Tomarse tiempo
Regina se quedó hasta la noche tumbada en su habitación. Solo el olor proveniente de la cocina la hizo levantarse. Dudó antes de decirse, pero de todas maneras, tarde o temprano, debería salir.
Cuando bajó, constató con sorpresa que Emma y Henry habían empezado una gran pizza que era imposible que Emma hubiera cocinado.
«He pedido una pizza, ¿quieres?»
Regina se quedó asombrada de ver hasta qué punto Emma y Henry actuaban como si nada hubiera pasado. Avanzó lentamente y constató que la pizza ya había sido empezada hacía tiempo.
«No te ofendas, eh, pero he pedido una Reina» dijo ella conteniendo una sonrisa
Regina le lanzó una mirada del tipo "¿en serio?" antes de sentarse.
«Toma» dijo Henry dándole un trozo
«¿Dónde están los cubiertos?» preguntó Regina recorriendo la mesa con la mirada buscando un tenedor
«¿Cubiertos? ¿En serio? ¡No se come una pieza con tenedor y cuchillo! ¡Como las hamburguesas!» dijo ella uniendo el gesto a la palabra mordiendo ávidamente su trozo.
«…»
«Espera, ¿ya habrás comido hamburguesas, no?» Al ver la mirada huidiza de la joven y la cabeza diciendo "no " de Henry, Emma sonrió «Habrá que remediar eso»
«Ni hablar. Pero supongo que usted no se ha privado de hacérselas probar a Henry»
«Evidentemente, y sin embargo no ha muerto. Está en plena forma»
«…»
«¿Qué?»
«¿Vamos a hacer como si nada hubiera pasado?» dijo sorprendiendo a todo el mundo. Y cada uno dejó su trozo de pizza.
«¿Quieres que hablemos?»
«Absolutamente» asintió Regina
«Bien, entonces…Venga, te escuchamos»
«¿Qué? Pero…¿por qué yo?»
«Bah, tú quieres hablar, entonces te escuchamos»
«¿No encontráis normal que demos explicaciones?»
«¿Sobre qué? ¿La reacción normal de Henry o mi declaración?»
Ella se tensó y lanzó una mirada hacia Henry.
«Está bien, Regina, estoy al corriente» confirmó Henry con una pequeña sonrisa
«¿De…de verdad?»
«Sí, lo encuentro…raro. Pero eso explica muchas cosas»
«¿Cómo?»
«Bueno, el hecho de que discutáis todos el tiempo. La gente que se quiere se pelea, ya sabes, como a los chicos que les gusta una niña, ellos la molestan todo el tiempo para llamar su atención, después está también el hecho de que mamá no dejó nunca de buscarte» Regina lanzó una mirada a Emma «Pero…no sé lo que podrían decir el abuelo y la abuela…»
«Eso es algo que diremos más tarde, eh…nada de meteduras de pata» dijo Emma
«Ok. Entonces, ¿ahora vais a daros abrazos?»
«Yo…euh…ya veremos chico, pero de momento, acaba tu pizza» balbuceó Emma, intentando cambiar de tema.
Él obedeció y las dos mujeres intercambiaron una mirada incómoda. La comida transcurrió en silencio y Regina fue a buscar los cubiertos para comerse su pizza bajo la mirada divertida de Emma y Henry.
Cuando la comida terminó, y mientras las dos mujeres estaban lavando los platos en silencio, Henry apareció, tímido, sosteniendo en sus manos un DVD
«Decid…»
«¿Hm?»
«¿Podemos…ver una película juntos?» las dos mujeres pararon inmediatamente su actividad para mirarse y mirar a Henry «¿Por favor?»
«Bien. ¿Regina?»
«…»
«¿Regina?»
«Muy bien»
«¡Guay! ¡Voy a ponerlo!» dijo Henry caminando hacia el salón, dejando a las dos mujeres acabando de secar la loza.
«Si no querías, no estabas obligada…»
«No, no pasa nada»
«¿Vosotros…teníais la costumbre de hacerlo?»
«Realmente no. Encuentro la tele nociva para la educación»
«Oh…Bueno, conmigo tenía derecho el viernes por la noche y el sábado…Siempre que hubiera acabados sus deberes, por supuesto» se defendió Emma
«Bien…»
«¿Piensas dar respuestas monosilábicas toda la noche?»
«Abs…Pensaba, eso es todo»
«¿En qué?»
«En muchas cosas…»
«¿Te planteas …quedarte?»
«No»
«Oh…»
«Pero, ¿por qué no una revisión sobre la noción de la distancia?»
«¿Qué quieres decir?»
«Visitas»
«¿De Henry o tuyas?»
«Las dos, quizás»
«Ya es mejor que nada. No estoy segura de que Henry se entusiasme…»
«Deberá conformarse»
«¿Has hablado con él?»
«Todavía no. Me gustaría…me gustaría primero dejar claro ciertas cosas»
«¿Cuáles?»
«Nosotras»
«Ah, eso me interesa. ¿Y qué te gustaría dejar claro?»
«Yo…yo creo que…yo creo que te…»
«¡Venid…ya empieza!» la interrumpió Henry apareciendo en la cocina
«¡Sí, sí, Henry, ya vamos!» gruñó Emma, frustrada por no haber escuchado la continuación de la frase de Regina. Cuando Henry se dio la vuelta y salió, Regina lo siguió «Hey, espera, no has acabado tu frase, ¡hey!» Pero Regina ya estaba en el salón, sentada al lado de Henry. Al otro lado del niño, una plaza vacía la esperaba. Se sentó y la película comenzó, impidiendo toda continuación de la conversación.
Como era de prever, al cabo de 45 minutos, Henry se quedó dormido, apoyado en Emma. Ella apagó la tele, después levantó a su hijo, que ya comenzaba a pesar, y lo llevó a la habitación, seguida por Regina que, una vez arriba, se dirigió a su habitación.
«¡Hey, espérame!» pero Regina le susurró una «Buenas noches» antes de cerrar la puerta. Pero lejos de dar por finalizada la conversación, la joven la siguió y abrió la puerta sin llamar primero. Regina estaba en sujetador lo que hizo que Emma desviara por un breve instante la mirada.
«¡Hey! ¿No la han enseñado a llamar?»
«Yo…euh…lo siento, pero…tenemos que hablar»
Regina suspiró
«Otra vez…»
«Sí, otra vez. No has acabado tu frase en la cocina»
«…»
«¿Entonces?»
«¿Entonces, qué?»
«¿Entonces? Te abro mi corazón y espero tu reacción. ¿Qué piensas?»
«Me equivoqué»
«¿Ah sí?» dijo una Emma mucho más interesada «Recuérdame en qué»
«Me equivoqué en poner tanta distancia entre nosotras. Quiero decir, desde que estoy aquí»
«¿Ah?»
«Debería haber dejado las cosas claras entre nosotras»
«¿En un sentido positivo o negativo? Porque la finalidad es que…»
«Positivo. Pero no sé a dónde nos llevará esto…¿Qué pasará cuando me vaya?»
«Bah, sencillo, no te vayas» dijo Emma caminando hacia Regina que se quedó inmóvil «¿Sabes?...Te echo de menos. Solo pasé una noche contigo, pero…es como el chocolate: ya no se puede pasar de él» caminó hasta estar a algunos centímetros de ella. Posó sus manos en las caderas de la joven y hundió su mirada en su pecho «Oh, sí, he echado de menos esto…» Acercó su boca a su cuello y depositó un furtivo y ligero beso, embriagándose de paso con el perfume afrutado de Regina
«Emma….No, por favor…No…no…Aquí no»
Emma entonces se alejó, con una ligera expresión de decepción en el rostro.
«Oh…» Pero, sin embargo, ella no se alejó y mantuvo sus manos sobre el cuerpo de la bella morena «Sin embargo acabas de decir que…»
«No inducía al sexo»
«¿A caricias?»
«No»
«¿A besos?»
«No»
«Entonces, ¿a qué tengo derecho?»
«A apreciar el hecho de que te…tutee»
«Super…» lanzó sarcásticamente Emma «¿y olvidamos el Miss Swan?»
«Lo olvidamos»
Emma entonces avanzó.
«Solo una vez, por favor» Y sin esperar aprobación, Emma se acercó y la besó dulcemente, lo más tiernamente posible y la estrechó en sus brazos al escuchar un suspiro de comodidad «Dios, cómo lo había echado de menos…»murmuró «Regina…»
Pero la joven entonces la rechazó
«No, no debemos»
«Pero…»
«La separación no sería sino más complicada»
«Pero entre nosotras, de todas maneras, ya está bastante complicado»
«Te lo ruego…»
«¿Entonces, qué? ¿No te puedo volver a tocar? Te irás, y ¿luego tendré que vivir con los recuerdos que tengo de ti? No puedes pedirme eso Regina…Yo…yo te a…»
«No, por favor. No lo digas»
«No decirlo no cambiará lo que siento, ni lo que sientes tú. La distancia es como el resto, quizás haga olvidar las cosas un tiempo, pero no las borra»
«…»
«Bien, te dejo…Buenas noches»
«Buenas noches»
Cuando Emma iba a dejar la habitación, oyó un movimiento detrás de ella, cuando se giró, vio a Regina sobre sus tacones. Entonces ella sonrió, discretamente, y la besó.
«Buenas noches, Gina»
La joven cerró la puerta cuando Emma se marchó y no pudo sino sonreír ante la frescura de la joven y la dulzura de sus besos. Si tenía que ser sincera, debía admitir que también había echado de menos esos besos, esas palabras dulces y esas caricias. Pero, si no tendrían futuro, ¿deberían continuar? ¿Valía la pena? O al contrario, ¿debían vivir esos momentos como si fueran los últimos y no pensar en el mañana?
Con esas preguntas en la cabeza Regina se acostó, intentando conciliar un apacible sueño. En cuanto a Emma, ella se acostó con un poco más de optimismo que la noche anterior, esperando que con algunas atenciones, Regina estaría más conciliadora. Mañana, debería, junto con Henry, ser más persuasiva que nunca.
Bueno, poco a poco. ¿Conseguirá Emma que Regina se quede? ¿O se irá? ¿Le abrirá de nuevo su corazón a Henry? Por cierto alguien me preguntó el otro día cuántos capítulos tenía el fic. Tiene 20, así que no queda mucho.
