Prompt Day 6: basketball / hurt/confort

Aclaraciones: Situado temporalmente en el Extra Game, así que tiene spoilers, desde ya aviso.

Sé que no podría decir mucho de ese arco, pero usemos la imaginación y supongamos que Nijimura regresó a Japón para presenciar todo eso y echar porras. Lástima que Jabberwock ganó a los Vorpal Swords (Pero ya llegará la venganza, porque son los protas, plz).

Obviamente conforme salgan más capítulos del manga esto perderá su validez, pero mientras a quién le importa.


El extraño caso del Dr. Akashi y Mr. Seijuurou

Que Jabberwock le había dado la paliza de su vida a Vorpal Swords era quedarse cortos. Habían fregado el piso con ellos, mordieron el polvo, santa putiza que se llevaron, como uno quiera ponerlo, pero el caso es que los pobres habían perdido.

Nash Gold Jr. Se regodeó y los llamó monos hasta el cansancio.

¡Ah, pero que no cantaran victoria tan rápido! Vorpal Swords no había aprendido nada, pero lo que se dice nada de esa derrota y habían pedido la revancha, el todo o nada, hasta habían apostado dejar de jugar al basquetbol si perdían ¡Como si fueran a dejar que desprestigiaran a Japón así como así!

El equipo de Jabberwock había aceptado el desafío, claro, con una buena dosis de burlas e insultos, pero lo importante era que les habían dado la revancha.

Igual y humillaban más a esos monitos coloridos con todo y sus metáforas macuarras.

Ese era el contexto, en resumidas cuentas y omitiendo muchas pataletas y discursos sobre la amistad, el espíritu del equipo, puertas cerradas y luces. Entonces ¿Qué pintaba Nijimura Shuuzou en todo eso?

Oh, bueno.

─Hey, Akashi, tranquilo, dieron un gran juego y a la otra estoy seguro de que se van a cargar a esos. Ahora venga, anímate un poco.

Ese había sido el patético intento de Nijimura por animarlo después de que el equipo entero salió de los vestidores. Qué mal trago para él fue ver a sus mocosos mimados de Teikou, más los agregados, salir así de desanimados de un partido cuando los recordaba orgullosos y seguros de sí mismo.

Normal, no habían perdido así antes.

Pero quien más le preocupaba era Akashi. Obviando que su relación con él estaba a un pasito más de la amistad pero sin llegar aún a ser algo, le preocupaba verlo tan silencioso y meditabundo. Hasta parecería que tenía un flashback o algo, lo cual era francamente escalofriante.

─ ¿Akashi? Oye ¿Me estás poniendo atención?

Cruzó los brazos y frunció peligrosamente su labio superior. Si no le contestaba pronto le iba a soltar un coscorrón legendario.

─Por supuesto, Shuuzou, te estoy escuchando.

Espera ¿Qué? ¿Y qué pasó con su Nijimura-san?

─ ¿Cómo me llamaste? ¿No sientes que te estás pasando de confianzudo?

Lo que pasó enseguida lo dejó helado.

─ ¿Akashi…? Me estás asustando.

Por favor, que alguien le dijera que Akashi se había puesto una lentilla dorada cuando no estaba mirando y no que le había cambiado un ojo de color porque sí.

─No tienes nada de qué preocuparte, Shuuzou─ le aseguró Akashi con una sonrisa de maniático que le daba de todo menos tranquilidad.


Nijimura observó al chico sentado frente a él en aquella mesita de la cafetería de quinta la que lo había invitado, tratando de controlar su incomodidad por el bien de esa persona.

A ver, ese crío no era el Akashi que conocía.

Después del encontronazo del pobre incauto de Nijimura con la otra personalidad de Akashi, Kuroko había tenido la buena voluntad de ponerlo al corriente de todas las akashiadas que había hecho el perturbado en cuestión después de que él tuviera que irse a Estados Unidos. Ya algunas se las sabía al dedillo, pero siempre era interesante enterarse de los detallitos más tenebrosos de la historia.

"Necesitamos traer a Akashi-kun de vuelta antes del partido" había dicho Kuroko.

Pues era más fácil decirlo que hacerlo, pensaba Nijimura ¿Cómo iban a lidiar con algo así? Él no era psiquiatra y ese Akashi impostor no parecía muy dispuesto a irse de nuevo.

─Creo que estás utilizando el enfoque equivocado, Shuuzou─ dijo el Akashi loco─. Lo único que estoy haciendo es tomar las riendas temporalmente para llevar al equipo a la victoria.

Nijimura frunció el ceño. Había fantaseado tantas veces con el momento en el que Akashi lo llamara por su nombre de pila, pero nada tenía que ver con eso.

─Pues mira, no necesitamos tus métodos y ni intentes marearme, que ya me la sé─ gruñó con tanta mala leche que llamó un poquito la atención de los demás clientes─. Sólo queremos a Akashi de vuelta para antes del partido y punto.

─ ¿De qué hablas, Shuuzou? Yo también soy Akashi.

─No, no lo eres. Es en serio, déjalo salir.

Para Nijimura no había nada peor que tener a Akashi frente a él y al mismo tiempo saber que no estaba allí.


Pese a su inicial reticencia, el equipo tuvo que aceptar que el emperador Seijuurou (como comenzó a llamarlo Nijimura en su negación) les capitaneara conforme se acercaba la fecha para el partido contra Jabberwock. Ya, que Hyuuga o Midorima habrían podido hacer el trabajo con la mano en la cintura, pero nadie quería dar un paso en falso que supusiera que el Akashi Malvado se quedara de planta.

Como hacerlo enojar, por ejemplo.

Nijimura bufó mientras observaba como esa persona les estaba dirigiendo los entrenamientos a los pobres.

─Joder, Akashi ¡Que si nos das un respiro se te agradecería!

─Silencio, Daiki. No toleraré que cuestiones mis métodos.

Pero de que todos los cuestionaban, pues sí, lo hacían. Algunos como Kagami, Aomine y Hyuuga, por ejemplo, parecían estar contemplando de más la idea de amotinarse contra él y rebelarse a su autoridad.

Murasakibara también lo habría pensado si no llevara consigo la mala experiencia.

─ ¿Lo ves, Shuuzou? Te dije que al final mi voluntad sería absoluta.

Habría estado bien que Akashi 2.0 se guardara las excentricidades para él y que dejara de producirle escalofríos al buenazo de Nijimura, quien pensaba que la vida no podía ser más injusta.

Que ese Akashi se la viviera tratando de impresionarlo no le daba buena fe.


─Por más que he sopesado las posibilidades, no entiendo cuál es el problema que tienes conmigo.

Nijimura refunfuñó y miró de mala gana a Seijuurou. Si iba a empezar con sus cosas, ya mismo se volvía a su casa y lo dejaba botado en esa cancha de basquetbol callejero.

─ ¿Quién sabe? A lo mejor tiene que ver con todo lo que le has hecho a cuantos estuvieron bajo tu liderazgo desde la secundaria, luego de que me fuera a Los Ángeles.

─Hice lo que tenía que hacer. Mi otro yo era demasiado débil para cargar con todo solo─ le lanzó una sonrisa retorcida─. ¿Te culpas por eso? Supongo que debe ser el caso, pensarás que parte de todo es tu responsabilidad por haberle dejado solo.

Nijimura no contestó, simplemente apretó los puños. Pues claro que lo había pensado, y un sinfín de veces, además ¿Fue su culpa por dejar a Akashi a cargo cuando las cosas estaban más tensas? ¿Le metió demasiada presión?

─No te culpamos─ interrumpió el loco de turno el hilo de sus remordimientos─. Hiciste lo que tenías que hacer y tenías otras prioridades que atender. Tu desempeño como capitán es de admirarse.

Las cosas estaban extrañas cuando unas palabras del yo malvado de Akashi te relajaban en lugar de darte las consabidas ñañaras. Y no sólo eso, no. Lo peor era que esa calidez que sólo podía provocar el Akashi a quien añoraba ya le estaba aflorando en el pecho, todo por las palabras de un demente.

─ ¿Quién diría que hasta tú tienes tus momentos?─ comentó Nijimura, tratando de salir del paso de su propio lío mental.

Oh, y allí estaba otra vez esa sonrisa maléfica y medio depravada que se cargaba Seijuurou.

─Mejor que vayas aceptando que, pese a todo, seguimos siendo la misma persona. Al menos te convendría si sigues seguro de la atracción que sientes hacia nosotros.

Como para enfatizar su punto, el muy presumido encestó antes de dejar a Nijimura allí, plantado en una descuidada cancha de basquetbol con el corazón en un puño y mucho, pero mucho que pensar.


Notas finales:

¡Hola! Pues hasta acá llega esta parte del prompt. Sé que quedó muy cortado, eso es porque decidí hacer los dos últimos prompts entrelazados y el desenlace lo subiré mañana sí o sí. Otra es que este no se fue tanto por la vía cómica como los anteriores, espero no sea inconveniente.

En otras noticias, le fallé a la otepé y me salté el prompt de ayer. Aclarando que no es excusa, cuando termine estos dos últimos volveré en mis pasos para hacer el que me hizo falta.