Los personajes pertenecientes a Crepúsculo son propiedad de Stephenie Meyer, yo sólo juego con ellos, personajes originales son míos así como la trama, el fic es sin ánimo de lucro, y el único fin es de entretener al lector.

Cap.22 DIA DE ESCUELA.

Ya había amanecido y él estaba despierto, se levantó y se fue a duchar mientras yo decidía irme, tenía que darle algo de privacidad, porque las fantasías que comenzaron a rondar mi mente, de haber sido humana, me hubieran hecho sonrojar.

Cuando llegué, los demás iban en el Jeep de Emmett, la sarta de insultos de él no me afectó en absoluto, podría decir que incluso me parecieron graciosos, y al ver que sonreí, se enfureció mas.

—Ya veremos si sigues riéndote cuando lo mates, ya sea por la sed o por descuido.—Sus venenosas palabras surtieron efecto, de inmediato me puse seria.

—"No hagas caso Bella, eres más fuerte de lo que crees, no lo lastimarás"—La confianza de Jasper no hizo que me sintiera tan bien como al principio, además yo evitaría por todos los medios dañarlo. Este sentimiento era tan intenso, tan poderoso, que pensar en algún daño a él, me hacia sufrir lo indecible.

Me quedé ahí, estática y en un dilema de pensamientos cuando un potente ruido llamó mi atención. Entonces por eso Jasper había hecho que todos se fueran con Emmett. Sonreí al escuchar el viejo cacharro de mi Edward.

Cuando frenó frente a mi casa y bajó de su camioneta, me sentí tan feliz, tan halagada y tan sorprendida. Edward había venido por mí. ¿Acaso podía ser más increíble? Yo sabía que sí. Bajé como una centella para encontrarme con sus preciosos ojos verdes mirándome intensamente mientras su corazón palpitaba como si hubiera corrido un maratón. Era una sensación poderosa y maravillosa saber que yo era la causante de esa emoción por parte de él.

—Hola… vine por ti para ir a la escuela, espero no te moleste —¿molestarme? ¡Dios! Quería gritar de felicidad, que todos miraran a éste ángel que me había elegido a mi. A un monstruo nocturno, a una pesadilla viviente. Sólo atiné a sonreír, cogí mi mochila y caminé hacía él.

—Nunca. Estoy muy contenta —pero eso se quedaba corto a como me sentía. Ahora a disfrutar mi tiempo con él.

Caminé y él muy caballerosamente me abrió la puerta, luego que ya se acomodó en su lugar, arrancó y nos fuimos de ahí. Confieso que adoro la velocidad, mi carro es muy potente, pero el estar con él, es una maravilla, así que si fuéramos a la espantosa velocidad de medio metro por hora, yo sería igual de feliz. Todo segundo a su lado era precioso y no lo desperdiciaría.

Cuando finalmente llegamos a la escuela, y Edward me ayudó a bajar de la camioneta, fue como si nos hubieran puesto un anuncio luminoso gigante. Todos nos miraron. Incluidos mis hermanos, menos Jasper que estaba feliz.

Una avalancha de pensamientos a cual más mezquinos y otros sorprendidos, me llegaron a la mente.

"¿Isabella y Edward?"

"¿La reina de hielo y el hijo de la sherif?"

"¿Cullen y Swan?"

"Creí que lo odiaba"

"¿Desde cuando Cullen mira a un hombre? Pensé que era lesbiana. Yo soy mejor que Swan, qué rayos tiene ese torpe que no tenga yo?"
Y muchos pensamientos más como ese llegaron mientras Edward me tomaba tímidamente de la mano, con una sonrisa me acerqué a él y su corazón latió a mil por hora, adoraba ese sonido.

"Ahh, no le basta tener a todos los del instituto babeando por ella, también Swan tenía que caer, ¡demonios! A mí me gusta Swan, pero se lo quitaré como que me llamo Jessica."

Tenía ganas de tomarla por el cuello y lanzarla al otro extremo de la escuela, tuve que refrenarme y solo sonreír, ya llegaría mi momento.
Me di cuenta que él me llevaba hacia mi salón.

—¿Crees que en el almuerzo…?—era adorable.

—¡Claro! Te estaré esperando… —sus ojos chispearon de alegría, y mi ansiedad aumentó, deseaba que las horas pasaban volando.

—Cuidado Edward, Mike y los demás intentarán sonsacarte información en algebra.—le dije a modo de advertencia.

Él miró algo avergonzado a otro lado. Y a mi me pareció un gesto adorable.

—No hay problema…—dijo decidido, y se fue hacia su salón.

Al llegar, ya lo estaban esperando Mike, Erick y Tyler. Yo estaba en mi clase de español pero estaba atenta a su conversación. Mi hermana Rosalie estaba en la banca de atrás.

—Hombre, eres genial. ¡Cuéntanos!—todos lo miraban expectantes.

—¿De qué están hablando? —Ellos lo miraron sonrientes.

—De lo tuyo con Cullen. Quien lo diría… —musitó Mike y me enfurecí, el muy infeliz estaba creyendo otra cosa.

—No te entiendo Mike, que… —no lo dejó terminar.

—No finjas con nosotros Edward y dinos, qué se siente tirarse a la presuntuosa de Isabe…—le iba a hacer trizas su estúpida risa, cuando la imagen me dejó estupefacta.

—No te vuelvas a referir a ella de esa forma…—Edward le había propinado un tremendo golpe a la mandíbula a Mike, y quedó tirado semi inconciente. Los demás se quedaron callados, en eso entró el maestro y miró la escena, pero no sabía lo que había sucedido.

—¿Está usted bien, Sr. Newton?—Mike lo miró aturdido y en seguida a Edward, sopesaba decirle una mentira para que castigaran a Edward pero las miradas de las chicas le indicaban que no permitirían que lo hiciera, veían a mi Edward con admiración y sorpresa. Más les valía no intentar meterse con él.

—Me resbalé profesor, creo que el piso esta resbaloso.—Erick lo ayudó a levantarse y todos ocuparon sus lugares, pero estaba claro que acababa de ganarse un enemigo.

Pero yo estaría ahí para impedir cualquier intento de daño contra él.

Pasaron varios días, los estudiantes aún no se acostumbraban a vernos juntos, ni yo me acababa de creer mi buena suerte.

Estaba cazando con Rosalie, cuando mi celular sonó. Miré el número y era Jasper.
Algo iba a ocurrir.

Contesté de inmediato y Jasper dijo rápidamente lo que sospechaba.

Rosalie me miró con intriga pero dispuesta a seguirme.

—Edward— Fue lo único que dije. Y comencé a correr.


Ahh, que bien se siente estar de vuelta, espero hayan disfrutado el capítulo.

Gracias por comentar: Catalina,bella,Angel17, ginanott, y nos leemos pronto.

Besos