No andaba muerta, andaba de parranda, no tampoco, solo con un montón de trabajo y demás pero aquí esta el siguiente capitulo. Nos vemos abajo.

Discleimer. Nada me pertenece todo es de Collins.


Capitulo 18

PoV Katniss.

Estoy sentada en el tren mirando por la ventana, es como si mira por una televisión y me viera a mi misma, parezco molesta, mientras mas me miro no me puedo reconocer, no se que hago allí, nunca he viajado en un tren, o eso pienso, un ruido de una puerta deslizándose me hace mirar a quien entró y se sienta delante de mí.

- Vaya Katniss, luces mas tranquila de lo que esperaba.

- ¿Tengo porque parecer intranquila?

- Acabas de matar a tu mejor amigo, ¿acaso Gale no era eso? Aunque probablemente el te quería de otra manera, aunque creo que te sentiste algo intranquila por la muerte de Peeta.

Siento un nudo en mi estomago al ver lo que tengo entre mis manos y que no me había percatado, es una enorme pistola y estoy sopesándola en mis manos.

- Quizá me excedí – digo con tranquilidad – no debí dispararle a Roland, pero el me saco de mis cabales, ¿acaso no tenía yo la orden de aniquilar a todos los rebeldes y entre esos estaba Peeta?

- Si, esa fue tu orden, pero dime ¿Qué pasa con tu hermana? dicen que ella es parte de la rebelión.

- Es una niña, ¿acaso el Capitolio le teme a una niña?

- No, pero saben lo que tu harías por ella.

- ¿Debí matarla? – digo mirándolo y me sorprendo de ver la muerte reflejada en mis ojos.

- No llegue a esos extremos Katniss, vera ella aun seguirá siendo un arma para el Capitolio, así que no creo que lo haga ¿o lo haría? – Me veo dudar y se que estoy intentando fingir y el se da cuenta de eso pues se ríe. – No tome esto con tanta seriedad, verá, estoy de su lado, ¿se lo dije aquella vez no?

- En realidad no se quien es confiable en este punto de mi vida Boggs, y tu no encabezas la lista.

- Que lastima, pero tengo algunas cosas que decirte, así que prepárate, la próxima vez que nos vemos no debes conocerme, no hablaremos demasiado y tu destino es mas terrible de lo que crees, si sobrevives, solo recuerda una cosa.

- ¿Qué?

- No debes permitir que Snow continué con la presidencia, pero tampoco debes permitir que la líder de los rebeldes Alma Coin se postule presidenta, si lo hace, el futuro de Panem será peor que el que se vivió con Snow, eres la única que podrá derrocarlo.

- ¿Crees eso? ¿Por qué? Porque no tengo nada por que vivir, porque mi familia esta presa por el Capitolio y probablemente muertas, porque asesine a mi mejor amigo y a… y Peeta fue asesinado por Roland, ¿Es por eso?

- Katniss has aguantado mucho.

- Pero no puedo mas.

- Solo… - la puerta se abre y entran un par de soldados – Un poco mas.

- Señor hemos llegado.

- Bien, prepárate para salir y alista tu arma.

Despierto perdida, no sé dónde me encuentro, mi mente parece un manchón de recuerdos, no sé hasta dónde es verdad y hasta donde son parte de mis sueños, me pongo de pie y siento que me voy a caer, pero al final me sostengo, camino a una puerta abierta y veo que es un baño, cuando me veo en el espejo no supe si era yo en verdad la del reflejo o era otra persona, pero me asuste, la chica que me miraba en el espejo tenía la mirada perdida en la locura, los huesos sobresalían en sus mejillas y su cabello era un desastre.

- Katniss – dice una chica castaña sonriéndome desde la puerta – Al fin despiertas, ¿estas mejor?

- Si, yo… ¿ nos conocemos?

- Soy Annie Cresta, quizá no te acuerdes de mí, pero hemos estado juntas por meses, he estado muy preocupada, has dormido demasiado, el doctor pensó que no saldrías del estado catatónico en el que te encontrabas.

- ¿Catatónico? – pregunte sorprendida – No recuerdo mucho.

- Vamos te prepararé una ducha y verás que te sentirás mejor.

- Gracias.

El baño fue relajante, mi cuerpo me dolía, estaba llena de cicatrices que no recordaba cómo me las hice, tenía una debajo de mis costillas que parecía un balazo, conté todas y cada una parecía vieja, ¿Qué había pasado conmigo? Busque en mis recuerdos, pensé en mi hermanita Prim ¿Dónde estaría? en mamá, en Gale, lo último que recordaba era estar en el bosque con Gale charlando sobre los últimos juegos del hambre y Prim… su primer juego, eso me hizo temblar. De pronto mi sueño viene a mi mente el recuerdo de la mención de la muerte de Gale, de mi hermana me hace temblar y Annie me mira preocupada.

- ¿Qué sucede? – dijo Annie entrando en el baño con ropa en sus brazos.

- ¿Dónde estamos? ¿Dónde está mi hermana?

- Primorose, quizá en el distrito 12, en realidad no lo sé, estamos en el Capitolio.

- ¿El Capitolio?

- Si.

- Pero tengo que ir a ver a mi hermana, ella, es su primer juego y yo tengo que cuidarla.

- Katniss cálmate por favor, eso sucedió hace, hace tiempo - dice suspirando.- Ya no hay juegos del hambre, todo termino.

- ¿Terminaron?

- Si, te lo contaré después, ahora vístete que iremos a comer.

Al entrar al salón la comida estaba servida, había tres personas sentadas en la mesa, todas pelirrojas, Annie los menciono y miré a la chica llamada Lavina, un flash de recuerdos vinieron a mi mente, la vi en el bosque, la vi en un comedor, en un prisión y luego nada.

- ¿Estás bien?

- Si yo, solo un poco mareada.

- Ven vamos a comer.

Mientras comemos, Annie habla con todos el padre de Lavina, Richard, me mira y sonríe.

- Estamos muy agradecidos por todo lo que hizo por nuestra hija.

- Yo, no hice nada, no, no recuerdo.

- Bueno le salvo la vida, ella dice que cuando estaba huyendo usted quiso salvarla, pero fue demasiado tarde, después en el Capitolio, al final la ha traído con nosotros.

- Pues no fue nada, en verdad.

- Katniss he pensado que podemos marcharnos de aquí

- ¿Irnos?

- Si al distrito 5, quizá, allí estaremos bien, además la familia de Richard nos recibirá.

- Pero quiero volver a casa.

- ¿Al 12? – me pregunta sorprendida.

- Sí, tengo que ver a mi madre.

- Pero no sabemos si está allí, es distrito fue destruido.

- Aunque esta en reconstrucción – dijo Richard, quizá al ver mi rostro sorprendido.

- ¿Destruido?

- Si hace más de un año, pero creo que muchos ha regresado, quizá tu familia. – Un flash aparece, una televisión y yo mirando con impotencia como destruían mi distrito. Su voz me trae de regreso.

- No sabemos quién sobrevivió – dijo Annie. – Aunque se que Haymitch lo hizo, no han dado mucha información sobre los sobrevivientes.

- Podemos investigar, aunque no estoy en el Capitolio, puedo. – dice Richard, pero Annie parece cansada.

- No – dijo Annie – Gracias, creo que iré a mi habitación.

La veo salir molesta y me quedo en la mesa, no he tocado mis alimentos pero se que no podre comer.

- ¿Haymitch el vencedor?

- Si, tu mentor.

- Mentor.

- De los juegos del hambre, Katniss, se que cuando despertaste la última vez no recordabas nada, y por lo visto eso continua, porque no le llevan la comida – dice a una mujer que entra en el comedor y sonríe – A la sala de la televisión, come allí, enciende el aparato y mira un poco, Annie no la prende y nos ha prohibido hablar sobre esos temas, si lo deseas hazlo, si no, bueno disfruta tu estancia, esta es tu casa.

La mujer toma mi plato y la acompaño a otra habitación, tiene un enorme sofá de cuero y una gran televisión frente a este, deja mi plato y mi vaso en la mesa y se retira con una sonrisa, tomo el control y presiono el botón de encendido y las imágenes comienzan a aparecer.

Veo al eterno Caesar sonreír al publico, esta entrevistando a algunas personas y después de un corto silencio el vuelve a hablar.

- Así para terminar este segmento presentaremos algunas imágenes de lo que alguna vez fuimos y lo que ahora somos, los últimos Juegos del Hambre, provocaron una revolución estas son las imágenes a casi dos años de lo ocurrido.

Me quedo congelada mirando el televisor, allí estoy yo, gritando al ofrecerme como voluntaria, corriendo por la arena, cantando a una niña muerta y los recuerdos de todo eso vienen a mi mente, todos como un torbellino y se que me romperé en mil pedazos, mi corazón y mi cabeza recuerdan todo y simplemente me quedo en silencio mientras las imágenes continúan y la siguiente entrevista me toma por sorpresa y que quizá pueda aclarar las dudas y recuerdos que han aparecido en mi memoria.

POV Peeta

Han pasado seis meses desde que la guerra termino, hemos ido por todos los distritos de manera individual a ayudar a las personas, Paylor no quiere que se diga dónde estamos, más aun si seguimos con vida. No sé a quién se lo esconde, todo el mundo lo sabe, pero quizá es alguna forma de hacernos parte del pueblo.

- ¿A dónde vamos? – Le pregunto a uno de los guardias que nos acompañan, más que como guardias, como protectores, he sido atacado tres veces, no sé cómo le esté yendo a Finnick o a Jhoanna.

- Al distrito 12.

- ¿A casa?

- Al parecer, la presidenta estará allá.

- Gracias.

Entro en mi camarote y me recuesto en la cama, enciendo la televisión y solo hay programas que enseñan un nuevo estilo de vida, sin vicios, sin excesos, pero ¿hasta cuándo el Capitolio lo soportara? Caesar diciendo algo sobre la remembranza de los últimos juegos, la celebración por la libertad ganada hace dos años, y veo que pasa a estar entrevistando a alguien pero no le prestó atención, cuando voy a cambiar de canal, mi nombre me detiene.

- Claro –dice Caesar – No podemos olvidar a Peeta Mellark vencedor del distrito 12, nuestro último vencedor. Pero ¿Por qué me pregunta por él?

- Yo, simplemente no he sabido que los vencedores sobrevivieran.

- Hay rumores que lo hicieron – dice con una sonrisa típica – Usted era medico ¿cierto? del centro de entrenamiento.

- Así es, yo diseñe la prótesis para el Sr. Mellark y me preguntaba si no ha tenido problemas, pero nadie ha sabido decirme que paso con él. Sería una lástima que hubiese muerto.

- Pues hagamos caso a los rumores de que continua con vida, quien sabe, quizá hasta el Sinsajo haya sobrevivido.

- Estoy seguro que lo hizo – dijo el hombre mirando la cámara y por un segundo sintió que se lo decía a él.

- Pues gracias por hablar con nosotros. Ahora nos acompaña del centro de alimentación…

- Estamos por llegar – dijo el guardia golpeando mi puerta.

Cuando desciendo del tren, me sorprendo de encontrar el distrito casi recuperado, ya no hay cenizas ni destrucción, todo lo que alguna vez la guerra provoco.

- Peeta – dice alguien corriendo a abrazarme, su cabello rubio me hace reconocerla.

- Delly.

- Creí que no te volvería a ver.

- Me da gusto verte. ¿Mi familia?

- Están bien, están en la panadería.

- ¿Y?

- Ellas también – dijo Delly sonriendo – Están en su casa, en la casa que le dieron por ser vencedora.

- Gracias.

- Vaya si es el enamorado – dijo la voz cantarina de Finnick.

- Creímos que no llegarías. – Johanna me sonríe y luce diferente, como si algo bueno hubiera sucedido.

- ¿Cuándo llegaron?

- Hace como una hora y Johanna un poco menos, vamos Haymitch espera con la Presidente.

Escucho a los dos hablando de sus visitas a cada distrito, al parecer hicieron lo mismo que yo, visitaron enfermos, heridos y gente necesitada, todos perdieron a alguien, Finnick escucha a Johanna y a mí hablar, parece perdido en sus pensamientos, como lo ha estado desde que Annie desapareció.

Cuando entramos en la alcaldía nos dirigen a una gran puerta de madera donde veo a la Presidente sentada en un sofá y frente a ella mi mentor.

- Bienvenidos vencedores – dice ella, es joven y una cicatriz recorre su rostro.

- Gracias.

- Peeta – dice el con tranquilidad.

- Hola.

- Finn, Jo – dice Haymitch y les da un abrazo – Me da gusto verlos bien.

- ¿Somos todos?

- Solo falta Beetee, los demás murieron.

- ¿Todos los vencedores? – dice Johanna sorprendida – Creí.

- ¿Qué el Capitolio los tenía? No, todos fueron torturados o asesinados en un momento de desesperación.

- ¿Qué hay con Gale?

- Está en el distrito 2, como Alcalde, acaba de ser asignado.

- Vaya.

- ¿Y porque estamos aquí?

- Han sido asignados a vivir en este distrito, los cuatro.

- ¿Qué? – pregunta Finnick sorprendido – No puede ser, tengo que volver al distrito 4, por si Annie regresa.

- Ella no volverá – dice tranquilamente Paylor.

- ¿Qué puede saber? Ella es más fuerte…

- Tengo algo que mostrarles.

- No creo que sea conveniente presidenta.

- ¿Qué RAYOS ES? – pregunta Finnick – He obedecido por meses, la he buscado, tengo que saber.

- Sé que será difícil de asimilar, por eso han sido asignados a este distrito, sigue siendo, al final, un distrito marginal, solo los que son oriundos han decidido regresar, de modo que no tendrán muchas visitas.

- Por qué no lo muestra y nos deja en paz Presidenta – dijo Johanna tomando el brazo de Finnick.

EL televisor es encendido y me arrepiento de estar allí, mis peores pesadillas han sido confirmadas, puedo ver a Katniss matando a sangre fría, una y otra vez, miro a Haymitch quien me mira en silencio, después la veo encerrada en una habitación donde muy apenas cabe, es torturada con electricidad, más allá puedo ver a Annie, miro a Finnick quien llora en silencio, Katniss grita y es torturada en lugar de Annie. Casi una hora de diversos sucesos hasta que veo que le disparan, ella cubre a Boggs, lo puedo reconocer, ella toma su lugar y es herida allí la cinta termina.

- Es por esto…

- Ahórrese sus explicaciones Presidenta – dijo Johanna pero por su tono supe que estaba conteniéndose por no herirla de muerte.

- Sé que es difícil, pero debían saber, sé que albergaban esperanzas. – Me miro y después a Haymitch. – Si necesitan algo, solicítenlo, el Capitolio está en deuda con ustedes. – Y sin decir más salió del lugar dejándonos a los cuatro en silencio.

Finnick parecía perdido cuando la presidenta se fue, yo me sentía igual, pero pronto escuche la voz de voz de Johanna gritándome.

- Me quieres explicar ¿qué es lo que pasa? – dijo ella mirándome con los ojos desorbitados por la ira - Dinos porque tu mentor estuvo tan insistente de que ambos se quedaran en el Capitolio, pero al final no les resulto cierto ¿Haymitch? – dijo Johanna mirando a los dos y sentándose al lado de Finnick.

- ¿Tu que sabes Johanna? – pregunto él.

- Podría decir que nada, pero también tengo mis teorías y entre ellas es que Katniss y Annie están vivas y no esta tontería de que están muertas.

- ¿Qué? – dijo el vencedor del 4 mirando a ambos. – Es cierto?

- No lo sé – dije mirándolo. - ¿Cómo sabes eso?

- Escuche cuando Boggs te lo dijo, además hable con Cinna, el dice la que la vio mientras lo trasladaban de una celda a otra.

- Porque no me lo dijiste? Debimos quedarnos – dijo Finnick poniéndose de pie.

- Oh cálmate marinero – dijo Johanna – No podíamos hacer nada, hemos sido vigilados por meses y en este tiempo no las hemos visto, deberíamos haberlas encontrado.

- Entonces ¿es cierto? ellas murieron.

- Solo nos faltó el Capitolio – dijo Haymitch – Y si siguen allí capturadas, no creo que podamos sacarlas con vida.

Los cuatro nos quedamos en silencio mirando el televisor donde la cinta se vuelve a repetir, y sé que mi mentor tiene razón, si siguen con vida, dudo que podamos verlas, mucho menos regresar, ahora la guerra a terminado, pero para nosotros siempre estará presente, siempre será parte de nosotros y nunca terminará.


Lento pero seguro, aquí esta la actualización del capitulo, pronto llegaremos al desenlace de esta historia, gracias por leer mi disparatada imaginación y bueno nos veremos en el próximo capitulo.

Que la suerte este siempre de su lado.

Ires