MIS AMADOS! ACA LA CONTY, debo decir que estoy triste porque no me comenta u-u pero eso no me impedirá que siga con mis fics, asi que aca la ansiada conti… corre fic!
Capítulo 9: ¿Klaus tiene hermana?
La mañana llego rápidamente, todos los soldados estaban en el comedor esperando al comandante Smith regresara de la reunión que se había realizado en Trost.
"Cuanto más falta", hablo Sasha un poco aburrida comiéndose un pedazo de pan que había robado de la cocina, "Llevamos esperando más de media hora y no llega el capitán"
"No lo sé, pero escuche que traerían a una persona más", dijo Armin un poco ansioso de quien se trataría esta vez.
"Espero que sea igual de fuerte que el teniente para que humille a ese enano", murmuro Mikasa en su asiento sin que nadie la escuchara.
"Creo que es mujer", dijo de la nada Jean llamando la atención de todos.
"¿Y tú como lo sabes?", pregunto Reiner lazando una ceja sin creerle al castaño cenizo.
"No sé", dijo el cara de caballo, de verdad que era muy sincero.
Pero antes que alguien pudiera decir algo las puertas se abrieron dejando pasar al capitán Smith, pero también había una chica rubia, todos se quedaron viendo a la chica, era muy hermosa, y algunos se sonrojaban por sus ojos azules que se posaban en medio del comedor, su cabello era exageradamente largo que cubría toda su espalda, y tenía una sonrisa amable y no pasaba de los 25 años.
"Buenos días, soldados", saludo el capitán mientras todos hacían el saludo de la legión, "En esta oportunidad, bajo las ordenes de los altos mandos, me encomendaron de integrar a nuestra legión a la sargento Takano, quien junto con el sargento Rivaille se encargaran de vigilar a Eren Yaeger", se escuchó un fuerte golpe proveniente de un golpeteo de manos sobre la mesa, era Levi que se había levantado de repente con cara de enojo.
"¿Primero Klaus y ahora esa chica?", se preguntó mentalmente, estaba al borde del colapso.
"¿S-Sargento Rivaille, está usted bien?", pregunto Eren viendo como el pelinegro se enojaba más y más, ahora no sabía qué hacer. Pero algo en su interior le decía que no interviniera.
El desayuno paso lentamente casi todos los soldados se fueron, pero algunos se acercaron a la mesa donde estaba sentada la chica rubia que comía lentamente su comida.
Ella estaba sola ya que Irvin, Hanji, Levi y Klaus se habían ido a la oficina del primero para ordenar unos documentos y estrategias, dejando a la chica junto con los demás solados.
Ella alzo la vista y estudio a todos los que se encontraban en la mesa de enfrente, primero fue Eren quien se quedó estático, luego Mikasa que no se movió y mantuvo su cara seria, Armin, quien le dio curiosidad la mirada azulada de la chica, Jean, este solo desvió la mirada, Reiner, frunció el ceño, al igual que a Berthold e Ymir, pero suavizo la mirada cuando vio a Christa, Sasha y por ultimo a Connie. Se levantó de la mesa para acercarse a ellos.
"¡Buenos días!", saludo la mujer dirigiéndose a los solados quienes le respondieron cada uno a su manera, "Cuando entre les vi cara de miedo, pero no soy así, así que me pueden llamar Shion, ok?", dijo sonriente. Todos asintieron y algunos tomándole confianza a la chica rubia.
Todos asintieron, algo extrañados por la amabilidad de la nueva sargento, se escucharon algunos pasos y luego la puerta abrirse, dejando a pasar a un par de locos que estaban haciendo cosas sin sentido, pero ellos se detuvieron al ver a la rubia allí.
Klaus se sorprendió al verla aquí, pero no mucho, ya que había sido informado acerca de su traslado, era solo que había crecido mucho desde la última vez que la vio.
Sion se acercó a ellos haciendo una reverencia, como si no los conociera, "Mayor Hanji, Teniente Dostoievski", pronuncio la última frase con un poco de nostalgia.
La castaña y el rubio no se movieron, pero aún seguían mirando a la pequeña rubia que estaba delante de ellos, se miraron mutuamente, Klaus mantuvo su compostura en todo momento.
"Sargento Takano", dijeron ellos a la vez, la tensión entre los superiores y los soldados era increíble.
"Bien, solo vinimos a ver a eren para su prueba semanal", dijo Hanji acercándose a Eren.
"Sabes dónde está el sargento Levi?", pregunto Klaus a la pequeña rubia que estaba enfrente de él.
"A penas entre escapo fuera del comedor, al parecer me recuerda bien", dijo la ojiazul tratando de controlar una mirada sínica y triste.
"Ya veo", dijo secamente el hombre alto comenzando a caminar junto con Hanji hacia el campo de entrenamientos que fue echo para realizar los experimentos con el titán de Eren, "Todos retírense a sus labores, ahora", ordenó y todos los demás salieron del comedor para continuar con su rutina.
Klaus volvió a ver a la rubia, mientras caminaban hacia el campo, que ya estaba cubierto de vapor por la transformación de Eren.
"¿Porque viniese?", pregunto el hombre de ojos ónix, mirando como Hanji anotaba sus observaciones que podía recolectar.
"Quiero visitar familia de vez en cuando", respondió Shion nostálgicamente con las manos en su espalda, "¿Es tan malo querer estar cerca?"
"No lo entenderías, es peligroso estar aquí", respondió el hombre aun mirando a Eren quien destrozaba algunos árboles para Hanji quien gritaba por lo emocionada que estaba.
._.
Desde la ventana, Rivaille observaba al titán de Eren en el campo de entrenamiento, quería salir y verlo, pero habían dos presencias que hacían que su mente le dijera que era mejor quedarse aquí. Para no ser humillado y violentado psicológicamente.
Sus ojos grises se centraron el dos personas que estaban paradas a un lado del campo, conversaban, la más pequeña emanaba nostalgia, mientras que el otro no podía entender su semblante, estaba en blanco, imperceptible.
Suspiro apretando los puños, y se acercó a la cama, casi dejándose caer en ella, tenía que afrontar a esas dos personas, por favor, era el hombre más poderoso de la humanidad!, pero ahora dudaba de ello, luego de la golpiza que Klaus le dio aquella vez.
Se caracterizaba por tener un carácter apacible cuando la situación lo ameritaba, pero había un grave problema, en el pasado logro afrontarlo, casi llegando a la locura, admitió que estaba algo loco, ya que su obsesión con la limpieza, se debe a esa persona rubia y de grandes ojos azules. Sus dudas, sus temores, ella los desato, ella sabe cosas que otros no saben, ella tortura cuando la provocan, y pobre diablo el que se atreva a desafiarla, ella no tiene piedad, con solo una mirada te destruye por dentro.
Ese miedo constante de perder a sus compañeros, las dudas de querer seguir entregando su cuerpo para uso de la humanidad, y la rabia de ser uno del montón. Su frialdad, atemorizante y llamativa al mismo tiempo, el escaso brillo en sus ojos plomos, sus pensamientos cerrados, todo, fue forjado por ella, por sus palabras desmedidas, y a la vez por su temible amabilidad.
Escucho que tocaban la puerta, se levantó de la cama para parecer lo más normal de lo que podía.
"Adelante", llamo secamente, esperando ver a la persona que lo estaba molestando.
"Lamento molestarte, Levi", dijo Irvin al entrar a la habitación, también tenía un semblante serio, ellos peleaban con la mirada, uno para saber que estaba ocurriendo, y el otro para disculparse.
"¿Qué es lo que quieres? Habla rápido", dijo volteándose para no verlo.
"Quería hablarte de la sargento Takano", respondió el rubio normalmente, Levi chasqueo la lengua, eso era lo último que quería hablar.
"Di lo que tienes que decir y vete, no estoy de humor", amenazo el más bajo aun sin mirarlo, esto era complicado.
"Solo quería aclararte que la sargento solo se quedara por un corto periodo de tiempo, no sabemos exactamente cual, pero nos aseguró ella misma que volverá a la legión del norte en cuanto haya terminado su encargo aquí", explico el mayor parado en su lugar, sería mejor no acercarse a Levi, estaba de mal humor, eso era peor que luchar contra cinco titanes a la vez.
"Y se puede saber que es ese dichoso encargo", hablo sarcásticamente el sargento volteando a encarar a comandante quien aún poseía un rostro neutro.
"Eso quedo bajo información privada, no se puede revelar ningún motivo por el cual Takano está aquí, incluso yo no lo sé", mintió el rubio, Rivaille se dio cuenta de aquello, pero a lo mejor no era grave.
"….", Rivaille no respondió, y solo siguió mirando a Irvin que estaba observando los ojos del contrario esperando algo que jamás llegara, algo que sabe que perdió desde hace mucho, "Necesito estar solo, retírate por favor", pidió secamente el más bajo, Irvin solo asintió y se encamino a la puerta.
"Ella sabe que no te afecta lo que te dice, y también sabe que no caerás", dijo suavemente el hombre más alto girando su cabeza para ver a Levi esperando a que se vaya.
Levi abrió los ojos en señal de exaltación, como supo de ese asunto si nunca había hablado de eso con nadie, ni siquiera con Hanji, le resulta intrigante la formal la cual Irvin haya conseguido aquella información.
"Los ojos reflejan el dolor interno"
Volvió a llevarse la mano a la cara, esto era complicado, aún mantenía su rostro serio e inexpresivo, trataba de calmarse por cualquier medio, antes se hubiera dejado caer en la locura fácilmente, no tenía nada por el cual dar su vida y que valiera la pena, o por algo que le importara, pero ahora sí.
"Ahora tengo a Eren"
Ese pensamiento se le pego en la mente luego de aquel primer encuentro luego de la captura de Annie, algo se removió en el, no volverá a ser el mismo, ese niño lo estaba cambiando, lo tenía todo el día en la cabeza y por más que quisiera no puede dejar de pensar en ese mocoso, era como un cachorro que en el interior estaba escondido un lobo dispuesto a comérselo.
Ninguna expresión salió de su rostro, simplemente no dejaría que un niño le hiciera perder la compostura rápidamente, pero aunque no quisiera, este ya le arrebato todo, y lo más importante lo guardo para no dejarlo ir, ese mocoso se llevó su corazón.
Volvió la vista hasta la ventana, encontrándose instantáneamente con los ojos verdes azulados del joven titán que lo miraban con adoración absoluta, algo se removió en su interior, Eren le sonrió abiertamente, haciendo volteara a Hanji quien estaba hablando haciendo sonrojar al moreno mientras le reprendía por lo dicho.
Mientras su mocoso peleaba con la loca, Levi fijo su mirada a la pareja de rubios que estaba a su costado, pero miro con sorna a Shion, o la bastarda con le decía el, esa chica, un demonio vestido de cordero, una paloma negra, una pesadilla. Ella poso sus expresivos ojos en los de Levi, un escalofrió recorrió la espalda del pelinegro, esos posos de aguas azules, eran traumantes, lo descoloco un poco corresponder el desafío que le imponía la mujer con la mirada, y luego le siguió Klaus quien apenas sus miradas se encontraron se separaron rápidamente.
"Esto es extraño", susurro el sargento saliendo de la ventana y de su cuarto, por alguna razón ya no tenía miedo de enfrentar a esos dos rubios de intrigantes ojos que miraban a las personas con un odio invisible, ahora podía verlo, era odio lo que hacían sus ojos obscuros.
Esa actitud que Klaus le tenía, quería enloquecerlo, quería dominarlo totalmente, en todos los sentidos, quería que fueran iguales, y destruyeran lo torcido de la humanidad, sus pasos se escucharon por los pasillos del castillo, algunos se le quedaron mirando ya que lucía desesperado por encontrar a cierto castaño de ojos verdes.
Salió hacia el campo, solo estaban ellos cuarto afuera, voltearon a verlo. Y Shion se acercó a él.
"Sargento lo esperábamos para la prueba", dijo amablemente, pero sus ojos, Levi los miro, sin encontrar el odio que había visto antes, ese odio casi invisible que se presentaban cada milésimas de segundo.
Levi solo asintió ignorando un poco a la muchacha, volteo a Klaus que lo miraba totalmente diferente.
"Levi!, te estábamos esperando!", hablo el joven castaño acercándose a él, este lo miro por un momento, y luego levanto la mano acariciando su cabello, como si fuera su fiel mascota, todos miraron la escena.
"Awww que romántico!", chillo Hanji con corazones en los ojos, tomo a Klaus del brazo para que la siguiera y funciono, "¿Sí o no que son lindos?", pregunto cómo toda loca que es.
"Mejor váyase a un cuarto", dijo burlonamente el rubio tomando su semblante de antes de que llegara la sargento, totalmente jodedor.
"Teniente, no los moleste por favor", dijo la pequeña rubia tranquilamente sin dejar la amabilidad, Klaus increíblemente se quedó callado.
Levi miro a Shion por un momento, ¿desde cuando esa mocosa tiene tanto poder sobre Klaus?, porque solo con esa vos aterciopelada controlaba al rubio como un simple títere?, porque este no le hacía daño humillándola despiadadamente como es típico de él?
Sus ojos grises se encontraron con los de Shion de nuevo, nada, el vacío estaba presente en aquella mirada color mar, eran dos pozos vacíos. Ella desvió la mirada tratando de cambiar la expresión totalmente, pero algo era cierto, nadie puede leer atravesó de ella, ni siquiera Hanji.
"Bien hemos terminado por hoy", dijo normalmente Hanji acomodándose los lentes y revisando su libreta llena de apuntes, "Mañana iras con Klaus para tus exámenes médicos", dijo la castaña a Eren mientras se retiraba.
"Si Hanji-san", respondió Eren dispuesto a llevarse a Levi a cualquier lugar lejos de ellos, pero su plan se vino abajo cuando Klaus tomo la palabra.
"Siento interrumpir este momento de enamorados pero quiero hablar contigo Levi", indico el más alto de todos mirando al susodicho.
Levi se separó de mala gana de su castaño, dándole una seña a Klaus para que lo siguiera, el hombre de ojos ónix solo suspiro y lo siguió.
Dejando a Shion y Eren solos.
"Esto no me gusta", susurro el ojiverde mirando como su amante y su supuesto enemigo se iban por un lado.
"Klaus no intenta nada", dijo la pequeña mujer que estaba al costado de Eren, este la miro sorprendido.
"¿Y usted como lo sabe sargento?", le pregunto el más alto mirándola mientras ella fijaba su vista en un punto inexistente del horizonte.
"Dime Shion por favor", pidió amablemente la muchacha, "Lo sé por instinto, hay que ver a través de la gente para saber sus verdaderas intenciones"
"¿Podría enseñarme?", le pregunto el castaño un tanto deseoso de poder ver lo que su Heichou pensaba cada vez que lo veía y compartían el tiempo juntos.
"Joven Eren, ver a través de los ojos es un talento con el que se nace y no se puede enseñar, uno mismo aprende depende a las circunstancias de su vida, y también uno mismo aprende a ya no ser un libro abierto", contesto la rubia curvando un poco los labios, un una sonrisa casi invisible.
"Ya veo", dijo desanimado el menor, desilusionado por la incapacidad que tiene.
"No estés triste, la persona amada te puede leer como un libro abierto y viceversa", consoló la mujer otorgándole una sonrisa más sincera.
Los ojos de aquella mujer, eran vacíos, hasta Eren se dio cuenta de ello, como si hubiera perdido a alguien importante en su vida, como si su vida fuera un poso sin nada que ofrecer.
Se quedó callado, ella solo lo miro una vez más, y se retiró despidiéndose con una mirada enigmática.
.-.
"Habla de una vez", escupió con veneno el pelinegro que estaba parado enfrente del rubio, el sol estaba poniéndose, dando paso a la noche, Levi quería volver, y estar con Eren solo un momento, pero tenía que venir este mal nacido para interrumpir sus planes.
"Solo te quería hablar de la sargento, sé que tuviste problemas antes con ella, por eso la sacaron de tu escuadrón", dijo poniendo una expresión neutra como el sabia.
"Eso fue en el pasado, no me interesa, ella no me interesa, solo me gustaría saber una cosa… porque vino hasta aquí, ¿es una de tus muchas bromas acaso?, si es así puedes irte a tomar por culo porque me vale un comino", respondió con enojo, mirando como el mayor suspiraba lentamente en señal de frustración.
"Ni yo sé que estaba haciendo aquí", no mintió como Irvin, estaba seguro de que esa chica se quedaría en la legión del norte y no volvería. No por ahora.
"No te creo una mierda…", escupió esta vez furioso. No estaba para bromas, desde que llego este hombre su salud mental se estaba yendo por el caño.
"Hablo en serio Levi, no sé qué hace aquí", respondió tranquilo el más alto, pero ya estaba perdiendo la paciencia, y no va a poder controlarlo.
"Sé que mientes bastar-", no pudo terminar la frase porque una gran mano se cerró en su cuello pero sin quitarle el aire, sus pies dejaron de tocar el suelo, sus ojos grises se fijaron en la cara del Klaus que era oculta con la sombra del atardecer.
"Lo diré solo una vez Levi", la voz de Klaus era diferente, esa sensación, miedo, la falta de aire no lo dejaba pensar bien claro, sus manos trataban de apartar el agarre que Klaus tenía sobre él, pero este no lo dejaba, "Las cosas no se hacen como ti quieres o piensas, tu solo estas aquí para obedecer"
"Ma-dito… bas…tardo… tks", fue lo único que pude decir cuando su garganta fue liberada del agarre, cayo de rodillas al suelo, estaba débil, una sensación de mareo se instaló fuertemente en su cuerpo, y pudo ver borrosa la imagen de Klaus mientras caía inconsciente al suelo.
Levanto a Levi del suelo cargándolo como a una princesa, y cambiando su semblante fue corriendo para buscar a Hanji quien se sorprendió al ver a Levi desmayado, el rubio le explico que mientras hablaban había caído inconsciente de la nada, ella le creyó ingenuamente.
"Déjalo en la cama por favor iré a llamar a Eren", dijo rápidamente la castaña comenzando a correr fuera de la habitación para buscar al moreno.
"¿Qué le paso al enano?", pregunto una voz detrás de él, pero este no se movió.
"Se desmayó, hace unos días le había dado un experimento que había estado realizando durante años para este tipo de concepción entre personas del mismo sexo, y decidí que Levi sería un buen conejillo de indias", dijo sin mirarla, "Pero no sabía que tendría resultado inmediatos"
"Es increíble a lo que puedes llegar a hacer, usando a un subordinado tuyo para experimentar algo que tal vez le cueste la vida", cuestiono la rubia parándose al costado de el mirando el cuerpo inconsciente del sargento pelinegro.
"Pero quien te crees que eres para darme reprendas, no eres mi padre", le amonestó con molestia y rabia.
"Soy tu familia, soy la única que te queda", contesto triste la pequeña mujer.
"Me molesta que tengas razón, pero sabes que te quería lejos, este entorno es peligroso para ti, jamás me escuchas", volvió a decir el mayor con la misma voz.
"Eso no importa ahora", evadió el tema de nuevo, pensó Klaus frustrado, estaba dolida, y vana, pero así era su vida y tenía que seguirla tal cual es.
"Soy tu hermano, y me debiste escuchar, pero ahora mírate, hueca y triste, como llego a estar nuestro padre", los dos se quedaron callados, al escuchar pasos desesperados acercándose al lugar voltearon para ver la puerta abrirse de golpe y a un castaño entrando completamente asustado al lugar.
Se arrodilló a la cama del pelinegro, parecía que quería llorar, Hanji le había dado un susto enorme al decirle que Heichou se había desmayado, tomo su mano lentamente y la puso en su cara, ahora así estaba llorando y le importaba poco que sus superiores lo vieran así.
"Klaus lo trajo aquí, porque cuando hablaban se había desmayado", explico Hanji ya que anteriormente no pudo porque el castaño salió corriendo hasta donde estaba su amado.
"Estaba tan preocupado", susurro el menor aun restregando la mano de su novio contra su mejilla húmeda, "Porque… ¿qué es lo que tiene?"
Tanto Hanji como Dostoievski se quedaron callados por la pregunta del chico, aun no deberían saberlo hasta que sea imposible dar vuelta atrás, Zoe miro a Klaus pidiéndole ayuda y este capto al instante.
"Solo falta de alimentos, como se fue del comedor dolo tomando café, de seguro eso le abra afectado", dedujo seriamente.
Eren no le creyó, sus ojos no decían nada, algo en él le decía que no confiara en ese hombre, no podía darle confianza a uno que lastimaba conscientemente a su amado, frunció el ceño, molesto, pero no dijo nada y solo se dedicó a quedarse con el pelinegro hasta que despertara, los demás prefirieron retirarse.
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Dos rubios caminaban es silencio, ninguno tenía intenciones de hablar porque sabían que terminarían discutiendo como siempre.
"¿Qué planeas hermano? Los demás quieren atacar lo antes posible", dijo lentamente la rubia acomodándose el cabello de su frente.
"Estoy de supervisión, no puedo hacer nada, ellos son dueños de sus actos, pero si algo no sale bien, me veré obligado a intervenir", dijo serio el rubio de ojos ónix, "No sé qué haces aquí, pero quiero que te mantengas lo más lejos posible de ellos, los conoces, sabes sus intenciones, pero igual no me escuchas, debí dejarte en la aldea", se lamentó sobando sus sienes.
"Sé que tu no abandonarías a tu familia, nuestro padre estaba orgulloso de ti", contesto sonriéndole sinceramente, a lo que Klaus sintió algo removerse en él, esa sensación de cariño que no había sentido desde que la obligo a irse, y antes que abandonaran su aldea, para vivir dentro de las murallas.
"….", se quedó callado al escuchar aquello, y solo desvió la mirada, pensar en su familia era lo último que hacía, porque el odio hacia aquellas personas que lo rodeaban crecía y se hacía incontrolable que terminaría por echar a perder todo, "Solo vete a dormir, nos vemos mañana", dijo encerrándose en la puerta del laboratorio de Hanji que curiosamente estaba cerca de ellos.
Shion lo miro irse, pero no dijo nada, sus ojos se entrecerraron en una mirada calmada.
"Hermano, espero poder cuidarte igual que lo hiciese conmigo", dijo suavemente tocando el anillo de plata que ella poseía al igual que su hermano. Comenzó a caminar, imaginando los hechos que pasarían a lo largo de los días, los problemas y por último el desenlace de todo, cerró los ojos perdiéndose entre la obscuridad de los pasillos sin antorchas encendidas.
"Después de la calma llega la tormenta"
PARTY HAAAAAAAAAAAARD! YEAH ESTAMOS DE CUMPLE XDDDDD, hoy cumplo mis - años XD y estoy feliz por eso les traigo una conti, espero poder traer luego el fic que les prometi pero no veo que ese se cumpla hoy lel.
ESTO ES IMPORTANTE!…. En cada cap voy a hacer un dibujo tipo manga de lo más resaltante que ha pasado en el cap ustedes díganme lo más resaltante y yo lo dibujo, solo tendré en cuenta lo que dijo el primer comentario ok?, sean rápidas!
Prox cap: el origen de las inseguridades.
Nos vemos!
