Los personajes no me pertenecen, ni la historia, son propiedad de JK. Rowling y Lamb's town respectivamente.

- Buenas Tardes – salude cortésmente, mientras tomaba asiento, a la alta y delgada mujer que se encontraba tras el gran escritorio de roble que tenía frente a mí

- Buenas Tardes Nuevamente Srta. Granger. Como ya le he comentado...– Empezó el mismo discurso que había estado escuchando, empleando un tono acido en su voz ¿Ya sería la quinta vez en la que me habían llamado a la largo de estas dos semanas? Dos semanas...Scorpius se había vuelto un poco distinto desde ese día, y aún no me decía la razón por la cual sentía tal rencor hacia su profesor, Draco. Dos semanas, dos eternas semanas han pasado desde que no nos hemos vuelto a ver, no sé, tal vez sea coincidencia o el motivo de que nos evitemos mutuamente, Ginny siempre trataba de darme información acerca de cómo se encontraba. Siempre declinaba a esa propuesta.

Y ahora me encontraba en la oficina de la directora del St. Peter School, colegio al que asistía Loki; ¿Para que? Escuchando como me repetía que los profesores reclaman por la mala conducta que Scorpius tiene en clases, no hace sus tareas, se aísla de sus compañeros… ¿Cree que no lo sé? Yo soy la que vive con él, yo soy la que ve como llora todas las mañanas, yo soy la que sufre al ver su rechazo cuando intento acercarme ¿Por qué también repentinamente me rechaza? ¡No lo sé! ¡Y demonios que me he reventado la cabeza pensando en que habré hecho mal! Ginny me consuela diciéndome que es común que los niños se sientan así a esta edad. Yo nunca tuve esos problemas cuando tenía la edad de Scorpius, y creo saber el porqué.

No he vuelto a llorar, no, no lo haría otra vez, ya era suficiente con tener a Loki decaído en casa, el era un niño, podía darse aquel lujo; Yo era la responsable, la fuerte; yo tenia que reconfortarlo y no podía largarme a llorar como una magdalena, a pesar del gran vacío que sentía dentro de mi y que iba incrementando con el paso del tiempo, a pesar de que ahora mis sonrisas son minúsculas y mis ganas de hacer algo se redujeron a cero, a pesar de que los hermosos luceros que iluminaban mi día no estuvieran presente. Valor. Fortaleza, debía ser fuerte para mi pequeño, tenia que serlo.

-...Lo mejor es que suspenda a Scorpius por unos días para ver si su comportamiento mejora – Finalizo mirándome directamente a los ojos. Tal vez era lo mejor tenerlo algunos días en casa – Debería considerar el hecho de enviarlo a un psicólogo infantil – Suspire frustrada. No. Ningún...psicólogo infantil vería a mi niño.

- Ok, no se preocupe yo hablaré con él-le dije mientras me levantaba del asiento; siento todos los problemas que esta causando – me despedí mientras cerraba la puerta tras de mi y me apoyaba en esta cerrando fuertemente mis ojos. Suspire. Al abrir mis ojos me encontré con unos deslumbrantes ojos grises que tanto había anhelado ver, me miraban con cierta preocupación y duda dudando si acercarse o no a mí, sonreí fugazmente y desaparecí.

Scorpius iba sentado junto a mi mirando por la ventana. Tenia muchas cosas en mi cabeza, una era averiguar todo este embrollo del cual aun no estaba enterada, cada vez se me hacia más difícil el hablar con Loki, y cuando sacaba el tema a colación, simplemente me ignoraba, como la había hecho estas dos semanas, se pasaba encerrado en su habitación o haciendo cualquier cosa para que no pudiera enfrentarlo, detestaba el hecho de que halla salido tan cabezota como yo. Ginny también había intentado hablar con él, sin lograr nada. Estacione en el garaje de la casa, antes de que me diera cuenta Loki había desaparecido en su habitación pensé. Deje las llaves del auto en el mueble de la cocina y me senté en la encimera. Apoye mis codos sobre la mesa y enterré mis rostro en mis manos, todo esto se estaba saliendo fuera de control. El celular comenzó a sonar, lo busque en el bolsillo de mis vaqueros y contesté.

- ¿Si Ginny? – no tenia ganas de hablar con nadie ¿Quién tendría ganas de hablar con alguien teniendo estos problemas? Pero no podía ser grosera con Ginny, no después de toda la ayuda que me ha brindado.

- ¿Cómo estas? – Así iniciaba nuestra conversación últimamente.

- Igual – resoplé.

- ¿Hoy fuiste al colegio otra vez? ¿Viste a...? – La corte antes de que siguiera.

- De lejos, y no, no hablé con él Ginny y tampoco voy a hacerlo – finalice antes de que dijera algo. Bufo al otro lado del aparato.

- El no tiene la culpa de nada Hermione y lo sabes – lo sé, claro que lo sé ¿Por qué iba Draco a tener la culpa de algo? La única culpable en todo esto era yo solo yo – Tu tampoco Hermi, no es tu culpa querer a alguien - ¿Querer? ¿Cuándo uno quiere a otra persona se siente tan horriblemente mal como me estoy sintiendo? Querer no era un buen termino.

- Yo...lo sé, supongo – no sabia que responder. Sabía que Ginny se preocupaba por mi y Loki, sabía que esto también le afectaba a ella. Draco era parte de la familia de Harry ¿Cómo no afectarle? Si ella misma me había dicho que lo consideraba como su hermano.

- Estoy llegando a tu casa Hermione, voy con Harry. Nos vemos, Adiós – Corto al momento en que sentí el timbre de la puerta principal. Me levante con pereza de donde me encontraba para abrirle la puerta a Ginn y Harry. Ginny me dio un abrazo y un beso en la mejilla mientras se adentraba a la casa, Harry me abrazo de forma reconfortante. Suspire ¿Todo tenia que ser así de difícil? ¿Esto de querer a alguien y no poder hacerlo era así de difícil? Maldigo el día en que afloraron estos sentimientos en mí

- Hermione tu tienes que hablar con Draco– Me dijo Ginny apenas tome asiento frente a ella en el salón, Harry asentía dándole la razón a su novia. Escuche un pequeño golpe proveniente de la habitación de Loki.

- No Ginn- comencé a mover mi cabeza en forma de negación – ya te dije que no lo haría, fin de la historia –Harry y Ginny suspiraron al mismo tiempo, intercambiaron una mirada de complicidad y luego Ginny se giro a mi nuevamente.

- No te estoy preguntando si quieres hablar con el – me espeto con su ceño fruncido mientras acentuaba la palabra quieres – Te estoy obligando a hacerlo Hermione– resople ¿Qué no entendía?

- ¿Tu no entiendes o que? No puedo hablar con el ¡No puedo! – grite mientras me para apresuradamente del sofá y comenzaba a caminar como un león enjaulado por toda la habitación – No puedo Ginny– susurre en un hilo de voz- ¡Maldición no puedo hacerlo! – Sentí un fuerte golpe en mi mejilla derecha ¿Ginevra no había hecho eso si? Si, si lo había hecho. Nos miramos por un largo rato, yo con mis ojos cristalizados, ella con sus ojos llenos de furia, lleve una mano a mi mejilla que ya se estaba poniendo roja – Acabas de...- dije con mi voz quebrada, una lagrima recorrió el camino desde mi ojo a mi mejilla, la limpié rápidamente – No lo hare Ginevra, no insistas – dije con tono cortante. Mire a Ginny que me miraba encolerizada.

- Te tengo dos opciones Granger, o vas tu a hablar con él, o yo misma lo traigo a la fuerza a tu casa ¿Cuál seria mejor? Elige – Estaba molesta, que digo, Ginny estaba hecha una furia, pocas veces la había visto así, la ultima vez que la vi así fue cuando habían pasado ocho meses desde la tragedia. Una vez aprendí mi lección de que nunca debías retar a Ginny, nunca. Tome mis llaves y cuando estaba girando el pomo de la puerta me voltee.

- Cuida de Loki ¿si? – me sonrió de forma esperanzadora – Espera... ¿Donde...donde debo ir? -

- Al colegio – respondió con su característica sonrisa.

- Colegio...Adiós – y me monte al carro con un maldito hormigueo en mi estomago que aumentaba cada vez que me acercaba más a mi destino.

- ¿D-Draco? – trate de llamar al hombre que se encontraba de espaldas a mi en el salón de clases, estaba arreglando unos papeles que tenia en sus giro lentamente con sus papeles aun en las manos, sonrió con tristeza mientras ponía un mechón de cabello que se había escapado de mi improvisado moño detrás de mi oreja.

- Hermione– dijo acariciando mi nombre con su voz - ¿Cómo estas? – me pregunto luego de un momento en que ninguno de los dos apartaba la mirada del otro ¿Quién podría hacerlo teniendo semejantes ojos enfrente?

- Bien… ahora – conteste como una boba – Draco yo...-puso uno de sus largos dedos sobre mis labios, dios me sentía en el paraíso con su simple tacto, la momento de sacar su dedo, acaricio mi labio inferior suavemente con este, mandando descargas eléctricas a todas las partes posibles de mi débil cuerpo.

- No tienes que decirme nada. Yo...-suspiro- Yo entiendo, se que Scorpius es – sonrió – Se que el es tu todo Mione, tu no necesitas darme explicaciones – le sonreí tiernamente ¿Cómo podía existir esta clase de hombre? Afortunada yo por conocerlo. En un impulso, rodee su cintura con mis brazos y me ceñí fuertemente a él, enterré mi cara en su pecho, oliendo el magnifico perfume que este desprendía.

- Lo siento –le dije mientras sentía como mi abrazo era correspondido – Lo siento, yo...yo no se que es lo que pasa, yo...yo no se nada – comenzó a poner suaves besos sobre mi cabeza tratando de reconfortarme.

- Tranquila princesa – me dijo mientras acariciaba suavemente mis cabellos. Suspiro- se siente tan bien estar así, contigo – pude sentir su sonrisa al decir eso, reí tontamente.

- Lastima que sea la última vez – dije en un susurro. Sentí como el agarre de Draco se hacia más fuerte.

- Lastima que así sea – me dijo con un tono melancólico. No quería separarme de él, no quería, pero tuve que hacerlo, un segundo más en sus brazos y ya no seria yo la que mandara mi cuerpo.

- ¿Cómo esta Scorp? – Sonreí con dulzura. A pesar de todo el seguía preocupándose por mi pequeño.

- El esta – rasque levemente mi nuca – no sé – suspire – no sé como esta, no se que le pasa, no se nada de él – dije mientras el insoportable nudo que tenia en mi garganta hace días se iba haciendo más grande – Scorpius me ignora completamente –Draco me estrecho dulcemente entre sus brazos, use todo el autocontrol que quedaba en mi para no salir demasiado afectada luego de el abrazo.

Draco me separo de el, sin terminar el abrazo aún, se me quedo mirando por largo tiempo, un tiempo en el que me vi flaquear ante aquellas intensas esmeralda que me miraban con un sentimiento irreconocible. Suspire ¿haría lo que estaba pensando? Si era así no podía permitirlo, por mas que quisiera, por mas que anhelara ese momento, no podía permitirlo, si lo hacia ya todo estaría perdido, no quería defraudar a mi pequeño. Cerré mis ojos una fracción de segundo, para cuando los abrí Draco se había acercado bastante, podía decir que solo unos pequeños milímetros separaban nuestros labios, cuando estos estaba apunto de hacer contacto gire mi rostro en otra dirección. Draco suspiro en mi oído, haciendo que aquella corriente que sentía cada vez que el hacia eso volviera a traspasar mi cuerpo entero.

– No puedo, tu sabes que por mas que quiera no puedo – susurre tristemente en su oído. Bese su mejilla tiernamente mientras me separaba de el.

Los gritos se escuchaban desde afuera de la casa, deje el auto rápidamente en el garaje y me baje de este a una velocidad impresionante. La escena que me encontré al entrar en mi hogar fue devastadora. Ginny se encontraba con sus dos manos en el rostro tratando de calmarse en una esquina alejada de la sala, Harry estaba de cuclillas junto a Scorp que lloraba, gritaba y maldecía de una forma desgarradora. Todo intento de Harry para tratar que mi pequeño se calmara fue en vano. Me costo salir de aquel ensimismamiento en el que me encontraba, la voz me salio a duras penas.

-Ginn Harry, ya pueden irse – le dije tenuemente dándoles una mirada de disculpa. Ginny me abrazo mientras se disculpaba y se encaminaba a su auto, Harry salio tras ella no sin antes decirme que todo saldría bien cuanto quería creer en sus palabras.

- Scorpius – lo llame con voz demandante. Se levanto en cuestión de segundos y partió corriendo hacia su habitación. Suspire mientras pasaba mi mano derecha frenéticamente por mi rostro, me encamine lentamente a su habitación, preparándome mentalmente para lo que me esperaba.

- ¡No! – Grito tirando las cosas que estaban en su buró por toda la habitación - ¡Tú lo prometiste! ¡Prometiste que no lo ibas a ver más! ¡Lo prometiste! – me reclamaba mientras miles de lagrimas bañaban su rostro. Estaba en estado de shock, la mirada fría que me entregaba Scorpius me desconcertaba ¿Tanto daño le había hecho sin saberlo? Aun recordaba sus antes preciosos ojos cafés llenos de dulzura, inocencia y felicidad, ahora solo veía negro. Ese brillo pícaro característico de el no estaba. Apagada, su mirada estaba apagada. No atine a decirle nada, las palabras se atascaron en mi boca. Cualquier persona pensaría que es un simple berrinche, yo se que no, Loki no es de esos niños que hace berrinches para conseguir lo que quiere.

- ¿Dónde esta mi pequeño? – le dije con las lagrimas amenazando salir de mis ojos - ¿Qué es lo que te paso cariño? ¿Qué fue lo que hice mal? ¡Respóndeme porque no entiendo! – Grite no teniendo control de mi misma en esos momentos – No entiendo – susurre desmoronándome a un lado de mi pequeño, me deje caer en el suelo, ya no sabia que hacer, todo estaba tan confuso ¿Por qué no me dijiste que esto seria tan difícil Mamá? ¿Porque? La expresión que apareció en el rostro de Loki fue de total culpabilidad, quería decirle que no era su culpa, quería decirle que yo había fracasado, pero los sollozos que arremetían contra mi cuerpo no me dejaban hablar.

- Lo siento mamá – me dijo llorando junto a mi, posando sus manitas en la parte baja de mi cabeza, apoyando su frente con la mía – Yo solo...no quiero que me dejes tu también, no quiero – Deje de sollozar en el instante en el que comprendí sus palabras, sus ojitos me miraban suplicando perdón. Nos miramos por un largo rato. De un momento a otro las lagrimas se volvieron acumular en mis ojos, dando paso también a una dulce sonrisa ¿Eso era lo que temía Loki? ¿Qué al yo tener una simple oportunidad de estar con Draco lo dejaría? ¿Qué lo dejaría como mamá y papá? Yo quería a Draco, si, lo quería. Pero no se podía comparar con el amor que sentía hacia mi pequeño ¿Cómo hacerlo? Eran dos cosas totalmente distintas, dos formas de querer distintas, pero el no lo sabia, el solo se había dejado llevar por el miedo de perderme – Los niños hablaban cosas sobre ti y el profesor – me estaba contando porqué había peleado.

- ¿So-sobre mi y Draco?- lo miré con confusión - ¿Porqué los ni..?- me corto con su manita antes de que siguiera la pregunta.

- La mamá de Bella*comentó que los había visto muy juntos en una ocasión - Parkinson. Resople mentalmente debí imaginármelo - así supieron todas la mamas y también ellos - dijo bajando su cabecita- Yo...yo no quería escuchar lo que decían, siempre dicen cosas de ti mamá y los golpee – bajo su vista levemente – Los golpee por que tu eres la mejor aunque digan lo contrario, Los golpee por que tu eres mi mamá - se sorbió la nariz - entonces comenzaron a decir que tu me dejarías por el profesor, que lo harías igual como lo hicieron Jean y Wendell– una pequeñas gota callo sobre mi mano, la cual reposaba en mi regazo – Yo no quería que tu también lo hicieras y comprendí que el profesor Malfoy seria el culpable si tu te ibas – me abrazo fuertemente al terminar su relato ¿Eso era lo que había hecho que aquella absurda idea de alejarme de el pasara por su cabecita? – Te amo mamá – susurro en mi oído. Mi corazón se hincho de felicidad, nunca Loki me había dicho aquellas dos palabras, siempre era un simple te quiero o ¡te quiero mucho Ma! Sabía que en el fondo de mi corazón esperaba que algún día me las dijera, sabia que tenia que darle tiempo, y no podía parar de sonreír como una idiota en estos momentos. Separe a mi pequeño de mi y lo senté con cuidado en mi regazo (aún seguía con la escayola).

- ¿Quieres que te cuente un pequeño secreto? – hable en voz baja, tocando la punta de su nariz con mi dedo índice. Loki solo movió su cabecita en forma de afirmación.

- Estoy enamorada – Abrió sus grandes ojitos con sorpresa a tal confesión.

- ¿Es-estas enamorada? – Asentí lentamente. Me miro ceñudo – Tu me habías dicho que no te gustaba el...-comencé a negar con mi cabeza suavemente.

- ¿Quién te dijo que estaba hablando deDraco? – lo miré divertida, amaba confundirlo, lo hacia solo para ver como trataba de descifrar lo que le estaba diciendo.

- ¿Quién? ¡Vamos! Tía Ginn y yo sabemos que te gusta el profesor – me dijo con un tono impaciente. Mordí mi labio inferior ligeramente para no soltar la carcajada que quería salir en estos instantes - ¿Quién es? ¿Lo conozco? ¿Es simpático? Draco se va a poner muy triste cuando se entere – bajo su cabecita para alzarla velozmente- ¡Oh! Tengo que disculparme con él ?Tu crees que me perdone? - me pregunto culpablemente. Sonreí con ternura - Pero eso me lo contestas luego ¡Anda dime! – Me reí.

- Bueno - comencé poniendo mi dedo índice en mi barbilla con aire pensador – Es guapo, tiene el cabello lacio aunque mojado se forman ondas en el ¿Sabes? Su cabello tiene un color muy parecido al carbón. Tiene unos grandes y expresivo ojos ¿Te digo otra curiosidad? Son como un hermoso cielo estrellado , y cuando hace algunas travesuras un pequeño brillo de diversión aparece en él. Últimamente había estado muy enojado conmigo por una estupidez. Pensó que lo dejaría por otra persona la cual quiero muchísimo también ¿Puedes creer eso Loki? – La comprensión comenzó a asomarse en su rostro mientras una gran sonrisa lo adornaba haciéndolo ver mas adorable aún – No sabes, ¡Le he dicho un millón de veces que lo amo con todo mi corazón y que nadie va a cambiar eso! Pero aún no entiende – dije frunciendo mi ceño teatralmente. Loki soltó una pequeña risita a mi lado.

- Yo también te amo mamá, te amo mucho, mucho – me dijo mientras me abrazaba otra vez.

¿Valla secreto, Huh? Qué esperaban ¿Que le dijera que era Draco de quien me había enamorado? Eso costará mucho, mucho más que cualquier cosa, creo yo.

Bella* se refiere a Bellatrix

Bueno se que dije que subiría 2 caps maniana pero dado a que lo mas probable es que no pueda hacerlo por un compromiso, subo este cap ahora y el prox en 2 hrs aprox tal vez 1 y si ya de plano no puedo, pues maniana tempra ok?

Espero que con este cap algo dramático mi deuda por tardar tanto quede saldada jajaja…

Espero Reviws porfa! Que son mi motivación a continuar