Hola, no hay escusas suficientes para que haya tardado tanto tiempo en actualizar, pero es que estuve muy ocupada con la escuela y el trabajo y antes de que pudiera darme cuenta ya había pasado demasiado tiempo, lo lamento mucho, pero bueno ya tengo un capitulo! :D wiii! jajaja la verdad no quede muy convencida, pero de nuevo estaré ocupada y no tendré oportunidad de sentarme a escribir en un tiempo así que mejor subir esto a nada.

De nuevo espero que sea de su agrado y les repito que aunque tal vez tarde un poquito, acabare esta historia SEGURO, me había bloqueado pero ya tengo muchas ideas frescas así que tal vez no tarde mucho con la siguiente actualización, intentare escribir en mi celular en mis ratos libres y después solo copiare el documento, así que tal vez no tarde mucho, al menos no tardare tanto como con este s: y bueno tal vez haga parejas que a ustedes no les agrade sobre todo por ese rencor que todas le tenemos a Debrah jajaja pero necesitaba personajes y ademas este es un mundo alterno... bueno al menos ella es diferente xD, y lo siento para las que les gusta Kentin pero es que creo que la pareja que hace con Alexi es simplemente adorable, ellos dos serán una pareja importante de esta historia así que espero les agrade el yaoi, aun que sea solo un poquito ;).

Y por ultimo Gracias por sus reviews y por apoyar esta rara y tonta historia de mi atrofiado cerebro.

Amour Sucree no me pertenece así como tampoco me pertenecen las canciones que aquí publique.


CAPITULO: 3

Castiel apago el auto enfrente del hotel donde se quedarían Debrah y Sucree y después de ayudarlas a bajar sus maletas de el auto les pregunto por décima vez

-Están seguras que no prefieren quedarse en mi vieja casa?- No era falsa amabilidad era solo que el hotel quedaba bastante cerca de el departamento en el que vivía con Amber, y aun no sabia como le explicaría que Sucree había regresado, para Amber había parecido el paraíso el saber a Sucree lejos así que cuando se enterara seguro explotaría con uno de sus tontos caprichos infantiles que sinceramente ya lo tenían harto.

-No, Castiel, muchas gracias pero Sucree y yo preferimos estar cerca del departamento que rentaremos, ya sabes para cuando terminen de pintarlo y lleguen los muebles- Debrah se decidió a hablar por que vio que Sucree estaba apunto de aceptar la invitación de Castiel, pero eso seria un error por que su esposa se entraría demasiado pronto de la llegada de Sucree y eso no les convenía.

-Ah... Eso quiere decir que su departamento queda cerca de aquí?,- Castiel ya podía escuchar los gritos de Amber desde ese momento.

-Si, queda justo frente al parque-

-Q... Que?, mi departamento queda tmbn frente al parque, no me digas que es el mismo edificio-

-Oh, no tenia idea- esta vez fue el turno de Sucree de hablar, había permanecido callada demasiado tiempo y su propósito ahora era mostrarse segura, aunque por dentro estuviera convertida en un flan tembloroso- pero no lo creo, no te alteres tan rápido Castiel, no has cambiado nada , sabes?. Frente al parque hay muchos edificios, y fue Nathaniel quien se encargo de conseguirnos el departamento, si hubiera sido en el mismo edificio que el tuyo, me lo hubiera comentado, no crees?- Sucree termino de bajar la ultima maleta del coche mientras hablaba, y Debrah ya se había metido al hotel en busca del botones.

-Tienes razón, es solo que bueno tu sabes que Amber no te soporta mucho y no tengo ganas de aguantar uno de sus caprichos por esto- No sabia por que le había dicho todo eso pero sintió una gran confianza hacia ella justo como cuando todo era mas fácil antes de... Su boda.

Sucree comenzó a acercarse coquetamente a Castiel hasta que estuvo justo frente a el y le hizo señas para que se agachara y pudiera decirle algo al oído.

Castiel se acerco a ella un poco desconfiado, pero tenia curiosidad de lo que tendría que decirle.

-Si tu quieres lo podemos mantener como secreto- Susurro Sucree en el oído de Castiel antes de besarlo en la mejilla muy cerca de la esquina de boca y finalmente le dijo- En verdad te extrañe- y se dio la vuelta mientras entraba al hotel arrastrando su maleta, las puertas se cerraron sin que ella volteara hacia atrás y sin que Castiel pudiera dejar de mirarla.

Nathaniel se encontraba en su despacho pensando como podría conseguir un aplazamiento al juicio de su cliente, se había convertido en abogado debido a su gran gusto por las novelas policiacas pero nunca se imagino que seria tan complicado, incluso para el que era un obseso del control, suspiro por doceava vez en la tarde y justo cuando se disponía a salir a comer y a llamar a Sucree escucho gritos fuera de su oficina que se le hicieron bastante conocidos y le recordaba a sus días en la preparatoria sweet amoris.

-Castiel, ya sabia que carecías de modales pero gritarle a una dama para que te deje entrar a un lugar te hace parecer un delincuente- La secretaria que había intentado detener a Castiel se sonrojo notoriamente al escuchar que Nathaniel la había protegido cuando Castiel la vio soltó un bufido de fastidio y camino hacia Nathaniel con evidentes ganas de golpearlo, lo tomo del cuello de la camisa y lo levanto un poco, (algo de lo que Castiel siempre se jacteaba era que el media 5 cm. Mas que Nathaniel lo cual lo hacia mas alto) ante la atónita mirada de la secretaria que se debatía mentalmente si hacer algo.

-Por que demonios no me dijiste que. A quien iba a recoger era Sucree, o que ella planeaba regresar? Desde cuando lo sabes?-

-Bueno no creo que sea algo que debiera interesarte, si te enteraste fue solo por que yo estuve ocupado y no pude recogerla, pero creo que lo mas conveniente es que te mantengas lejos de ella y ahora por favor puedes bajarme, antes de que me enoje y armamemos un escándalo en mi lugar de trabajo- Castiel parecía algo confundido pero poco a poco soltó a Nathaniel, la secretaria se tranquilizo y se alejo un poco para darles algo de privacidad pero se quedo lo suficientemente cerca por si el ambiente se volvía a poner pesado.

-Y si tan lejos quieres mantenerme de ella por que le conseguiste un departamento cerca del mío?-

-Por que ellas necesitaban un lugar céntrico y que estuviera cerca de el teatro donde trabajaran y no tengo por que darte explicaciones así que por favor ya vete- Diciendo esto Nathaniel subió al elevador y se fue dejando a un muy confundido y enojado Castiel, trabajar en un teatro?, Sucree?, en ese momento se dio cuenta que ya no sabia nada de ella, a pesar de que había sido una de sus mejores amigas, y no podía negar que ahora que estaba de vuelta algo en el se había encendido de nuevo, y por primera vez después de hacia bastantes meses se sentía... Feliz?, no estaba seguro pero algo si sabia y era que ese sentimiento no le molestaba en lo absoluto. Sonrió para sus adentros y se fue de la oficina de Nathaniel, ese día tenia que ir a ver a Demonio y ya se le había echo bastante tarde.

Mientras terminaba de vestirse después de su ducha, que le hacia bastante falta después de su vuelo de tantas horas Sucree escucho el tono de su teléfono celular, el de Nathaniel para ser precisos, contesto rápidamente el teléfono y sonrió malignamente después de escuchar lo que tenían que decirle. Castiel había ido a buscarlo MUY alterado. Eso quería decir que el plan estaba funcionando, aun no sabia si de buena forma pero confiaba que así fuera.

Fue a buscar a Debrah que estaba escuchando música a todo volumen en la estancia de su cuarto de hotel y después de indicarle con señas que bajara el volumen de la música le dio la buena noticia, además de avisarle que había quedado de ir a echarle un vistazo al departamento que Nathaniel había conseguido con MUCHO esfuerzo, parecía que esa zona era bástate popular y solicitada por lo que le había costado demasiado tiempo esfuerzo y dinero, pero era necesario que Sucree estuviera cerca de Castiel, todo era parte de el grandioso plan que habían creado. Debrah fue rápidamente a arreglarse, algo que se le hizo un poco sospechoso a Sucree dado que, si, a Debrah le gustaba la atención por lo que se arreglaba bastante, pero ponerse un vestido negro corto y ajustado era un poco… ¿exagerado?. Pero ese no era momento para preocuparse por su extraña amiga, ahora tenia que tener toda su concentración en "seducir" a Castiel, aun temblaba de solo pensarlo, esos 6 meses que paso en Francia la habían cambiado y le habían dado mas confianza pero aun hablaban del chico del que estuvo enamorada durante años, cualquier error le podría costar muy caro.

Nathaniel llevaba poco mas de 10 minutos esperándolas en el lobby, cuando de pronto escucho el sonido que indicaba que el elevador había llegado, volteo para ver si finalmente eran ellas y no pudo quitar la vista, Sucree era guapa y se veía mucho mejor y bastante diferente de cuando se había ido a Francia pero su amiga, Debrah, era bastante mas linda, solo había podido hablar con ella por teléfono y la había visto en una que otra foto pero no se imagino que en persona fuera tan… impactante.

Sucree noto la cara de embobado de Nathaniel que se dirigía hacia atrás de ella, volteo y vio la cara de complacencia de Debrah, ahora entendía por que tanto esfuerzo en arreglarse, se preocupo un poco por Nathaniel por que si quedaba bajo la mira de Debrah terminaría cayendo ante sus "encantos" y bueno, Debrah no era una persona que se tomara en serio las cosas, nunca se enamoraba, ya había sido testigo de varios incautos que se creyeron capaces de conquistarla y solo terminaban mal y Nathaniel era su amigo así que tendría que arreglar esa situación antes de que las cosas acabaran mal, pensó en hablar con ella ese noche y dejarle claro que Nathaniel no estaba disponible para su insana diversión. Pero antes de que pudiera darse cuenta Debrah ya hacia su primer movimiento.

-Hey!, tu debes ser Nathaniel, ¿cierto?, rubio y guapo, justo como te describió Sucree- Debrah se acerco poco a poco a Nathaniel mientras decía eso hasta que finalmente estaba frete a el y colocaba su mano en el hombro de el, haciéndolo sonrojar.

-eh… emm…- Sacudió la cabeza en un intento de recobrar la cordura- Si, soy Nathaniel, parece que finalmente podemos charlar en persona, es un placer conocerte- Nathaniel alargo la mano en un intento de parecer una persona normal y como siempre no olvidando sus modales, pero Debrah solo la tomo para jalarlo hacia abajo y besar su mejilla.

-El placer es mío- susurro Debrah en el oído de Nathaniel, después dio un paso hacia atrás y sonrió como toda una niña buena.

Sucree solo puso los ojos en blanco mientras tomaba del brazo a un muy colorado Nathaniel y salía del hotel con Debrah siguiéndolos de cerca.

Después de ver el departamento y decidir que les encantaba pensaron que seria una buena idea ir a caminar a el parque del frente a lo que Debrah maldijo en voz baja ya que llevaba tacones y no tenia muchas ganas de caminar, pero quería estar mas tiempo con Nathaniel, ahora envidiaba a Sucree por in en zapatos bajos, pero para ella siempre había sido primero el estilo y luego la comodidad, así que simplemente decidió tragarse sus quejas, ya después descansaría sus pies en agua tibia para evitar la hinchazón.

Ya llevaba un rato dando vueltas en el parque buscando a Demonio y aun no veía ni rastros de el, ¿por que el parque tenia que ser tan grande y su perro tan… tan hijo de puta? No encontraba otra forma de describirlo, eso de romper su collar y salir corriendo no era algo que fuera lindo en un perro, maldijo por milésima vez en la noche y decidió regresar sobre sus pasos para ver si el perro ya había regresado al lugar donde lo había perdido de vista, cuando estaba apunto de rendirse y sentarse en una banca a esperar a que su perro se dignara a regresar escucho una voz bástate conocida y molesta, seguida de una risa que sonaba bastante falsa para su gusto y justo danto vuelta frente a el se hallaban Nathaniel con una chica que no reconoció inmediatamente, estaba apunto de levantarse e ir a molestarlo cuando detrás de ellos salió Sucree con una boba sonrisa en la cara y en ese momento Castiel reconoció a la chica que acompañaba Nathaniel, era la amiga de Sucree, Debora… o era Demora?, algo así, pensó en irse pero se dio cuenta de que perdió demasiado tiempo tratando de recordar el nombre de la amiga de Sucree, ya lo habían visto y las dos chicas lo saludaban con la mano, muy tarde para huir, huir? No, claro que no, el gran Castiel no huía de nada, bueno, ¿a quien trataba de engañar?, se sentía un poco raro frente a Sucree y aun no sabia como comportarse con ella, pero ya no podía irse así que se limito a devolverles el saludo y esperar a que llegaran hasta el.

Se me acaba el argumento
y la metodología
cada vez que se aparece frente a mí
tu anatomía

Porque este amor ya no entiende
de consejos, ni razones
se alimenta de pretextos
y le faltan pantalones

-Castiel!, ¿que haces aquí tan tarde… y solo?- Debrah se decidió a hablar al ver la cara pálida de Sucree era obvio que no pensaban encontrarlo ahí pero no era para descomponerse de esa forma, agg esa niña aun tenia mucho que aprender, además ese era una oportunidad que les habían regalado y no la podían perder. Castiel solo estaba pensando como era que la amiga de Sucree si podía recordar su nombre y el aun tenia problemas con el de ella, por lo que no noto la cara de Sucree.

-Oh, no estoy solo… bueno algo así, estoy esperando a que Demonio regrese, se me escapo hace un rato-

-Demonio?-

Este amor no me permite
estar en pié
porque ya hasta me ha quebrado
los talones
y aunque me levante volveré a caer
si te acercas nada es útil
para esta inútil

-Su perro, un nombre bastante apropiado déjame decirte- comento Sucree mientras reía- Así que aun tiene tendencia a escapar de ti?- Parecía que al fin se había recobrado del shock de verlo y decidió actuar antes de volverse mas insegura.

-Haha si, aun escapa de mi en algunos momentos- Castiel rio felizmente al recordar el día de la playa y pensó que hacia bastante no se reía de verdad, Parecía que se habían olvidado de que ahí estaban también Nathaniel y Debrah así que Debrah decidió aprovechar al 100% el momento por que parecía que tenían un ambiente bastante agradable Castiel y Sucree y ella podría estar sola con Nathaniel por lo que tomo a Nathaniel del brazo y se dispuso a alejarse.

-Bueno, parece que ustedes tienen cosas que rememorar y yo quiero caminar un poco mas por el parque (sus pies lloraron al escuchar eso), así que los dejamos solos- Debrah sonrió ante la cara de pánico de los 2, Castiel y Sucree… corrección los 3, Castiel, Sucree y Nathaniel, le guiño un ojo a Sucree y comenzó a alejarse- Castiel llevaras a Sucree de vuelta al hotel, ¿verdad?, es que no quiero preocuparme.

-¿eh?... emmm, si claro-

-¡Bien!, entonces nos vemos en el hotel Su- y después de sonreír por ultima vez volvió a emprender su caminata, de nuevo jalando un poco el brazo de Nathaniel, ahora era momento de preocuparse por como conquistar a Nathaniel.

Bruta ciega, sordomuda,
torpe, traste, testaruda,
es todo lo que he sido
por tí me he convertido
en una cosa que no hace
otra cosa mas que amarte
pienso en tí día y noche
y no se cómo olvidarte

Después de unos minutos de silencio incomodo y finalmente los dos sentados en la banca que antes solo Castiel ocupaba, Sucree se decidió a hablar.

-Cuando fue que regresaste al negro?- Castiel automáticamente tomo un mechón de su cabello y recordó un poco melancólico su vieja cabellera roja.

-Unas semanas después de…- Hacia un tiempo que no podía pronunciar esa palabra y ahora que Sucre había regresado se le había echo mil veces mas difícil aun- De que te fueras a Francia- No quería que sonara como si su vida girara al torno de su ida y regreso pero era la mejor forma para evitar cierta palabra.

-oh… ya tiene bastante entonces, ¿cierto?-

Cuántas veces he intentado
enterrarte en mi memoria?
y aunque dije ya no más
es otra vez la misma historia

Porque este amor siempre sabe
hacerme respirar profundo
ya me trae por la izquierda
y de pelea con el mundo.
Si pudiera exorcizarme de tu voz,
si pudiera escaparme de tu nombre,
si pudiera arrancarme el corazón
y esconderme para no sentirme nuevamente...

-Si, para mi ah sido como una eternidad… desde que tengo el cabello negro, me refiero, no el tiempo que no estuviste, la verdad de eso casi ni me di cuenta, no es como si fueras importante o algo asi… hahaha… agg que estoy diciendo?- Castiel se rasco la cabeza mientras se agachaba y cubría su sonrojo, que demonios había sido eso, seguramente era ese perfume que estaba usando Sucree, lo estaba volviendo un poco loco, aunque olía endemoniadamente bien, tenia ganas de abrazarla… en serio que DEMONIOS pasaba con el? La falta de sexo y ese perfume en verdad lo estaban volviendo loco, a demás de su corazón que llevaba latiendo muy rápido desde que vio a Sucree-… aunque si te fuiste mucho tiempo.-

Bruta ciega, sordomuda,
torpe, traste, testaruda,
es todo lo que he sido
por tí me he convertido
en una cosa que no hace
otra cosa mas que amarte
pienso en tí día y noche
y no se como olvidarte

-si…- Sucree solo se limito a mirarlo y rio un poco al pensar que Castiel se estaba poniendo nervioso, al menos no era la única, lo había extrañado demasiado. Y después de otros incómodos minutos de silencio la conversación se reanudo.

-Y… ¿te puedo preguntar por que te fuiste?- eso el ya lo sabia pero quería escucharlo directamente de ella.

-Eso te lo explique en la carta- Contesto Sucree en tono cortante.

-Exactamente, en una simple carta… esta bien, déjame replantear mi pregunta- Castiel se sentía inesperadamente molesto- ¿Por que te fuiste dejándome solo una maldita carta?- Sucree se cohibió un poco los gritos de Castiel siempre habían tenido ese efecto o en ella.

-No quería verte…- Hablo en un tono muy bajo casi deseando que el no la hubiera escuchado, pero si lo había echo y ahora su enojo había crecido.

- Si es así ¡¿por que carajos regresaste ahora?!-

-¡Por que no estoy dispuesta a perderte!, por eso!- Diablos se acababa de cargar todo el plan, Debrah seguramente la regañaría y tal vez ya no habría solución y… y… ¿por que Castiel aun no decía nada?, poco a poco levanto la vista y se encontró a Castiel cerca… bastante cerca… y antes de darse cuenta, paso lo que llevaba esperando desde hacia ya bástate tiempo.

Bruta ciega, sordomuda,
torpe, traste, testaruda,
es todo lo que he sido
por tí me he convertido
en una cosa que no hace
otra cosa mas que amarte
pienso en tí día y noche
y no se como olvidarte

¿Que demonios estaba haciendo? ¿Porque estaba besando a Sucree?, ah si, seguramente era el perfume…


Y hasta aquí el tercer capitulo, espero les haya gustado, aunque a mi no me dejo muy satisfecha... en fin si les gusto dejen review si no también jajaja y díganme que les gusto y que no, para poder cambiar las cosas malas y que el siguiente capitulo sea aun mejor

canción: ciega, sordomuda- Shakira (si, cuando sus canciones aun tenían sentido)

GRACIAS POR LEER

emily.