Buenos momentos.

Capítulo 5: Aprender.

Lo más divertido del día, era sin duda hacer las trampas en la que Perry el ornitorrinco estaría atrapado, escucharía mi plan y escaparía, después de pelear simplemente destruiría mí invento como si nada.

Sin duda era bueno y en ocasiones divertido ver la expresión de su cara al verse atrapado por mí, en ocasiones disfruto mucho de su compañía, me hace sentir vivo, me da motivación de seguir adelante.

Conozco bien su vida. Sé más de lo que cualquier humano podría imaginar…

— Ha Perry el ornitorrinco… — Le dije feliz.

— Te atrape — Feliz de una manera pura.

Era solo feliz con verlo, me agradaba estar acompañado y que este allí, sonriendo… Y mirándome con un sentimiento que no logro describir, él es un ser misterioso, callado y distante, no comprendo lo que siente.

Pero él era bueno en ocultar pensamientos y sentimientos, es muy inteligente y valiente, y decidí no perderlo a él como a las personas que alguna vez ame y se fueron de mi vida llevándose aquellos buenos momentos.

"Él no se iría de mi vida…"

Escuche un gruñido y me saco de mis pensamientos, el ornitorrinco me miro con los ojos entrecerrados…

"¡Miren! ¡No miento!"

No sé si me odia, o está molesto, o si no presto atención y se está cansando de estar en su trampa, Perry el ornitorrinco es tan complicado.

Sabe mentir, pero no es el único, yo también se, aprendí bien de él, él es único buen ejemplo que he seguido.