Naruto no me pertnece. Your love-Emma Burguess/The Outfield.
Podría estar así toda la noche. Con él a mi lado, y nuestras manos entrelazadas observando el cielo. Nos inundamos en el silencio de la noche y nos disfrazábamos con la oscuridad, pero el momento no podía ser ni un poco más perfecto.
Pero de la nada, la realidad me hizo volver... al día siguiente tenía cosas que resolver con la Hokage. Y por más que no quería levantarme, tuve que hacerlo, con la mirada confundida de Shikamaru observando cada uno de mis movimientos.
-Creo... creo que es hora de volver a... -me sentía tan apenada que casi no podía ni verlo a los ojos.
-Sí, sí, creo que sería lo mejor -estiró su cuerpo y se pasó junto a mí- Te acompaño a tu posada -me dirigió una de sus sonrisas y sin pedirlo me tomó de la mano.
Caminábamos lentamente, como si no quisiéramos llegar, y una idea rondaba mi mente monopolizando por completo mis pensamientos. Tomé tomo mi valor y me tragué mi orgullo completo cuando estaba frente a la puerta de donde me quedaba y era tiempo de despedirnos.
-Etto... Shikamaru, yo... -¿cómo se supone que se piden ese tipo de cosas?
-¿Si, Temari?
-Bueno, yo, quería saber si, ya sabes... este no parece un vecindario muy seguro que digamos.
-¿Eso crees? Nada ha pasado en mucho tiempo...
-Pero estoy algo agotada por el viaje, y si algo pasara, no creo que estoy preparada para reaccionar -un brillo en su mirada se presentó. Por fin el niño listo comprendió mi idea-. Me siento un tanto insegura estando sola.
-Eh, y ¿quieres que te acompañe esta noche? -un sonrojo se presentó en mi rostro, yo me giré hacia la puerta para abrirla y con ademan le invité. Él se quedó durante unos segundos en su posición y dudo al empezar a entrar a la posada.
-A menos que no quieras -él se mantuvo dentro, sin verme.
-Ya te dije, yo te protegeré.
Stay the night but keep it undercover
[Quédate la noche, pero déjalo en secreto]
Nunca imaginé que Temari me invitara a pasar la noche con ella y menos con una excusa tan poco creíble. Dude a entrar a su posada por miedo a ser golpeado por su pesado y un poco intimidante abanico que cargaba con ella todo el tiempo. Su rostro era del mismo color que un tomate maduro, lo cual me causó un poco de risa.
-¿Qué... qué es tan gracioso, bebé llorón? -a pesar de que me había enamorado aun mas de Temari al conocer su faceta tierna y vulnerable, esa Temari mandona y problemática era mi favorita.
-Nada, nada... solo pensaba que el rojo te va bien -tal vez no fue el abanico, pero un objeto puntiagudo se acercó a mi cara rápidamente, pero no lo suficiente como para no esquivarlo-. Has perdido un poco de puntería en los últimos meses ¿no?
Debía admitir que hacerla enojar era realmente fácil y era una de mis cosas favoritas. Aunque ella mantenía una distancia conmigo, me sentía más cercano a ella que nunca. Dejó su abanico en una esquina, cosa que me animó a acercarme un poco más a ella, pero escapó a otra habitación sin siquiera mirarme.
-No mal entiendas mis intenciones, Nara -me decía mientras me guiaba la habitación-. Es solo por precaución. Así que, ¿qué prefieres? ¿Piso, sillón o silla?
Me reí por el nerviosismo de su voz. Si fuera por mí, simplemente me tiro a la cama con ella, pero sabía que no podía hacerlo. Al menos no esa noche.
-Tu duerme, yo te protejo.
I don't want to lose your love tonight
[No quiero perder tu amor esta noche]
Entre sus brazos me sentía protegida. Su respiración en mi cuello y sus latidos en mi estómago me hacían difícil dormir, pero por nada me iba a separar de él.
Después de una tonta discusión -de alguna manera-, llegamos al acuerdo que el dormiría junto a mí en la cama, haciéndome sentir mal por negarle el derecho a dormir en una cama por esa noche. Cuando se metió a la cama abrazó mi torso, descansando descaradamente su cabeza en mis pechos.
Pasamos la noche, sintiendo los latidos de nuestros corazones, pero en silencio. Era un tanto cursi, pero ninguno de los dos quería decir algo de lo que nos arrepentiríamos y sabíamos que éramos capaces de hacerlo.
A pesar de que nuestro deseo era estar así durante más tiempo, eventualmente comenzó a amanecer. Los molestos rayos de sol de colaban por la ventanas y nos recordaban que teníamos que volver a nuestros deberes. Pero sobre todo, me recordaban que debía volver a casa en un par de días.
También me recordaba que tenía que hacer una difícil decisión. Debía sacrificar algo, y tal vez no estaba dispuesta a hacerlo. Temí, porque no sabía si mi decisión sería la correcta. Me di cuenta que debía pensar en lo que quería hacer y no tanto en lo que debía hacer. El tiempo me diría si mi decisión fue la correcta.
Perezosamente Shikamaru talló sus ojos, aun reteniéndome con uno de sus brazos, mientras yo me estiraba.
-Creo que debería ir a casa. ¿Nos veremos con la Hokage, cierto? -hundió su cara en mi abdomen, mientras yo acariciaba su cabello.
-Sí, ahí nos veremos.
Lentamente se levantó de la cama, arrastrando los pies dejó el dormitorio. Como ambos sabíamos que no se debía saber que el había pasado la noche conmigo, salió por la puerta trasera. Cuando cerró la puerta sentí como mi corazón se dividía en dos: una parte se aferraba a Shikamaru, mientras que otra parte quería regresar a Suna.
Me había metido en un gran dilema ese vago.
As you leave me please would you close the door
[Mientras me dejas ¿podrías cerrar la puerta?]
Me quedó un tanto largo, pero esto lo debía. Estaba pensando en cambiar de canción, en lugar de dejarle con un final abierto, como debería de hacer por la letra. ¿Ustedes que opinan? ¿Le sigo o ya me dedico a hacer otra cosa?
MUCHAS GRACIAS POR LOS FOLLOWS, REVIEWS Y FAVORITOS, enserio, sin palabras. Trataré de ya no desaparecer.
