Hola chicas! (es que no se si Algunos chicos lean esto jeje)
Perdon perdón perdón por el retraso pero la verdad es que la rutina ha causado que caiga en un estado de stress y solo quiero llegar a dormir a casa, pero aun asi creo que no es excusa.
ammm… bueno la verdad es que no pensaba escribir (o rescribir :) ) un capitulo hoy, pero lei sus reviews y me animaron a hacerlo, perdonen por el erros en el cap anterior, pero la verdad es que siempre escribo los caps o muy noche o con mucha rapidez , por eso a veces se me escapan estas cosas, espero me perdonen…
Los personajes no son de mi propiedad, pertenecen a J.K. Rowling y la historia a Lamb'stown yo solo trato de adaptarla.
CAPITULO 6
¿Qué? Oh si, después de lo que pasó la noche anterior, no pude dormir. Eso, no pude dormir, cada vez que cerraba los ojos veía un par de hermosos ojos grises y luego de eso me ponía a reír como una completa idiota. Recuerdo que Loki se levanto dos veces en la madrugada para hacerme callar, pero era algo inevitable, cada vez que se acercaba para decirme que me callara de una vez, soltaba una carcajada más fuerte que la anterior ¿estúpido, no? Bueno, lo peor vino cuando fui a dejar a Scorpius al colegio, si, definitivamente eso fue lo peor.
¿Draco? No sé, si contamos que en cuanto lo vi en la puerta del colegio, toda la vergüenza que ayer en la noche, cuando le mande el mensaje para ser más precisos, se había esfumado apareció como una pelota de basketball que te da de lleno en la cara, doloroso. Patético, si. Patético también si le agreguemos el que salí corriendo del lugar como alma que lleva el diablo cuando vi al sujeto en cuestión con la intención de acercarse a mi ¿Cobarde? ¡Vamos, me llevo el galardón de oro! Gracias a Dios ha nadie se le ha ocurrido inventar ese premio es porque no te conocen aún Hermione...
Bufe por ¿quinta vez en lo que lleva la mañana? McLaggen me miraba desde el otro lado del mostrador con cara de confusión ¡Claro! Lo olvide, mis queridos compañeros de trabajo ya habían vuelto de sus queridas vacaciones ¿genial, no? (Por favor nótese el sarcasmo) Y aquí estaba frente a mí la persona más tediosa que pudo haber pisado la tierra ¿Por qué le tengo tanto cariño? No es que odie a Cormac, no claro que no, no lo hacia hasta hace unas horas atrás, cuando se le ocurrió la magnifica, y digo, magnifica idea de alargar las horas de trabajo ¡claro! Como el tuvo sus merecidas vacaciones, pero yo tengo que pagar por todos ¿no? Resoplé.
Gracias al cielo Ginny se comprometió para ir a buscar a Loki...
- ¿Hermione? - dejé lo que estaba haciendo, que prácticamente era asesinar el pobre lápiz que estaba en mi mano, para mirar a Cormac de una forma no tan amistosa.
- ¿Si Cormac? – le pregunte tratando de que mi voz no reflejara la ira que hervía dentro de mi. McLaggen se estremeció un poco, al final, no logré mi cometido ¿Qué mas me daba?
- Ehh, bueno – carraspeo incomodo – Yo... ¿Estas bien? – me pregunto temeroso ¿Creía que lo iba a morder o algo? Aunque no seria una mala idea una sonrisa algo maniática curso mis labios.
- Si,Cormac. Estoy de maravillas – le dije sonriendo dulcemente, timbrando un libro que me había pasado una persona que se encontraba frente a mi, mirándonos alternadamente.
- ¿Necesita algo más señor? – Le pregunté al tipo que tenía frente a mí profesionalmente. Sabía que si este tipo no se iba rápido descargaría toda la ira que llevo acumulada dentro desde horas.
- Uh... no, mu-muchas gracias – y desapareció. Pestañee rápidamente Genial Hermione, ahora las personas te temen ¿algo más que agregar a la lista?
Miré despreocupadamente el reloj que descansaba sobre el mostrador (Un regalo de Ginny) eran las dos treinta, a las dos salía mi pequeño y yo aquí, trabajando. Agarré la chaqueta que estaba a un lado de mi asiento, tomé uno de los paraguas que reposaban por ahí. El clima había decidido hacer de las suyas el día de hoy, en la mañana cuando salí, se veía un cielo totalmente despejado y de un dos por tres había comenzado a lloviznar, dando así lugar a la gran tormenta que se desataba afuera, fantástico, todo concordaba con el gran humor que tenia hoy.
- ¿Dónde vas Hermione?, aún no termina tu turno, además... - Cormac. Okay, eso destruyo mi autocontrol y no, contar hasta diez, ni siquiera contar hasta mil iba a salvar a McLaggen de esta.
- Iré a almorzar, te guste o no McLaggen– empecé a despotricar – Tu tuviste tus queridas vacaciones, y yo no tuve ni siquiera un maldito día libre ¡Oh! Y espera, además ¡Tú! – dije mientras golpeaba su pecho con mi dedo índice - Tu tuviste la magnifica idea de alargar las horas de trabajo ¡¿Y vienes y me dices que mi maldito turno no ha terminado? – ya estaba comenzando a gritar en estos momentos - ¡Me importa un carajo lo que tu me digas Cormac! Saldré, me tomaré mi hora de colación y punto, nos vemos – y comencé a caminar.
- Espera, no tengo a nadie que este en el mostrador, no puedes irte así sin más Granger - terció. Cuando iba a replicar, y estaba más que segura que de mi boca no saldrían palabras aptas para niños, Luna se me adelanto.
- No te preocupes Mione, ve – me dijo sonriendo en modo de comprensión – Yo tomaré su lugar en el mostrador Cormac– dicho esto, dejo lo que estaba haciendo y se puso tras el mostrador. Sonreí de agradecimiento.
- Muchas Gracias Lu– y volví a retomar mi marcha.
...
Perfecto, simplemente perfecto
Aquí me encontraba caminando por las calles, toda empapada tratando de encontrar algún simple lugar en el que pueda sentarme y descansar tranquilamente. ¿Por qué estoy toda empapada? Oh, simple, porque el maldito paraguas eligió justo el día de hoy para darse vuelta y hacerse tricitas gracias al maldito viento que soplaba ¡Perfecto!
Finalmente encontré un pequeño restaurante, más que suficiente para descansar el poco tiempo que me quedaba. Cuando iba a entrara mire por el ventanal que mostraba como la gente estaba tranquila y calientita disfrutando del lugar, como si no supieran de la gran tormenta que afuera les esperaba, seguí escaneando con mi vista a todas las personas del lugar hasta que llegue a un punto fijo y me congelé, técnicamente.
Si arriba existe un Dios, debe de odiarme en estos momentos.
Ahí en una mesa, un poco alejada del resto, se encontraba nada más ni nada menos que el profesor Malfoy; esperen eso no es todo, mi autoestima huyo en esos instantes al ver a la rubia despampanante que charlaba animadamente con el ¿Desilusión? Porque debería sentirla, al fin de cuentas el es solo el profesor de Scorpius ¿desilusión? ¡Que va!
Y a pesar de que sentía mis ojos escocer, y mis manos formarse en un apretado puño, estaba totalmente segura que no era desilusión lo que sentía al verlo tan feliz con aquella mujer que resplandecía en el lugar ¿Cómo se llama eso que me cegaba sobre lo que en realidad estaba sintiendo? ¡Ah si! Orgullo. Ahí estaba yo junto a mi maldito orgullo este ha sido, en definitiva, el peor día de mi vida.
Maldiciendo mentalmente la hora en la que decidí aceptar su invitación, maldiciendo el momento en el que sus hermosos ojos se dirigieron al lugar en el que me encontraba parada como una completa idiota, maldiciendo el ser una maldita ilusa por quedarme atrapada nuevamente en unos hermosos ojos grises, hice lo que mejor me sale en estos momentos, en teoría, correr.
Pero como dije anteriormente, alguien haya arriba no me tiene mucho aprecio y antes de que comenzara con la maratón del día choque con algo o alguien. De no ser porque miré hacia arriba y me encontré con un hombre que me miraba con una sonrisa divertida en su rostro y unos adorables hoyuelos en sus mejillas hubiera jurado que me había dado contra una pared.
- ¡Tía Hermione! - di un pequeño respingo al escuchar esa suave voz. Mire hacia abajo nuevamente y de la mano del Hombre Muro estaba la niñita mas linda que mis ojos habían visto.
- ¡Emma! – Le dije mientras me agachaba a su altura y besaba su mejilla - ¿Cómo estas pequeña? – pero antes de que me contestara si quiera escuche una gran, y digo gran carcajada que provenía del hombre de piedra.
- ¿Así que tu eres la famosa Hermione, eh? – me dijo con un tono demasiado divertido en su voz. Pero que demonios ¿Otro más? ¿Famosa? Resople haciendo que riera nuevamente.
-Mione, si – le dije – Famosa, no lo creo – finalice en tono sarcástico.
- ¡Oh! Créelo, eres muy famosa por estos lugares – y comenzó a mover las cejas sugestivamente - ¡Ah! Que descortés de mi parte – comenzó - bueno a quien engaño, el caballeroso es Draco, yo soy el sexy de la familia - me guiño un ojo haciendo que riera - Soy el papá de esta hermosa princesita – me decía mirando con adoración a la pequeña Emma que también reía de las ocurrencias de su padre – mi nombre es...
- ¿Blaise? – Fue cortado bruscamente por una voz demasiado familiar, una voz que hacia que mis piernas se volvieran de gelatina y mis manos comenzaran a sudar - ¿Mione? – Demonios. Me giré para ver a Draco casualmente apoyado en la puerta del restaurante.
- Un gusto conocerte Blaise– le dije mientras el miraba de mi a Draco alternadamente, manteniendo su sonrisa picara en el rostro – Adiós pequeña Emma – le dije a la pequeña acariciando sus cabellos.
- Espera – me dijo Draco afirmando mi brazo. No me giré ¿Cobarde? Insisto por segunda vez, ¡lo soy! Y no me avergüenzo de ello –Daphne te espera dentro Blaise – le comentó al hombre piedra– esta furiosa porque llevas fuera con Emma demasiado tiempo con este clima – finalizó aún afirmándome del brazo. ¿Así que la rubia despampanante era la mamá de Emma? Ya veo de donde saco su perfección la pequeña. Escuche un bufido y un vamos cariño, mami esta hecha una fiera... Quise reírme de eso, pero no salía nada de mi boca.
-Draco, tengo que regresar al trabajo por favor ¿Podrías soltarme? – le dije aún sin girarme a verlo. No podía ¿La razón? Vergüenza, supongo.
- No – me dijo cortante - ¿Por qué huyes de mí? Yo... Yo pensé – me giré un poco para ver como se pasaba la mano por su rostro. Enfadado… se veía completamente enfadado y contrariado.
- Yo no estoy huyendo de nadie – le respondí en un hilo de voz, a causa del frío que me estaba helando hasta los huesos ¿no?
- Si, si lo haces – comentó alzando su voz y apretando un poco más su agarre, sin dañarme – Voltéate – me exigió. No lo hice – Voltéate por favor – lo último sonó mas a suplica ¿Quién era yo para negarle algo? Suspiré y lentamente me giré para encararlo. Gran error, nuevamente me perdí en sus ojos grises que tanto me gustaban.
- ¿Qué? - le espete algo brusca luego de salir de ese maldito ensimismamiento.
- Estas empapada – rodé los ojos.
- Lo sé – le respondí como si fuera lo más obvio, ¿Cómo no iba a saberlo si yo estaba presente cuando el paraguas decidió hacerse añicos? Bufe.
- Te enfermarás – puntualizo con un deje de preocupación. Sonreí con ironía.
- Eso no te debería importar – Ok, ni siquiera yo sé porque estaba actuando de este modo. ¿Quién demonios te entiende Hermione?
- No, no debería – terció – Pero me importa – comenzó a sacarse la chaqueta que llevaba puesta.
- ¡E-espera! ¡N-ni siquiera se te ocurra hacer eso! – le dije poniendo mis manos en su pecho donde estaba el cierra de la chaqueta para que no siguiera desabrochándola. Un molesto sonrojo llego a mi rostro cuando me di cuenta en donde tenia mis manos – T-te vas a enfermar – puntualicé tartamudeando. Ahora fue su turno de sonreír irónicamente.
- Eso no debería importarte – repitió lo que yo le había dicho minutos antes solo síguele el juego Hermione.
- No, no debería. Pero me importa – sonreí socarronamente mientras le subía el cierra de la chaqueta – Listo Malfoy, ahora yo me iré a trabajar y tu – le dije apuntándolo con mi dedo índice – darás media vuelta y entraras por el mismo lugar de donde saliste ¿entendido?
- No – me dijo con una gran sonrisa dibujada en su rostro. De un momento a otro, sin darme cuenta de cómo ni cuando, me encontraba rodeada por los brazos de Draco. Estoy en el mismísimo cielo, creo que Dios no me odia tanto después de todo - ¿Te arrepientes de haber aceptado? –Sabia a que se refería. Lo susurro en mi oído tan suavemente que cuando su delicado aliento golpeo contra mi oreja una descarga eléctrica recorrió mi columna vertebral.
- No - Claro que no lo hacia. Respondí suavemente con una sonrisa en mis labios mientras apretaba más mi agarre en él.
...
Sentía un terrible dolor de cabeza, no sabía donde demonios me encontraba, podía sentir unas voces cotillear por aquí y por allá. Pero nada claro. Después de un rato de estar escuchando murmullos empecé a enfocar más las voces, sentí un leve tacto en mi frente.
- Aún esta hirviendo Ginny– Ginny, por lo menos Ginny estaba aquí.
- ¿Qué demonios fue lo que pasó Draco? - ¿Draco? Oh, ahora recuerdo. Recuerdo que estábamos fuera del restaurante, me recuerdo en los calidos brazos de Draco y que de un momento a otro comencé a sentir mucho cansancio y el resto es historia.
- ¿Qué? ¿Crees que yo tengo la culpa? Ginny... - mientras ese par discutía lo que había pasado sentí una pequeñas manitas recorre mi rostro y darme ligeros besos en el.
– Despierta Ma – susurro en mi oído.
- Scorpius... - susurre con voz pastosa. Poco a poco fui despertando para encontrarme con tres pares de ojos mirándome atentamente.
- Que demonios...- Quería levantarme, quería abrazar a Loki para que no me mirara con su carita preocupada, quería preguntarle a Draco que demonios me había pasado, quería...quería muchas cosas pero solo me atine a resoplar, no tenia fuerzas para nada más.
- Te dije que te ibas a enfermas – me reprocho Draco como si de un padre se tratara. Trate de mirarlo mal pero no pude. Bufe. ¿Qué más podía hacer si tenía razón?
Desvíe la vista y al momento en que lo hice me di cuenta de que me encontraba en mi casa. Alivio, un gran alivio sentí ya que me había imaginado lo peor ¿Hospitales? No gracias.
- Es solo un estúpido resfriado – tos - me encuentro mejor – tos – así que muchas gracias pero... – para ese instante había comenzado a toser como una idiota, intente levantarme de la cama pero las manos de Draco me lo impidieron, lo mire con el ceño fruncido ¿Ven? Ya estaba mejor.
- No, tu te quedaras acostada- me dijo Draco, es mas, me ordeno que lo hiciera.
- Tengo que volver al trabajo - y comencé a destaparme otra vez ¿Para que? Para que el profesor Malfoy volviera a impedírmelo.
- Ya llamé a tu trabajo para decir que no estabas disponible – Eso colmo mi paciencia ¿Quién demonios se creía que era?
- ¿Tú qué? – Comencé con un tono amenazador - ¡Tu! No tienes ningún derecho a... - fui cortada por Ginny antes de que dijera algo que después lamentaría si claro.
- Mione, Hermione tranquilízate – me dijo Ginny tomándome de los hombros. Cerré los ojos y conté hasta diez mentalmente...Suspire. Me giré en la cama y me tapa con las cobijas hasta arriba.
- Pueden irse, quiero estar sola – Parecía una niña pequeña, lo sabia ¿Y que? Sentí una pequeña risa proveniente de Loki, me giré y lo fulmine con la mirada, se despidió con su manita y salió corriendo, Ginny beso mi mejilla y se despidió también ¿Esperen? Porque se estaban despidiendo.
- Ginny dijo que iría a buscar tu medicina y Loki quería acompañarla – respondió Draco a lo que estaba pensando.
- Mhm – rezongué. Draco soltó un gran suspiro.
- Me tenias tan preocupado – dijo mientras pasaba su mano por su húmedo cabello desordenándolo. Un mechón se le escapo y fue a parar a sus ojos, inconscientemente llevé mi mano a su frente y se lo retiré. Rió levemente para volverse serio otra vez - En un momento estabas tan bien, discutiendo conmigo – sonrió - Y cuando te tenia en mis brazos te desvaneciste sin más - comento mientras me miraba preocupado - ¿Eres tan necia como para poder aceptar ayuda? – suspiró – Te ofrecí mi chaqueta porque te ibas a enfermar, pero no, no podías ser como las demás, no podías simplemente aceptarla y listo ¡no! Tenias que ponerte a discutir ¿Sabias que solo es una maldita chaqueta? – dijo mirándome con un poco de desesperación en sus ojos – Pero al fin de cuentas así es como te quiero – susurro tan despacio, me convencí mentalmente de que la fiebre me había hecho alucinar.
- Nunca he aceptado ese tipo de cosas – dije bajando mi rostro – Yo... lo siento – comenté mientras sentía mis ojos escocer. Mamá siempre me decía que mi mente viajaba en la dirección contraria a la de los demás y que eso me hacia especial...si me viera ahora, trabajando en una biblioteca, sin haber terminado los estudios universitarios ¿especial no?
- Ven acá - me dijo Draco mientras jalaba de mi.
Y otra vez me encontraba arropada por esos calidos brazos, estar de esta forma con Draco era algo de lo que nunca me iba a cansar ¿Explicarlo? No podía, las miles de mariposas que revoloteaban en mi estomago no me daban permiso de hacerlo, así que solo me limite a disfrutar de su cercanía. Luego de un rato comenzó a mecerme lentamente y hacer suaves círculos en mi espalda, comenzó a tararear una suave melodía, la cual deje de escuchar cuando ya me encontraba profundamente dormida.
...
Unas pequeñas risitas me sacaron de mi ensoñación.
Ahhh demonios, siempre te despiertan cuando estas teniendo el mejor sueño de tu vida.
Y así era.
¿Acaso soñar con Draco no era lo mejor? Díganme loca si alguien piensa lo contrario.
Me removí en la superficie que me encontraba, eso no era mi cama, no, no lo era, mi cama era suave, blanda. Comencé a tantear lo que estaba debajo de mi cabeza, definitivamente no era mi cama. Abrí los ojos apresuradamente para encontrarme a Ginny y Scorpius al pie de la cama haciéndome gestos para que no gritara, me giré lentamente para ver que o quien era lo que estaba usando como almohada segundos atrás, si, adivinaron, era Draco. Mis mejillas ardían de tan rojas que estaban ¿No me habrá vuelto la fiebre que tenia horas atrás? No, creo que no era eso. Trate de removerme pero fue inútil, Draco apretó mas su agarre en mi cintura creo que hoy romperé el record del mas grande sonrojo.
- Mione - susurro Ginny – Es mejor que no te muevas si no quieres que se despierte – me dijo sonriendo pícaramente - Así que ¿porque mejor no te acurrucas a su lado como estabas minutos atrás y sigues durmiendo, Huh? – Loki se tapaba la boca con sus dos manos. Lo fulmine con la mirada nuevamente y esa fue la gota que rebalsó el vaso, soltó una gran risotada que hizo a Draco saltar y caerse de la cama. Ginny y Loki se encontraban al pie de esta revolcándose de la risa, mientras un adormilado Draco miraba para todos lados sin saber que pasaba. De un momento a otro se fijo en mí y sonrió. Sonreí aun con mis mejillas acaloradas.
- Hola - me dijo tiernamente.
- Hola – le respondí mirándolo embobada.
- ¿Estas mejor? - pregunto frunciendo un poco su ceño en señal de preocupación. Reí suavemente.
- La pregunta seria ¿Estas tu bien?- le pregunte mientras estiraba mi mano para ayudarlo a pararse - Y respondiéndote, si, gracias, estoy mejor - finalice cuando se sentó a mi lado.
- Que bien – estiro su mano y acaricio con suma delicadeza mi mejilla, nos quedamos unos segundos perdidos en la mirada del otro, como dos idiotas, hasta que un carraspeo nos volvió a la realidad.
- Bueno - dijo Ginny mirándonos sugestivamente – Nosotros nos vamos para que ustedes... sigan en lo suyo - sonrió pícaramente - Así que me llevare al pequeño para que no se traume de por vida - tomo a Loki de la mano y desaparecieron en un segundo. Fue tarde cuando finalmente comprendí lo que Ginny había dicho. El rubor volvió a mi.
-Draco ¿Qué hora es? – le pregunte súbitamente. Me miró por unos segundo y luego sacudió su cabeza levemente.
- Es medianoche – Abrí mis ojos como platos, ¿Tan tarde era y el aun estaba aquí? ¡DiosHermione! Que desconsiderada.
- Y... ¿y que estas haciendo aquí tan tarde?- le pregunté frunciendo el ceño.
- Bueno – decía mientras sus mejillas se tornaban de un adorable rosa y pasaba su mano por su desordenado cabello una y otra vez - Cuando te dormiste, uh, yo...me dormí también y... - sacudí mi cabeza agitadamente.
- No, no, eso lo sé - y ¡taran! Apareció mi amigo el sonrojo. Sonreí – Yo...nada, olvídalo – reí suavemente ¿De que? No tengo idea.
Draco soltó una pequeña risa a causa de esto. Tomo mi mano y me hizo levantarme de la cama, lentamente retiro las cobijas y me hizo acostarme nuevamente. Me arropo con extrema dulzura, dulzura que me hizo sonreír de una forma boba. Beso mi frente con suma delicadeza mientras me decía al oído.
- Descansa Hermione, mi Hermione– y después de eso, lo único que recuerdo es el sonido de la puerta al cerrarse.
Definitivamente Dios me ama después de todo.
Bueno he aquí un capitulo mas! Espero que el romanticismo de este sea disculpa del retraso… espero sus reviews! Aunque se que no lo merezco U.U
Abi
