Scorpius POV

- Si, mama – Resople, como lo había estado haciendo en todo el camino ¿Cuántas veces tenia que prometerle a mamá que no haría nada malo? Muchas parece; si, lo sé. Me he portado algo mal estas ultimas semanas ¡Bueno, esta bien! Me he portado demasiado mal estas últimas semanas con Mamá. Y ahora que ella fue a suplicarle a la Directora de mi colegio que no me suspendiera porque yo estaba mejor, Ma estaba haciendo de todo para que me acordara del esfuerzo que tuvo que hacer al hablar con la vie-digo, directora. Creo que habían sido unas cien veces en las que me hacia prometerle por la Abuela que seria bueno

- Llegamos principe – Me ayudo a salir del asiento trasero del carro, un aire frío golpeo fuertemente contra mi cara ¡Agh! Estaba tan calientito dentro del carro. Mamá se agacho frente a mi para quedar a mi altura, mientras me arreglaba la chaqueta empezaba con su gran discurso una vez más

- Scorpius– me dijo mientras subía la cremallera – recuerda que debes portarte bien jovencito – toco mi nariz con su dedo índice haciéndome reír – Nada de travesuras ¿Me oíste? ¡Nada! Por favor, no quiero que tengas más problemas – me dijo mirándome con la suplica en sus ojos. Suspire y puse mi mejor sonrisa

- Si mamá, me portaré bien – metí los brazos en las correas de la mochila – no haré ninguna travesura – agache mi cabeza al acordarme todo el embrollo que había armado – y me disculparé con Draco– susurre. Había sido tan tonto ¿Es común que los niños tengamos miedo no? Digo, por algo los adultos dicen los niños son solo niños ¿Todos pueden equivocarse, no? Bueno, eso era lo que me había dicho Madre.

- Loki- madre me cogió de la barbilla y alzo mi cabeza - ya te dije que no era necesario que lo hicieras - dijo haciendo una mueca– Si quieres yo puedo hablar con el y explicarle todo peque – sonrío mientras desordenaba mi cabello. Negué frenéticamente

- No! – le dije – Yo tengo que hablar con él mama – me quede pensando unos momentos ¿Y si Draco me odia por querer alejarlo de mamá? - ¿Él no me odia cierto? – pregunte en un murmullo. Yo lo quería mucho a pesar de todo lo que había hecho, el quería a madre y con eso era suficiente;como me dijo tía Ginn "Tu mamá merece ser feliz pequeño". Yo también lo quería así, yo quería que mamá fuera feliz ¿Y quien mejor que el profesor Malfoy? Mamá rió suavemente

- Claro que no te odia pequeño principe ¿Quién podría odiarte? – Me dio un sonoro beso en mi mejilla luego de decir eso – Ahora ve que se te hace tarde, nos vemos en la tarde , saldremos a comer fuera si quieres – Vaya eso me sorprendio, y yo que pensé que mama estaba un poco enojada.

- ¿Pizza?- le pregunté esperanzado

- Pizza será entonces ¡Nos vemos! – se despidió de mi mientras caminaba hacia el carro y yo me adentraba al colegio.

¡Oh! Ahora que lo recordaba debía disculparme con Emma por no ir a su cumpleaños. Bufe. Y por no hablarle hace mucho también, no quería que estuviera enojada conmigo. Emma era la niña más linda que había conocido, no es por que me guste ¡No! Ella es mi mejor amiga, Tía Ginn dice que me gusta, pero ella siempre dice cosas raras ¿no? Bueno también tenia que hacerle un regalo ¿Qué podría gustarle? Hm, no lo sé, ¡diablos! Debí preguntarle a tía Ginn ayer, ella sabe de estas cosas y dice que mamá no sirve para regalar cosas, bueno por lo menos no cosas divertidas. Mujeres, ¿Quién las entiende?.

Cuando entre al salón, deje mi mochila en el ultimo puesto y me senté ahí esperando a que llegara el profesor a poco entraban mis compañeros, luego de diez minutos entro el profesor, paso la asistencia y comenzó su clase. No tome mucha atención ya que estaba pensando en que decirle

- ¿Profesor?- lo llamé suavemente cuando el ultimo de mis compañeros salio a jugar al patio del colegio. El profesor Malfoy estaba sentado tras su escritorio revisando unas guías que nos dio en horas de clases. Levanto su cabeza lentamente y me miro con confusión en su rostro, pero con una sonrisa que creo haber escuchado a Ma decir que era su preferida, no entendia por que, me parecía mas bien arrogante – como dice tia ginn que sonríe la Sra. Parkinson- bueno tal vez tuviera algo diferente…

- ¿En que puedo ayudarte Scorp? – me pregunto. Madre tenia razón, el no estaba enojado conmigo, tal vez me entendía; después de todo no lo hice con mala intención ¿Cómo hacerlo con mala intención sabiendo que dañaría a Mamá?

- Perdón-le dije rápidamente. Le mire a los ojos y seguí – Perdón por lo que les hice a ti y a mamá estas ultimas semanas. Yo...yo no quería que tu me la quitaras-termine agachando mi cabeza. Sentí el rechinido de la silla al ser arrastrada. Draco se coloco en cuclillas frente a mi.

- ¿Quitártela? – Rió de una forma extraña – Pequeñin, incluso si yo quisiera hacer eso no podría – me dijo sonriendo. – tu mamá te adora más que nada en este mundo y podría asegurarte que nadie la hará cambiar de opinión.

- Pero también te quiere a ti – le dije haciendo que sonriera con orgullo y con algo de pena. Sonreí con diversió que a madre no le agradara que se lo halla dicho por ella, o si?

- Bueno – rió entre nervioso y contento – De eso aun no estoy seguro– dijo acomodándose su camisa. Solté una gran carcajada. Es tan divertido ver a los adultos así de vulnerables (¡Ha! Ya encontré el punto débil del profesor y de mamá, tendré que decirle a tía Ginn) – Y no tienes nada de que disculparte, no es necesario. Pero – dijo haciendo una mueca– creo que debería disculparte con otra persona por faltar a su cumpleaños – Sentí mis mejillas arder a la mención de eso ¡Agh! Odiaba sonrojarme, los niños no deberían sonrojarse…aunque si Draco se sonroja, bueno. Suspire – Suerte pequeñin – me dijo mientras me guiñaba un ojo y se levantaba

Tome una gran bocanada de aire. Mientras me giraba para volver a mi puesto, antes de llegar me volví hacia el profesor que estaba sentado nuevamente

– Por cierto, Tiene mi permiso para salir con mama cuando quiera. Tía Ginn ya se ofreció para cuidarme las veces que estuvieran fuera – finalice sonriendo burlonamente cuando note que el profesor trataba de no replicar a mi tono.

Ya en mi asiento sabia lo que iba a hacer. Saque todas mis crayolas de mi bolso, un pedazo de cartulina que encontré por ahí y me puse a dibujar ante la divertida mirada de Draco.

- Hola Emma- saludé a la pequeña niña que se encontraba frente a mi. Tenia sus mejillas sonrojadas por haber salido corriendo a la hora del recreo y unos mechones caían sobre sus ojos al haberse salido de su perfecta coleta. Me miro y frunció levemente su ceño.

- Hola – saludo fríamente. Suspire y me rasque la cabeza. Mamá siempre me regañaba cuando hacia eso porque decía que algún dia haría un hoyo en ella.

- Toma – le dije entregándole la cartulina. Me miro con sus curiosos ojos azules y miro la cartulina mientras sentía mi cara arder por segunda vez en el día ¿Qué? Ser niño también es difícil, no solo los adultos tienen este tipo de problemas – Perdón por no ir a tu fiesta – me acerque a ella lentamente depositando un dulce beso en su suave mejilla – Espero te guste Emma, ¡Nos Vemos! – corrí en dirección al auto de mamá que recién venia entrando por la calzada. Antes de que mamá se bajara del auto sentí unos bracitos rodear mi cintura

- Muchas gracias Scorp, esta muy lindo – susurro Emma con su cabecita enterrada en mi espalda. Sonreí con vergüenza ya que mamá me miraba burlonamente por la ventana del auto.

- No es nada Emma – me voltee para verla sonreír ampliamente con sus mejillas sonrojadas mas de lo normal - ¡Emma!- escuchamos a lo lejos. Volteamos al mismo tiempo para ver al Papá-Muro de Emma agitando sus brazos intensamente

- Bueno, me tengo que ir- dijo agachando su cabeza para volverla a levantar al instante – nos vemos mañana Scorp– me sonrió y beso mi mejilla fugazmente. Me quede parado ahí mirándola alejarse mientras sentía la puerta del auto cerrarse tras de mi. Suspiré

- Vaya, vaya, vaya – Oh No. Cerré mis ojos preparándome mentalmente para lo que me esperaba - ¡Mi pequeño esta creciendo! – grito mamá pellizcando mis dos mejillas con sus manos - ¡Se ven tan lindos! ¿Loki? Pensándolo bien, eres muy pequeño para esto, ¿Es tu novia? Es una niñita tan encantadora...- Y así siguió divagando mamá. Enserio, nunca la había visto tan rara. Una suave risa hizo que me volteara

- ¿Qué le sucede? – me pregunto el profesor mientras miraba a mamá de una extraña forma, podría decir que ¿Ternura y Diversión? ¡Bah! Que se yo de esas cosas.

- Mm – empecé – Bueno - ¿Qué le iba a decir? Ah si! Mamá me vio con Emma y pensó que era de lo más tierno y ahora esta imaginando cosas para el futuro ¿loco no? ¡Que va! – Se volvió loca – le conteste mientras miraba a mamá con una sonrisa burlona en mis labios

- Dime otra cosa que no sepa – susurro el profesor haciéndome reír

- ...y también... ¡Te escuche Malfoy! – paro de repente fulminando al profesor con la mirada. Mamá cambio su expresión por una bastante apenada en un dos por tres – Lo siento, Draco– dijo mirando hacia otro lado ¡Dios! Los adultos si que son complicados

- Hermione– dijo el profesor a modo de saludo - ¿Debo recordarte que me debes una salida? – Wow el profesor si que era directo ¡Así se hace! ¿No? Aunque debería hablar con el sobre esto, no quiero que le pasa algo a Ma al alterarse de esta forma – ¿Qué te parece si los invito a Almorzar? Conozco un muy buen restaurante cerca de aquí – comentó el profesor Malfoy. Mamá aun no salía de su estado de shock así que decidí responder por ella

- Por mí esta bien ¿Qué dice Ma? – le pregunte mientras picaba constantemente sus costillas. Me miro desconcertada y parpadeo un par de veces

-¡Oh Si! Claro, lo que ustedes digan – dijo mirando directamente al profesor. Bufe mientras me encaminaba a la parte trasera del auto ¡Los adultos son taan cursis! (No se que es eso pero tía Ginn lo dice todo el tiempo cuando ve parejas muy acarameladas)

Después de una larga pelea por parte de Mamá y el Profesor sobre que carro llevarían y quien conduciría, Resulto ser que el profesor ganó utilizando ciertos métodos de persuasión que, como todo niño que soy, no entendí ni un demonio (gracias a Diosmadre no sabe de mis peleas mentales, acabaría castigado miles de años por maldecir tanto) Al fin de cuentas, nos subimos enel Bentley negro de Draco, este le dijo a mamá que luego pasarían a buscar el Audi para que dejara de despotricar de una vez por toda, creo yo. En el camino noté que mamá iba muy pensativa, algo raro en ella estando el profesor presente. Sip. Raro. Cuando estábamos junto a Draco mamá siempre se le quedaba mirando ¡Podría jurar que un hilillo de saliva se le juntaba en la comisura del labio! Pero ella no debe saber eso ¿si? Y ahora solo se dedicaba a mirara a través de la ventana, mientras el profesor le daba miradas furtivas de ves en cuando; me miró por medio del espejo retrovisor con la pregunta en sus ojos (Ojos con los cuales mamá alucinaba, por cierto, claro además de su pelo, su sonrisa,ahhh larga lista) me encogí levemente de hombros al no tener respuesta alguna. Luego le preguntaría que era lo que le sucedía ¿Ya todo estaba arreglado, no? Es decir, ya me había disculpado con el profesor ¿Me faltaba algo? Ahí fue cuando me di cuenta de lo que sucedía ¡Mamá no sabia en que habíamos quedado! Saque un cuaderno de mi mochila y un lápiz de mi estuche, comencé a escribir, tratando de que me saliera la letra lo mejor posible, los baches que había en el camino no me eran de mucha ayuda. Finalmente termine la pequeña nota. Me asome entre los dos asientos delanteros y golpee levemente el hombro de mamá.

- ¿Huh? – me preguntó medio ida. Diablos por que mama siempre tendia a analizar tanto las cosas que terminaba perdida en su mundo… creo que tanto leer le afecta.

- Ten – le dije mientras el entregaba el papel doblado por la mitad. El profesor nos miraba curiosamente por el rabillo del ojo mientras mamá tomaba el papel y fruncía el seño tenuemente

- ¿Qué es esto? – me pregunto confundida ¡Agh! ¿Es que no puede tan solo desdoblarlo y leerlo? Bufe sonoramente

- ¡Léelo! – le grite con un volumen moderado. Regresé a mi postura normal mientras veía como mamá desdoblaba cuidadosamente el papel. Luego, al pasar poco tiempo vi como la comisura de sus labios se elevaba formando una linda sonrisa. Estiro su mano hacia atrás, dejándome saber que necesitaba un lápiz para responderme, sonreí al momento de pasarle el lápiz y darme cuenta como el profesor fruncía el seño debido a nuestra pequeña conversación secreta. Mamá no demoró mucho en terminar de escribir

¿Por qué no me lo habías dicho antes?
¡Estaba preocupada por nada! ¿Crees que soy adivina?
¡Como se supone que iba a saber que tú y Draco quedaron bien! Scorpius… ahg me las pagaras

Reí con la nota de Ma. Saque otro lápiz ya que la ladronzuela no me devolvió el que le había dado anteriormente y escribí rápidamente (para mi era rápido Ok)

No es mi culpa que te quedes embobada mirando al profesor
y no me prestes atención ¡Ah si! Trata de cerrar la boca cuando le mires
más. Es de mala educación babear delante de las personas.

Ademas no es normal en ti ma…jajajaja

le entregué el papel y esperé ¡Bingo! El la vergüenza que tanto había estado anhelando apareció de repente. Pude ver como el profesor se daba cuenta de esto y soltaba una pequeña risita junto a mí. Mamá resopló, dejo caer sus manos sobre su regazo arrugando el papel entre ellas y guardándolo dentro de su chaqueta. No crean que no me di cuenta como furtivamente el profesor sacaba la mano que tenia en la palanca de cambio para tomar suavemente la mano que descansaba en el regazo de mamá, haciendo que esta se sonrojara y mirara por la ventana con una gran sonrisa plantada en su rostro. Definitivamente había sido un tonto al tratar de separarlos.

- Llegamos – dijo el profesor estacionando frente a un lujoso, restaurante (no lo se, creo que va con Draco; a decir bien no se que esta haciendo de profesor, bueno no me quejo de que sea el mio). Mamá miro el lugar con una divertida mueca en su rostro

- ¡Draco! – Reclamo con voz chillona- ¡¿Por qué demonios nos trajiste a un lugar tan lujoso? ¿Acaso no ves como estoy vestida? – Draco poso uno de sus dedos en los labios de mamá haciéndola callar abruptamente.

- Calla – le dijo sonriendo con suficiencia (Enserio ¿Qué tiene esa sonrisa que hace a mamá desfallecer? Algún día lo sabre) – Yo los invite, yo pago, además yo tampoco estoy vestido…elegantemente? – Mamá iba a replicar nuevamente, pero el profesor fue más rápido y continuo – Y te ves hermosa así como estas vestida – ¡Adivinaron! Mamá no podía estar más roja. Reí quedamente. Mamá suspiro sonoramente

- ¿Sabes? Eres igual a Ginny y Loki, aunque trate de negarme ¡Siempre termino aceptando! – Soltamos una gran carcajada los dos.

- Tu eres muy fácil de convencer – dijimos al unísono. Riendo una vez más. Mamá bufo y se bajo del auto

- ¿Vamos o que? – demandó tratando de sonar enojada. Pero la sonrisa que bailaba en sus labios la delataba.

El profesor me ayudo a salir del auto, al bajar mamá tomo mi mano. Draco se acomodo al otro lado de mamá tomando su mano, haciendo que esta sonriera tenuemente ¿Qué mas daba? Debía ir acostumbrándome a esto. Cuando entramos al lujoso restaurante nos quedamos impresionados

- Woow – soltamos el aire que se había juntado en nuestros pulmones al mismo tiempo en que nuestras mandíbulas se desencajaban. El lugar resplandecía, estaba iluminado tenuemente con unos hermosos candelabros que colgaban desde la punta del techo, los colores eran mayormente en tonalidades caoba y crema, era un ambiente muy tranquilo y familiar. Se veía muy sofisticado, como dice Tía Ginn. Después repare en el problema que representaba todo esto ¡¿Es que el profesor estaba loco o que? Mire de reojo a mamá, esta tenia el ceño fruncido. Aquí vamos. Suspire.

- Draco Lucius Malfoy– siseo amenazadoramente mientras tomaba a Draco del brazo y lo acercaba a ella - ¡Estas loco o que demonios te pasa! – chillo entre dientes ¿y yo? Oh si, miraba la escena sumamente divertido ¿Quién no lo estaría viendo la cara de sorpresa-diversion que tenia Draco en estos instantes?- ¡Una cosa es elegante-fuera de lo normal, pero esto? – Bufó- Loco, estas loco – se cruzo de brazos – Yo pago la mitad – dijo firmemente. Miro al profesor de una forma que lo incitaba a replicar (Si fuera él no lo haría, no con mamá así) Antes de que el profesor si quiera pensara el abrir su bocota, los interrumpí

- ¡Miren, es Emma! – apunte a una mesa que se encontraba a unos pasos mas allá de nosotros, allí estaba Emma con su papá-muro y una mujer que era idéntica a ella, su mamá supuse, era muy linda y tenia el mismo color de cabello que Emma. De un momento a otro los tres se giraron en nuestra dirección. Emma y su papá sonrieron calida y amistosamente, mientras que la mamá de Emma nos dedicaba una gélida mirada, pasando de mi a mamá.

Ok mátenme , maldíganme y demás, pero la verdad es que no tengo excucas para el retraso mas que mi cansancio y mi internet muggle..

Dejen reviews aunque sea para recriminarme… sorry me tengo que retirar rápido

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