Capitulo 17

Podría pensar que todo lo que ocurrió la noche anterior había sido un maravilloso sueño. Si, podía pensarlo así, si quería engañarme a mi misma ¿Para que hacerlo? ¿Para que pensar que había sido un hermoso sueño cuando era realidad? ¡Los saltitos que daba Ginny cuando se emocionaba por algo no eran nada comparado a los que di yo cuando Draco me trajo a casa! Recordando eso, luego ordenaría el desastre que deje en la sala a causa de los saltos y mi querida innata torpeza. Nota mental: Nunca más brincar desde el sofá, aún me duele el chichón que me deje en la cabeza al golpearme con la mesa de centro. Después de quedarme en la cama, divagando con ciertos ojos grises que no dejaron de ocupar mi mente, ni siquiera en sueños, decidí levantarme de una vez por todas. Un escalofrío recorría mi columna al recordar el almuerzo de hoy, moví mi cabeza despejando esos pensamientos. Todo saldrá bien ¿no? Tome mi neceser y me metí al baño. Una deliciosa ducha era lo que necesitaba, cuando el agua estaba prácticamente relajando todo mis músculos una enorme estruendo hizo que me volviera a tensar

- ¡Hermione Jane Granger! – Chillo Ginny con su voz can, abriendo de un golpe la puerta del baño - ¡Estas saliendo con Draco, al fin! – Si no fuera porque yo estaba realmente feliz con eso, juraría que Ginny parecía más entusiasmada que yo con la idea

- ¿No podías esperar a que saliera del baño? – Le pregunte enrollando la toalla entorno a mi cuerpo – Enserio Ginny, ¿Tu mamá nunca te enseño modales? ¡Se toca antes de entrar! – le dije alzando mis manos. Ginny bufo y puso sus ojos en blanco

- ¡Dime que te dijo, como fue! ¡Quiero saber TODO! – Chillo nuevamente, casi dejándome sorda, camino a mi habitación. Rodee mis ojos

- Ginny, ¿Dónde esta Loki? – le pregunte, no lo había escuchado desde que Ginny me interrumpió en mi deliciosa ducha

- ¡Estoy en la sala con tío Harry, Ma! – Grito mi pequeño - ¿Te caíste, no? – Me pregunto Loki entrando a la habitación – La sala es un completo desastre – mis mejillas se enrojecieron

- ¡Ya lo iba a ordenar! – le dije sacándole la lengua, gesto que me respondió. Ginny se acerco a Loki y lo empujo fuera de la habitación

- ¡Aprovecha y dile a Harry que te ayude a ordenar! – le grite cerrando la puerta y volviéndose a mi, con esa sonrisa en su rostro «Estoy frita» pensé mientras tragaba en seco

- ¿Dejaras que me vista al menos? – le pregunte cautelosamente

- Diez minutos – dijo mientras mirada su reloj de diseñador. Rodeé mis ojos, tome mi ropa y partí corriendo al baño nuevamente. Diez minutos. Bufe

- Ahora dime – me dijo Ginny, que estaba sentaba al borde de mi cama. Termine de cepillar mi cabello y me senté a su lado

- ¿Qué quieres que te diga? ¿Qué fue fantástico? ¿Qué nunca espere que me pidiera justamente eso? ¿Qué en estos mismos instantes estoy hablando como una idiota porque, da la casualidad de que el idiota de Blaise le dijo a su madre? – Ginny entrecerró sus ojos y me miro acusadoramente

- ¿Le contaron a Blaise...Blaise antes que a mi? – me pregunto conteniéndose. Reí

- Claro, se me olvido esa parte – reí recordando a Blaise – Él fue nuestro mesero, lo hubieras visto, se veía tan...tan...-tuve que cubrir mi boca a causa de la risa

- ¿Tan ridículo? – Continuo Ginny, asentí fervientemente – Debo decir que Blaise me gano esta vez ¡Como no se me ocurrió a mi eso antes! – Chasqueo con su lengua decepcionada – Me decepcionas Mary Ginny Brandon – se riño a si misma, causando mi risa una vez más - ¿Y que hizo el pobre de Draco para que finalmente aceptaras? – Rodee mis ojos

- Bueno...fue un discurso bastante peculiar – dije sonriendo – en fin, el «Si» salio prácticamente espontáneo de mi boca cuando Draco estaba preparándose para ir a masacrar a Blaise – Sonreí mirando a Ginny – así que ahora tengo novio – sacudí mi cabeza riendo - ¿Puedes creerlo Allie? – Ginny rió conmigo

- Estoy muy feliz por ti Bells – me dijo mirándome dulcemente – Y ahora ve a cambiarte – fruncí mi entrecejo

- Por si no te diste cuenta, me acabo de vestir Ginny – Ginny resoplo y se puso a buscar como condenada en mi armario

- Ponte esto – me dijo entregándome un lindo vestido color blanco, me cruce de brazos acentuando mas mi ceño - ¿Enserio quieres conocer a los padres de Draco en – miro despectivamente mi ropa – esa facha? – Me mire. Bueno ¿Qué tenían de malo mis vaqueros y la polera que llevaba? Suspire tomando el vestido que Ginny me daba. Era estúpido seguir peleando con ella si al fin de cuentas siempre ganaba

Diez minutos más y ya estaba totalmente lista. A decir verdad, el vestido no estaba tan mal; a último momento Ginny se apiado de mí y me dejo usar unas bailarinas del mismo color del vestido. Tuve que dejarla que arreglara mi cabello ¿Quién podría oponerse a esas muecas que hace? Finalmente dejo mi cabello suelto, terminando en unas suaves ondas y puso un poco de maquillaje en mi rostro. No pare de bufar cuando estuvo haciendo esto, ganándome varias miradas asesinas por parte de Ginny, en realidad odio todo lo que tenga que ver con el maquillaje

- Bueno, Harry y yo tenemos que irnos. Le prometí a Daphnne que la ayudaría con la comida – Abrí mis ojos desmesuradamente – No te preocupes Bells – Dijo Ginny poniendo sus ojos en blanco – Yo no tocare la comida, lo juro – Sonreí aliviada ¿Ginny y cocina juntos en una oración? ¡Ni en sueños! No si querías salir de una pieza del lugar

– Loki ya esta listo, no te preocupes por el – me dijo Harry sonriendo – Nos vemos luego Hermione – deposito un beso en mi mejilla y fue a encender el auto

- ¿Vendrá Draco a buscarte, no? – asentí con mis mejillas rojas. Ginny sonrió pícaramente – Esta bien, te dejo para que le des la noticia a Scorpious – Ugh, como olvidarlo – Nos vemos luego Bells, ¡Adiós pequeño! – grito Ginny antes de salir en la misma dirección que Harry. Suspire y fui directo a la habitación de Loki, cuando la puerta se hubo cerrado

- Loki – le dije apoyándome en el marco de la puerta, mi pequeño me miro por unos segundo y luego una gran sonrisa se poso en sus labios

- Te ves hermosa Ma – me dijo caminando hacia a mi y dándome un fuerte abrazo. Me ruborice al comentario de mi pequeño
- Eh, Scorpious – comencé nerviosa, no servia para estas cosas – Ven – le dije palpando a mi lado, en su cama. Loki se sentó y espero – Yo, uh...Bueno, tengo algo que decirte – Loki rodó sus ojos y rió

- Ya lo sé – lo miré confundida mientras el me daba una picara sonrisa

- ¿Sabes el que? – Le pregunte cruzándome de brazos

- Que estas saliendo con el profesor – dijo moviendo sus manos de una extraña manera, como si fuera lo más obvio del mundo. El sonrojo en mi se intensifico - ¿Tu crees que ahora me ponga mejores calificaciones ya que esta saliendo contigo? – Me pregunto inocentemente

- En tus sueños Loki – le dije sonriendo, revolviendo su cabello. Loki resoplo ¿Enserio pensaba que Draco le subiría sus calificaciones por salir conmigo? ¡Ja! ¡Pobre pequeño! - ¿Ordenaste la sala con Harry? – le pregunte. Loki asintió sonriendo – Gracias pequeño – le dije besando su mejilla. El timbre sonó en ese mismo momentos

- ¡Yo voy! – Grito Loki mientras corría a abrir la puerta. Sonreí mientras me estiraba en la cama de mi pequeño

- Hola Loki ¿Cómo estas? – La inconfundible voz de Draco le pregunto

- Bien – dijo el. Escuche la puerta cerrarse

- ¿Y tu mamá? – pregunto Draco nuevamente, la risa de Loki resonó en la casa

- Esta en mi habitación – respondió Loki – pero primero quiero hablar con usted – le dijo en tono serio. Cubrí mi boca con mis dos manos para amortiguar la risa

- Uh ¿Claro? – respondió Draco inseguro. Ya me imaginaba el interrogatorio en el que mi pequeño lo sometería. Escuche como se cercaban a la sala; y una vez más pegue mí oreja contra la puerta para escuchar conversaciones que no me incumbían ¡La curiosidad me gana!

- ¿Quieres a mi mamá? – le pregunto Loki en un susurro, reí despacio al imaginármelo con el ceño fruncido

- Mucho, más de lo que ella piensa – contesto Draco sinceramente, haciendo que mi corazón diera un vuelco de felicidad

- Bien – escuche algo removerse, no tengo idea que podía ser - ¿Me subirás mis calificaciones ahora que sales con Mamá? – pregunto entusiasmado. Rodee mis ojos antes de escuchar la fuerte risa e Draco y un «¡Shh!» por parte de Loki

- Tu sabes que no puedo hacer eso – respondió Draco con voz divertida. Escuche un muy bajo «Rayos, no perdía nada con intentarlo» proveniente de Loki. Sonreí

- Bueno, sabes que si veo a Ma llorar por tu culpa te haré la vida imposible en el colegio ¿no?- Draco debe haber asentido – Muy bien, eso es todo. Probablemente mamá debe haber escuchado de todas formas – dijo Loki divertido. Draco rió

- Si, probablemente – mis mejillas se colorearon cuando Draco abrió la puerta de la pieza y me encontró infraganti

- ¡Hey Malfoy! – le dije nerviosa, levantándome rápidamente de mi posición. Draco me miro divertido

- Hey, Granger – respondió con una gran sonrisa – Luces...hermosa – me dijo sujetando mi mano y haciéndome girar en mi lugar

- Ugh, no hagas eso – le dije tomándome la cabeza – No juntes el mareo con mi torpeza, no son para nada amigos – Draco sonrió y se acerco más a mi. Junto nuestros labios en un casto beso. Suspire mientras juntaba nuestras frentes

- Hola – me dijo sonriendo, mirándome directamente a los ojos

- Hola – le dije sonriéndole de vuelta. Un pequeño carraspeo nos saco de nuestro ensimismamiento

- ¿Nos vamos? – pregunto un entusiasmado Scorpious. Draco asintió y mi pequeño salio corriendo en dirección al Bentley que estaba en el ante jardín

- ¿Vamos? – me pregunto Draco estirando su brazo para que lo tomara. Enganche mi brazo en el y asentí mientras salía y cerraba la puerta tras nosotros

Mi estomago se retorcía más y más, mientras yo removía mis manos inconscientemente sobre mi regazo ¿Nervios? ¡Quien esta nerviosa! Yo no, claro que no. Solo conoceré a los padres de Draco, si, solo eso. No es nada de lo que tengas que preocuparte Hermione ¿Qué podrían hacer más que odiarte por estar con su hijo? Nada, nada más que eso. Suspire por enésima vez

- Hermione, tranquilízate – me dijo Draco mientras tomaba una de mis manos y le daba un apretón

- Estoy tranquila Draco. Si, eso estoy tranquila – dije comenzando a reír frenéticamente ¡Y ahora parezco una lunática!

- Ma – me llamo mi pequeño, me gire en el asiento del copiloto para mirarlo – Tranquilízate. Los papás de Draco no te van a comer...creo. Y si quieren hacerlo, yo te salvaré – Dijo sonriendo, reí por la ocurrencia de mi pequeño junto con Draco, ahora estaba un poco más calmada

- Llegamos – anuncio Draco y mi estomago dio un vuelco. Mis manos comenzaron a sudar. Y antes de decir algo Scorpious se bajo corriendo del auto y se fue con la pequeña Emma que se encontraba en el umbral de su casa. Era una casa muy linda; de dos pisos y de un lindo color blanco con dos grandes ventanales en la parte delantera. Daphnne estaba en la puerta sonriendo

- Umm, ¿No podemos hacer como que se nos olvido algo y volver en un rato? – le pregunte a Draco. Tenía miedo, mucho miedo y no tenia idea de que. Draco sonrió y acaricio mi mejilla tiernamente

- Tonta Hermione – me dijo, se acerco a tal punto que nuestras narices de rozaban y acorto la distancia que separaba sus labios de los míos. Me dio un beso que me hizo entrar en la coherencia, no del todo – Daphnne me mataría si hiciera eso – Suspiro – no va a ser tan malo como crees, cariño - «Cariño» amaba cuando esa simple palabra salía de su boca. Suspire

- Esta bien ¿No puedo atrasarlo, no? – Draco se bajo rápidamente y llego a mi lado en segundos, abrió mi puerta y me tendió su mano. Y mi gracia salio a flote cuando trastrabillé al salir del auto – Estoy bien, son los nervios – le dije

- ¡Hermione! – grito Daphnne cuando íbamos camino a la puerta, le sonreí y me solté de la mano de Draco para abrazarla – Tranquila, aún no llegan – Suspire de alivio

- No quiero esto, no quiero, no quiero – le dije apretando mi agarre. Daphnnee rió junto a mi oído

- ¡Oh vamos! No es tan terrible Hermione – Se separo de mi y me sonrió – Esme te adorara, a ti y Loki, lo sé – Rodee mis ojos

- Eso ya se lo había dicho – dijo Draco, posando su mano en mi cintura. Daphnnee nos miro y sonrió aun más - ¿Dónde esta Blaise? – pregunto Draco inocentemente, causando la risa de Daphnne

- No te preocupes Draco, yo ya le di su merecido – dijo divertida - Ahora entren ¿Loki ya esta con Emma, no? – Asentí ligeramente

- Daphnne, no dejaste que Ginny cocinara ¿no? – le pregunte en un susurro

- Ni en el sueño más retorcido dejaría que la duende pusiera sus manos en algo comestible – me dijo en tono confidencial

- ¡Las escuche! – grito Ginny de no se donde, haciéndonos reír

- Los chicos están en el jardín Draco, ve – Draco me miro. Daphnnee rodó sus ojos – No es como si te la fuera a quitar por mucho tiempo, Draco – dije Daphnne con burla

- ¿Podrías echarle un vistazo a Loki por mi? – le pregunte. Draco asintió y beso mis labios. Suspire viendo como iba al jardín

- ¡Dios! Si que estas mal – dijo Daphnne a mi lado mientras caminaba en dirección a la cocina, solo me limite a reír. Siguiendo sus pasos ¿Qué más podía hacer? Parecía una estúpida colegiala con su primer novio; bueno, técnicamente lo era

- Bells, tienes que probar esto ¡A Daphnne le quedo delicioso! – me acerque donde estaba Ginny, y esta me dio de probar algo...marrón. No tenia idea que era lo que estaba comiendo pero sin duda estaba exquisito. Daphnnee sonreía

- No lo hice yo, fue Blaise – Rápidamente con Ginny dejamos los servicios a un lado, con eso marrón esparcido por toda la encimera. Mirando con desconfianza aquella esponjosa y deliciosa sustancia. Daphnnee soltó una gran carcajada – Si se ponen así con el budín, no probaran bocado en toda la tarde – Con Ginny quedamos con caras de «¿Y eso porque?» - Blaise cocina, yo no sirvo para eso. Ginny, no eres la única – Ginny comenzó a aplaudir y dar brinquitos por aquí y allá ¡Quien lo diría!

- No me digas que Blaise fue quien preparo la cena ayer – le pregunte a Daphnnee con el ceño fruncido

- Ajá. Esa fue la condición que le dio Draco – Decía Daphnne mientras revisaba el horno. Algún día le diré a Blaise que me de la receta de esos camarones. El timbre resonó en toda la casa. Los vellos de mis brazos se erizaron cuado sentí la puerta de entrada abrirse

- ¡Abu Esme! – grito la pequeña Emma. Haciendo que me congelara en mi lugar. Cualquier discurso, plan o cosa que haya maquinado para impresionar como la perfecta novia de su adorable hijo se fue a la basura «Piensa rápido Hermione» estábamos en la cocina, la única vía de escape que tenía era...Esconderme en la despensa. «Bendito seas Blaise» agradecí mirando el techo del estrecho lugar ¡Suerte la mía que estaba en la casa de Blaise que comía como por diez persona! La despensa era grande, algo reducida para mi, pero estaba bien. Con tal de desaparecer un momento, estaba más que bien

- Hola chicas – saludo una sedosa voz, masculina. El padre de Draco, supuse – Esme querida, creo que nos falta una – dijo la divertida voz del hombre. Demonios, demonios, demonios. «Respira Hermione. Solo recuerda respirar» lo único que esperaba era que Ginny y Daphnne, que habían presenciado mi valiente escapada, no dijeran nada, no aún

- Bueno, luego la conoceremos – dijo la hermosa voz de una mujer, ya podía imaginar de donde Draco había sacado su voz tan...enloquecedora. Blaise era algo aparte - ¿Por qué no vas donde los chicos, Carlisle? – le pregunto a su esposo, mientras yo seguía sudando como una idiota. Se escucharon ruidos de pasos y luego de unos segundo la inconfundible risa de Ginny y Daphnne

- ¿Hermione, no? – Me pregunto una divertida voz al otro lado de la puerta. Mi corazón se salto un latido «¡Porque siempre tienes que exagerar tanto!» me reprendí mentalmente. Una musical risa resonó en el lugar - ¿Por qué no sales, cariño? – Abrí mi boca para contestar. Ya me habían descubierto ¿Qué más iba a hacer? Cuando unos pequeños pasos, apresurados, resonaron del otro lado

- Uh ¿Dónde esta Mamá, tía Ginny? – Pregunto la inconfundible voz de mi querido Loki

- ¿Hermione es tu madre, pequeño? – Tragué en seco. Aquí venia, lo sabia

- Eh ¿si? – Dijo mi pequeño confundido – Soy Scorpious. Loki Granger – se presento mi pequeño educadamente. Esme rió suavemente

- Encantada Loki. Yo soy Esme, y quiero pedirte un favor – escuche a Esme alejarse de la puerta, solté el aire que estuve conteniendo. Hubo silencio por otros segundos antes de que Esme preguntara - ¿Me ayudarías a sacar a tu mamá de ahí? – Mi pequeño se carcajeo

- ¿Se quedo encerrada? – Resopló - no seria la primera vez. Hubo una vez cuando...-y antes de que Loki me avergonzara delate de mí...uh, la mamá de Draco, abrí la puerta y me expuse

- Le dije que funcionaria – le dijo mi pequeño a, la que supuse seria Esme, mientras me miraba divertido - ¡Estaré en la habitación de Emma, Ma! – grito subiendo las escaleras en dirección a la recamara de la pequeña. Suspire cerrando mis ojos

- Así que tú eres Hermione – dijo la voz de la mujer que ahora tenia frente a mí. Debía admitir que Draco tenía un gran parecido a su madre. Los dos tenían esos mismos ojos verdes que te hacían delirar con tan solo mirarlos; profundos y tan bondadosos. La madre de Draco tenía su mismo color de cabello, solo que un poco más oscuro, el cual le caía en perfectos bucles hasta un poco mas abajo de sus hombros. Suspire

- Lo-lo siento, yo – Suspire mientras removía mis dedos nerviosa – a veces tengo unas, hum, crisis de pánico y...lo siento – dije enredándome con las palabras. Lo que no me esperaba era el efusivo chillido que la mujer dio, por un momento pensé que Ginny podía ser su hija perdida, o que se yo

- ¡No sabes lo feliz que estoy querida! – Me dijo eufórica, abrazándome. Sip, de aquí venían los asfixiantes abrazos de Blaise – ¡Eres hermosa! ¡Y tu pequeño es adorable! – yo aun la miraba atónita ¿Por esto me había escondido? Era la mujer más dulce que había conocido, me recordaba mucho a Renée. Un sonrisa se asomo en mi rostro

- ¡Mamá! Porque no...-Draco paro lo que iba a decir, mientras nos miraba fijamente. A su madre y a mí, apretujada en sus brazos – La conociste – dijo mientras sonreía adorablemente y se encaminaba en nuestra dirección. Esme se separó de mí y miro a su hijo con un brillo de felicidad en sus ojos. Se abrazaron y luego Draco deposito un dulce beso en su frente; una sombra de melancolía atravesó mis ojos «Como los extraño» pensé melancólicamente. Daphnnee me dio una mirada significativa desde el otro lado de la cocina, le sonreí, sonrisa que me devolvió

- Bueno, me costo un poco – comento Esme – Esta señorita se estaba escondiendo de mi en la despensa – Su voz trato de sonar como reproche, pero la diversión estaba palpable en cada palabra. Draco me miro y enarco una de sus cejas. Me sonroje furiosamente y me puse a observar mis zapatos – Algo debes haberle dicho de mi para que reaccionara de esa forma – Draco rió confidencialmente

- No lo creas – se acerco al oído de su madre y le susurro – Ella es rara – lo mire con mis ojos entrecerrados

- ¡Ey! Te escucho – le dije, ganándome la risa de los dos. Una ¿Cuarta persona? Si, Ginny y Daphnne decidieron excluirse del momento, entro en la cocina

- ¿Lograste sacarla, no? – pregunto el padre de Draco. Con solo verlo, supe de inmediato de donde Draco había sacado toda su galantería. Tal vez en su juventud el señor Malfoy fue actor o modelo, tendría que haberlo sido; Tenía un aire a estrella de Hollywood impresionante, sus ojos azules, iguales de sonrientes que los de Blaise, eran hermosos. Ninguno de sus hijos saco su cabello dorado, pero su pequeña nieta lo heredo. En fin, los Malfoy eran simplemente, Perfectos. Rodee los ojos

- ¿Todos sabían que estaba en la despensa? – pregunte con mis mejillas arreboladas. Los padres de Draco asintieron

- No te preocupes querida, Draco nos había advertido de algo – mire a Draco con el ceño fruncido. El levanto sus manos, quitándose la culpa

- No me mires así. Yo solo les dije lo esencial – dijo mientras caminaba donde mi y me abrazaba por la espalda. Esto era incomodo con sus padres mirándonos d una forma tan, sobrecogedora. Pero a el parecía no importarle

- Claro. Y les dijiste que era rara ¿no? – Draco beso mi mejilla antes de soltar una risita

- Mamá siempre me dijo que no tenia que mentir – Respondió burlón. Le di un palmazo en la mano que sujetaba mi cintura

- No juegues conmigo Malfoy – le dije entrecerrando mis ojos. Draco miro a sus padres y sonrió

- Bueno. Mamá, Papá; ella es Hermione, mi novia – aun no me acostumbraba a esa palabra ¡Ni si quiera hacia un día en el que me lo había propuesto! – Hermione, ellos son mis padres – Draco se acerco a mi oído- ¿Ya ves que no es tan malo? – Susurro despacio, para que solo escuchara yo. Sonreí mientras estrechaba mi mano con el papá de Draco, a quien no había tenido la oportunidad de saludar

- Un gusto señores Malfoy – Salude cordialmente, con una sonrisa en mi rostro. Ya había perdido mi oportunidad de impresionarlos, escondiéndome infantilmente en la despensa. Tenia que remediarlo de alguna forma ¿Huh?

- Esme y Carlisle – dijo su padre con una sonrisa torcida, muy parecida a la de Draco – No estamos tan viejos para que nos trates de señores – finalizo guiñándome un ojo

- ¡Basta de sentimentalismos! ¡La comida esta lista! – Grito la atronadora voz de Blaise

- Nos vemos fuera querida – me dijo Esme, besando mi mejilla antes de salir acompañada de su esposo

- Cierto – dijo Draco como recordando algo

- ¿Qué? – Le pregunte mientras me giraba para verlo directamente

- Vamos a buscar a los niños – asentí mientras él tomaba mi mano y la entrelazaba con la suya. Si, esta idea me gustaba cada vez más

- ¿Tu mami esta saliendo con tío Draco? – Le pregunto la pequeña Emma a Loki

- Ajá – respondió mi pequeño, desinteresado ya que estaba tratando de armar un rompecabezas

- ¿Entonces...ahora somos familia? – le pregunto nuevamente Emma, con un deje de tristeza en su voz. Loki se levanto de su lugar y la miro confundido

- Uh ¿Supongo? – Los ojos de mi pequeño se abrieron enormemente cuando la pequeña Emma comenzó a llorar, desconsolada. Draco cubrió mi boca con una de sus manos para evitar que una risita se escapara ¡Estos dos eran tan adorables! Loki paso uno de sus brazos por los hombros de Emma y la abrazo

- Yo no quiero que seamos familia Loki – Loki hizo una extraña mueca con su rostro mientras trataba de calmar a la pequeña

- Bueno, entonces... ¿No lo somos? – pregunto dudoso, esperando que Emma se largara a llorar una vez más. Rodee mis ojos ¡Incluso cuando pequeños los hombres pueden ser unos idiotas!

- ¡Esta bien! – Chillo Emma con una enorme sonrisa en su rostro – ¡Porque cuando seamos grande, tu y yo nos casaremos como mi mami y mi papi – le dijo a Loki luego de darle un beso en su mejilla. Scorpious se ruborizo a más no poder, la mano que Draco tenia sobre mi boca no era suficiente para calmar la gran carcajada que amenazaba con salir ¡Enserio! ¡Nunca en mi vida había visto a Loki así de avergonzado! Draco me apoyo contra la pared que estaba junto a la puerta y me beso apasionadamente ¿Risa? Quien quería reír si podía tener los labios de Draco sobre los míos por un prolongado tiempo

- ¿Ves lo que tengo que hacer para que no nos descubran espiando, por tu culpa? – me pregunto Draco con su voz entrecortada. Rodee mis ojos

- Claro, y tu odias hacer esto tanto como yo – mi pecho subía y bajaba aceleradamente. Draco me sorprendía cada vez más con sus besos y es que siempre eran de una forma u otra. Me estaba empezando a acostumbrar a los cambios

- ¡Hola tío Draco! ¡Hola tía Hermione! – saludo la pequeña Emma, dirigiéndose a la escaleras. Loki iba detrás de ella, nos miro y frunció el ceño. Camino un pequeño tramo y se devolvió en sus pasos

- Nunca hagan eso cuando este presente. Es – se estremeció ligeramente – asqueroso – dijo con una mueca mientras comenzaba a caminar otra vez

- ¡No dirás eso cuando te cases con Emma pequeño! – le grite en respuesta. Me tapo la boca cuando esa frase salio de mis labios, Draco movía su cabeza mirándome divertido y Loki; Loki estaba estático a mitad del pasillo. Giro su cabeza abruptamente y me miro con sus ojitos entrecerrados

- Estoy seguro que los papás de Draco estarán felices de escuchar algunas historias tuyas, Hermione – dijo mi nombre entre dientes ¡Oh No! había despertado al demonio que tengo por hijo. Le devolví la mirada

- No te atreverías. No si sabes lo que te conviene Scorpious – sisee. Y un abrir y cerrar de ojos Scorpious iba bajando las escaleras a toda velocidad. Bufe

- Bueno, es mejor que bajemos – Draco agarro mi mano y susurro – no quiero perderme esas historias – ganándose un buen golpe de mi parte

- Mamá una vez se tropezó con sus propios pies – Loki rodó los ojos – Bueno, eso siempre ocurre, pero esta vez fue demasiado chistoso. Estábamos en el supermercado – Loki miro en mi dirección y sonrió con burla, mientras yo escondía mi cara en el pecho de Draco – Un bebé había botado una torre de tarros de salsa anteriormente. Mamá consiente de su torpeza paso por un costado del desastre – Loki rió – Para evitar su encuentro con el suelo si llegaba a pisar alguna lata – Blaise rió de forma exagerada

- No me digas que se cayó por su propia cuenta, incluso cuando trato de evitar caerse con las latas – Mi rostro no podía estar más rojo ¡Que iba a saber yo que justo se me desataría una agujeta!

- Sip – dijo Loki – Se cayó y se llevo otra torre de latas con ella – la mesa rompió en risas «Eso te pasa por tener una gran bocota, Hermione» pensé mientras sentía a Draco estremecerse a causa de la risa

- ¿Por qué no me habías contado ninguna de estas historias Hermione? – susurro cerca de mi oído. Golpee ligeramente su pecho

- Oh cállate, Malfoy – mi voz salio amortiguada gracias a que estaba apretujada contra su pecho

- Gracias al cielo no saliste con su torpeza Loki – le dijo Blaise a mi pequeño, mientras yo levantaba mi colorado rostro y miraba a mi pequeño con un brillo de venganza en mis ojos. Loki trago

- Oh, veras Blaise – comencé sonriendo angelicalmente

- Hermione – me dijo Draco en tono de advertencia

- ¿Qué? – Le pregunte mirándolo con el ceño fruncido

- No lo hagas – me dijo divertido besando la punta de mi nariz, haciéndome sonrojara a causa de los «Aww» que se escucharon

- Pero, pero – reclame como niña pequeña. El pasar tanto tiempo con Loki me estaba cobrando factura

- Pero nada. No lo hagas – Suspire mientras miraba a Loki que tenia una sonrisa de triunfo en su rostro

- Pero no es justo – susurre, haciendo un puchero y cruzándome de brazos

- Hermy se comporta como niña pequeña – dijo Blaise con tono de burla. Lo fulmine con la mirada

- Cállate, Emmy – le dije sonriendo dulcemente. La pequeña Emma rió

- ¿Puedo llamarte Emmy, papá oso? – Blaise me miro con sus ojos entrecerrados, y yo le sonreí abiertamente

- Claro princesa – Emma sonrió y se bajo de su puesto para tomar la mano de Loki y jalarlo para que fueran a jugar

- Esta me las pagas Granger – me dijo Blaise, apuntándome con su dedo índice retadoramente. Se levanto y tomo una pelota que había a un costado de la mesa – Tu y yo, un partido de futbol – dijo mirándome divertido - ¿O la niña tiene miedo de caerse? – Oh Blaise, estas muerto. Nadie reta a Hermione Granger, nadie. Lo mire retadoramente cuando me levantaba de la mesa, antes de ser detenida por Draco

- Hermione...- Puse mi dedo en su boca y rodee mis ojos

- No me digas no lo hagas porque lo haré de todas formas – le dije mientras fruncía mi ceño – Ahora, tienes dos opciones; O te sientas a ver como juego con Blaise o te vas adentro de la casa y me dejas jugar tranquila – mi paciencia estaba llegando a su fin

- Te puedes hacer daño – dijo Draco con voz suave, sin soltar su agarre en mi brazo. Sonreí acariciando su mejilla

- Mas le vale a Blaise no hacerme daño – le dije mientras me giraba ver a Blaise, que parecía un jugador profesional. Trague fuertemente – tu lo patearías ¿no? – Bromee

- No solo lo patearía – siseo Draco mirando a Blaise amenazadoramente, quien puso sus ojos en blancos

- Vamos Hermy que me hago viejo – dijo Blaise rebotando en su lugar impacientemente

- Ok Hermy, tu solo – Blaise sonrió burlón – mete la pelota en aquel arco – me dijo apuntando tras de si. Rodee mis ojos

- No soy idiota Blaise, se lo que tengo que hacer – Suspire. La posibilidad de caerme y arrastra a Blaise conmigo era de... las misma probabilidad que yo tenia de no caerme

- Esta bien chicos, yo seré su arbitro – dijo Harry, caminando hacia nosotros – Draco dice que si la tocas te aniquila – Blaise rió despreocupadamente

- ¡No estoy jugando Blaise! – Gruño Draco desde su posición, removiéndose preocupado. Resoplé

- Dile a Draco que no se preocupe – le pedí a Harry – no es como si nunca me hubiera caído o fracturado algo en un juego de futbol – le dije restándole importancia, Harry asintió y corrió donde Draco estaba. 1, 2, 3...

- ¡Hermione Jane Granger, Ven acá en este mismo instante! – Rugió Draco, me gire para mirarlo y le saque la lengua. Me enfrente a Blaise y lo mire con una sonrisa – Comienza - dije entretenida

- Creo que disfrutaré esto, hermanita – dijo Blaise guiñándome un ojo, mientras pasaba corriendo a mi lado como alma que lleva el diablo, luego de que Harry hiciera sonar el silbato.

Bien chicas, aquí esta el siguiente cap, lo tenia desde el viernes pasado, pero andaba un poco depre, fue mi cumple y mis "mejores amigos" no me felicitaron, así que ya sabrán como me sentía. Pero bueno, que se le va a hacer…

Reviews!? Reclamos, dudas sugerencias? Jajajaja

A los que siguen mi historia de Glee, solo quiero decirles que ya estoy trabajando en ello… C: lindo día

Abbie Criss