Hola, de verdad lamento la demora, pero he tenido mil cosas y literal mil cosas que hacer, entre la mudanza, el nuevo trabajo, desempacar, volver a empacar, tirar, limpiar, guardar, reparar (porque la casa que rento es Grindulm Place y no tengo elfo domestico) de modo que entre pintura y reparaciones y despues el trabajo llego muerta, así que escribo entre rato y rato, pero no se preocupen no abandonaré la historia.

Gracias por leer y por sus mensajes, en verdad cada review y mensaje me anima a ponerme a escribir y lo hago pero no quiero que quede así como flojo el capitulo.

Bueno sin mas demora les dejo el Discleimer; nada me pertence además de un ejemplar de los juegos del hambre y el resto de la saga, todo lo demás es propiedad de Suzanne Collins.

CAPITULO

PoV Peeta.

Me quedo mirándola por horas, aun no despierta y parece estar teniendo pesadillas casi todo el tiempo, Haymitch cierra la puerta de la entrada y yo dejo a Katniss en la habitación para encontrarme con él. Hace semanas que la trajeron y no me he apartado de su lado, la panadería puede seguir adelante sin mí, pero yo no puedo seguir adelante sin ella.

- Así que – dice sentándose en el sofá, es la primera vez que estamos a solas desde que la trajeron, pareciera que todos se están dando por vencidos de que vaya a volver - ¿Qué rayos es eso de que es tu esposa?

- Bueno - digo suspirando y me siento frente a él. Se que realmente se lo ha estado preguntando, pero agradezco el no haberme preguntado antes, no hubiera podido responder – Prim tiene una gran imaginación.

- ¿En qué?

- Ella dijo que bueno, que antes del viaje de los vencedores, nosotros, nosotros tuvimos algo que ver – digo y se que me sonrojo – Ella invento una gran historia sobre que ambos habíamos hecho el tueste, antes de ser obligada por Snow a viajar por los distritos mostrando que odiaba la vida y todo lo que la rodea.

- Entonces ¿Katniss sabe esto?

- No. Pero Prim pensó que sería más fácil que volviera y que yo la cuidara.

- Pero Peeta, no sabemos que le hicieron, ella podría intentar lastimarte. Snow me dijo.

- Realmente no se si es confiable creer en ella, sabiendo quien es.

- Quizá pero es la que puede saber lo que le hicieron y no quiero que te haga daño de ninguna manera.

- No lo hará.

- ¿Seguro?

- Lo sé.

- Bien, cualquier cosa me lo dirás.

- Lo haré. – Mi mentor se pone de pie y se da la vuelta, en ese momento le hablo todo aquello que he tenido en mí y nunca le he dicho - Sabes Haymitch, cuando ella se marchó, yo estaba molesto con ella, simplemente creo que mi corazón dejo de amarla, para comenzar a odiarla, era lo que yo quería. – él no dice nada, no se mueve, me permite seguir hablando. – Creo que aun contigo estaba molesto, ustedes se burlaron de mí.

- Sabes que no es cierto.

- Lo es. Ambos urdieron este plan para que ella sobreviviera.

- El plan era que ambos lo hicieran. Además tú mismo me lo pediste.

- Lo sé, solo que no pensé que jugarías conmigo, pero – digo pensando en que no quiero salirme por la tangente – no por eso quería que todo esto le pasara, simplemente no fue lo que yo quería, la quería, la amaba y hubiera dado todo por ella y aun así no pude protegerla.

- Lo hiciste.

- No, eso es mentira, si hubiera sido así no estaría allí sin vida.

- Aun vive.

- ¿Realmente?

- Creo que tu tendrás que encargarte de eso, a menos que creas que valió la pena esto y este futuro es el que querías.

- No, no lo es.

- Bueno lucha por cambiarlo, entérate porque hizo lo que hizo y cámbialo.

- Al final siempre quiso esto ¿no? Sobrevivir aun llevándose a todos de encuentro.

- Ella te dará la respuesta, pero si crees que es imposible tenerla aquí dímelo y me la llevaré.

- Hablas de ella como si fuera una cosa que puede cambiar de un lugar a otro.

- No lo es, ella y tu son lo único que realmente me importa pero, así como no permitiré que ella lastime tu corazón, no dejaré que tu seas quien la lastime aun más, piénsalo.

Lo veo marcharse y me quedo de nuevo solo en mi casa, pienso en lo que ha pasado, no he hablado con ella, no se porque se fue con el presidente, realmente no tengo idea de todo lo que tuvo que vivir, hace un año casi todo ocurrió, estuve meses inconsciente después de que Roland me disparara, sabía que ella no lo haría, el dolor en sus ojos cuando sentí que dejo mi corazón de latir sus ojos me dijeron que no quería perderme y eso me hizo volver, su necesidad de mí.

Vago por la casa y después de dar vueltas en silencio bajo al sótano y tomo un costal de harina y subo de nuevo para ponerme a hacer pan, se que debería hacerlo en la panadería reconstruida pero no quiero dejarla sola, aunque se que pronto estará por aquí Prim.

Desde que regresamos no he visto a Finnick, ha estado con Annie en su casa y se que ella ha pasado malas noches pues su gritos me despiertan y pienso que lo hará con Katniss pero sigue en la misma posición cada día, eso me preocupa, me da miedo que no quiera despertar de esto.

Pov Katniss

Un grito me despierta, mi garganta me duele como nunca, siento que se desgarrará, aprieto mis oídos y me sumerjo mientras los ruidos que escucho que aún son reales aunque parte de mi sueño me traen de vuelta, las imágenes me golpean, Prim, mi hermanita aquella por la que me entregue a los juegos murió envuelta en fuego, la guerra hizo explotar el distrito 12, todo es destruido, las vidas de miles cayeron por mi culpa y siento que todo es un caos en mí y simplemente todo se borra de nuevo y pierdo el conocimiento.

Abro los ojos y no se dónde estoy, pero ya no estoy en ese lugar donde he estado encerrada por meses, donde Annie estaba, tampoco es casa de Lavina, realmente no sé dónde me encuentro, quizá esta vez sea mi final. Es una habitación en una casa cualquiera, recuerdo que vi a Prim, pero no se si era un sueño o la realidad, no se si vive o está muerta, no sé cuánto tiempo ha pasado y me quedo allí inmóvil mientras intento saber quien soy.

Veo la ventana y puedo notar como el sol avanza, entre sueños puedo verlo entrar otras ver como simplemente se desvanece alejándose del suelo y las paredes, se que Annie ha venido y me dice algunas cosas, pero pareciera que estoy desconectada de mi cuerpo, el cual no reacciona, no responde, simplemente creo que morí, a veces lo escucho hablando, riendo, en mis sueños sueño con él, pero sé que murió y no pude decirle nada, no pude compensar mis errores con él.

Mi mente esta llena de cosas que no entiendo y busco aferrarme a lo que es verdad, recuerdo mis juegos, lo recuerdo a él hablándome mientras estaba enferma, lo veo decirme tantas cosas que ya olvide, sus ojos me dicen una promesa de amor que no puedo cumplir y puedo ver otros recuerdos de otra persona, que siempre ha sido la promesa de estar a mi lado, de protegerme y yo protegerlo, de ser parte el uno del otro pero al final también lo perdí, pero supe, me prometieron que seguiría con vida y simplemente también desapareció, pero no dolió, más cuando Roland lo asesino él dolió saberlo sin vida fue lo peor.

¿Acaso puedo decirme a mi misma que lo amo? No, realmente no conozco el amor, me envuelvo en las sabanas y pienso si alguna vez ame a alguien, ame a mi padre, ame a mi hermana que di mi vida por ella, ame a Gale, pero AME a Peeta, no porque fuera alguien importante en mi vida, realmente siempre quise que lo fuera, pero siempre fue diferente, siempre un mundo nos separó y sabía que no podría luchar contra eso. Me río de esto y la risa sabe a lagrimas porque se que estoy llorando haberlo perdido sin haberle dicho nada, Annie me dijo que quizá estaba vivo, realmente me aferre a eso aunque quise olvidarle, mientras permanecimos allí enclaustradas pensé en él y como siempre estuvo allí.

Prim siempre me dijo que él me gustaba, recuerdo que me arrastraba hasta el pueblo después de clases para ver los pastelitos, pero sé que era porque él estaba allí, ella le saludaba y él siempre le sonreía, pero yo no tenía que decirle, ni siquiera tenía cara para verlo, le debía mi vida y la de mi familia ¿acaso existen palabras para tan grande acto? Y mucho menos tenía como pagárselo.

Me giro en la cama y cierro los ojos, esperando volver a hundirme en la tristeza, pero no llega, simplemente permanezco consciente y escucho los ruidos de la casa, alguien abajo esta moviendo las ollas y alguien ríe, una niña, creí nunca volver a escuchar a alguien reír, aprieto los ojos y de pronto escucho la puerta abrirse y huele a comida y a pan.

Debe ser Annie nuevamente que me trae de comer, ¿Cómo puedo decirle que no se preocupe cuando mi boca no me responde? Ha pasado tanto tiempo que ya no se donde estoy, ni siquiera como me veo, siento que todo simplemente se va desvaneciendo y se diluye como el agua en un día caluroso. Escucho un suspiro de alivio pero no me muevo.

- Buen día – escucho una voz, esa voz la voz de mis sueños aprieto los ojos para que se quede un poco más y me diga otra cosa. - Katniss ¿estas despierta? – siento un par de manos en mis piernas que las mueven para después levantarme, abro los ojos y lo veo, no sé qué expresión tengo en mi rostro pero es imposible que sea él, sus brazos me han movido como si fuera una muñera y me mantienen sentada en la cama. Me quedo mirándolo. Pero no me dejaré engañar nuevamente, ahora es solo parte de mis recuerdos, ya no lo odio ni quiero matarlo, pareciera un borroso recuerdo, una fotografía mojada donde la imagen se ha diluido y su recuerdo desaparece.

- ¿Qué es lo que quieres? – digo al fin articulando las palabras, se que es alguien del Capitolio, un muto creado por ellos para destruirme, él no volverá, recuerdo a Roland alejándome de Annie, golpeándome, esta vez no le dejare vencerme, no puedo perder más, ya lo he perdido todo, pero no seré parte de esto, nunca más. Se que todo ha sido un mal sueño ya todo seguirá igual, el me mira con dolor y después cambia su expresión y sonríe.

- Que comas – dice tranquilamente – Tienes días sin alimentarte bien, de hecho me siento feliz porque me respondes. ¿No estas cansada de comer por un tubo? – dice señalando mi muñeca, y miro que estoy conectada a una bolsa donde gotea algo lentamente.

- ¿Acaso te conozco? – digo mientras la fotografía de mi mente termina de borrarse.

- Si, soy Peeta Mellark.

- Peeta. – digo suspirando – No te conozco, ¿Dónde estoy?

- En casa.

- Esto no es mi casa – digo al fin. - No lograrás nada, no estoy dispuesta a seguir con esto.

- En realidad – dice el riendo – Es mi casa, tu y yo estamos casados y esta es mi casa, así que si me conoces. –dice el sonriendo, dentro de mi mente tengo sus recuerdos, pero son borrosos y se marchan a donde no puedo entenderlo. Se que lo conozco pero no quiero que sigan jugando conmigo, el Capitolio y Snow hicieron demasiado no permitiré que esto se parte de sus juegos, que mi corazón caiga nuevamente en su trampa.

- Te preparé el desayuno, ¿deseas que te acompañe? – escucho su voz y siento su mano removiendo mi cabello. Y escucho una voz, mi propia voz en mi cabeza.

- No tengo hambre – digo alejándome de su toque – Déjeme sola por favor. – Y en sus ojos veo dolor, sin decir nada se marcha y me deja sola.

- Claro – dice dejando la charola en la mesa y dejándome sola. Lo miro salir y me abrazo a mis piernas, ¿casados? ¿a que se refiere?

- Le diré a Prim que despertaste – dice antes de cerrar la puerta y dejarme allí.

POV Peeta.

Bajo las escaleras y casi puedo escuchar a mi mentor decirme "te lo dije" realmente me ha lastimado el que ella no sepa quien soy, o que simplemente no quiera saberlo, no la culpo, no después de todo lo que vivió, no porque la justifique pero, realmente jugaron con ella y yo aquí estoy haciéndola parte de esos mismos juegos mentales que tanto odio del Capitolio.

- Sae saldré un momento, ¿sabes donde esta Prim?

- En casa de Annie y Finnick.

- Gracias.

Camino por las calles en la zona de los Vencedores, realmente ahora si es una zona de ex vencedores, Annie y finnick decidieron mudarse al distrito 12 al igual que Johanna, Haymitch vive en su misma casa y Katniss y yo compartimos mi casa, la casa de Kat esta ocupada por su madre y su hermana de modo que todos tenemos donde vivir y estamos juntos.

- Panadero – dice Johanna caminando hacia mí. – Como sigue la descerebrada.

- Despertó – es todo lo que digo.

- Vaya ya era hora, ¿Cómo estas?

- Realmente no lo sé, digo ha estado así unos cuantos días.

- ¿Días? Peeta si que te afecta esta situación, tiene así casi dos meses, realmente crees que vuelva a ser ella, digo nunca pareció ser muy linda.

- Lo es, simplemente nunca tuvo la oportunidad.

- Bueno su hermana es super linda, creo que le daré una oportunidad. Iré a verla – dijo sonriendo y me dio la espalda, realmente no supe si detenerla o no, creo que ellas no se conocen, ha pasado tanto que ya no se nada, solo espero que podamos salir pronto de esta pesadilla y empecemos a vivir.

Golpeo la puerta y Prim me abre parece triste. Desde que volvieron ella se hizo taciturna. Creo que antes la esperanza de que ella había descansado le daba solaz ahora creo que este estado le afecta tanto como a mi.

- Hola Peeta.

- Prim hola; Finnick ¿como esta ella?

- No lo se. Creo que nunca volverán a ser las mismas.

- Hola Annie - digo al verla en la mesa del comedor. - luces muy linda. - Me mira y me sonríe pero después se vuelve a ausentar. - Finnick me ha dicho que has estado tejiendo redes y Prim esta aprendiendo. Es muy buena alumna ya sabe hacer galletitas.

- Si aprendió a hacer un nudo que Finnick tardo meses en aprender.

- Dejen de burlarse. Y dinos que haces aquí? Tú no has salido de tu casa desde que llegaron. - Eso pareció despertar a Annie y Prim al mismo tiempo.

- ¡Despertó! - dijo casi en un grito Annie y salio corriendo de la casa con Prim detrás.

- Venia a avisarles que Katnnis despertó - dije con una sonrisa y dándome la vuelta con Finnick pisándome los talones. - Vamos a decirle al viejo, gracias por arruinar la noticia.

- Oye yo no pensé que fuera eso.

- ¿Entonces?

- No lo sé, la ultima vez que nos hablaron fue para decirnos que ellas estaban vivas, ahora no se que esperar del Capitolio.

- Creo que debemos esperar no solo de ellos, sino de todos lo mejor.

- Eso es ser demasiado positivo. ¿No lo crees?

- Realmente ya no puedo esperar nada peor.

Abro la puerta de casa de mi mentor y lo veo removiendo cajas, probablemente buscando algo de alcohol.

- Vaya ¿Qué les trae por aquí? les ofrecería un trago pero realmente no tengo nada.

- No es eso – digo suspirando.

- Katniss despertó.

- ¿Lo hizo?

- Si hace unos minutos.

- ¿Y porque estas aquí? – me pregunta sorprendido.

- Vino a avisarnos, Prim y Annie ya están allá.

- No olvides a Johanna. – digo.

- Pues vamos no hagamos esperar a la chica en llamas.

Los tres nos dirigimos a la casa donde esta Katnnis, es decir a mi casa cuando abro la puerta veo a Prim y a Johanna en la sala, la pequeña llora en silencio mientras Johanna solo nos da un movimiento de cabeza.

- ¿Y Annie?

- Con ella.

- Vamos – digo, los tres subimos y veo a Annie que viene bajando las escaleras, parece contrariada y sonríe al vernos.

- ¿Sucede algo?

- Ella esta – dice y la veo dudar – Solo confundida, pero creo que no deberías entrar ahora – me dice.

- ¿Por qué?

- Es lo mejor, porque no vas tu Haymitch – dice suspirando.

- Bien – dice el dándome una mirada y subiendo solo las escaleras. – Te llamaré si puedes entrar.

PoV Katniss.

Annie acaba de salir del cuarto, realmente es la única que es verdadera, ella me dice que no es el Capitolio, que al fin estamos en casa, pero yo vi como destruyo mi casa, vi las explosiones cuando me obligo a trabajar para él, pero ahora ya ha dejado de ser así, pero no puedo creerlo. Me pongo de pie y me miro en el espejo de cuerpo completo que tienen en la habitación.

Realmente podría pensar que todo fue un sueño, la última vez que estuve en una habitación como esta fue antes de que llegará el Presidente a llamarme para decirme que debía desahacerme de todos, ahora él no esta, los vencedores son una especie en extinción y el distrito 12 es, realmente una sombra de lo que era.

- ¿Por qué me hacen esto? – digo a la persona en la puerta.

- Si me dices preciosa que te hacen, veremos que podemos hacer para resolverlo.

- Porque no me dejan en paz, porque no me dejan morir, porque tengo que revivir todo esto.

- No se que es lo que pienses que pasa, realmente no se porque Prim esta llorando allá abajo cuando debía estar feliz por tu regreso, en cambio la encuentro llorando.

- NO ES MI HERMANA, ELLA MURIO, COMO TODOS, COMO TU, COMO PETTA, SIMPLEMENTE QUEDE YO, YO MI LOCURA Y ANNIE.

- Tu no estas loca, y realmente somos nosotros – dijo el dando un par de pasos.

- NO TE ACERQUES - volví a gritarle - SOY UNA ASESINA. Yo - dije comenzando a llorar - Los asesine a todos.

- Katniss. No asesinaste a nadie de verdad..

- Y Gale? Porque no ha venido.

- Realmente quieres verlo? Después de lo que hizo.

- No hizo nada.

- Katniss que es lo que recuerdas?

- Nada solo oscuridad.

- Antes de que revivas a tus muertos porque no escuchas lo que paso mientras te creíamos muerta.

- Como que me casé.

- Te casaste - dijo el con una sonrisa. - Al fin y al cabos terminaste tus juegos como la novia de él. Tarde o temprano pasaría. ¿Te molesta?

- No lo se. Creo que después de unos días yo. - en el momento que quise recordar un dolor me golpeo la cabeza y grite cayendo de rodillas

- Katniss - dijo el chico rubio de mis sueños y mis pesadillas entrando en la habitación. Al verlo me lance contra el atacándolo con mis manos y uñas.

- - Muto te mataré - grite y después de nuevo oscuridad.


Bueno no es muy largo, pero creo que ya despierta se aclararan muchas cosas, veremos situaciones, recuerdos y la restauración de lo que queda de los supervivientes.

Gracias por leer y espero que pronto nos veamos, en el siguiente capitulo, espero no tardarme, ya lo tengo en proceso se llama "MEMORIAS"

No dejen de comentar y gracias por sus mensajes y sus agregados a favoritos en verdad me hace querer terminar aunque realmente no tengo mucho tiempo, nos vemos.

QUE LA SUERTE ESTE SIEMPRE DE SU PARTE.

IRES