Bendita Tradición

Hipo apenas lograba comprender lo que sucedía, delante de él, estaba su mejor amiga de la infancia, aquella niña con la que tuvo aventuras cuando era pequeño pero ahora era una mujer que lo deseaba, Camicazi se encontraba extendida en su cama con un camisón rojo que marcaba muy bien sus atributos, dejaba ver sus largas y sensuales piernas, su generoso trasero, sus curvas, todo esto provocaba en Hipo sensaciones que no lograba comprender.

¡Y bueno! ¿Qué harás conquistador de dragones?-Dijo Camicazi en tono seductor mientras deslizaba su dedos delicadamente sobre sus piernas queriendo provocar más a Hipo, se paró de la cama y avanzó hacia él moviendo sus caderas sensualmente

Ehh... Yo...- Hipo empezó a tartamudear tratando de evitar la penetrante mirada de Camicazi- ¿Por qué haces esto Camicazi? Ya tengo prometida y la a...- Fue interrumpido ya que Camicazi lo sujeto del chaleco acercándolo a su cara empezando a besarlo apasionadamente. Sentía su lengua explorar cada parte de su boca e involuntariamente empezó a mover su lengua por igual, ambas lenguas chocaban y luchaban para dominar territorio, Hipo tomo de las caderas a Camicazi y ella encantada envolvió con sus brazos su cuello haciendo el beso más apasionado.

Pasaron varios minutos para que a ambos les faltara el aire y se separaran, en ese momento la parte racional de Hipo dejó de funcionar y la parte vikinga, salvaje y peligrosa que había mostrado anteriormente... ¡Salió!... de nuevo. Camicazi con una sonrisa lo empujó a la cama e inmediatamente se puso encima de él.

Vine a Berk a domar al animal más salvaje de todos- Susurró en su oído de una manera que hizo derretir a Hipo- ¡Tú!- Finalizó pasando su lengua en su oreja dándole placer y un poco de cosquillas.

Eso bastó para que esa parte salvaje ¡explotara!

Hipo beso de nuevo a Camicazi, esta vez sentándola en su regazo, ella dándose cuenta de su posición empezó a frotar su caderas con la entrepierna de Hipo, intentado despertar aquello que quería domar. Hipo gimió en el beso dándose cuenta de lo que Camicazi quería porque estaba funcionado pues su miembro empezó a crecer drásticamente. A pesar de traer un pantalón pudo sentir humedad en área donde ella frotaba sus caderas con su entrepierna.

¡Mmmmm!- Gimió Camicazi deseosa de sentir más, ese jueguito la estaba matando quería sentir a Hipo dentro de ella y lo quería ¡Ahora!, lentamente colocó sus manos hasta sus hombros y empezó a deslizar su chaleco hasta lograr quitárselo luego colocó sus manos en el abdomen y alzó su camisa dejando

Hipo por un momento recordó siempre ser el sumiso en todo pero esta vez no lo sería, esta vez el sería el ¡Hombre!

Las manos de Hipo empezaron a bajar y recorrer la espalda de Camicazi para más tarde pasarlas en la fina cintura, ante esto Camicazi aceleró el ritmo de sus movimientos, pero Hipo no se dejó sorprender corto el beso y empezó a besar su cuello para más tarde succionar y dejar pequeñas manchas rojas. Camicazi gimió y movió su cabeza atrás dándole más espacio a Hipo sin embargo el paso sus manos al trasero de Camicazi, acariciándolo por encima del camisón para luego adentrarse. Se sorprendió al saber que Camicazi no traía ropa interior, por lo que sintió su trasero de una manera más directa, era suave y grande, lo tenía agarrado con ambas manos y Camicazi parecía disfrutarlo.

Camicazi puso su mano en el pecho de Hipo dándole a entender que se separará, el aceptó esperando su próximo movimiento. Ella en un movimiento agarró su camisón y se lo quitó dejando la parte superior de su cuerpo totalmente desnudo, Hipo tenía la boca abierta, su piel se reflejaba con la luz de la luna, esos pechos grandes y exquisitos destacaban su figura, esperando ser probados por alguien. Hipo no perdió tiempo en un simple movimiento recostó a Camicazi en la cama, empezó a lamer y chupar los pezones como si estuviera siendo amamantado, Camicazi gimió su nombre y puso sus manos en la ahora abundante cabellera de Hipo.

¡Ohhh! ¡Sigue! ¡Succiona más rápido! ¡Siiiiiiii! Hummm- Camicazi gritó alegremente por el placer que le estaba dando Hipo, pareciese que está amamantando a un bebe.

Hipo oía cada uno de los gritos y gemidos de Camicazi.

"¡Oh Dioses!... No puedo negar que Camicazi es ardiente y tiene el cuerpo de una mujer" Pensó Hipo igual de alegre mientras seguía su juego placentero.

¡Demuéstrale quien manda!

Hipo aún tenía sus manos en el trasero de Camicazi las empezó a mover peligrosamente a su entrepierna sintiendo la humedad en la zona, empezó a acariciar los labios vaginales de Camicazi y como respuesta ella empezó a sentirse más caliente de lo que estaba, ¡con que eso tenían las niñas! ¡Qué interesante!

Cada caricia en el centro húmedo de Camicazi aumentaba sus gemidos pero Hipo aún no terminaba. Con sumo cuidado empezó a meter un dedo dentro de aquella cavidad, escucho un gemido, metió otro y volvió a escuchar otro gemido.

¡Excelente!

Hipo empezó a mover sus dedos dentro de la vagina de Camicazi lentamente y luego rápidamente, oía como ella gritaba tanto bendiciones como maldiciones, oía como pedía más, también sentía las contracciones en el interior de ella, como palpitaba su interior y como cada vez se hacía más estrecha.

¡Más rápido! ¡Más rápido! No me jodas ¡Ahhhh!- Gritó cuando llegó al primer orgasmo de su vida, sintió como su vagina liberaba fluidos que empaparon la mano de Hipo.

Este aprovechó para sacar los dedos de su vagina y observarlos, tenían un líquido transparente y al parecer un poco viscoso, olio aquel líquido y bajo la atenta mirada de Camicazi lamio sus dedos.

"¡Dioses esto sabe a aguamiel! ¡Mi bebida favorita!" Pensó alegremente

Retirando los dedos de su boca, Hipo bajo su cabeza y beso el vientre de Camicazi, la cual sintió un escalofrío.

Hipo se acercó a su sexo totalmente expuesto para él y sólo para él, respiro profundamente ganándose otro gemido de su amiga para más tarde adentrar su lengua en aquellos labios cremosos y empezar a degustar de su intimidad.

¡Oh mierda Hipo eres el Vallhara en llamas!- Gritó Camicazi.

SI los dedos de Hipo eran mágicos su lengua era mucho mejor, húmeda y más flexible, sentía como su lengua se movía en su interior y sus labios succionaban su botón de placer. Su lengua era muy grande y...

¡Oh dioses me vuelvo a correr!- Gritó mientras otra vez sus fluidos salían de su vagina pero esta vez directo a la boca de Hipo.

Hipo se los trago todos y volvió a lamer su vagina disfrutando de su sabor. Un poco más tarde Camicazi había perdido la noción del tiempo después de recibir ese excelente oral.

Hipo más excitado que nunca empezó a desvestirse, dejando ver sus músculos en pleno desarrollo, cosa que excito a Camicazi, sólo faltaban los pantalones pero finalmente después de una dura lucha con el botón se los pudo bajar ahora sólo faltaba su bóxer los cuales quito sin problemas.

Cuando finalmente Hipo liberó su miembro, esta vez Camicazi se quedó con la boca abierta, era muy grande como de unos treinta centímetros de largo y 7 de ancho, ese niño siempre traía sorpresas, se atrevía a decir que era del tamaño de un dragón. ¿Cómo es que eso cabría en su interior?

Antes de continuar Hipo paro para preguntar algo.

¿Estás segura de esto?- Preguntó Hipo

Camicazi sonrió a pesar de la lujuria de este acto Hipo seguía siendo un caballero.

Por supuesto- Respondió

Hipo agarró su miembro dirigiéndolo a la vagina de Camicazi, presiono y sintió la sensación más placentera y maravillosa de su vida. Sentía como las paredes internas de Camicazi lo aprisionaba sin embargo lo único que había entrado era la punta por lo que en un momento de lujuria enterró la mitad de su pene dentro de la estrecha vagina de Camicazi sin darse cuenta que le había arrebatado la virginidad en el proceso. Ella enterró sus uñas en la espalda de Hipo hasta el grado de sacarle sangre.

Lagrimas salían de los ojos de Camicazi, eso le había dolido demasiado, Hipo se dio cuenta de ello pero como estaba en un estado que él no podía controlar solo lamio las lágrimas en señal de disculpa.

Después de eso empezó a moverse lentamente para que su amiga se acostumbrara, pero para él era una tortura ya que quería poseerla como un animal salvaje. Pasó un tiempo para que volviera a escuchar los gemidos de Camicazi dejando vía libre empezó a moverse más rápidamente.

¡Más rápido! ¡Más rápido! No pares...-Gritaba Camicazi mientras arañaba desesperadamente la espalda de Hipo él cual aceleró sus embestidas

¡Joder! Eres muy estrecha Camicazi- Susurró Hipo cuando aumentó la fuerza y profundidad de sus penetraciones.

Camicazi ya no gemía, gritaba, Hipo finalmente pudo meter los treinta centímetros de carne en ella y juro haber sentido el fondo de su intimidad, Camicazi también sintió su miembro en su cuello uterino, su miembro vibraba dándole más placer y más cuando Hipo totalmente poseído por el placer empezó a moverse de una manera tan salvaje que empezó a mover la cama.

Hipo cambio de posición dejando a Camicazi encima de él mientras la agarraba del trasero siendo así las penetraciones más profundas, se oía como sus entrepiernas chocaban buscándose mutuamente.

¡Otra vez me corro!- Gritó Camicazi mientras sus paredes se sujetaban al miembro de Hipo y sus fluidos salpicaban todo su eje dejándolo totalmente empapado.

Hipo ni se jactó por eso, el lubricante natural de Camicazi le permitió moverse más rápido y adentrase más, Camicazi movió sus caderas del lado contrario obteniendo más placer por lo que Hipo se atrevió a meter un dedo en el ano de Camicazi.

Pasaron más de una hora así, haciendo el amor y Camicazi se había corrido tantas veces que había perdido la cuenta cuando...

¡Hipo!... Eres… ¡ohh!... Eres un maldito semental en la cama- Grito Camicazi corriéndose nuevamente pero esta vez sentía varias contracciones vaginales más potentes "¿Qué es esto? ¡Ohh por Thor esto es...- no logró pensar más ya que el multiorgasmo no le permitió.

Esta vez con la vagina de Camicazi totalmente contraída y sus gritos de excitación, Hipo eyaculo enterrándose en lo más profundo de su vientre.

Camicazi sentía como su vientre era llenado por Hipo, como el semen recorría totalmente su intimidad para quedarse en lo más profundo de esta, se sentía cálido y maravilloso e Hipo aún no terminaba.

Ahhhh- Dio un largo gemido

Hipo se dedicaba a disfrutar la sensación de eyacular dentro de ella, toda la tensión acumulada en su interior exploto pero aun así no estaba del todo satisfecho, vio a Camicazi la cual tenía los ojos cerrados con una mano en su vientre, al parecer disfrutando la sensación de ser llenada por él.

Después de que terminará totalmente, Hipo notó que un agujero faltaba por ser llenado, el dedo que había metido en el ano de Camicazi empezó a moverse.

¿Qué intentas hacer?- Preguntó Camicazi abriendo sus ojos para encontrarse con la sonrisa maliciosa que ponía Hipo- Ohhh no, eso sí que no ¡Eso sí que no!- Dijo mientras trataba de zafarse de su agarre pero Hipo con fuerza sobrehumana volteó a Camicazi de espaldas con su generoso trasero totalmente levantado- Esto ya no es divertido Hipo- Dijo Camicazi asustada

¡Para mí lo es!- Dijo Hipo mientras jugueteaba con su miembro pasándolo encima del trasero de Camicazi dejando marcas de la mezcla de sus jugos

Hipo metió su miembro aún mojado por los fluidos de Camicazi dentro del ano de la misma sin ninguna delicadeza. Camicazi sintió que era partida por dos, empezaba a llorar y a gritar, pidiéndole a Hipo que se detuviera pero él no le hacía caso en nada.

Su ano era mucho mejor que su vagina, era más estrecho y más suave, Hipo la penetraba como un desquiciado, Camicazi rasgaba las sábanas de su cama y mordía un cojín intentando reprimir sus gritos, volteó e ver a Hipo y notó que sus ojos eran totalmente fríos y salvajes, eso le daba miedo pero de repente...

¡Ahhh!- Gimió Camicazi -Hummm- volvió a hacerlo "¿Por qué? de repente siento demasiado placer" Pensó - Ahhh-"no me importa porque quiero más"- ¡Más rápido Hipo! Cógeme el trasero con más fuerza

Hipo obedeciendo aumento el ritmo y la fuerza.

¡Oh dioses! ¿Te gusta hacerlo de esta manera? ¡Verdad vikingo insaciable!- Dijo Camicazi e Hipo respondió dándole una buena nalgada en el trasero cosa que la encendió más por lo que ella movió más rápido sus caderas.

Su sexo salvaje dura más de lo normal, exactamente tres horas, Hipo finalmente tuvo una abundante eyaculación en su trasero, se negaba a abandonar su trasero pero finalmente lo hizo, el semen brotó del ano de Camicazi y ella disfrutaba esa sensación.

Descansaron un par de minutos hasta que Hipo la volvió a tomar de sus caderas y dijo.

Tú me complacerás- No era una sugerencia o una pregunta ¡Era una orden!

Camicazi sonrió.

Por supuesto Ahhh- Gimió cuando Hipo metió de nueva cuenta su pene dentro de ella

A partir de ese momento ella era su "Amante".

Ufffffffffffffffff

Lo siento lo siento lo siento lo siento lo siento Lo siento lo siento lo siento lo siento lo siento Lo siento lo siento lo siento lo siento lo siento Lo siento lo siento lo siento lo siento lo siento Lo siento lo siento lo siento lo siento lo siento Lo siento lo siento lo siento lo siento lo siento

En verdad por no actualizar pero empecé el año un poco mal (MALDITOS EXAMENES)

Siento haber tardado tanto, muy pronto entregan calificaciones y estoy muy nervioso así que si vuelvo a publicar es que estoy vivo pero si no … xx

Tan solo recuérdenme como un héroe que sobrevivió….

Regresando a la historia:

Les agrado el lemon, les gusto, lo odiaron, odiaron que Hipo tuviera relaciones con Camicazi antes que con Astrid. No duden en opinar en los comentarios y ayúdenme a mejorar los mis lemons.

Muchos de ustedes no se pusieron del todo contentos con Hipo y Cami, asi que los invito a que lean el intento de introducción que publique (EL primer capítulo) a todos.

Pero no se preocupen pronto tendrá su momento Astrid con Hipo.

Asi que comenten porque me alegra mucho que ustedes me demanden u obliguen a continuar mis historias, eso sí me alienta a continuarlas al saber que ustedes las leen (PERVERTIDOS XD)

Tranquilos pronto publicare "¡Cumpleaños!"

Gracias por los nuevos en poner esta historia en favoritos y seguirla

Nos vemos en otro capitulo

Adiós