Buenos momentos.

Capítulo 3: Dulce compañía.

Si el odiaba algo era su vida, tan llena de tristeza y de dolor, sin momentos de felicidad y aquellos solo los acompañaba un triste recuerdo.

Se acercó lentamente a la ventana, el mundo parecía tan bueno con todos y casi parecía burlarse de él, haciéndolo sufrir por cualquier cosa, y lo detestaba, a todo, al mundo, a todo lo que le recordara su infelicidad.

— Realmente lo odio — Dijo en voz baja.

Salió afuera y se sentó en el borde del balcón, tenía una hermosa vista, el cielo era de color oscuro y veía como las estrellas y la luna brillaron en lo alto del cielo, el aire soplo lentamente, tan hermoso.

Si, el mundo realmente jugaba con él y sus sentimientos destruidos…

Cuanto deseaba compañía, no estar solo el resto de su vida, quería que por lo menos, alguien estuviera con él.

De pronto sintió la sensación de ser observado y vio al ornitorrinco sentado a su lado…

— ¿Qué… que haces aquí? — Pregunto desconcertado.

El agente se encogió de hombros y se acercó más a él.

Tenía que admitirlo, Perry era una dulce compañía en momentos de soledad.