Buenos momentos.
Capítulo 13: Puramente bueno.
Heinz estaba seguro que Perry tenía muy en el fondo un lado malo dentro de él, y si el bueno era poderoso, sin duda alguna lo seria e inclusive aún más, según el científico era una gran idea.
Comenzó a crear un separador molecular, para utilizarlo en Perry y dividirlo en dos seres que posiblemente serian distintos, y con ayuda de su posible lado malo apoderarse del Área Limítrofe.
El ornitorrinco llego al departamento activando la trampa y se quedó inmóvil mientras Heinz salió de la oscuridad con una sonrisa…
— Mira Perry el ornitorrinco, mi idea habla de ti — Dijo el médico.
El agente solo lo miro sin decir nada…
— De acuerdo, tú me ayudaras a dominar el Área Limítrofe — Dijo riéndose.
Una vez más no se movió ni dijo nada…
— ¡No! Ya sé que estás pensando, ya intente volverte malo, controlar tu mente y clonarte… ¡Pero no! Esto si va a funcionar — Dijo con alegría.
El ornitorrinco intento escapar, pero un rayo lo golpeo en el pecho produciéndole dolor y el científico se aterrorizo con el "grito" lleno de dolor.
Su dolor era tan grande que rompió la trampa y se hizo una bola de pelo verde azulado, tratando de evitar su agonía.
Finalmente el dolor desapareció y el científico se quedó sorprendido con lo que había pasado…
O mejor dicho con lo que no paso. El ornitorrinco lo miro lleno de rabia hacia él.
"¿Qué estaba intentando hacer? ¿Matarlo?" Pensó el ornitorrinco levantándose.
Heinz se quedó sonriendo mientras vio cómo se cerró la puerta, el invento estaba hecho para buscar el lado malvado de su enemigo, lo cual le provoco dolor, pero termino desapareciendo, sin crear efecto alguno…
Él tenía razón…
El ornitorrinco era puramente bueno.
