Disclaimer: El universo de Crepúsculo no me pertenece, ya que es propiedad de Sthepanie Meyer. La trama es mía. Y el fic es sin ánimo de lucro, sólo para entretener a los lectores. Algunos personajes originales son de mi creación.
Cap.19 EL PASEO
Cuando fue la hora, me dirigí a su casa. Llevé mi volvo y lo estacioné a una cuadra de distancia. Me bajé y tuve que contener las enormes ganas de correr y verlo, así de urgente era mi deseo, como mi miedo.
Un miedo que rayaba en pánico se había apoderado de mí. ¿Y si le hacia daño? ¿Y si no podía contenerme? ¿Y si lo mataba?…
Deseché esos pensamientos más por pánico a la verdad que nada. Me devanaba los sesos buscando posibles soluciones a cualquier intento de mi parte a probar su sangre, sabía perfectamente que sin él, ya no podría vivir. Si yo, en el peor de todos los casos, lo matara, tendría que buscar la manera de segar mi propia existencia.
"Sin Edward, no importa nada más."—fue mi pensamiento. Intenté que el pesimismo se alejara de mí y que solo pensamientos felices me inundaran. Por desgracia, era sumamente difícil, por no decirme a mi misma imposible, que Edward correspondiera a mi amor. Todo en mi era tan intenso, que estaba segura que mi muerto corazón me dolía.
Sentía el fuego correr por mis venas, pero no era el hambre, no era el ansia de sangre, era la desesperación mas atroz y profunda por tocarlo, por sentir sus labios. Infinidad de veces había soñado qué se sentiría tocar sus labios, que sus cálidos brazos me rodearan y me estrecharan contra él. Definitivamente deliraba y tenía que estar ecuánime para lo que seguiría. Al fin, llegué a su casa, lo escuché caminar a prisa en la planta alta, mientras una sonrisa se dibujaba en mi rostro. Ansiaba verlo. Su corazón palpitó velozmente cuando toqué el timbre y un escalofrío de verdadera emoción recorrió mi piel al imaginar que él se ponía así por mí.
Tuve miedo de que se cayera, pues corrió escaleras abajo para poder abrir. Y cuando abrió la puerta, sus esmeraldas refulgentes me atraparon en un torbellino de emoción. Dejándome completamente fascinada.
—Hola Bella —musitó mientras su respiración trataba de acompasarse y mostrar tranquilidad. Sonreí ante este hecho.
—Hola Edward, ¿listo? —él me miró y sonrió aún más. Mi curiosidad hacia él no tenía limites.
—¿Qué es gracioso? Le pregunte una vez que él miró hacia mí y luego sonrió más.
—Vamos a juego tú y yo —esa frase me derritió por completo. "tú y yo", se escuchaba tan bien, que tuve que hacer esfuerzos por seguir el hilo de la conversación.
Miré hacia él y luego hacia mí. Tenía razón, los dos llevábamos puesto una prenda en color café, porque para él significaba calor, y aunque fue de manera inconsciente, lo mismo me sucedía con él. Yo llevaba una playera en color café, él unos pantalones de mezclilla del mismo color.
—¿Nos vamos?—afirmó mientras cerró la puerta y bajamos los escalones. Habíamos acordado que iríamos en su dinosaurio móvil. Tuve que contener las ganas de tomarlo en brazos, subirlo a mi volvo y manejar yo, disfrutando de la brisa matutina, pero eso no lo haría. Su seguridad era primero. Aunado al hecho de que haya avisado que saldría conmigo. No podía dejar las cosas así, el era importante, demasiado importante para mi.
Manejó con precaución, demasiada precaución. Interiormente deseaba, anhelaba poder sentir el viento en mi cara, la velocidad era algo relajante y adictivo para mí. Sin embargo debía conformarme con esta espantosa velocidad de tortuga.
Sonreí mientras miré el radio, estábamos saliendo de Forks.
—¿Crees que salgamos hoy mismo de Forks?—adoré como frunció su ceño. Estaba concentrado mirando la carretera.
—Lo siento, tengo muchisimo respeto por la ley, recuerda que mi madre es la Sheriff de aquí, lo que menos necesito es que me multen y me lleven a la cárcel por exceso de velocidad.—Definitivamente era muy responsable. Otro rasgo que amaba de él. Sólo sonreí y prendí el radio. Pasé varias estaciones hasta que encontré una que me gustaba. Empezó una canción la cual comencé a cantar. Era genial.
Edward miraba alternativamente la carretera y a mí. Sabía que quería preguntar algo. Se veía que se moría de preguntarme algo. Pero lo evitó. Para mi gran alivio, lo evitó. No deseaba que se fuera, no quería que huyera de mí. Tendría el coraje de confesarme con él. Tenía que hacerlo.
Finalmente se acabó la carretera. Le di instrucciones y estacionó su camioneta cerca del bosque. Bajamos y vi con total y absoluta ternura a Edward intentando apresurarse para abrir mi puerta.
"Todo un caballero"—suspiré pensando que tal vez, esos serían los últimos momentos que me quedarían en la memoria de él. Cuando supiera lo que soy, cuando me viera como realmente soy, saldría huyendo de aquí. Y yo, sólo me quedaría con eso. Su aroma, su recuerdo y mi soledad.
—Gracias — Sin darle la mano tomé su brazo ligeramente, y caminé dos pasos, me solté de inmediato, no quería que Edward pasara frío por mi culpa.
Comenzamos a seguir la vereda mientras Edward tenía algo de dificultades, afortunadamente llevaba tenis, lo que lo hacía totalmente apto para la caminata. Avanzábamos a medida que se podía. Edward seguido parecía tropezarse, lo que lo irritaba mucho, su gesto lo delataba, concentrado al máximo para poder evitar alguna caída o tropiezo. Le di instrucciones y lo guié por la parte menos intrincada, íbamos en silencio, ninguno de los dos decía más de lo necesario.
Casi a las once de la mañana, llegamos por fin a mi lugar especial. Y yo sentía morir de terror. Hubiera deseado que no llegáramos nunca, pero había llegado el momento. "La verdad ante todo Bella".
Tal como me había dicho Jasper, el día cambiaba y habría algo de sol. Perfecto para poder revelar a Edward lo que en realidad era: Una perfecta máquina de matar.
Recuerden que TODAS MIS HISTORIAS ESTAN REGISTRADAS, evítense problemas aquellos que quieran plagiar. Sólo se meterían en grandes problemas. No vale la pena, mejor escriban sus ideas y verán que es mucho mejor sus propias ideas, que problemas ajenos.
Mil gracias a:Angel 17, pues si me tienen paciencia, seguiría con los demás libros,Karolkari,Lou, Maria Cullen, Stefannie Hale, tendrán un capitulo largo del prado. Con ambos, mil gracias por comentar hermosas.
