Hola chicos! Como estais? Siento mucho el retraso del Capitulo, pero la verdad es que tengo mucho trabajo y por consiguiente mucho cansancio y pocas ganas de escribir, pero aqui traigo el siguiente Capitulo y solo espero que no hallan sufrido mucho! :)
Ninguno de los personajes me pertenecen, son de J.K Rowling y la historia a Lamb'stown.
Capitulo 5
— ¡Ginevra Molly Weasley! — Grité a la persona que se encontraba sentada en una de las mesas del Starbucks en el que me encontraba a estas horas de la mañana.
- ¡Mione! –Gritode vuelta con una gran sonrisa adornando su rostro. Nunca he entendido a Ginny, puede ser el fin del mundo y estoy segura de que la vería dando brinquitos como si nada estuviera pasando ¡Increíble!
- ¿En qué demonios estabas pensando? ¡Tú lo conocías y, y...! – espeté malhumorada. Ginny solía sacarme de quicio muchas veces, pero nunca con tal magnitud. ¡Ya podía sentir el humo salir de mis orejas como en los dibujos animados! Dejes salir un pequeño grito de frustración mientras tomaba asiento junto a ella cruzando mis brazos sobre mi pecho.
- Espera, espera – me dijo Ginny– Si, yo conocía a Draco. Pero lo conocí después de ese día en la biblioteca ¡así que no tiene nada que reprocharme! - me dijo mirándome como un perro mojado bajo la lluvia. Bufe ¡Hasta en ti es patético usar ese truco ahora Ginny!
- ¿Después del día de la biblioteca? – Pregunte con un deje de ironía en mi voz - ¿Y tu esperas que yo te crea eso Molly? – Hizo un gesto de desagrado al escuchar como la había llamado.
- ¿Recuerdas que te dije ese mismo día que Harry me presentaría con su familia?- negué con mi cabeza - ¿Cómo que no? ¡Pero si yo...!- Una deslumbrante sonrisa curso el rostro de Ginny ¡Dios! Era tan grande que lucía como el gato de Alicia en el país de las maravillas - ¡Ah! Ahora que lo recuero... ¡Estabas tan ocupada mirando el trasero de tu querido profesor como para escuchar a tu mejor amiga hablar sobre el hombre de su vida! – prácticamente me grito tratando de hacerse la ofendida. Un maldito sonrojo cubría mis mejillas.
- ¡Ginny! Yo no estaba mirando su...su...eso –y nuevamente sentí la sangre acumularse bajo mis pómulos. Y es que yo solo me quede mirando como se alejaba ¿Verdad? Sacudí mi cabeza en un intento de sacar los recuerdos de ese día que trataban de adentrarse en mi cabeza.
- Claro, Y yo soy la hija perdida de Salazar Slytherin– me dijo Ginny sarcásticamente mirándose su nueva manicure, debo suponer.
- Bueno, ese día me dijiste que Harry te presentaría a su familia... - comenté arqueando mis dos cejas, apresurándola para que siguiera con su explicación y dejara de evitar el tema.
- ¡Ah Si! Bueno Harry...– su mirada se perdió por un momento haciendo que sus orbes azules tomaran un brillo peculiar. Suspire-...me invito a la casa de los Malfoy, Y ahí tuve el agrado de ver por segunda vez en el día a tu sexy profesor – Finalizó ensanchando una sonrisa que desde ahora comenzaría a odiar ¿Sexy? Ahora no es Querido, es Sexy. Resople.
- ¿Y...? – comenté esperando que siguiera su relato, no me iba a quedar con que nada paso ¡Por Dios santo! ¡Es Ginny de quien estamos hablando! Sonrió con suficiencia.
- Y nada – se encogió de hombros restándole importancia mientras tomaba el menú en sus manos y comenzaba a hojearlo despreocupadamente.
-Ginevra... - espeté con tono amenazador. No me iba a dejar así ¡No señor!
- No Mione, no te diré nada – me dijo haciendo más grande su sonrisa. Iba a replicar cuando siguió hablando – Y puedes quedarte con mis tarjetas de coleccion– Ok, eso me dejó en estado de shock - ¿No te dije? ¡Oh, por supuesto que no! – Prosiguió con una pequeña risita – Ayer, Harry se enteró de que mi malvada amiga se había adueñado de mis preciadas tarjetas edición limitada autografiadas– Siguió sonriendo mientras yo la miraba con mis ojos al borde de la impresión – Y bueno – risita otra vez – ¡Harry me regalo las suyas! Puedes creerlo? ¡El es el mejor! – comentó en tono meloso. Yo aún seguía en mi estado de conmoción.
- Ginny– la llamé desbordando seriedad.
- ¿Si Mione? – Preguntó confundida.
- ¡Tengo que conocer a Mister Maravilloso! – chillé de emoción. Que alguien comprendiera a Ginny realmente se merecía ser dueño de mi devoción eterna– Debes, no, no debes, ¡Tienes que presentármelo! – Le ordené apuntándola con mi dedo índice.
- ¿Eso quiere decir que ya no estas enojada conmigo por no decirte que conocía a tu profesor...– me pregunto de forma inocente -...ni por darle tu numero telefónico? – ¡Oh! Eso lo había olvidado por completo. Una estúpida sonrisa se formo en mi rostro recordando los sucesos de la noche anterior ¿Enojarme contigo por eso? ¡Te amo completamente por hacerlo Ginny! Pero eso no es algo que le diría en voz alta, no, no alimentaría su ego - Bueno creo que eso es un no – la voz divertida de Ginny me trajo de vuelta a la realidad.
Alcé mi mirada para enfocar a la pelirroja pero al ver su mirada de yo se que algo paso ahí lo único que atiné a hacer fue agachar mi cabeza nuevamente para tratar de ocultar mi sonrojado rostro.
...
- ¡Scorpius de mi alma! – gritó Ginny esforzándose por alargar su tono de voz en la ultima vocal. Rápidamente se escucharon unos pasitos apresurados por el corredor. Loki venía doblando en la esquina a toda velocidad cuando sus pies le hicieron tropezar-
- ¡Auch! – se quejó. Ginny corrió rápidamente a su rescate. Suspire mientras cerraba la puerta.
- ¿Qué te he dicho sobre andar a pie descalzo Loki? – le pregunte en tono de reproche.
- Lo siento Ma – me dijo mientras trataba de sacar unas pequeñas lagrimas que se acumularon en sus ojos a causa del dolor. Me acomodé a su altura y limpie unas pequeñas lágrimas que se habían escapado de sus ojos. Sonreí con ternura.
- Ahora ve a calzarte unos zapatos. Tía Ginn y yo te esperaremos en la cocina – le dije mientras volvía a mi posición inicial. Loki partió corriendo nuevamente a su habitación . Me giré para mirara a Alice la cual me miraba con demasiada dulzura.
- Tus padres estarían orgullosos de ti Mione– me dijo mientras caminábamos a la cocina. Solo atiné a sonreír.
Muchas veces me he preguntado si estoy siendo una buena madre para Loki. Yo tuve un gran ejemplo, Jean fue una gran madre y esposa. Aún recuerdo cuando me alentaba con algo a lo que yo trataba de desistir porque no era lo suficiente buena para ello. Pero ella siempre estaba ahí para mí, igual que Wendell, papá, apoyando a su pequeña niña hasta el final.
Tome una gran bocanada de aire y suspire.
Ginny me miraba con un deje de culpa en sus ojos. Le sonreí levemente, no era su culpa el que aún me causará daño recordarlos.
- ¿Qué quieres que haga para almorzar Ginny? – le pregunte para cortar la tensión que había crecido en el cuarto de un momento a otro.
Me iba a responder cuando su móvil comenzó a sonar con la canción Sugar, Sugar.Reí internamente, Ginny y sus ocurrencias.
- ...Okay, Te quiero Harry, ¡Ciao! - y colgó. Se quedo mirando el pequeño aparato por una milésima de segundos y suspiro - ¿Mione? – me llamo con un extraño tono en su voz.
- ¿Si Ginn? – le pregunte de vuelta. No me gustaba nada ese tono de voz.
- ¿Enserio quieres conocer a mi Harry?
- ¿Si?- pregunté en ves de responder. Suspire abatida - ¿Lo invitaste a almorzar, no es así? – Le pregunté mientras ceñía mis manos en mi cadera y ponía mis brazos en forma de jarra.
- ¡Si! – Comenzó a dar pequeños brinquitos en su lugar – Así que iré a poner otro puesto en la mesa...-decía mientras salía rápidamente de la cocina.
- ¿Harry es el Tío de Emma? - me preguntó Loki que venia entrando en la cocina.
- Si pequeño.
- ¿Vendrá Emma con él? – Me pregunto mientras sus ojitos se iluminaban.
- No lo sé pequeño – le dije acariciando sus cabellos - ¿Por qué no vas a verificar que Tía Ginn no haya botado nada consu efusividad?- le pedí.Loki soltó una pequeña risita.
- ¡Ahí voy Ma! – me grito mientras salía de la cocina.
Paz ¡al fin! Suspire y me puse a terminar la comida, ahora tendría otro invitado más, al fin conocería a Mister Maravilloso. Para pasar el rato me puse a imaginar como sería el tipo de Ginny, ¿Alguien tan hiperactivo como ella, loco por la moda y...? No, no lo creo, esa descripción serviría para otro tipo de hombres que no se interesaría en Ginny...ni en ninguna otra mujer. Reí involuntariamente.
- ¿Otra vez riendo? – me pregunto esa voz. Me giré rápidamente sin fijarme que aún sostenía el cuchillo con mi mano izquierda.
- Ouch – gemí. Rápidamente agarre un paño que se encontraba por ahí y envolví mi mano en el ¡Genia Hermione!
- ¿Estas bien Mione? – me preguntó Draco con un tono preocupado en su voz.
- Te dije ayer que lo despistado no se quitaba fácilmente – comenté. Logré arrancarle una pequeña risa de sus labios.
- Déjame – me dijo mientras corría mi mano derecha y agarraba mi mano izquierda con cuidado. Lentamente saco el asqueroso paño que me había puesto como un método rápido para que la sangre dejara de salir. Tomo mi mano entre las suyas y la puso bajo la llave del lavabo.
- ¿Qué demonios estas haciendo tú en mi casa? – le pregunte tratando de ignorar la sangre que fluia y su dulce contacto al momento de mover sus manos sobre la mía bajo el agua. Soltó una pequeña risa.
- Bueno – comenzó con aire divertido – Digamos que estaba con Harry cuando este llamó a Ginny y esta le dijo que viniera a tu casa ¿Creías que me iba a perder tal oportunidad? – me pregunto mientras cerraba la llave. Lo miré atónita - ¿Tienes vendas?- me preguntó.
- En el segundo cajón de arriba – le respondí automáticamente.
Me hizo un ademán para que tomara asiento mientras el se disponía a buscar las vendas. Sacó el botiquín de emergencias que tenía en el cajón y se sentó junto a mí mientras volvía a tomar mi mano y aquella extraña sensación que me producía su contacto surgía nuevamente. Comencé a escuchar unas suaves risas que venían desde el comedor
– Así que Mister Maravilloso ya está aquí – pensé...
- ¿Mister Maravilloso? - o eso creí haber hecho. Mis mejillas tomaron el color de un perfecto tomate al darme cuenta de que lo había dicho en voz alta.
- Harry– respondí tímidamente
- ¿Así que Harry es Mister Maravilloso? – Me pregunto Draco en tono burlón mientras terminaba de poner la venda en mi mano.
- Si – le respondí al momento en que me ponía de pie para comenzar a llevar la comida a la mesa.
- Deja que te ayude, no queremos otro accidente ¿verdad? – Y me quito los platos que tenia en mis manos para llevarlos él – No creo que te hagas mucho daño si llevas la bebida ¿no? – Me dijo en tono burlón, fruncí el ceño.
- No – le respondí escuetamente.
- Me pregunto como me dirán a mi – susurro despacio.
- Querido Profesor – le respondí con ironía – Pero ahora que lo mencionas, Ginny ha cambiado tu apodo a Sexy Profesor – le dije mientras una sonrisa burlona aparecía en mis labios. Lo miré de reojo y sus adorables mejillas se tiñeron de un rosa pálido que apenas se notaba.
- ¿Así que...sexy? – Preguntó luego de un rato.
- Eso mismo me pregunte yo - susurré.
Cargamos las cosas al comedor. Loki estaba en la alfombra de la sala leyendo uno de los libros que le traje el otro día. Ginny estaba riendo suavemente con un hombre, bastante guapo debo admitir, en el sillón que se encontraba en la sala.
- ¡Mione! ¿Te gusto mi sorpresa? – me pregunto la pelirroja con una sonrisa picara en su rostro.
- ¡Claro Ginny! – le respondí con falso entusiasmo, que no salio tan falso como hubiera querido.
- ¡Ven Hermi, ven! – me decía Ginny mientras me hacia un ademán con su mano para que me acercara a ella y Mister Maravilloso.
Deje la bebida en la mesa y miré a Draco fugazmente, este estaba rodando sus ojos, sonreí.
- Harry, ella es Mione de la que tanto te he hablado...y creo no ser la única que lo ha hecho - susurró Ginny al final dándole una rápida mirada a Draco-Mione, ¡el es mi Harry! – me dijo mientras me miraba de esa forma tan…suya.
- Un gusto Hermione – respondió cortésmente Harry con un suave. Harry no era nada a como me lo había imaginado. Cabello negro, tantos o iguales a los de Emma, ojos celestes, hermosos, debo añadir, un porte apropiado, Ginny parecía un llavero colgada de él, en fin, era bastante guapo – He oído hablar mucho de ti – y otra vez las miradas fugaces hacia Draco el cual se hacia el desentendido – La pequeña Emma no ha parado de hablar de la mamá de Loki– me dijo sonriendo con calidez puntos para el maravilloso.
- El gusto es mío – le dije estrechando su mano – No sabes cuantas ganas tenia de conocer a la persona que ha podido aguantar a Ginny tanto como yo – le dije guiñándole un ojo mientras Ginny bufaba. Harry y Draco soltaron una risa.
- ¡Tu no te rías profesor! – amenazó Ginny a Draco. Se miraron por un instante, como si con eso se dijeran todo lo que estaban escondiendo. Draco suspiró y levanto sus manos en señal de rendición.
- Esta bien pelirroja– le dijo a Ginny- ¿Ahora que les parece si tomamos asiento? – comentó Draco. Lo miré arqueando una ceja.
- ¿No se supone que yo debo decir eso? – le pregunte cruzándome de brazos.
- ¡Oh vamos Mione! Muero de hambre – me dijo mirándome con suplica. Reí – Además, muero de ganas de probar tus dotes culinarios – me dijo de forma divertida mientras tomaba asiento. Suspire.
Al cabo de un rato nos encontrábamos todos alrededor de la mesa. Draco estaba a mi lado derecho y Loki a mi lado izquierdo, Ginny y Harry estaban frente a nosotros. El almuerzo partió con una conversación amena, pequeñas indirectas que me tiraba Ginny que decidí ignorara de momento. Me di cuenta de que Harry era todo lo contrario a Ginny, era una persona reservada y de pocas palabras, pero cuando hablaba lo hacia con mucho entusiasmo. Tenia toda la paciencia que Ginny necesitaba y esta tenia toda la energía que a Harry le hacia falta Como dicen, los opuestos se atraen. De vez en cuando Draco y yo nos dábamos miradas furtivas, lo sé, porque unas cuantas veces nuestras miradas coincidieron haciendo que ambos apartáramos nuestras vistas a un punto no especificado.
Parecía un juego de niños pequeños...
- ¿Y Hermione, irán el sábado al cumpleaños de Emma? – Pregunto Harry de repente.
- ¡Si! – Contestó Loki antes de que alcanzará siquiera a procesar la pregunta que me habían hecho – solo debo portarme bien en la semana – finalizó. Sentí una leve risa a mi lado.
- ¿Tu, portarte bien por una semana entera? – Le preguntó un divertido Draco a un muy enojado Scorpius.
- ¡Si! – Le dijo mirándolo asesinamente – Claro, si Ma me dice que le juegue ciertas bromas a cierto profesor, no cuenta – le respondió angelicalmente. Ahora fue mi turno de reír al sentir como Draco se atragantaba con su bebida.
- ¡Claro! se me olvidaba eso – dije mirando a Draco malvadamente mientras este abría sus ojos.
- ¿No estarás hablando en serio, Mione? - no le preste atención y seguí comiendo ante la mirada divertida de Ginny y Harry, Loki incluido – ¿Hermione?
- Este plato me quedo delicioso ¿No creen? – los tres susodichos soltaron una gran carcajada mientras Draco se enfurruñaba a un lado mío. Sonreí con suficiencia.
- Nos vemos el sábado Hermione, fue un verdadero placer conocerte – se despidió Harry – Un placer conocerte a ti también pequeño – le dijo a Loki que estaba parado a un costado mío.
- ¡Te llamó mas tarde Hermi! – me grito Ginny mientras arrastraba a Harry hacia el automóvil. Me giré donde Loki para verlo hablando a susurros con Draco. Los mire cruzándome de brazos ¿Qué estará tramando este par?
- Nos vemos mañana campeón – le dijo mientras desordenaba sus cabellos azabache.
- ¡Nos vemos mañana profesor! – Chilló Loki mientras le guiñaba un ojo y corría al interior de la casa.
- Hermione... - me llamó un muy nervioso Draco ¿pero que demonios le pasa ahora? - Bueno...me preguntaba si – comenzó mientras pasaba unas de sus manos por sus cabellos desordenando su peinado perfecto, claro gesto de frustración. Ya había comenzado a clasificar cada gesto que Draco hacia No era que estuviera todo el tiempo mirándolo ¿verdad? – Si te gustaría – carraspeo – Tegustaríairacenarconmigo – Termino como alma que lleva el diablo. Creo que me quede mirándolo por un largo rato ya que suspiro de frustración. Ladee mi cabeza un poco y le pregunte.
- ¿Po-podrías repetirlo? – no había entendido absolutamente nada de lo que había dicho.
Inconscientemente pase una mano por mi cuello tratando de alejar la tensión que se había agolpado en mi cuerpo. Tomo una gran bocanada de aire y continuo.
- ¿Te gustaría ir a cenar conmigo uno de estos días? – Sus mejillas se volvieron de un rosa más notorio que el de la primera vez tan adorable resistí el impulso de acariciar su mejilla con la palma de mi mano. Sacudí la cabeza tratando de asimilar su pregunta. Sentí como mi rostro se encendía al momento de captar lo que me había dicho.
- ¿U-una cita? – mi voz tembló al momento de preguntarle eso.
- Bu-bueno si, una cita – me dijo con más determinación las ultimas palabras pasando nuevamente su mano por sus platinados cabellos que ganas tenía de pasar mis manos por ellos también.
- Bueno, yo - agache mi mirada – no creo que pueda - suspire- No tengo con quien dejar a Loki, además...- una voz me corto antes de que siguiera mi patética excusa.
- ¡No te preocupes por Scorpius! Harry y yo no tenemos ningún inconveniente en cuidarlo ¿verdad James? – vi como Harry asentía a lo lejos guiñándome un ojo. No creo que pueda estar más roja en estos momentos.
- Ya no te quedan excusas para decir que no – me dijo Draco sonriendo, sonrisa que no llego a sus ojos ¿me pregunto porque? - ¿Que dices?
- Lo pensaré – le dije después de un rato. Pude sentir el sonoro bufido que soltó Ginny dentro del auto y la pequeña risa de Harry. Draco suspiro a mi lado.
- Esta bien – me dijo Draco acercándose para besar suavemente mi mejilla, cerré los ojos por un instante tratando de alargar aquel momento. Suspire
- Si cambias de opinión, tienes mi numero – me dijo sonriendo, con un dejo de ¿decepción? En sus ojos grises– Nos vemos mañana Mione– me grito mientras se metía al auto.
Ginny me miró por la ventana del auto negando con su cabeza ¿Qué había hecho ahora? Te negaste a salir con el hombre más guapo que ha pisado la tierra Hermione. Suspirando me di media vuelta y entre a la casa.
-¿Y...?- me pregunto un muy interesado Scorpius con sus grandes ojos verdes expectantes.
- ¿Y, que? – respondí confusa.
- ¿Saldrás con el profesor Malfoy, Ma? - ¿Qué? Abrí mis ojos desmesuradamente ¿Scorp sabía esto?
- No lo sé – le respondí sinceramente mientras me desparramaba en el sillón
- ¡Como que no lo sabes! – Me grito alzando sus manos al cielo – ¡Con Tía Ginny el Profesor Malfoy teníamos todo listo!, Yo me quedaba con Tía y tu salías con el y luego... - se tapo la boca con sus dos manos al darse cuenta de que había hablado demás.
- ¿Y luego...? – le espeté furiosa, ya me estaba hartando de que anduvieran con secretos.
- Nada – y sonrío triunfalmente - ¿Por qué no quieres salir con el profesor Ma? – Me pregunto suspicazmente.
- Yo...no lo sé – le dije suspirando por millonésima vez en el día ¿Porqué no quería salir con Draco? Ni yo lo tengo claro.
- Bueno Ma – me dijo sentándose a mi lado en el sillón - ¿Te gusta el profesorMalfoy? – me preguntó rápidamente y con una gran sonrisa en su rostro.
- ¿!Qué! – Abrí mis ojos más de la cuenta ¿Si me gusta Draco? ¡Ha! Este niño esta loco ¿cierto? ¿Cierto?- Tu...Tu, ¡No! – Le dije levantándome rápidamente del sillón - ¡Y anda a tu recamara a dormir que ya es tarde! – apunte en dirección a su pieza mientras sentía la sangre subir a mi rostro por millonésima vez en este día.
-¡Bueno, hasta mañana Ma! – me dijo mientras besaba velozmente mi mejilla, cuando iba a la mitad del pasillo se giró - ¡Ah, y, si te gusta, te quiero mamá! – esquivo con gran precisión el zapato que le lance
Teclee un mensaje de texto para Ginny:
¡Ginevra!
¡Tu! ¡Tú que le metes cosas en la cabeza a mi niño!
¿Como se te ocurre inventar tal...tal atrocidad Ginevra Molly Weasley?
¡Me las pagarás por como me llamo Hermione Jean Granger!
Le di a enviar enfurecida.
Al cabo de unos segundos la pantallita del estúpido aparato se volvió a encender:
¿De que demonios estas hablando?
yo no lo he dicho nada a Loki
¡si el pequeño saca conclusiones por si mismo es porque
eres demasiado obvia Mione!
PD: ¡Te quiero!
Suspire.
Conclusiones por si mismo, seguro, ¡es un niños de 7 años por dios! ¿Qué va a saber el de estas cosas? Cosas que aquí no hay por cierto.
Apagué las luces de la casa, ya se estaba haciendo tarde y mi cuerpo me pedía algún tipo de descanso luego de este ajetreado día. Lo único que quería en este momento era estirarme en mi cama y echar a volar mi imaginación. Me encamine a la pieza de Scorpius para verlo tumbado en su cama con la ropa puesta aún, le moví levemente para que despertara y lo ayude a ponerse su pijama, lo arrope en su cama y bese su frente en señal de buenas noches. Fui a mi habitación y me metí al baño. Comencé a ponerme mi pijama y luego cepille mi cabello, el cual había llevado suelto todo el día, al mirarme en el espejo me detuve en la venda que llevaba en la mano, Una suave sonrisa adorno mi rostro al recordar la manera tan dulce en la que Draco me había ayudado luego de que me cortara con el cuchillo.
Salí del baño y busque el pequeño aparato en mis vaqueros, no estaba.
Seguí buscando en el escritorio, tampoco estaba.
Una pequeña luz se encendió en mi cabeza, salí cuidadosamente al corredor para no despertar a Loki, y corrí de puntillas a la sala de estar ¡Bingo! Estaba en la mesa de la sala. Llegué rápidamente a mi habitación y me tire en la cama, teclee un mensaje velozmente, antes de arrepentirme.
Jueves, a las 8.00P.M.
Dulces sueños Draco
HG.
Mi corazón palpitaba rápidamente, amenazando con salir de mi pecho. Me lleve la mano derecha al lugar en donde este se encontraba para tratar de tranquilizarlo. No funciono, en cambio, cuando vi la pantallita del celular prenderse, comenzó a latir con mucha más fuerza si era posible.
Allí estaré
Serán dulces, si estas tu en ellos
DM.
Ya no me importo si mi estúpido corazón quería arrancarse de mi pecho, es más, si quería podía darle una pequeña ayuda, ¿Quién no moriría en paz luego de esto?Solo tu lo harías Hermione, solo tu...
Bueno, he aquí el capitulo, que les pareció? Bueno, genial, horrible? He hecho lo mejor que pude teniendo en cuenta que estoy medio dormida, así que si hay algún error por favor díganmelo, se los agradecería.
Ammm… aclarando unas cosas en cuanto a los nombres de los padres de Hermione, dado que el libro no menciona sus verdaderos nombres he decidido poner el que Hermione le da cuando les borra la memora a su padre, y Jean a su mama dado que Rowling menciono que probablemente ese seria su nombre,
Por otro lado quize que Ginny fuera la encargada del papel de chica loca por la moda, hiperactiva que hace todo por su mejor amiga, pues siempre me parecio que Ginny era un tanto reservada. Aunque al principio pensé en poner a Luna, espero que no me halla equivocado.
Estem… si tienen dudas, solo díganlo y yo tratare de aclararlas…Gracias por leer!
Besos!
Abi
