Se que no tengo perdón pero he estado muy ocupada, además de que estuve enyesada tanto de la mano izq. como del pie izq. y bueno no me di tiempo de escribir además de que extrañamente no se que me paso jajaja, creo que tanto estress me esta volviendo mentalmente desorientada.

Pero en fin, ya después de mucha espera ya esta el capitulo, disfrutenlo y nos vemos abajo.

Discleimer... nada me pertenece.


Capitulo 12.

PoV Peeta

Hemos llegado al distrito 12, la gente está esperándome, el Vencedor del distrito, que traerá gloria eterna, antes de bajar miro por la ventana y todos sonríen pero con tristeza, vitorean pero sin ánimo, como si una mala noticia hubiera caído sobre ellos.

- Hola Peeta – me dice Madge la hija del alcalde entrando al tren antes de que yo baje.

- Hola.

- Oye creo que debo decirte algo – me dice mientras las cámaras se preparan para tomar las siguientes escenas, siento mi corazón detenerse. Ella me mira y después a mi mentor – es muy importante.

- ¿Qué es?

- Hubo un accidente en la panadería.

- ¿Qué? – digo mirándola -¿Cómo está mi familia?

- Peeta nadie sobrevivió, el incendio fue en la noche, – me dice y sé que no fue un incendio, sé que fue el Capitolio, toda mi familia muerta, ¿ahora no tengo nada? Pienso en mi razón de vivir, ella tampoco está a mi lado, ¿valió de algo haber ganado en esos malditos juegos?

- Peeta vamos a filmarte – dice un hombre y sé que no estoy de humor para eso, le agradezco a Madge y sonrió con toda la fuerza que tengo, pero ella me detiene.

- Peeta a tu padre y a tu hermano mayor el Capitolio se los llevo – me dice en un susurro mientras me abraza y sale de allí sin decir nada más.

- Chico es el momento, ¿estás listo?

- Si – le digo mientras salgo del tren sabiendo que todo es diferente, sabiendo que mañana veré de nuevo a Katniss si eso es posible hablaré con ella.

PoV Katniss.

Se que Peeta ha llegado, escucho el ruido de las multitudes, Roland y Boggs me han dejado encerrada de modo que no tengo más que hacer, hoy es la celebración, la entrega de las provisiones para todas las familias, por lo menos algo salió bien, el distrito no sufrirá hambre.

Salgo de mi habitación y veo que la casa está vacía, intento abrir las puertas pero todas están cerradas, me dirijo a la cocina donde abro la ventana y salto a través de ella. La oscuridad oculta mis movimientos y camino por el distrito.

Mi cabeza me da vueltas y necesito aire, comienzo a repetir la mantra que inicie hace horas en el baño "Mi nombre es Katniss Everdeen, vivo en el distrito 12, tengo una hermana Primorose, soy vencedora del distrito 12, trabajo para el 12, no quiero matar a nadie más" pero algo lucha dentro de mí y me hace negar esas palabras. Salgo de la villa de los vencedores por la parte trasera y llego a la Veta, risas en mi mente me hacen girarme y buscar de donde provienen, pero todo esta oscuro, la gente está oculta en sus casas, temen, temen de mí.

Me detengo frente a una casa, no la conozco ¿o sí? Tiene las luces encendidas y escucho risas, risas de niños y niñas… Gale… ese nombre sale de mis labios, ¿Quién es? ¿Debo conocerlo? Un rostro aparece en mi memoria, risas, abrazos, momentos vividos con un joven que no recuerdo, ¿Quién es? Siento de nuevo la presión en mi cabeza y el estómago revuelto de modo que salgo de allí, camino de regreso y choco con alguien sin darme cuenta.

PoV Peeta.

No puedo estar en mi casa, Haymitch me ha mandado de regreso, he dado vueltas alrededor de casa de Katniss pero en las dos puertas hay guardias de modo que no podré entrar ni salir, camino hacia la panadería y veo sus restos calcinados, me duele haber perdido a mi familia haber perdido todo sin darme cuenta de eso.

Camino de regreso a casa cuando veo a Roland andando hacia la plaza mayor, me mira y sonríe quisiera tener el valor de hacer algo pero solo me doy la vuelta y regreso, no puedo hacer algo que ponga en riesgo a los habitantes del 12, cuando me dirijo a casa, alguien choca contra mí la oscuridad le hace no verme y cae al suelo.

- ¿está bien? – digo girándome y me sorprendo al verla, es ella, parece asustada.

- Yo…

- ¿Katniss? – Digo levantándola del suelo y estrechándola entre mis brazos mientras me oculto con ella aun aprisionada en mi abrazo en la oscuridad.

- Suéltame – dice forcejeando yo suelto un poco mi abrazo pero no la dejo ir.

- Katniss, ¿estás bien?

- Déjame si – al decir esto suena molesta, escucho ira en sus palabras. – A menos que quieras morir.

- Katniss, soy yo, soy Peeta.

- ¿Peeta? – dice ella forcejeando aun con más ímpetu – Te mataré – dice con ira y me sorprendo, escuchamos pasos y sin pensarlo dos veces la beso para que guarde silencio e intento que no nos veamos.

PoV Katniss.

Una ira descontrolada al escuchar su nombre comienza a brotar en mí, quiero gritarle, luchar con él pero definitivamente es más fuerte que yo, escucho pasos y voy a llamar, deben ser los guardias, pero sin esperarlo el presiona sus labios contra los míos y me oculta con su cuerpo.

Lucho contra ese beso, pero de pronto un beso aparece en mis recuerdos, un beso en una cueva, la sensación de fuego dentro de mí y el deseo de continuar, mis brazos se mueven instintivamente y mis manos envuelven su cuello y lo beso con el deseo que nace dentro de mí, cuando siento que se han ido él se aparta un poco y yo le empujo con toda la fuerza que tengo.

- Katniss – dice sorprendido y yo me alejo de él para dirigirme a la ventana por donde entre y al hacerlo la cierro para subir corriendo a mi habitación.

"Soy Peeta" su nombre resuena en mi cabeza, la voz de alguien diciéndome "mata a Peeta" me hace gritar y nuevamente vomito por el miedo, el enojo, por el choque de sentimientos dentro de mí, me quedo recargada en el retrete mientras mi cabeza gira y mis recuerdos salen a la superficie, un fuego abrazador dentro de mí comienza a expulsar los recuerdos que no son míos que el Capitolio intento implantar en mi mente y grito mientras me retuerzo en el baño.

No sé si estoy dormida o despierta, pero puedo ver a Plutarch y aun siento que mi piel se eriza por sus palabras pronunciadas hace tanto tiempo, por el hecho de este doble juego en el que entré sin enterarme y que se ha hecho que mi vida penda de un hilo, cosa que no me importa, mientras mi familia y los Mellark estén bien.

Plutarch está en la silla frente a mí, parece un poco apurado y me vuelve a ofrecer asiento.

- Ahora no tengo mucho tiempo, tienes que hacer todo lo que se te diga, matar a todos los que te pongan enfrente.

- No lo haré. – digo resistiéndome a matar a un inocente.

- Es necesario – me dice él – pero intentaremos que sea lo menos posible, solo tienes que continuar fingiendo con las cámaras.

- ¿Y cómo sabe que finjo?

- Porque no eres una asesina a sangre fría Katniss, nos lo has demostrado, por esto muchos en todo Panem te ven como el Sinsajo de la rebelión.

- ¿Sinsajo?

- Si, el ave espía del presidente, el que lo hará caer, ahora, esta área es segura para ti, no tiene cámaras ni audio, todo está codificado para tu propia seguridad, solo nunca dejes abierta la puerta, eso desactiva todo, y bueno no podré hacer mucho por ti, pero espero que puedas mantenerlos con vida – dice.

- Mante… - me fijo de que habla y veo en la cama al padre y al hermano de Peeta inconscientes.

- No puedo ayudarles más, no mientras sigamos bajo la mira del presidente, si se quedan aquí estarán con vida, si salen morirán, aunque Peeta creerá que están muertos.

- Eso lo destruirá.

- Él no debe saber nada, mientras el piense que usted es una asesina y la desprecie el estará bien, como todos los demás, debe terminar el tour, yo la veré en el Capitolio para el anuncio del Vasallaje, recuerde tendrá que asesinar a los traidores, - me entrega una pistola que cuando la tomo me pesa en las manos, muy diferente a la sensación de mi arco.

- Yo no creo hacerlo, no se usarla.

- Le enseñare, solo debe recordar una cosa – dice mientras abre una caja que está en el suelo – Usted debe asesinarlos, nadie más modo todo saldrá como lo planeado.

- Bien – digo sintiendo como comienzo a temblar. - Lo haré – digo suspirando después de escuchar sus palabras y explicaciones de porque, lo veo salir de mi habitación mientras me acerco a los dos hombres que duermen en mi cama. Mientras mis recuerdos regresan a mi presente donde ruego que Peeta tome bien la pérdida de su familia. Y ruego yo no perder a la mía.

- Solo prométame que protegerá a los cuatro – digo sin necesidad de mencionarlos.

- Enviaré gente cerca de su familia y a los Mellark al llegar al Capitolio los trasladaremos, solo hasta ese momento será seguro, solo recuerde, cuando le digan "atrévete es el momento" debes disparar pues la guerra comenzará, Cinna te dará algo para evitar que lo que intentarán hacerte te haga daño, aunque debo decirte que nunca lo hemos probado, espero que sirva y sigas con nosotros.

Y sin decir más sale de la habitación por una compuerta trasera que se abre cuando él la toca, me acerco y pongo la mano en el mismo lugar y veo que no se abre, por lo visto solo él puede hacerlo, me quedo allí en silencio mirando a mis nuevos huéspedes dormir, esperando que sobrevivan la noche.

Salgo dando tropezones del baño, mis recuerdos comienzan a mezclarse y me siento cansada, la habitación luce distinta y veo que Cinna me ha traído todos los vestidos que use durante la visita de los distritos no había podido usarlos, ni tenerlos cerca. Y hay uno que deseaba tener cerca de nuevo, de modo que tomo el vestido que use en el distrito 10, es hermoso y tiene distintas capas de tela, las reviso y entre las capas de tela tengo oculto aquello que me entrego Haymitch antes de marcharse aquella vez que lo corrí, cuando sentí su preocupación por mí y por causa de Roland no pude verlo antes.

Encuentro el pedazo de papel y me encierro nuevamente en el baño, abro la regadera y me quito la ropa para meterme a bañar, así tengo una excusa para estar mucho tiempo allí, no quiero que vea esto. Lo desdoblo con miedo, sé que el reproche estará allí, pero no puedo hacer nada, no cuando su vida depende de mí. Son unas cuantas palabras pero con eso siento que mi cansado corazón toma un respiro.

Preciosa. Mantente a salvo, sigo de tu lado, sin importar mis acciones. En el 12 intentaremos ayudarte.

Tomo el pedazo de papel y lo deposito en la taza y bajo la palanca, tomo un poco de ropa, de mi vieja ropa y salgo, sé que Cinna no tardará en llegar para decirme que tengo que arreglarme pues casi amanece y yo solo he podido dormir por periodos de corto tiempo, pero eso es mejor que nada.

- Katniss – me dice Cinna al abrir la puerta – Tengo que arreglarte, te enviaron esto. Roland regresará más tarde.

- Gracias – digo mirando la lista y sintiendo un golpe en el estómago cuando veo el nombre de mi mejor amigo, o el que lo era encabezando la lista, ¿Snow desea que lo asesine? Sé que no tengo ninguna expresión pues después de asesinato, tras asesinato, cada persona me es indiferente, Gale también lo es.

- Lo siento – me dice y me ofrece sus brazos.

- Crees que me importa. – tengo que actuar, como si no recordara, como si nada me importara me repito a mi misma.

- Katniss es tu amigo.

- Los amigos y las personas que amamos son una pérdida de tiempo – le digo, el va a decir algo cuando escucha pasos detrás, Roland nos vigila desde hace unos minutos. – Además mientras altere la paz de Panem merece morir.

- Katniss nos esperan en la plaza central en media hora.

- Gracias.

Cinna no tarda mucho en arreglarme, lo que más problemas le da son mis ojeras, pero ya no puedo más. Cinna ha estado distante conmigo, gracias a eso sigue a mi lado, sé que Snow lo hubiera matado por el simple hecho de mostrarme su simpatía.

- Estas lista Katniss. – me dice tomando mi mentón y mirándome a los ojos – Estas segura de hacer esto.

- No tengo que darte explicaciones.

- Katniss podemos ayudarte, solo.

- No. – le digo poniéndome en pie, quisiera decirle que nadie puede hacerlo, estoy condenada.

- Katniss ¿Por qué aceptaste?

- Me voy – le digo dándome la vuelta antes de que diga algo que lo lastime.

Roland me espera y me sonríe grotescamente, tomo mi arma que está cargada y llevo un par de cartuchos más, los que necesito exactamente, le devuelvo la sonrisa y salgo de allí.

- Este es tu último escenario, espero que lo disfrutes. ¿Segura que no deseas cambiar de arma?

- No lo haré, esta me gusta – digo mientras bajo las escaleras para salir de la casa. Y me aferro a la culta de la pistola de la cual no me he apartado ni para dormir desde que me la entregaron.

Sé que todo el distrito está reunido, o por lo menos la mayoría, algunos no me miran, otros puedo ver reproche en su mirada, dolor o confirmación de que sabían que era yo, una asesina.

Subo al podio y puedo ver a Peeta y a Haymitch en un par de sillas, también esta Effie y el alcalde, por lo visto ya dio su discurso, veo el tren cargado con las provisiones y desearía que esto no ocurriera, pero se que no puedo evitarlo.

Roland camina hacia el micrófono y lo toma dando el mismo discurso que ha dado por todos los distritos y comienza a nombrar, sabe que no son muchos, pero desgraciadamente a todos los conozco.

Gale camina hacia el frente y me mira con odio, con una pregunta ¿Por qué? Pero o ignoro y sigo mirando al frente. Camino despacio y sigo adelante con el teatro, al fin podré ponerle fin a esto.

- Todos están conscientes de mis actos durante los juegos del hambre, - recito nuevamente el mismo discurso que me tiene harta, se que cada vez que lo he dicho el corazón de Peeta se ha hecho pedazos - muchos tomaron mis acciones como un acto de rebeldía, de levantamiento contra el presidente y su gobierno, pero esto no puede suceder, no fue mi intención, mi intención era sobrevivir, simplemente, Peeta Mellark fue la persona que utilice para estos fines, aproveche su declaración de amor para hacerlo, ¿para que necesito amor con la gloria eterna? Ahora soy consciente de que en realidad él es el único merecedor del título de Vencedor del distrito 12, porque él es fiel a Panem y a sus ideales. Deseo disculparme con todo Panem por mis actos, recordándoles que él que se levante contra el Capitolio sufrirá la pena máxima, ejecución pública.

- Gale Hawtorne – digo esperando que mi voz no tiemble – Has sido llamado por traición al Capitolio ¿tienes algo que decir?

- Si, ¿Qué te hicieron? En verdad crees esto que haces, al final habrá una guerra. – Levanto mi arma y le apunto al pecho. Mientras el me grita.

- El Capitolio te ofrece redención, si retractas lo que has dicho se te ofrece un juicio justo y una condena de Avox.

- Prefiero morir antes de que.

- Katniss no – dice mi mentor y me mira sorprendido. – No puedes asesinarlo es tu mejor amigo – me dice.

- Haymitch debes esperar tu turno – digo en el tono más sarcástico posible. – Ahora – dice y mira a Roland que saca su látigo. – En caso de que no aceptas la redención, se te condena a morir. – Le apunto y puedo ver en sus ojos dolor, el mismo dolor que yo siento al hacerle esto, pero es lo mejor, de este modo será libre.

- No – dice Haymitch, pero antes de que suceda algo más jalo el gatillo y el cuerpo de Gale cae inerte en el suelo, siento mi corazón romperse y el dolor querer salir como un grito agudo mientras escucho y veo a Hazelle llorando por su hijo.

- Katniss – escucho la voz de alguien entre la multitud y allí la veo mi pequeña hermana me mira con dolor.

- ¿Prim? Prim – digo pero no me muevo, ¿Por qué esta aquí?

- ¿Quién eres? ¿Dónde está mi hermana? – me dice con dolor.

- ¿Acaso quieres detener esto? ¿Eres parte de la rebelión? – le pregunto sin ninguna expresión y con el arma lista.

- Katniss te convertiste en una asesina, mi hermana nunca hubiera hecho todo esto, ni siquiera por mi.- El dolor que se forma en mi pecho es tan grande que se me acabo de romper por dentro y nunca más volveré a ser la misma. Me giro al micrófono y llamo al siguiente, mejor así si ella me odia estará segura.

- Thom Rames – digo ignorándolos y veo que traen al mejor amigo de Gale y lo hincan a su lado. – Estas.

- Katniss detente – dice mi mentor y en ese momento lo miro mientras levanto mi mano para detener el ataque de Roland.

- Bien quieres morir – levanto la pistola y le apunto al pecho.

- Dispara si tienes el valor

- No creas que no lo haré, tienes una oportunidad de arrepentirte.

- Nunca – me dice mientras aprieta el arma contra su pecho – vamos atrévete preciosa, es el momento. – Abro los ojos y sin pensarlo dos veces le disparo, sus ojos me miran con sorpresa y cae al suelo en medio de un charco de sangre.

En ese momento todo se convierte en un caos y sé que pronto todo acabará. Gritos, disparos, miro a Prim y a mamá a su lado, de pronto aparecen cientos de agentes de la paz y también otras personas armadas, y entre ellos veo a Plutarch, así que sigo adelante con el plan pues sé que cumplirá su promesa y siento a Peeta a mi lado, como dijo mi mentor es el momento y le sonrió prometiéndole que siempre lo protegeré. Mientras de mis labios sale la única frase que deseo decirle antes de que nos separemos.

PoV Peeta.

Escucho a mi mentor cuando regreso a su lado después de dar el discurso para mi propio distrito, se inclina hacia mí y mira entre la gente.

- Peeta prométeme una cosa, pase lo que pase, no te muevas de tu silla.

- ¿a qué te refieres?

- Promételo, hazlo hasta el último momento, entendiste.

- No – le digo mientras miro al frente y veo como Roland llega acompañado de una mujer de cabellos castaños, su expresión es fría, cruel y me duele pues hace unos meses era la mujer de mi vida. –Katniss –susurro.

- Peeta escúchame, si algo me pasa – lo miro sorprendido ¿acaso el será llamado como rebelde? – Pero tu dijiste.

- Pon atención – dice mientras Roland da su discurso. – debes creer que.

- Gale Hawtorne - El guarda silencio y mira hacia el frente, podemos ver el perfil de Katniss – Has sido llamado por traición al Capitolio ¿tienes algo que decir? – ella parece no conocerlo, lo mira como si nada pasara.

- Si, ¿Qué te hicieron? En verdad crees esto que haces, al final habrá una guerra. – Me muevo al ver como levanta su arma para apuntarle.

- El Capitolio te ofrece redención, si retractas lo que has dicho se te ofrece un juicio justo y una condena de Avox.

- Prefiero morir antes de que.

- Katniss no – Veo a Haymitch que está a su lado, intentando detenerla, quiero acompañarle pero le prometí quedarme en mi lugar – No puedes asesinarlo es tu mejor amigo.

- Haymitch debes esperar tu turno – su voz es fría, sarcástica – Ahora – sigo su mirada y veo como el hombre del Capitolio saca el látigo de su amarre. – En caso de que no aceptas la redención, se te condena a morir.

- No – dice Haymitch y siento como la sangre desaparece de mis venas al escuchar la detonación y ver a Gale mirarla con dolor cuando la bala penetra su piel y lo asesina. Un grito agudo rompe el silencio y veo que es la madre de Gale.

- Katniss – Allí está su pequeña hermana que la mira con dolor

- ¿Quién eres? ¿Dónde está mi hermana? – Escucho la respuesta de Katniss y me quedo sorprendido, ¿asesinaría a Prim?

- Eres una asesina, mi hermana nunca hubiera hecho todo esto, ni siquiera por mí.

- Thom Rames – comienza de nuevo, no puedo más y me pongo de pie, cuando mi mentor se pone frente a ella y el hombre del Capitolio lo va a atacar ella lo detiene.

- Bien quieres morir – .

- Dispara si tienes el valor. – la reta Haymitch y niega con su cabeza al ver que me acerco.

- No creas que no lo haré, tienes una oportunidad de arrepentirte.

- Nunca – me dice mientras aprieta el arma contra su pecho – vamos atrévete preciosa, es el momento.

Veo la sorpresa y el dolor en el rostro de mi mentor, de modo que camino hacia él, aun respira cuando lo miro y después a Katniss, en ese momento todo se vuelve un caos, la gente grita, disparos suenan cerca y lejos, corren y miro a Katniss que se busca a su hermana.

- Haymitch – le digo con dolor.

- Protégela – dice mientras respira con dificultad – Tienes que hacerlo.

- Katniss ¿Por qué lo hiciste? – digo mientras veo como la ráfaga de balas aumenta, los gritos y las detonaciones. La veo acercarse a mí y me mira asustada

- Peeta te amo – susurra y en esas palabras rompen todo aquello dentro de mí que decía aléjate de ella.

- Vamos Katniss – dice Roland y veo la jala del brazo, pero ella me mira asustada.

- NO – lo detengo mientras intento protegerla con mi cuerpo.

- Créeme no tendré compasión – dice mientras saca una pistola.

- No por favor – dice Katniss soltándose de mi agarre – lo hare, iré.

- No es nada personal – me dice apuntándome mientras ella parece demasiado asustada, más aun después de haber matado aun a Gale y a Haymitch.

- Yo lo haré – dice Katniss.

- No avecilla, lo mataré yo – y siento como el disparo entra en mi cuerpo y escucho su grito desgarrador.

- NO PEETA – grita, pero no puedo alcanzarla, el calor y el dolor son insoportables, es como si una corriente eléctrica que salé del lugar del disparo recorriera mi cuerpo y sé que pronto moriré pues todo se vuelve gris y confuso, siento algo en mi rostro, agua, está lloviendo, pienso en Katniss y aquella vez que le lance el pan, puedo escucharla llamándome, quiero ir con ella pero me es imposible.

- Peeta lo siento… - es todo lo que escucho mientras sé que muero.

PoV Katniss

No puedo creerlo, Roland se me ha adelanto y ha asesinado a Peeta, no pude salvarlo y en estos momentos no puedo continuar con mi teatro, no cuando lo he perdido, por estúpida.

- NO PEETA – grito mientras intento liberarme del agarre de Roland para ir con él, pero es imposible su mano es como una garra en mi brazo. – DEJAME MALDITO. – Levanto mi pistola y contra todo lo indicado por Plutarch le disparo en medio de los ojos y este cae muerto entre convulsiones y un charco de sangre. Corro hacia Peeta, intento que despierte pero no hay nada más que hacer, los ruidos y disparos me rodean y se que los rebeldes van ganando.

- Vámonos – me dice Boggs arrastrándome, yo lucho, pataleo y grito mientras comienzo a ver como los agentes de la paz comienzan a ser dominados por los rebeldes, sé que todo estará mejor, Prim y mi madre, los Mellark, pero no Peeta, no yo, lo he perdido y siento como me invade la locura, las lágrimas no dejan de salir, quiero morir, quiero estar a su lado, debió ser mi arma el que lo asesinara, porque así sé que lo volvería a ver, ahora eso no será así y me doy por vencida, si el presidente quiere matarme le daré el gusto y me dejo arrastrar por el supuesto rebelde hasta el tren que arranca para llevarnos nuevamente al Capitolio.


Espero que este capitulo compence todo lo que he tardado en actualizar, gracias por su paciencia y por seguir leyendo y bueno espero también pronto actualizar de Regreso al 12.

Besos a todos, mil gracias por comentar y seguirme agregando a favoritos.

Que tengan un excelente fin de semana.

IRES