Vale, umm no se como empezar esto. Bien , chicos, se que querréis matarme y probablemente están en todo su derecho, pero bueno, el ultimo cap que subi, que por cierto era solo una nota decía que había estado enferma y que había mejorado. Lo cierto es que fue solo mejora de un tiempo y volvi a decaer, tengo una curiosa enfermedad que de seguro todos conocen, pero no me meteré demasiado en ello.

Ahora ya estoy en la universidad y tratando de llevar una vida normal, así que decidí volver con esto y comprometerme a subir un cap. a la semana. Ammm no quiero seguir con el rollo asi que si alguno tiene una duda, solo preguntais y ya vale? C:

Capítulo 14

Los dos nos equivocamos ¡que más dá!

Trágame tierra, trágame tierra» pensaba una y otra vez. Se que no debería sentirme avergonzada ¡Pero como se supone que me sienta cuando me han descubierto husmeando una conversación que no era de mi incumbencia! ¿Pero hablaban de mi, no? así que tal vez si era de mi incumbencia. Habían pasado segundos, pero sentía como si hubiera estado horas, días, parada allí y lo único que atinaba a hacer era mirar el rostro sonrojado de Draco, quien se movía nervioso en su lugar, mientras yo retorcía mis manos nerviosamente a la altura de mi estómago ¿Saben que es lo peor?

Lo peor fue cuando mis manos decidieron traicionarme y abrir inconscientemente la puerta de la casa, para poder quedar como una chismosa frente a las dos personas que discutían en el umbral de esta, una de ellas se escabulló como una vil rata de alcantarilla, sin dejar rastro alguno y ni siquiera prestarme el apoyo que necesitaba en un momento tan vergonzoso como este ¿Necesito decir cuál de los dos fue? Ginny, mi querida y gran amiga Ginevra, me dejo valerme por mi misma en la situación más embarazosa de mi vida; y créanme que he tenido situaciones embarazosas.

Entonces aquí estaba yo, estrenando un nuevo color de rojo en mi rostro, aunque Draco me estaba haciendo competencia. Solo por hoy, le doy la victoria a Draco ¡Lucia tan adorable así de nervioso! ¿Adorable? ¡Adorable!«Recuerda como te trato, recuerda lo que te dijo» esas palabras trataban de grabarse a fuego en mi memoria. Mientras más miraba a Draco y veía todo el arrepentimiento que reflejaban sus ojos, más difícil se me hacía mantenerlas en mi memoria

- Ho-hola Mione– me dijo soltando una risa nerviosa, rayando en lo histérico. Tuve un poco de miedo, no lo puedo negar – Yo, uh...Yo – sus mejillas se coloreaban más y más «Loki debe estar disfrutando esto» pensé. Definitivamente estaba mucho más colorado que yo - ¿Po-podemos hablar? – me pregunto algo desesperado. Juro que casi, casi se me ablanda el corazón al verlo en ese estado. Hmpf ¡A quien engaño! Mi corazón se emblandeció hace mucho ¡y todo por su culpa! Me limite a asentir e indicarle con un gesto de mi cabeza que pasara. Asesine a Ginny, quien se encontraba en su auto, con la mirada y rodee los ojos a mi pequeño, que me miraba desde la ventanilla del piloto con una sonrisa divertida en su rostro y el pulgar de su mano derecha arriba; todo eso antes de escabullirme en el silencio sepulcral que predominaba en el interior de mi querido hogar

Cerré la puerta tras de mi y me apoye en ella unos minutos. Suspire un sin fin de veces antes de ponerme a pensar en todo lo que había pasado en apenas una mañana y un poco de la tarde ¡De un maldito y eterno día! Finalmente llegue a una conclusión «Patética Hermione, eso es lo que eres» pensé cuando me di cuenta de la decisión que había tomado, incluso antes de haber pensado en ella ¿Y que más podía hacer? Aunque me costara admitirlo, la no-confesión de Draco me hacia sentir, literalmente, en las nubes. Y aunque nunca lo admitiría a su persona, por lo menos no ahora; tal vez, solo tal vez, mis sentimientos hacia el no sean tan distintos a los suyos «Todo a su tiempo Hermione» Suspire. Todo a su tiempo. Un suave carraspeo me hizo volver a la realidad. Abrí mis ojos y me encontré con dos luceros que lucían un color más opaco que el natural. Suspire

- Hermione – Comenzó Draco, quien se encontraba sentado en uno de los sofás. Se veía tan abatido. Un punto más para mi blandengue corazón – Yo...Lo siento – me miro con tal dolor en sus ojos que atravesó mi alma entera ¿Algún día podría enojarme con Draco Malfoy realmente? El no debería tener tanto poder sobre mi persona, no debería – No quise decirte esas cosas. Yo...Yo estaba dolido, es-estaba celoso – comento mientras sus manos se cerraban formando un puño – No sabes cuan celoso estaba – susurro de manera audible, con un ronco tono de voz y sus nudillos translucidos al hacer tanta fuerza ¿Un punto? Que sean dos más, para ablandarlo solo un poco más. Me acerque a la sala y tome asiento en el sofá, frente a él. Suspire, entrelazando mis manos, depositándolas junta sobre mi regazo

- ¿Qué fue lo que te dije de Ron y yo? ¡Amigos, Draco, amigos! – Dije moviendo mi cabeza en forma de negación – De tan solo saber que tu pensaste que yo y Ron ¡Agh! – Hice una mueca de desagrado con mi rostro – Es como un hermano para mi ¿Te imaginas tu haciendo algo así con...una hermana? – Sacudí mi cabeza quitando las imágenes mentales que venían a mi – Es enfermo – Draco rió sombríamente

- Ahora lo sé – su semblante cambio a uno más serio en fracción de segundos - ¿Qué se supone que debía pensar yo cuando Scorpious me dijo eso? – Movió su cabeza con desagrado – Lo único que estaba en mi cabeza era la imagen de Tu y Ron, juntos. Yo...- Suspiro fuerte antes de tomarse la cabeza con las manos – Yo no podía con eso, no podía...

- Y por eso fuiste a buscar a tu amiga ¿no? – Conteste a la defensiva ¿Y que si yo también estaba celosa? Además, cualquier mujer que hubiera visto a semejante Barbie se hubiera sentido celosa e incluso una perdedora – Si querías restregarme en la cara que puedes conseguir algo mucho mejor que yo, créeme, lo conseguiste – Draco envío una mirada colérica en mi dirección, frunciendo su ceño exageradamente

- ¿Estas hablando enserio? – me pregunto tratando de contener su enojo. Rodee mis ojos ¿Enojo porque? ¿Por decir la verdad? - ¿En realidad piensas que yo...? – Movió su cabeza y sonrió dolido – Eres hermosa Hermione, hermosa – mis mejillas se cubrieron de un molesto tono carmín – Perdón si te hice pensar lo contrario – Rodee mis ojos

- ¡Oh vamos! No es tu culpa – me encogí de hombros restándole importancia – Yo solo estoy siendo realista – le dije con un intento de sonrisa

- Hermione...-comenzó pero lo corte antes que siguiera ¿Para que perder mi tiempo peleando por algo escupido como eso? ¡Claro! Y la conversación que íbamos a tener a continuación era de lo más lógica ¿no?

- Siguiendo en lo que estábamos – le dije en un tono sin derecho a replicas - ¿Cómo se supone que yo, confíe en que tu no vas a volver a estar con otra, si tenemos alguna pelea en...-Pare en seco cuando me di cuenta de lo que estaba diciendo ¡Parecemos una de esas pareHarry que trata de solucionar sus problemas maritales! Corrección, yo parezco una de esas novias despechadas «Como si estuviéramos en una relación» pensé retorcidamente. El tono carmín que cubría mis mejillas, se volvió aún más intenso - ¿e-en un futuro cercano? - titubee. Draco soltó una pequeña risa«Que me diga la gracia de esto, porque yo no la encuentro» Lo miré enarcando una ceja a la espera de que dijera algo. Con la vergüenza impregnada en mis mejillas aún

- Lo siento – se disculpo – En realidad – me miro divertido y continuo – Yo no estuve con Syf, como tu piensas. Se que te hice parecer que si. Estaba enojado, furioso, celoso. Quería ver si tú podías llegar a sentir una pizca de lo que yo sentía en esos momentos, al decirte eso – Dijo con rabia contenida. Mi boca se abrió formando una "o" ¿Bueno, el también se equivoco referente a Ron, no?

– Felicidades, lo conseguiste después de todo – dije con mi cabeza gacha de vergüenza – Pero cuando tú apareciste por estos lugares, no viste a Ron semidesnudo – Claro, no iba a decir a Ron con una camisa mía. Eso si que seria enfermo – Créeme que no fue una muy linda imagen ver a Syf con...bueno, uh, con tu camisa - ¿Para que añadir que mi autoestima quedo por los suelos en esos momentos? No, no quiero pelear por eso ahora

- Digamos que Syf es una amiga de la familia, que se encontraba en el momento y lugar equivocado – su semblante se volvió divertido nuevamente – Créeme yo nunca, nunca podría estar con Syf. Incluso y quisiese, no podría – sus labios se curvaron en una hermosa sonrisa – Tu eres más de su tipo, por lo que me dijo – susurro divertido. Ok, yo solamente haré como que no escuche ni entendí eso ¿Esta claro? No más preguntas por ahora

- Oh, bueno – carraspee levemente incomoda por su anterior comentario. Enserio ¿No podía quedarse con el secreto de Syf solo para el? – Creo que los dos nos equivocamos ¿Huh? – le pregunte sonriendo nerviosamente ¡Gracias al cielo nunca más me toparía con Syf! El asintió cambiándose de lugar y acomodándose en el espacio libre que quedaba en el sofá en el que yo me encontraba, a un costado mío. Mi corazón latía desbocado mientras mi mente repetía «Por favor que no hable de eso, por favor que no lo haga». Draco suspiro, podía sentir su mirada posada en mí. Nunca me había dado cuenta que mis agujetas tenían pequeños puntos de colores, interesante ¿Huh?

- Hermione – dijo mientras tomaba mi mano entre la suya y con la otra levantaba mi barbilla. Se sentía tan calido su tacto, casi natural. Una vez más me perdí en sus ojos – Sobre lo que escuchaste cuando...- retire mi mano de la suya rápidamente y pose uno de mis dedos en sus labios

- No digas nada – Lo dije sonriendo tenuemente «Por favor no lo hagas» rogaba una voz interior. Aún no estaba preparada para hablar de este tipo de cosas. No cuando yo no estaba totalmente segura de lo que sentía «Tal vez lo estas, pero no quieres asumirlo» escuche decir a la misma voz. Draco me miro de una forma que no supe descifrar mientras besaba la punta de mi dedo y sacaba mi mano de su boca con delicadeza, poniendola sobre su regazo junto a la suya

- Pero quiero decirte – Me miro con suplica por unos momentos. Cerré mis ojos fuertemente, cuando los abrí, pude ver la confusión marcada en el rostro de Draco ¿Qué me quiere decir? ¿Qué se esta enamorando de mi? ¡Como diablos se supone que tenga que responder a eso!

- Por favor no – suplique – no quiero oírlo. No ahora – Si, tenia miedo. Miedo a que si Draco confirmaba aquello yo no pudiera frenarme a la hora de corresponder sus sentimientos. Miedo, a lo que yo suponía, me brindaría la mayor alegría en mi vida ¿Por qué debería temerle a eso? Bueno, recuerden que yo no soy normal; Y que le tema al compromiso no es algo bizarro en mí. Es más, creo que el miedo viene incluido en el paquete. Hermione, miedo y torpeza ¡Los mejores amigos! Draco me miro y sonrió levemente, con un deje de decepción y melancolía, acunando mi mejilla con su mano derecha. No me gustaba verlo así, y menos sabiendo que yo era la culpable de ello; porque soy muy cobarde para admitir todo de una buena vez ¿Pero que puedo hacer con eso? Nada, como dije anteriormente. Todo viene incluido en el paquete. Sonreí contra sus labios cuando estos se posaron sobre los míos. Eso era todo lo que necesitaba por el momento. Sus besos, el poder saborear sus labios de manera despreocupada, el acariciar la suave textura de ellos, el sentir su dulce sabor en mi boca. Draco se separo de mí muy rápidamente, haciendo que un resoplido de frustración escapara de mi boca, ganándome su musical risa

- ¿Me perdonas? – susurro despacio. Asentí con sus labios rozando los míos mientras hablaba, por los escasos milímetros que los separaban. Dejándome embobada por unos segundos ¿Cómo quiere que piense correctamente teniéndolo tan cerca de mi?

- ¿Perdonarte porque? – susurre con un hilo de voz. Draco rió y acaricio mi mejilla – ¿Tu me perdonas? – pregunte despacio. No me refería a todo lo que había pasado. No; me refería a mi estúpida cobardía y Draco me entendía de alguna manera

- No tengo nada que perdonarte – susurro acercándose a mis labios – todo a su tiempo Hermione - musitó besando mis labios una vez más, separándose enseguida. Gruñí bajo mi aliento – Espero me dejes hacer esto todas las veces que quiera – sonrío divertido - Respira, Hermione – Me recordó. Solté el aire de golpe ¡Maldita manía que tenia cuando estaba cerca de el!

- Si no haces eso otra vez. Todas las veces que quieras – le dije aún ida, mirando sus hermosos ojos que habían vuelto a su color natural, volviendo a besar sus deliciosos labios por un prolongado momento ¿Pueden creer cuanto había extrañado sus besos? ¡Y eso que fue ayer cuando lo bese por primera vez! Algo tenían sus labios que me hacían una completa adicta. Eran una adicción; adicción a la cual seria dependiente el resto de mi vida, o hasta que el me lo pidiera. La forma en la que nuestros labios se complementaban era simplemente mágica, abrumadora. Las mariposas que revoloteaban eufóricas dentro de mi ya se estaban haciendo algo llevadero cuando Draco estaba cerca, pero los fuegos artificiales que explotaban en mi estomago y las pequeñas descargas eléctricas que sentía a lo largo de mi cuerpo cuando me besaba, era algo a lo que nunca estaría acostumbrada. Cualquier tonto podría intuir la sonrisa que se posaba en sus labios en estos momentos, más yo, que lo estaba pasando de maravilla con ellos. Draco se separo lentamente de mí, depositando pequeños besos en la comisura de mis labios, nariz, mejillas, frente

- Te pareces a Ron cuando haces eso – reímos suavemente, al mismo tiempo. Draco junto nuestras frente y me miro fijamente con sus dos relucientes gemas grises, tratando de lucir enfadado, pero el brillo divertido que en ellas había lo delataba

- Por favor. No me digas que me parezco a esa perro– No pude evitar reír una vez más. Lo mire divertida mientras acariciaba su mejilla con mi pulgar

Un fuerte carraspeo nos hizo voltear a la puerta ¿Ahora se le ocurría aparecer? ¿Justo ahora? Claro, lo olvidaba. La reina de arruinar momentos especiales, Ginny

- Lo ves pequeño, solo les hacia falta un empujoncito. En realidad no se porque siempre arman tanto alboroto. Ahora ve a buscar tus cosas – Bese a Draco una vez más y me separé de su agarre para dirigirme en la dirección donde Ginny se encontraba. Me pare frente a ella con mis brazos cruzados sobre mi pecho

- ¿A buscar sus cosas? ¿Por qué a buscar sus cosas? – pregunte confundida. Sentí las manos de Draco adueñarse de mi cintura y tirarme hacia el haciendo que mi espalda chocara con su pecho, causando un sonrojo en mi inmediatamente, su aliento golpeo suavemente contra mi oreja

- Porque nosotros saldremos a cenar – susurro, depositando un suave beso en mi cuello, haciendo que un escalofrío recorriera mi cuerpo. Me gire entre sus brazos para quedar frente a el. Lo mire con los ojos entrecerrados antes de preguntar

- ¿Y cuando se supone que me dirías? – Draco beso la punta de mi nariz e intercambio una inocente mirada con Ginny. Bufe ¿Por qué siempre tenían que compartir esas miradas misteriosas que solo ellos entendían? – Espera, ¿Cómo demonios Ginny sabe esto? – Draco y Ginny rieron a la vez. Haciendo que bufara una vez más

- Digamos que en la mañana ya tenia todo preparado, pero como se dieron la cosas – dijo con inseguridad al final. Asentí en comprensión

- Ok, ok. Entonces, creo que deberías dejarme ir – le dije a Draco mientras trataba de zafarme de su agarre – para que me pueda arreglar ¿no? – Draco ciño más su agarre sobre mi cintura. ¡Ah si! Ahora venia lo mejor. Golpee ligeramente su hombro y lo mire amenazadoramente - ¿Dónde me llevaras? – Draco beso la punta de mi nariz nuevamente, luego beso mi mejilla. Estaba tratando de distraerme; y créanme que lo estaba consiguiendo ¡Oh si que lo estaba haciendo! En un pequeño momento de lucidez que tuve, tome su rostro con mis manos y lo puse frente al mío, haciendo que nuestras narices se rozaran – Escúchame bien Malfoy. Me dirás en este mismo instante donde me llevas, créeme que soy capaz de no ir contigo a donde sea que me lleves – le dije todo eso de golpe mirándolo con el ceño fruncido. Draco estaba tratando de retener la sonrisa que quería asomarse en sus labios. Cualquier tipo de enojo que quise aparentar se esfumo cuando dejo un pequeño beso en mis labios

- Ya sabia que algo así pasaría. En ese caso – Draco le dio otra significativa mirada a Ginny e hizo un gesto con su cabeza ¿Qué se traía este par? – Ginny, has lo tuyo – Ginny carraspeo y golpeo mi hombro ligeramente. Me voltee con cuidado para encontrarme con la cara sonriente de mi amiga

- Te lo pongo fácil Mione – dijo Ginny encantadoramente – O vas a cenar con este caballero a donde sea que te lleve o vas de compras conmigo – Abrí mis ojos desmesuradamente. ¿Cena con Draco o Compras con Ginny? Enserio, ¿Qué persona en su sano juicio elegiría ir de compras con Ginny? Y no, Harry no cuenta en estos momentos

- Supongo que ya ordenaste lo que debía ponerme ¿no? – le pregunte a Ginny con cansancio ¿Cuándo será el día en que gane yo en algo? ¡Enserio! Si no es Loki, alguno de estos dos se empeña en hacerme el día imposible con sus locuras, las cuales termino aceptando

- Te dije que funcionaria Ginny – dijo un muy contento Draco, a una muy enfurruñada Ginny

- No se que tiene de terrible ir de compras conmigo – dijo mi amiga enojada, mientras se cruzaba de brazos. Draco y yo reímos

- ¡Ya estoy listo tía Ginny! – Grito mi pequeño saliendo con una gran mochila en su espalda. Me llamo la atención el gran tamaño de esta ¿No se iba solo por la noche?

- ¿Qué llevas ahí? – le pregunte, alejándome de Draco y acercándome a él. Me acuclille a su lado y lo mire frunciendo el ceño ligeramente, esperando su respuesta

- Ehh, ropa- Sonrió inocentemente. Sin soltar la maldita mochila, la cual se empezó a mover y hacer ruiditos extraños, por cierto

- Dámela – le ordene estirando mis manos, ante la divertida mirada de Draco y Ginny. Loki negó con su cabeza – Scorpious, dame la mal-mochila – le dije nuevamente, recibiendo una nueva negación por su parte - ¿Tanto te cuesta decirme? «¿Ma puedo llevarme a Ron?» - Loki me miro con el ceño fruncido - ¡Oh Vamos! Como si tu ropa se moviera o algo, es obvio que te llevas al pequeño ahí, sácalo antes de que lo ahogues – le dije mientras abría la mochila y tomaba al pequeño en brazos. Ron comenzó a ladrarle a Draco, quien le gruño devuelta causando la risa de todos los presentes

- No sabes como detesto a ese perro – dijo con su ceño fruncido. Ganándose un nuevo ladrido de Ron. Le pasé el pequeño cachorro a Loki y me pare frente a Draco, con una mirada divertida en mis ojos

- No digas eso ¡Ron es hermoso! Tu tienes la culpa de que el pequeño ahora te odie – Draco hizo una mueca de desagrado a la mención del nombre. Rodee mis ojos ¿Aun no se le pasaba?

- ¿No podrías...decirle «Perro» cuando este yo presente? - me pregunto – no es nada contra el diabólico animal – dijo mirándolo reticentemente - Solo escuchar«¡Ron es hermoso!» hace que se me pongan los pelos de punta – termino estremeciéndose levemente. Ginny y Loki estaban tratando con todas sus fuerzas de contener la risa.

- No, no puedo llamarlo «Perro» - Rodee mis ojos - porque su nombre es Ron – le conteste sonriendo – te guste o no – le dije amenazadoramente, acercándome mas a el y golpeando su pecho con mi dedo índice – Y ya hablamos de esto Draco, no me hagas enojar otra vez – termine de decir con el ceño fruncido y con un deje de suplica. Draco sonrió, mientras alisaba mi entrecejo con su dedo

- Despídete de Loki – me dijo ¡Claro! Lo había olvidado. Me voltee donde mi pequeño, que sostenía a Ron entre sus brazos. Se acerco a mí y deposito un sonoro beso en mi mejilla

- ¡Nos vemos Ma, Profesor! ¡Recuerda sobre mañana! – grito antes de salir al Porsche de Ginny. ¡La pequeña Emma! Después llamaría a Daphne para preguntarle sobre eso

- Ginny, recuérdale a Loki sobre la tarea que le deje para este Lunes – le dijo Draco a Ginny. Cuanto amaba cuando se ponía en el papel de profesor. Es jodidamente sexy ¿A que no?

- Si profesor – respondió Ginny con mofa - Adiós chicos ¡Se portan bien, eh! – grito el duende diabólico antes de salir tras mi pequeño y cerrar la puerta. Me gire hacia Draco que me miraba divertido, abrió sus brazos para que me acercara. No dude un segundo en hacerlo. Estuvimos abrazados por un buen rato ¿Ya dije que esto se sentía bien? Si, se siente de maravillas estar de esta forma con él. Draco rompió el cómodo silencio en el que nos encontrábamos

- ¿Qué harás mañana? – Pregunto con un tono de voz despreocupado. «Así que también eres curioso ¿no?» Apreté mas mi agarre en su cintura y escondí mi cara en su pecho, inhalando su delicioso aroma

- Nada – le dije, con una sonrisa en mis labios

- Ah, bueno – respondió utilizando el mismo tono de voz. No pude retener la pequeña risa que se escapo de mis labios

- ¿No sabe que es malo curiosear, profesor Malfoy? – le pregunte tratando de sonar enojada, fallando penosamente

- ¿Me dice eso la persona que escucho una conversación que no era de su incumbencia? – me preguntó enarcando una de sus perfectas ceHarry. Diablos. Tenía razón, creo que hoy ha sido el día en que más veces me he sonrojado. Puse mis ojos en blanco

- Le prometí a Loki que mañana lo llevaría a jugar con la pequeña Emma – le dije a Draco. Me quedo mirando por unos segundos

- ¿Emma? ¿Mi Emma? – me preguntó confundido. Bufe ¿Qué otra Emma conocía? – ¡Oh claro! Se me había olvidado que tu y Daphne ya son amigas ¿no? – Me dijo mirándome sospechosamente

- Sip – le dije depositando un rápido beso en sus labios – Uh, ¿Quieres...ir con nosotros? – Pregunte tímidamente – Ya sabes, estará tu hermano...y bueno, Daphne – dije nerviosa a que no accediera. Draco junto nuestras frentes y asintió

- Me encantaría – dijo con su aterciopelada voz. Sonreí

- ¿Debo ir a arreglarme? – le pregunte cambiando de tema. Draco soltó una gran carcajada, mientras negaba con su cabeza

- Como tu quieras preciosa - ¡Oh Vamos! ¿Qué más me diría para que me sonrojara? ¡Enserio! Estaba teniendo una gran competencia con la nariz de Rodolfo el Reno – Adoro cuando te sonroHarry – Comentó besando mi mejilla – Ginny preparó todo para ti así que solo debes ponerte – dudo un momento. Haciéndome temblar ligeramente al pensar en lo que Ginny había dejado – lo que sea que te dejo – término con una deslumbrante sonrisa

- ¿Y que harás tú? – le pregunte con mi ceño fruncido levemente

- ¿Ir a arreglarme? – Pregunto inseguro. Rodee mis ojos mientras me separaba de el

- Te espero Malfoy – le dije cuando iba camino a mi habitación. Ya dentro escuche la puerta de entrada cerrarse

Tome una relajante ducha, creo que me demoré alrededor de quince minutos. Suspire mientras me miraba al espejo y cepillaba mi cabello, pensando en como demonios arreglarlo. No tenía idea donde me llevaba Draco; por su culpa aún me estremecía ligeramente al recordar a Syf ¿Qué mujer en su sano juicio no lo haría si te dijeran algo así? ¿Cómo no perdonarlo? A no ser que Draco le haya robado la ropa a su mamá para pasar como mujer, no tendría porque no creerle ¿No? Reí por la imagen mental de Draco vestido de mujer mientras me ponía la toalla entorno a mi cuerpo e iba a mi habitación. En mi cama se encontraba un atuendo bastante...peculiar ¿Remera, vaqueros y zapatillas? ¿Draco estaba seguro que esto lo había dejado Ginny? Suspire de alivio cuando vi la ropa, ya me esperaba yo uno de sus hermosos y ultra cortos vestidos, con unos tacones de muerte. Esa era ropa anti Hermione, pero ella aún no lograba entenderlo. Así era Ginny. Me puse los vaqueros negros que Ginny me había dejado, junto a la remera azul y mis preciadas zapatillas, mis mejores y tan cómodas amigas; más impaciente estaba por saber donde me llevaría Draco con este atuendo. Cuando estaba amarrando mi cabello con la liga decidí llamar a Daphne

- ¿Si? – Contesto su delicada voz al otro lado de la línea

- ¡Daphne!, es Hermione – respondí sonriendo

- ¡Hermione, que sorpresa! ¿Esta todo bien con Draco? – pregunto con su voz preocupada ¿Por qué creía que algo iba mal con Draco?

- Uh, Si. Todo esta bien – conteste insegura

- Conociste a Syf ¿no? – me pregunto, acentuando el enfado en su voz ¡Syf! Gracias por recordármelo

- Si – suspire – No quiero hablar de ese incomodo momento, por favor – Daphne soltó una risita

- Ok, te entiendo. Esa mujer es...escalofriante – termino haciendo un extraño ruido con su voz. Reí ante la imagen de Daphne estremeciéndose al recordar a Syf. Supongo que no fui la única de su gusto

- En realidad te llamaba para otra cosa – comencé insegura ¿Qué pasaba si tenia algún inconveniente? Loki me mataría, lo tengo claro - ¿Qué harás mañana? – le pregunte esperando que no tuviera planes

- Nada. Mañana vendrá mi hermano con Ginn – me contesto - ¿Te gustaría venir a almorzar con Loki? - ¡Gracias a Dios ella hizo la invitación! – Puedes invitar a mi querido cuñado si quieres – comento con tono pícaro en su voz ¡Incluso por una conversación telefónica me sonrojo!

- No sabes cuan agradecida estoy con tu invitación – le dije suspirando de alivio – le había dicho a Loki que te llamaría para saber si podría ir a Jugar con Emma – suspire – Yo llevo el postre – le dije rápidamente. Esta familia tenía la afición de no dejar que pagara ni hiciera nada. Daphne bufo

- Hermione, enserio no es necesario...- replicó con cansancio en su voz, sabia que yo ganaría esta vez ¡Al fin!

- Pero quiero hacerlo y lo haré aunque digas que no – Rió mientras una sonrisa se formaba en mis labios

- Esta bien, has lo que quieras – solté una risa – Te dejo, Emma acaba de caerse en el patio ¡Que la pases bien con Draco esta noche, nos vemos! – Corto la llamada dejándome en blanco ¿Y como sabia ella de que saldría con Draco? Sacudí mi cabeza quitándome esos pensamientos. Ya tendría yo una larga charla con Daphne y Ginny

Mañana iríamos a la hora de almorzar a la casa de Emma. Perfecto, algo se me ocurriría en la mañana para no llegar con las manos vacías. Estaba anotando algunos materiales para preparar un pastel cuando el timbre sonó. Deje el bolígrafo en algún lado del buró junto al papel, tan apresurada estaba que choque con la punta del buró al tratar de salir corriendo

- ¡Demonios! – exclame bajito ¡Como dolía! Me fui cojeando a la puerta, maldiciendo por lo bajo al maldito mueble que se había interpuesto en mi camino. Y así, cojeando, le abrí la puerta a Draco. Se veía impresionante, incluso con esos simples vaqueros y la camisa azul marino que llevaba, hacia que el aire se quedara atascado en mis pulmones. Me miro preocupado al ver que me sostenía en un pie. Rodee mis ojos – No te preocupes, un pequeño percance, ya pasará- le dije sonriendo

- ¿Chaqueta? – me preguntó con una sonrisa en su rostro. Levante mi mano y le mostré la chaqueta. Draco sonrío aún más si era posible, mostrando una hilera de blanquecinos dientes. Su mano fue a dar a la liga que sujetaba mi cabello, la cual retiro rápidamente, haciendo que me cayera en suaves ondas a ambos costados de mi rostro. Bufe – Así esta mejor – agarro mi mano y me guió a su reluciente Volvo – Vamos a juego – me dijo sonriente ¡Era verdad! Los dos íbamos con azul y negro. Ginny como siempre haciendo de las suyas. Solo me limite a sonreír

- ¿Me dirás donde vamos? – le pregunte a Draco luego de ir cerca de diez minutos tratando de sacarle información. Saco la mano de la palanca de cambios mientras tomaba una de las mías que reposaba sobre mi regazo y entrelazaba nuestros dedos

- No – esa era la única respuesta que me daba. Bufe de frustración ¿Qué palabra de«Odio las sorpresas» no entiende?

- ¿Y ahora? – pregunte nuevamente, poniendo uno de los pucheros de Ginny ¿De algo tienen que servir no? No puedo ser la única que no se resista a ellos

- Hermione – dijo Draco tranquilamente – Ni aunque hagas todas esas caras que Ginny le enseña a Loki te diré donde iremos – me dijo sonriendo – Incluso y te veas tan adorable, no cederé

- ¡Pe-pero porque no! – reclamé como una niña pequeña. Draco volteo y me miro enternecido

- ¡Oh vamos Hermione! ¿Vas a seguir así todo el camino? – me pregunto divertido. Fruncí el ceño, cruzándome de brazos y asentí repetidas veces. Draco rió - ¿Sabes que será en vano, no? – Asentí nuevamente. Me miro confundido - ¿Entonces porque sigues?

- Porque es divertido molestarte – respondí con una reluciente sonrisa. Draco acaricio mi mejilla suavemente. Cerré mis ojos y suspire, se sentía tan bien

– Ves que si te quedas tranquila el tiempo pasa más rápido – abrí mis ojos con cansancio al escuchar la divertida voz de Draco junto a mi oreja «Fantástico Hermione, te quedaste dormida» pensé sarcásticamente

- Me quede dormida – Draco asintió mirándome entretenido. Suspire mientras posaba el dorso de mi mano sobre mis ojos

- ¿Qué dije? – le pregunte avergonzada. Loki siempre me decía que hablaba en sueños ¡Cuánto odiaba que se burlara de mí al día siguiente!

- No se que estabas soñando – Draco rió. Me quede prendada unos segundos con su musical risa – Pero te prometo que nunca me veras usar la ropa de mi madre – sonrío burlonamente mientras, haciendo que mis mejillas se calentaran furiosamente

- Tu tienes la culpa de eso – repliqué. Draco me miro confundido – Déjalo. No importa – le dije con una sonrisa. Estiro su mano para que la tomara - ¿Ya llegamos? – Se rió suavemente después de posar un delicado beso en el dorso de mi mano

- ¿Ahora me vienes a preguntar eso? – rió otra vez. Me encantaba verlo así - Si, Hermione – sonrió torcidamente. Haciendo que mis rodillas se debilitaran, incluso estando sentada, ante ese simple gesto – Ya llegamos – Me ayudo a salir del auto y se quedo mirando fijamente delante de nosotros, seguí su mirada y lo que vi me impacto.

Deje de respirar de golpe ante tan maravilloso paisaje; Draco si que sabia sorprenderte. Y lo mejor de todo ¡Primera vez que me gusta una sorpresa! Otra cosa más que anotar a la lista de «Cosas que no debo decirle a Draco» No quiero que mi vida se vuelva una caja de sorpresas. Pensándolo bien, ya es muy tarde para pedir eso

Bueno chicas, aquí esta el siguiente cap, espero valga la pena, y tratare de subir el siguiente mas tarde, ojala pueda compensar un poco el tiempo perdido.

REVIEWS REVIEWS REVIEWS

Abbie C: