Los personajes pertenecen a S.M

La historia es producto de mi imaginación

Canciones que sonarán en el capitulo.

(1) Missing you – John White

(2) Scream and shout – Will I Am & Britney Spears


— Y bien... — dijo Rosalie esperando una respuesta

— Nosotros no… — Edward diría que no

— Edward ¿son novios si o no? — preguntó intrigado Emmett

— No es nada oficial — ¿¡QUE!? Edward acababa de…

— ¡Vaya! — exclamó emocionada Esme

— No, no, nosotros no… — quise aclarar

Edward me miró fijamente y no supe que decir. ¿Debía mentir?

— No seas tímida — dijo Carlisle — Edward jamás nos ha presentado una novia — rió

— Porque estaba esperando a la indicada —dijo Edward. Mi corazón se aceleró

Sólo me limité a sonreír y continuar con el almuerzo. Hablaría con Edward de esto, hablaría muy seriamente. Hablamos de temas variados durante el almuerzo, de la boda de Emmett y Rosalie, de los pacientes de Carlisle, que al igual que Edward era doctor.

Me sentía muy cómoda, rodeada de personas a las que les gustase mi forma de ser. Me decían lo mucho que les gustaba mi forma de hablar y mi actitud. En parte me sentía agradecida, agradecida de conocer a los Cullen.

A la hora del té, quise ayudar a Esme a preparar las tazas y demás.

— Que hermosa cocina — halague

— Yo la decoré y me encargué de los materiales — dijo cortando un pastel de vainilla

— Es genial, toda la casa lo es — ese pastel se veía delicioso

— No te he visto muy conforme con lo que dijo Edward — dijo sentándose en la barra de mármol

— Bueno, no es oficial — repetí las palabras de Edward. No me sentía intimidad por Esme, todo lo contrario. Su forma tan delicada y pacífica de hablar, no me alarmaba.

— Edward es un buen muchacho — dijo Esme. Eso ya lo sabía, era muy bueno -en la cama- Oh claro que sí.

— Lo sé, es muy educado conmigo ¿Dónde están las tazas? — quería cambiar de tema, estaba algo nerviosa.

— Allí cariño — señaló la alacena de arriba

— Que hermosas — agarraré seis delicadas tazas de porcelana

— Son importadas de Londres, mi hermana me las ha enviado — Esme sirvió el té. ¿Londres? ¡Wow! En mi lista de deseos, quería conocer Londres. — Vamos cariño — agarró la bandeja con las tazas y el pastel

Edward entró en la cocina y como una adolescente enamorada, me alegré.

— Bella ¿puedo hablar contigo? — le abrió la puerta a Esme para que pasara con la bandeja

— Si — asentí

— Quiero hablar de lo que dije en la mesa — se miró los nudillos

— ¿Por qué has dicho eso? — no quería sonar histérica o enojada

— Porque no somos solo amigos, tú sabes — Somos algo más, pensé.

— ¿A que te refieres? — ¿Novios?

— Quizás, podamos ser algo más — dilo — ¿Tienes algo que hacer esta tarde? — ¿No lo diría?

— No, creo que no — Que ingenua, nosotros nunca seremos novios

— Ésta tarde quiero llevarte a un lugar, y demonios, solo quiero hacer algo — dijo lascivamente y se acercó a mí

Me tomo de las caderas, me subió a la encimera y me besó. Nuestras lenguas se enredaban y mi boca con ansiedad pedía más, necesitaba esto. Sentí su miembro erecto en mi pierna, estaba jodidamente excitado. Llevé mi mano a su miembro y lo masajee por encima de sus pantalones, él metió su mano por mi blusa y por encima del sostén acarició mi pezón. Tenía una gran obsesión con mis pechos, al parecer.

Mi corazón se detuvo cuando sentí el ruido de la manivela de la puerta. Alejé mi mano de su miembro, quitó su mano de mi pecho y dejamos de besarnos.

— Vaya — Emmett se sorprendió — No diré nada, solo deberías pensar que ahí cocina nuestra madre — menuda vergüenza

Edward me bajó de la encimera y palmeó a Emmett.

— No creí que fueras tan atrevida — rió Emmett.

Mis mejillas ardían y para colmo, saliendo de la cocina Edward me palmeaba el trasero.

— Aparecieron — dijo Rosalie tomando su taza

— Estábamos charlando — dijo Edward. Emmett carraspeó la garganta

— Siéntense, se les enfría el té — invitó Esme

Nos sentamos en el sofá y Carlisle nos dio las tazas. Charlamos de mis estudios, de las clases de Esme, de temas variados. Rosalie era una año mayor que yo y en un mes exactamente terminaría sus estudios de diseñadora de ropa. Ella se preguntó, "¿Por qué con 20 años sigues estudiando?"

Mi academia tiene un programa escolar, que a los 18 años debes terminar tus estudios. Pero puedes seguir 2 años más y especializarte en alguna carrera o rama.

Yo opté por realizar esos 2 años y ser guía y coordinadora de viajes turísticos. Por lo tanto, a fin de año estaría quizás viajando. Ya había hecho un plus aparte, que me simplificaba 1 año de estudio. Era tan sencillo.

Bebimos té y comimos masitas dulces, me sentía a gusto. A las 17hs Edward dijo que sería mejor irnos porque tenía cosas que hacer. Me despedí de todos al igual que Edward, Esme me ofreció visitarla una tarde y prometí que vendría.

Carlisle salió a la puerta a despedirnos y nos subimos al coche, Edward como todo caballero me abrió la puerta para que me subiese.

— ¿Qué tal estuvo? — Edward se abrochó el cinturón y encendió el auto

— Agradable, me he divertido — Los Cullen eran maravillosos

— Me alegro — sonrió — ¿Sabes que? — preguntó saliendo a la carretera

— ¿Qué? — pregunté encendiendo la radio (1)

— Te llevaré a un lugar que muy poca gente conoce — estaba muy intrigada

Edward era tan especial para mí, era el hombre que cualquier mujer desearía tener. Pero yo no lo tenía, quería de veras quería, pero no. Presentía que yo era importante para él, en m interior algo me decía que debíamos estar juntos. Lo nuestro no era sexo, de eso estaba segura, era algo mas que solo sexo, eran sentimientos.

Demonios, estaba enamorada de él.

— ¿Qué tal te va en la escuela? — me bajé de la nube cuando Edward me habló

— Bien, por suerte. En realidad es academia, no escuela — yo misma le decía escuela, pero era un término de adolescente y yo era adulta en sí.

Mi academia o universidad, era extraña. Podías tener clases extra como literatura, álgebra ciencias y demás. Era opcional, y con Alice siempre íbamos a algebra y literatura además de nuestros estudios, para guía turística por mi parte y abogacía por la de Alice. ¿Lo más grandioso? A fin de año o antes estaríamos haciendo lo que nos gusta.

Le expliqué a Edward como era lo de la academia y demás. Aproveché para preguntarle sus pasatiempos y cosas así.

26 hermosos años, le encantaba surfear, eso explicaba las tablas en su habitación.

Me comentó que en sí era licenciado en nutrición, doctor nutricionista pensé. Pero era difícil de entender, al menos para mí. Me dejó en claro sus horarios, de lunes a viernes de 8hs a 15hs estaba ocupado. Su consultorio estaba a unas calles de mi Dpto. eso era bueno.

— Y ¿Qué es lo que haces como nutricionista? — pregunté sin saber

— Ayudo a las personas con problemas de alto y bajo peso, diabetes, gastritis y no solo eso, asesoro a las mismas en las compras, preparación, cocción y almacenamiento de los alimentos. — eso era demasiado interesante — ¿Jasper era tu cómplice? — Jas varias veces me decía que Edward estaba en el "cuartel"

— Si, siempre lo fue. Espero que no te molestes con él — sonreí sarcásticamente. Hablaría de esto con Jasper, pero por el momento lo olvidaría

No trabajaba con Carlisle porque la política del edificio no permitían que dos familiares trabajen juntos, raro.

Edward aparcó el coche en un césped muy verde, había florecillas violetas por todo el prado. Bajó del auto y abrió mi puerta para que bajase.

— Que hermoso lugar — dije mirando a mi alrededor

— Ven — tomó mi mano y corrimos hasta un lago

Nos sentamos mirando hacia el mismo, sin soltarnos de las manos apreciábamos el hermoso lugar. Y así pasamos todo lo que restaba de la tarde, tomados de la mano mirando un bellísimo paisaje. Creía estar soñando todo el tiempo, no podía creer que Edward estaba tomando mi mano tan dulcemente. De a ratos nuestros ojos se encontraban y no dejaban de mirarse, su mirada estaba cargada de dulzura y bondad.

Cada gesto suyo me tocaba en lo más profundo de mi corazón, que sensación. Quizás estábamos yendo demasiado rápido, pero mi virginidad era algo que yo quizá entregarle y a mis sentimientos no los podía controlar.

No dejaría pasar mi oportunidad, quería estar con él y si era necesario luchar por él, lo haría. Mi pensamiento era, lucha por lo que quieres porque para ti no existen obstáculos. No sentía ningún obstáculo por el momento, pero podía aparecer alguno.

— Esta anocheciendo — dijo mirándome

— Si — dije sacudiendo mi cabeza

— Alice se preocupará, será mejor que regresemos — se levantó y tomó mi mano para levantarme.

Asentí y nos dirigimos al coche, la carretera estaba oscura pero no nos dificultó el regreso.

.

— Quédense a cenar — Alice invitó a Jasper y a Edward — Quédate — le hizo una mueca de tristeza a Jasper

— Bien, me quedaré — sonrió y ella lo abrazó

Edward también aceptó gustoso y dijo que quería cenar algo hecho por mis manos. ¿Qué haría? Quizás… ¿pizza? Se me daba muy bien la pizza, me gustaba amasar y eso. Pero no tenía lo necesario en mi heladera.

— Debo comprar harina — le dije a Alice

— Bien, si quieres puedo ir a comprar con Jasper. Tú puedes ir preparando la salsa — buena idea

— Bueno, si no tienen problema — miré a Jasper

Acto seguido Jasper tomó las llaves de su auto Mini Pacemany llevó a Alice al mercado. Bien, ahora me encontraba a solas con Edward.

— Bella — dijo lascivamente en mi oreja. Sentí su respiración tan cerca que mi piel se erizó, sus manos rodearon mi cintura por detrás.

— Edward, espera — me di la vuelta y ahora me encontraba frente a él — creo que estamos yendo muy rápido — lamí mi labio superior

— ¿Estas arrepentida? — se alejó

— No, no es eso. Tomemos el tiempo que sea necesario para quizás fortalecer nuestra relación de… amigos — odiaba decirle amigo

— Amigos… — pensó — esa palabra cambiará, pronto cambiará — ¡Dios! Seríamos algo mas, quería gritar de felicidad.

— Bueno, el tiempo lo dirá — estaba feliz

— ¿Quieres salir hoy? — preguntó

— ¿Dices ir a una discoteca? — pregunté cortando cebolla. Asintió — Mañana debo dar una exposición sobre turismo y debo leer bastante esta noche — dije vertiendo el puré de tomates en un bowl de vidrio

— ¿Te molesta si salgo con Jasper? — preguntó frunciendo los labios

— Claro, no debes pedirme permiso Edward — no lo celaría, bueno un poco si. Pero no quería ser pesada.

— No te engañaré — me guiñó el ojo

— No somos novios, pero si me engañas, en parte me enfadaré — no éramos novios, pero igualmente debía ser fiel conmigo, en parte.

— Llegamos — canturreó Alice dejando la harina en la encimera

— ¿Quieres preparar la masa? — pregunté mezclando la salsa y la cebolla

— Claro, pero tú amasarás — hizo una mueca — soy pésima, no tengo fuerza — Alice era una pequeña ardilla

Edward se ofrecía a ayudar en todo momento, pero no quería que se ensuciara ni nada de eso.

Entre dialogo y dialogo, ya teníamos las pizzas en el horno. Nos sentamos en la mesa a charlar de diferentes cosas, lugares para vacacionar, trabajo. Era un ambiente agradable, estaba con la pequeña ardilla, Jas y Edward.

Serví la primera pizza en la mesa y desapareció en cuestión de segundos. Se la devoraron rapidísimo, estaba rica al parecer. Y así, comimos 3 pizzas, me gustaba cocinar y que quedaran satisfechos. Recibí varios halagos por parte de Edward y Jasper, Alice estaba acostumbrada a mis buenos platillos.

A las 23:45hs los muchachos se marcharon a un bar a beber cervezas.

— ¿Mañana te veo nena? — Edward me tomó de la mano

— Si — aparté mis ojos de los suyos. Miré por el rabillo del ojo y pude ver a Jasper y Alice besándose muy apasionadamente.

— Vamos hermano — Jasper apresuró a Edward

EPOV

Salimos del monoambiente de Bella y nos dirigimos a "Tatiana's Disco", sólo beberíamos unas cervezas.

— Hermano, estoy tan enamorado — Jasper se concentró en la ruta

— ¿De Alice? — pregunté

— Edward, ¿de quien más? — me golpeó en el brazo

— Solo preguntaba — reí — ¿Cuándo le dirás que sea tu novia? — pregunté

— No estoy seguro, pero en unos días la invitaré a cenar y se lo propondré — Jasper era muy romántico cuando se enamoraba — Y tú, ¿Qué me dices de Bella? — Jasper y sus preguntas confusas

— Me importa demasiado — dije alborotando mi cabello

— ¿La ves como tu novia? — claro que sí

— Mas adelante si, lo único que espero es que no se arrepienta de mí — temía a que un día le dejase de importar

— Bella no es así, supongo — dijo estacionando el coche en el estacionamiento — Aquí estamos — alzó sus brazos celebrando

El lugar era muy moderno, se oía música electrónica muy movida, entramos rápido gracias a Jasper que era amigo del dueño del lugar. Había (2) muchas mujeres bailando, en la barra y demás. Nos ubicamos en una mesa celeste, con sillones de terciopelo negro.

— Hermano me estoy orinando, pide unas cervezas mientras voy al baño — asentí y me levanté en dirección a la barra

Pedí dos cervezas y volví a nuestra mesa, me sorprendí al ver a una mujer pelirroja sentada allí.

— Hola — saludé levantando una ceja

— Hola — se puso de pie — Mi nombre es Charlotte Jefferson — Era una mujer muy hermosa, tenía unas tremendas curvas.

— Edward, Edward Cullen — le tendí mi mano, la cual aceptó

— ¿Tomarás dos cervezas? — rió

— No, una es para mi amigo — dije sentándome

— ¿Puedo acompañarte? — no quería ser grosero

— Claro, siéntate — era una mujer bonita, voluptuosa, buenas curvas y llevaba puesto un vestido ajustado, muy ajustado. Pero no era de mi gusto, Bella era de mi gusto.

— ¿Tienes novia? — preguntó acercándose a mi cuerpo

— Si, si tengo — mentí, pero veía las intenciones que esta mujer tenía. Y yo no quería nada con ella.

— ¿Cómo no imaginarlo? Un hombre tan hermoso como tú — ¿Por qué coqueteaba conmigo? ¿No se daba cuenta de mi rechazo?

— Ya vengo — vi a Jasper acercarse y me levanté antes de que llegase a la mesa para hablar con él

— Esa mujer me esta coqueteando — dije con la mandíbula tensa

— No te prendrás en su juego — aclaró

— ¡Claro que no! — menuda idiotez

Jasper se acercó a la mesa y saludó a Charlotte secamente.

— Hola — dijo mientras se acomodaba en el sillón, me senté a su lado

Intercambiaron unas palabras y ella se levantó poniendo sus curvas frente a mi rostro.

— ¿Bailamos? — extendió su mano. La tomé por educación, y demonios, no tenía interés en ella.

Era extraño estar tomado de la mano de una mujer que no era Bella, esto no acabaría bien. Fuimos al centro de la pista y bailamos al ritmo de las personas. Saltaban, bebían, se besaban. Ella no dejaba de mirarme, me sonreía perversamente todo el tiempo. Miraba mis labios, podía notarlo. Bailaba exageradamente enseñándome sus curvas, más que nada sus senos. No diría que era fea, era bonita, pero no era de mi agrado. En un descuido desapareció de mi lado, traté de divisarla por mí alrededor y no la encontré.

— ¡Toma! — exclamó por mi espalda y me dio mí cerveza

— Gracias — la tomé

Bebí un poco y seguí bailando con la botella en mi mano. La disco estaba llena de gente, la música aturdía y las luces mareaban. De un momento a otro me sentí acalorado, mareado, sentía fuertes puntadas en la nuca y un sudor frío recorrió mi cuerpo. Caí desvanecido en el suelo y lo único que oía eran las voces de Jasper y Charlotte. Abrí mis ojos y veía todo borroso, luces, humo, no sentía mis piernas.

.

El sol que entraba por mi ventana me despertó, miles de preguntas surgían. ¿Qué pasó anoche? ¿Por qué estaba en mi habitación… semidesnudo? ¿Tanto había bebido?

Me sorprendí cuando escuché un ruido en la cocina. Abrí la puerta de mi cuarto y fui hacia la cocina, donde vi la silueta de una mujer de espalda.

— ¿Quién eres? — pregunté alborotando mi cabello

— Despertaste — dijo sorprendida — y veo que tienes un asunto allí abajo — Era Charlotte, y señaló mi pene

— ¡Demonios! — me cubrí con un almohadón, ella rió. — ¿Qué haces aquí? — pregunté serio

— Anoche estabas tan borracho que tuve que acompañarte, y no pude irme a mi casa ya que era muy tarde — ella tenía puesto un conjunto de lencería negro, esto no estaba bien. Una mujer que no conocía, casi desnuda en mi casa. Esto me traería problemas, graves problemas. Me duché para bajar mi erección y sacarme la tremenda jaqueca.

Me vestí y aclaré varias cosas con Charlotte.

— ¿Qué hicimos anoche? — estaba implorando que dijese "nada"

— Solo nos besamos — ¡Demonios! ¿Cómo carajo le explicaría esto a Bella?

— ¡Jodida mierda! — maldije una y otra vez, estaba furioso conmigo mismo

— Edward, sólo fueron besos — rió

— Estoy en algo serio ¿no lo entiendes? — acaso ¿no entendía la gravedad de la situación? — Necesito que te vayas, ahora — estaba jodido

Le diría la verdad a Bella, no le mentiría. Charlotte fue hacia el baño, se colocó su vestido y se fue dando un fuerte portazo. Quizás estaba enojada, pero en este momento no me importaba. Llamé a Jasper para preguntarle lo sucedido, él sabría decirme con claridad lo ocurrido. Al parecer me desvanecí inconscientemente y Charlotte se ofreció a acompañarme a mi casa. Jasper dedujo que ella colocó algún líquido o algo en mi cerveza, hacer eso estaba de moda para acostarse con muchachos guapos. Las cosas encajaban a la perfección, había sido drogado por Charlotte.

Eran las 14hs cuando el timbre sonó, fui hacia la puerta y quedé estático al ver a Bella.

— ¡Hola! — saludó sonriendo — ¿Edward estas bien? Parece que has visto un fantasma — dijo acariciando mi mejilla

— Si, estoy bien. — tomé su mano para que entrase. Adentro le di un beso en la comisura de sus labios

— Te he traído un pastel — sus mejillas se ruborizaron

— Gracias nena — la abracé y tomé el paquete

— Espero que te guste — sonrió

— ¿Quieres tomar algo? — ofrecí

— Un café estaría bien — frunció sus labios, esos hermosos labios — ¿Qué tal tu noche? — carajo

— De eso quería hablar — mi mandíbula se tensó

— ¿Qué ocurre? — preguntó

— Mira, es complicado. Una muchacha me ha drogado y terminamos…— su cara estaba tensa y decepcionada

— Terminaron…— la había cagado por completo

— Besándonos — podía notarlo, estaba furiosa

— ¿Es una puta broma? ¿Te besaste con otra? — estaba a punto de quebrarse

— Nena lo siento mucho, déjame explicarte por favor — la tomé de su brazo

— ¡Déjame! ¡Eres un… agh! — se fue al baño llorando, me sentía un cretino

— Bella, ábreme, por favor — podía escuchar del otro lado de la puerta su llanto

— ¿¡Que es esto!? — su grito me alarmó ¿Qué había visto?

— ¿Qué ocu...? — Salió del baño y me miró fijamente a los ojos

— No creí que fueses capaz de hacerme esto — verla llorando, triste y decepcionada de mí, era lo peor. Me sentía un maldito

Quise detenerla pero no pude, lo peor había sido encontrar un corpiño en el baño el cual era de Charlotte. Yo sabía que esa mujer me traería problemas, y aquí estaban. Éstas eran las consecuencias, Bella estaba furiosa conmigo. Lo más probable era que quisiese estar sola, así que no la molestaría por el momento.

BPOV

¿Cómo pudo ser capaz de hacerme esto? Y así me encontraba, en mi cama pensando en su engaño. Sabía realmente sabía que no éramos novios, pero habíamos dicho que no besaría a ninguna muchacha. Me sentía mal, engañada, decepcionada de él.

— Bella — Alice golpeó la puerta de mi habitación

— Adelante — murmuré sin ganas

— ¿Qué ocurre Bells? — me secó las lagrimas pasando su mano por mi mejilla

Estaba tan sensible que no pude evitar romper en llanto, Alice era mi sostén en este momento. Sabía que si algo me pasaba, ella estaría ahí dispuesta apoyándome y ayudándome. Lloré en su hombro toda la tarde, no tenía ánimos de nada.

— Disculpa — dije fregando mi ojo y apartándome de ella

— ¿Por qué? — preguntó confundida

— Por esto, por quitarte tu tiempo con mis dramas — ella bufó

— Dios santo Bella, no me quitas tiempo. En estos momentos es mi obligación estar contigo apoyándote y escuchándote, eres mi hermana y para eso estoy. — Alice, mi mejor amiga y hermana

— Alice no sabes que mal me siento — lloré cubriendo mi rostro con ambas manos

— Oh Bella, me destroza verte así — me acurruqué en sus brazos

Mi celular vibró en la mesa de noche junto a mi cama, Alice me lo alcanzó.

Edward – 18:45

Bella, siento tanto lo que ocurrió. Necesito que me dejes explicarte todo, sólo quiero explicarte.

— ¿Es él? — Alice preguntó acariciando mi cabello

— Si, pero en este momento no quiero saber de él — alejé mi celular

— Debes tomarte el tiempo que creas necesario para hablar nuevamente con él — dijo tranquilamente

— ¿Crees que debo perdonarlo? — estaba tan confundida

— Creo que debes escuchar su argumento ante todo, y de ahí tu sabrás que hacer — no tenía idea de que hacer ¿debía perdonarlo? Sabía que a final de cuentas lo perdonaría, estaba segura que así sería.

Pero por ahora no quería hablarle ni verlo, necesitaba tiempo para pensar.

Cenamos pollo con Alice de veras que estaba hambrienta. No estaba de muy buen humor pero trataba de estarlo para Alice, si yo estaba mal, ella también lo estaba.

Me duché y me rendí en mi cama, agotada por el terrible día que había tenido.

.

Alice me despertó de un bonito sueño en el que veía a mi padre, debía llamarlo, hace días no hablaba con él. La pequeña ardilla me obligó a desayunar, dijo que mis defensas estaban bajas. Genial. Llegamos a la academia bastante rápido gracias al colectivo que pasó antes por la parada.

El día fue interesante, en mis clases de turismo me dijeron que debía comprar un libro del tema. Debo ir a la biblioteca luego, pensé. Mi humor cambió cuando al salir vi a Edward esperándome apoyado en su Volvo. Quise esquivarlo pero me ganó de mano y me detuvo tomando mis brazos.

— Sube, por favor quiero hablar contigo — noté tristeza en su voz. No respondí, sólo me subí al coche y dí un fuerte portazo. No era así de bruta pero la situación me superaba.

— Necesito que me escuches — lo miré — debo explicarte lo que ocurrió — blanquee mis ojos — No actúes como una niña, no seas infantil — ¡¿Infantil!? Ah no.

— ¿¡Qué!? ¿Yo soy la infantil? Yo no soy la infantil, irresponsable que dice "no te engañaré" *en parte* y se pone jodidamente ebrio y para colmo besa a una muchacha — escupí sarcásticamente

— ¡Discúlpame señorita adulta! No sabes lo que pasó, ésta mujer colocó algún tipo de droga en mi bebida y no me di cuenta — ¿Sería cierto?

— ¿Cómo puedo creerte? No imaginas el dolor que sentí y aún siento — derramé una lágrima

— Lo sé, créeme por favor. No llores nena — me secó las lágrimas y me aferró a sus brazos. No soportaba esto, el podía conmigo.

— Edward, no — me alejé y salí del coche

— Espera — escuché que dijo cuando cerré la puerta

No quería verlo por el momento, me sentía muy mal como para escucharlo. Lo único que quería es llegar al departamento, tomé un taxi porque sinceramente no tenía ánimos para caminar.

El coche paró frente a mi monoambiente, pagué el viaje y bajé. Entré al Dpto. y Alice estaba con una muchacha la cual no reconocí, me acerqué a saludar.

— Hola — saludé a la muchacha sonriendo

— Hola — sonrió

— Ella es Charlotte, la hermana de Irina — dijo Alice presentándonos — Y ella es Bella, prácticamente mi hermana — me sonrió y señaló

— Irina… — dije recordando — ¿Tu amiga, la que esta embarazada? — pregunté a Alice, haciendo memoria

— La misma — respondió Alice

— Vaya, no sabía que tenía una hermana — me sorprendí

— Pues si — dijo con timidez Charlotte

No me molestaba que Alice invitara amigas y eso a mi monoambiente, siempre y cuando respetara mi espacio.

Acto seguido me fui a mi habitación, estaba exhausta y me sentía fatal debido a lo sucedido con Edward. Y para estar de mejor humor decidí llamar a mis padres, hace días que no hablaba con ellos. Primero llamé a mi madre Renee.

— Hola mamá — saludé divertida

— ¡Cariño! — sus tonos altos era iguales que en persona

— ¿Qué me cuentas? — ¿Qué sería de su vida en Arizona?

— Ya sabes, sigo dando clases de guitarra, y a Phil lo ascendieron a Gerente de empresa — Vaya, todo estaba bien y sin problemas. Los extrañaba tanto

— Eso es genial

— ¿Y tú? ¿Qué tal turismo? — todo en orden

— Genial, quiero que termine el año para obtener mi título — cruzaba los dedos para que todo saliese bien

— Ponle todas las ganas Chispita — mi madre me decía Chispita cuando era pequeña, debido a que era muy traviesa

— Mamá, ese apodo es ridículo — reí

— Pero me encanta para ti — rió — Cuéntame, ¿hay algún muchacho? — la conversación había tomado un rumbo interesante

— Bueno, hay algo — susurré

— Dime, ¿es de tu academia? ¿Se están protegiendo? — ¡Dios! Madres atolondradas y la mía

— Mamá, luego te contaré. Y además no es oficial — fruncí mis labios. No quería contarle de Edward, aún no.

— No creas que lo olvidaré — rió

— Te creo, debo dejarte, aún debo llamar a Charlie, mándale saludos a Phil

— Bien cariño — dijo dulcemente

— Adiós, te quiero

— Adiós Chispita

Ahora debía llamar a Charlie. El teléfono sonó varias veces pero nadie contestó, supuse que mi padre andaría de caza. Pensé en llamarlo mas tarde. Escuché la puerta del Dpto. y salí de mi cuarto para chusmear.

— ¿Y Charlotte? — pregunté cuando no la vi

— Acaba de irse — sonrió Alice

— Oh, no la he despedido — dije

— Ella te manda saludos, oye ¿quieres que vayamos a tomar un helado? — buena idea

— Claro, necesito despejarme un poco — sonreí

— Bien, me cambiaré — dicho esto se dirigió a la habitación

Yo me calcé mis pantalones camuflados a juego con una musculosa verde musgo. Y obviamente mis converse. Salimos rumbo a la heladería "Pink Ice", estaba a unas cuadras del Dpto.

— Hace tanto que no salimos juntas — dije cruzando la calle

— Es verdad, estás algo ocupada con Edward — rió

— Alice no me digas eso, ¿Qué debería decir yo de Jasper? — reí sacándole la lengua

— Estoy tan feliz con él — sonrió como una adolescente enamorada

— Y yo estoy feliz por ti amiga, ¿son novios? — no estaba claro si eran novios o no

— No, aún no. Creo que no quiere dar ese paso, pero realmente quiero que lo dé. En éste tiempo que hemos estado juntos y conociéndonos me ha enamorado, nunca había sentido algo así — Seguramente Jas se lo propondría pronto, me gustaba ver feliz a mi mejor amiga

— Quizás no sabe como decírtelo, pero ten fe — la animé

— Gracias Bells — me abrazó

— Pequeña ardilla, no me agradezcas

— ¿Sabes que? Te diré salchicha — se hecho a reír a carcajadas

— ¡¿Qué?! — ¿Cómo sabía esto?

— Pues, ya ves. Me entero de todo — ¿Qué carajo?

— ¿Edward le contó a Jasper? — fue lo primero que pensé

— Claro que no, yo misma oí cuando Edward te lo gritaba desde su auto, aquel día — dijo recordando

— ¿Tan alto lo gritó? Que vergüenza — mis mejillas ardían

— Igual estoy bromeando, no te diré así — rió

— Alice, menos mal que me lo dices tú y no otra persona — me alivie

— ¿Qué gustos pedirás? — preguntó observando la lista de sabores en la heladería

— Yo pediré chocolate y granizado — dije pagando mi cono y el de Alice

— Bien, yo lo mismo — sonrió

— Siempre pedimos lo mismo — reí

— Es verdad

Pedimos nuestros helados y fuimos a ver ropa en algunos negocios. Pasamos por una tienda llamada "Piu Bella" que tenía hermosos vestidos, no era de usarlos pero esos modelitos valían la pena.

— Mira ese — Alice señaló un vestido azul de la vidriera

— Es muy bonito, pero me encantó ese — señalé uno que tenía una combinación de colores celestes, rosas y crema. Demonios, ese vestido me había gustado

— Es muy bonito — dijo mirándolo

Recorrimos varias calles mirando ropa, hasta que llegamos al monoambiente. Alice se quedó charlando con el portero y yo subí. Abrí la puerta y me quedé helada al verlo. Era Edward y cargaba un perrito hermoso. Lo miré y fruncí mis labios con una media sonrisa.

— Es para ti — se acercó y me lo dio

— ¿Qué? Oh no, no puedo aceptarlo — ¿Me estaba regalando un perrito?

— Sé que no arreglo lo que hice pero necesito que me perdones, acéptalo — hizo una mueca de tristeza. Lo que había hecho estuvo fuera de lugar, pero no podía exigirle más porque no éramos novios ni nada de eso. Lo perdonaría, él podía conmigo.

— Esto es demasiado Edward, ¿es para mí? — dije mirando el cachorro

— Claro que es para ti nena — me lo dio — ahora, por favor perdóname

— Bueno, pero sólo no lo vuelvas a hacer, y gracias por el cachorro — lo abracé

— Juro que no la volveré a cagar, ¿Cómo la llamarás? — señaló al cachorro

— ¿Es hembra? — la miré

— Así es, ponle el nombre que tu quieras — sonrió

— La llamaré Lola — de pequeña tenía una coneja que se llamaba así

— Lindo nombre — me acarició la mejilla. Fruncí mis labios sonriendo

Alice subió y con compañía, Charlotte estaba con ella. Edward se quedó mudo al ver a Charlotte, y ella quedó boquiabierta.

— ¿Qué ocurre? — pregunté mirándolos.

Edward me miró y ella salió corriendo del Dpto. Necesitaba que alguien me explicase lo que sucedía. Alice y yo no entendíamos el porque de ambas reacciones. ¿Se conocían?


Espero que les haya gustado, el próximo capitulo se llamará "Disfraz".

Por haberme tardado tanto les voy a dejar un adelanto del siguiente cap.

Jamás me había besado con alguien en un ascensor — dijo encendiendo el auto

¿Fantasía sexual? — bromee

Si, y la tuve contigo — rió. Me ruboricé de ante mano

¿Porque hacíamos esto de besarnos si no éramos nada? Eso podía cambiar pero ¿Cuándo? ¿Debía decirle lo que sentía? ¿Y si recibía un rechazo por su parte? No lo soportaría.

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Por diferente motivos cambié mi direccion de Twitter y ahora esAnbelcullen . Allí subiré fotos de vestimenta y nuevos personajes, en este caso de Charlotte.

Gracias por leer, y no olviden dejar su review (: