si" respondí mentalmente.

-Estaba tratando de decirte algo y tú interrumpes Edward- ¿Podría notar como envolvía su nombre en una suave caricia cada que lo pronunciaba? ¿Se daría cuenta acaso de que ahora todo mi mundo era él?

-Está bien Bella, ¿qué me querías decir?-sentí un espasmo de placer cuando él dijo mi nombre. Se escuchaba tan bien en sus labios. Regresé rápidamente al momento.

-Me estaba preguntando, si el sábado que viene… quisieras salir a pasear?-él me miró completamente sorprendido.

-Creo que sufres de personalidad múltiple Bella, de verdad no te entiendo.
Lo miré recordándole que no había respondido mi pregunta. Tratando de que olvidara lo que estaba enojado conmigo y del motivo de la discusión.

-¿Con quien?-¿acaso no era claro? me dio mucha risa su rostro asombrado.

-Pues conmigo obviamente.-le dije la respuesta lentamente como si lo dijera a un niño de kinder. Él abrió más los ojos y su corazón latió más a prisa. ¿Y si me decía que no? ¿Qué haría?

-Si… Si te… acompaño.-sus palabras hicieron que casi me pusiera a saltar de felicidad. Sin embargo mi maldita conciencia salió a flote.

-Deberías alejarte de mi, no soy una buena amiga. Sin embargo, ya no puedo alejarme de ti Edward, lo he intentado y me he dado por vencida.

-No lo hagas…-musitó tan quedo que si no hubiera sido vampira no hubiera podido escucharlo.

Me di la media vuelta para alejarme a paso humano, aunque lo que deseaba era salir corriendo de ahí.

Ahora todo lo que él hacia me importaba y no deseaba perderme nada, estuve monitoreándolo en las mentes de los demás, pero era difícil ser ecuánime cuando las chicas sólo pensaban en sexo con mi Edward, era algo que me enardecía por completo. ¿Cómo era posible que pensaran en él de esa forma? Acaso no veían el enorme esfuerzo de él por tratar de seguir las conversaciones con los demás, su paciencia ante las estupideces de sus amigos, la bondad de sus palabras ante las chicas que lo acosaban, la manera en que se expresaba de su padre, como si fuera un niño pequeño al cual cuidar. No, ninguna de ellas reparaba en eso. Y aunado a todo eso, él era bueno. Era un diamante entre toda esa pila de carbones. Por eso no se daban cuenta de su valía.

El jueves no habría clases, Jasper me había dicho que el jueves y viernes serian días soleados, por lo que decidimos ir a cazar Rose y yo. Era con la que mejor me llevaba, así que aprovecharíamos.

Esa mañana cuando fuimos con mis hermanos a "almorzar " a la cafetería, ví a Edward sólo ir con su charola para comprar lo que almorzaría. Decidí ir con él.

"Estúpida, solo a ti se te ocurren estas idioteces"-gritó mentalmente Emmett, pero no me importó, sólo quería ver a mi Edward.

Sus hermosos ojos verdes miraban las verduras sin decidirse por cual ensalada escoger. Se sorprendió de verme junto a él, en la mesa, las demás chicas amigas suyas, nos veían impresionadas.

-Hola Edward-intenté sonreír amablemente.

-Hola…-alcanzó a decir, entre turbado y al parecer alegre. Su corazón comenzó a latir desaforadamente.

Se mordió su labio inferior y se ruborizó, no sé lo que pensaba y eso me tenia muy frustrada, pero ahora podía preguntarle, porque éramos amigos.

-¿Qué sucede Edward?-él me miró dubitativo. Los amigos de su mesa estaban platicando de ir el jueves de paseo. A lo mejor era eso. Aunque me miraban con asombro y perplejidad y susurraban muchas cosas, Jessica estaba poniéndose de mal humor.

-Los chicos hablan de ir a surfear el jueves, te gustaría… acompañarme-sonreí abiertamente halagada y emocionada de que él quisiera invitarme a salir, eso quería decir que no le era indiferente, sin embargo debía saber donde, posiblemente pudiera ir con él.

-¿Surfear, suena bien, donde?

-En La Push…-Oh no, mis esperanzas se fueron por tierra, nosotros teníamos prohibido ir ahí. Sin embargo agradecí su invitación. "No vayan a La Push" El tratado es importante. Y más en estos tiempos. No queremos una guerra inútil con los licántropos.

-No te preocupes, tenemos el sábado para salir, ni creas que lo he olvidado.-Una sonrisa alegró su hermoso rostro, tan perfecto y deliciosamente atractivo.

-Es cierto, el sábado…-musitó. Entonces, le miré algo seria, mi conciencia no me dejaba en paz.

-Si quieres puedes negarte, no me enojaré.

-Somos amigos ¿no?-me preguntó. Asentí. Ya sabes que no soy una buena amiga para ti-él me miró con intriga y sus ojos se entrecerraron un poco.

-Lo dices demasiado seguido

-Y yo espero que me hagas caso…-
Entonces una chispa de comprensión brilló en sus ojos.

-Yo sé que tu frialdad es solo una mascara para alejar a todos de ti-me quedé helada de la impresión, bueno literalmente.

-¿Cómo estas tan seguro?

-Pues porque lo veo en tu rostro, no eres mala persona, te esfuerzas en aparentar algo que no eres…-por todos los cielos, este chico era mucho mas perspicaz de lo que creía.

-Aunque te prevengo desde ahora, soy una muy mala amiga

-Lo repites muchas veces…

-Pues deberías hacerme caso.-posiblemente estaba cerca de perderlo, él era muy inteligente y no tardaría en darse cuenta.

-Oh…-sus hermosas esmeraldas parecieron concentrarse y luego abrió los ojos con sorpresa.

-Eres peligrosa…-por fin.

-Pero no eres mala. Lo sé, alguien como tú no puede serlo.-la vehemencia de sus palabras trajo un bálsamo de calma a mi muy deteriorada mente. Al mismo tiempo un sinfín de emociones me invadieron.

-Acaso ¿yo le gustaba?-Sonreí ante aquella fantasía mía. Y también debido a la sorpresa de que no saliera huyendo. Ahora lo sabia, sabia que yo era peligrosa, mucho muy peligrosa y sin embargo seguía junto a mi, conversando tranquilamente, bueno obviando que su corazón latía desaforadamente, ¿tal vez de miedo? Ya hubiera huido. Y no lo ha hecho.

-Además, me salvaste del accidente, no puedes ser mala. Sabes tengo mis teorías.

-Me gustaría oírlas-No, la verdad estaba aterrada, si el descubría mi secreto saldría huyendo muerto de miedo.

-Emm… pues te vas a reír…-Le miré a los ojos algo seria.

-No lo haré.

-Si lo harás…

-Mejor dime cual es tu teoría.

-Estoy… entre Superchica y la mujer araña-eso fue un alivio para mi, que no pude evitar reírme.

-Dijiste que no te reirías.-me dijo en todo serio, pero se veía algo divertido.-Suspiré francamente aliviada que solo fuera eso. Tenia que irme.

-Lo siento, bueno, me tengo que ir, nos vemos el sábado…-le dije con algo de pesar, esperando que no lo notara. Sus ojos volvieron a estar tristes y fingió muy mal una sonrisa.

-Sí, hasta el sábado. Nos vemos Bella.

-Sólo una ultima cosa… cuídate por favor…-y me fui hacia donde estaban mis hermanos, Rose saltaba de gusto al mismo tiempo que Jasper. Mientras Emmett seguía en silencio pero con una sarta de insultos mentales, no me importaba. Alice sólo me miraba fijamente un poco inquieta.

Por eso debía salir a cazar, debía alimentarme para estar bien para el sábado. E iríamos Rose y yo. Cuando salimos de la escuela, sólo esperé a que se despidiera del ególatra presumido de Emmett, el cual seguía muy molesto conmigo. Lo que ahora, me divertía y mucho.


ESPERO LES GUSTEN EL CAPITULO.

BESOS Y FELIZ NAVIDAD

Mil gracias a:Mnica Morales, Suiza-Love, Krem hermosa, todas son historias independientes, solo que unas mas avanzadas que otras. mil gracias por comentar hermosas.

Besos