La historia no es mía pertenece a Don't live in regret y AriCullen 1134 estupendas escritoras dispuestas a compartir sus historias, los personajes son de la grandiosa Stephenie Meyer, yo sólo traduzco. Disfruten de la lectura.

Capítulo 3: "Spartan Lover"

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..

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...Mierda sí...ugggh...siiii...

Mi mente era como una camara de video. Reproduciendo los mejores momentos de toda mi vida en mi cabeza. Mientras pasaba al elevador y este bajaba a la planta principal del hotel, quería recordar su tacto, su olor, la forma en que me llenó por completo.

.... 7... 6...

Me quedé parada cuando las jodidas puertas se abrieron, observé en silencio mientras una pareja de mediana edad entró para compartir el elevador conmigo. Alejé mis ojos rápidamente de ellos, centrándome en las baldosas blancas y doradas en el suelo, pero no lo suficientemente rápido. No había manera de ignorar al maldito hijo de puta que me estaba comiendo con la mirada mientras entraba con la mujer que lo acompañaba, ella me fulminó malignamente con la mirada cuando también vio que él miraba en mi dirección.

... No soy una pinche prostituta, puta...

Dejé mis pensamientos para mí, tratando con todas mis fuerzas de ignorarlos, pero ella lo estaba haciendo difícil, ya que no estaba haciendo un buen trabajo en mantener su voz baja. Quería que escuchara, así que escuché.

-"Te vi mirándola," ella habló su voz baja pero llena de veneno y lo suficientemente fuerte para que yo escuchara con claridad.

-"¡Tú loca, no, no estaba viéndola!" Tartamudeó completamente, ni siquiera conocía al jodido cabrón y hasta yo me di cuenta que estaba mintiendo.

... Puto perdedor...esfuérzate un poco más que eso tú pedazo de mierda...si vas a mirarme enfrente de ella, por lo menos cubre mejor tu trasero...

Les dije adiós en silencio cuando salieron en el cuarto piso, le sonreí a la mujer burlonamente cuando me miró una vez más antes que las puertas se cerraran. Volví mi cabeza a un lado para mirarme en el espejo, y reí, porque honestamente parecía una prostituta. Mi pelo estaba ridículamente desordenado, mis suaves rizos que rebotaban ahora eran enormes ondas que se entrelazaban con las demás en una enredada maraña.

Me incliné hacia adelante, apreciando la delicada piel de mi rostro, mis labios estaban ligeramente hinchados pareciera que todo el borde tenía delineador rojo alrededor. Los fruncí sintiéndolos palpitar por el movimiento, claramente estaban irritados por los chupetones y mordidas que acaban de soportar.

. Oh Mierda….

Sostuve mis manos, observando la piel desnuda que una vez estuvo cubierta en guantes de estampado de leopardo. No tenía bolsillos, mi body apenas si cubría mi cuerpo así que me quedó claro que los había dejado en la habitación. Al menos tenía mi teléfono, pero una parte de mí quería volver a subir, una excusa para verlo una vez más. La campana sonó y me volví para ver hacia afuera mientras las puertas abrían deslizándose, salí y empecé a caminar hacia el vestíbulo principal y justo donde dijo que estaría, el puto Eric estaba allí parado, solo y encorvado como si estuviera llorando.

Levantó la vista tan pronto escuchó el sonido de los tacones de mis zapatos golpeando rápidamente contra las baldosas hacia él, se enderezó e inmediatamente me paso mi abrigo. Lo tomé de sus manos, deslizando las mías por cada brazo del abrigo.

-"¿Estás bien, Bella?" Miré sus ojos mientras ellos inspeccionaron mi cuerpo como si esperara encontrar moretones o algún signo de violencia.

-"Sí, ¿por qué no lo estaría?" Respondí con rudeza, a medida que cubría mi cuerpo con mi abrigo negro, atando el cinturón ajustado alrededor de mi cintura.

-"Yo sólo… yo sólo," comenzó a hiperventilar, colocó sus manos sobre sus rodillas, doblando la parte superior de su cuerpo hacia abajo.

-"Cálmate Eric," deslicé mi celular hasta el fondo del bolsillo de mi abrigo, agarrando sus brazos. Estaba temblando mientras se deslizaba por la pared frente a la que estaba parado, luchando por inhalaran una bocanada de aire.

-"En serio, cálmate, respira profundo." Lo dirigí a través de su ataque de pánico, como si fuera el padre ayudando a la madre en una clase de Lamaze. (N.T. Clases para embarazadas antes del parto) "Ahora exhala."

Después de repetir eso algunas veces, finalmente él recuperó su patrón de respiración normal, el flujo de sangre volvió a su rostro mientras estábamos parados en completo silencio.

.. Cabrón, no pudo hacerlo….

-"No pudiste hacerlo, ¿cierto?" Pregunté con saña, a sabiendas que era un cobarde de mierda y por eso, había arruinado mi noche.

Una parte de mí deseaba no haber contestado el teléfono, pero le prometí a Eric que lo mantendría conmigo, en caso de que hubiera alguna emergencia o alguna mierda así. En realidad era una buena idea, que hubiera pasado si me hubiera quedado atrapada en la habitación con algún loco lunático o algo así. Pero no lo estaba, estaba con un maldito hijo de perra, sexy a más no poder, podía haberlo hecho con él toda la noche, el mejor polvo que nunca había tenido, mi amante Espartano. Y Eric me había arrancado lejos de él.

Al momento que escuché timbre, sabía que sólo podría ser él, una parte de mí quería ignorarlo, pero tenía que contestar, si no lo hacía sabía que Eric se volvería loco y empezaría a buscarme en cada habitación pensando que estaba muerta.

Le contesté insegura de la razón de su llamada, sin duda yo estaba bien, pero oí su ridícula voz llorosa y de inmediato supe que mi noche con este sexy hombre detrás de mí, había terminado. Eric estaba teniendo uno de sus ataques de pánico, así que supe que algo andaba mal.

Todo el tiempo que pase cambiándome, otra parte de mí quería arrancarme la ropa y saltar dentro de la cama. Mierda, el dios Espartano lo hacía parecer como que no hubiera otro lugar donde tuviera que estar. Pero lo había, y en la realidad, él era mi esposo y me necesitaba, así es que caminé hacia la puerta y me dispuse a salir.

Pero, oh dios, escucharlo rogándome que me quedara, fue peor que escuchar a Eric llorar. Quería alejar su dolor sosteniéndolo y besándolo, no el de mi esposo. ¿Cómo podía cambiar alguien tu vida tan drásticamente en tan poco tiempo?

Angela me advirtió que no quedaría decepcionada, pero ella no dijo que llegaría a apegarme a este hombre. Quería quedarme, quería verlo de nuevo, y quería ser suya por el tiempo que él me retuviera.

Me sentía una perdedora, interesándome por un hombre que no conocía, mis ojos se llenaron de lágrimas como si él se estuviera muriendo o algo así. No quería que se diera cuenta, pero me volví a mirarlo una última vez, sin saber si alguna vez volvería a verlo.

Eric estaba hablando a un kilómetro por minuto, no escuché nada de lo que dijo hasta que agarró mi brazo, llamando mi atención. "Así que, no, la deje sola en la habitación." Lo miré muda del asombro, sus ojos estaban rojos mientras las lágrimas corrían por sus mejillas.

.. Con que facilidad mi mente ignoraba su molesta voz y la remplazaba con pensamientos de mi dios Espartano…. Hmmm…. su lengua moviéndose rápidamente en mí….

-"¿Bella?" Eric sacudió sus manos, para llamar mi atención, abrí rápidamente mis ojos cuando me atrapó soñando jodidamente despierta de nuevo.

-"Uggh, lo siento, ¿qué dijiste?" Le pregunté, sin saber de lo que estaba hablando. Se quedó ahí viéndome como si tuviera pegado algo en la cara. Se quedó mirando, sus ojos cuestionándome como si estuviera escondiendo algo.

-"Te pregunté si tú lo hiciste." Me atrapó desprevenida acercándose a mí, su pecho justo contra el mío mientras me miraba, con una mirada intensa. Sentía su aliento golpear con el mío mientras agarraba mis brazos, acercándome aún más.

-"Eric, yo…" Sentí mis ojos llorosos, la habitación empezó a dar vueltas y yo a sentirme claustrofóbica. Definitivamente estaba invadiendo mi espacio personal, traté de volver mi rostro para poder respirar aire fresco, pero agarró mi barbilla para que lo viera directamente a él.

Estaba empezando a asustarme, nunca antes me había tocado de esa forma. "Yo…" No podía hablar, sintiendo sus dos manos rodeando mis bíceps, sus dedos hundiéndose en mi piel mientras me mantenía quieta, de seguro el apretón me dejaría una marca en mi delicada piel.

-"¿Y bien?" Miré a sus ojos oscuros, casi negros y jadeé cuando no vi a mi esposo. Sus ojos pertenecían a un animal, sus labios se curvearon como si yo fuera su presa.

-"Me estás lastimando," supliqué mientras trataba de soltarme de su agarré, no había nada que pudiera hacer, él era un dardo y yo era el blanco.

-"Follaste con él, ¿no?" Su voz me asustó hasta la mierda, cerré los ojos completamente sabiendo que tenía que decirle la verdad.

.. Me va a golpear….

Arrugué mi rostro mientras tomaba una respiración profunda. "Eric, yo…."

-"¡No, ella no lo hizo!"

Mi corazón se detuvo, y mis ojos se agrandaron mientras veía como los ojos de Eric dejaban los míos, para mirar al hombre que nos habló.

-"¿Quién eres tú?" Eric preguntó, y su curiosidad sólo causó que sus manos reforzaran su agarre.

. Oh, nooo…. Escuchando la familiar voz, era diferente de cuando estaba con él, su voz aterciopelada ahora estaba llena de odio. "No pasó nada, así que quítale las putas manos de encima."

-"Yo soy su esposo pendejo." Eric le habló con dureza a mi amante Espartano. Traté de hacer fuerza para zafarme de su agarre férreo, pero entre más lo intentara sus dedos se clavaban más profundo.

-"Dije que la soltaras." Sentí que la extraña vibración eléctrica me golpeo cuando él se acercó a mí con la intención de ayudarme. Mis brazos se estaban entumeciendo mientras me convertía en un sándwich de Bella.

-"Eric, por favor, me estás lastimando… no pasó nada." Lloriqueé, sintiendo la sensación punzante intensificarse bajo cada punta de sus dedos, lo miré y sabía que tenía que desviar su atención de Espartano. "Eric…. joder, escúchame," le grité en su cara. "¡Eric!" Finalmente se dio cuenta de que le estaba gritando a él, bajó sus ojos para mirarme, liberando mis brazos de su agarré.

Mis brazos palpitaban cuando me soltó de su agarré, mi cuerpo deseando correr a los brazos de Espartano, para que me sostuviera y me hiciera sentir mejor. Pero no lo hice, volví mi cuerpo para quedar frente a él, y aunque acaba de estar con él, no podía creer lo perfecto que era, y joder, no estaba usando su capa así que su entera parte superior estaba en un puto escaparate para que lo disfrutara.

Lo miré cuando se paró frente a nosotros, el casco ocultaba la mayor parte de su rostro pero tendrías que estar ciego para no ver la ira que ardía en sus ojos mientras seguía fulminando a mi esposo con la mirada.

. ¿Por qué está aquí?….

Sus ojos no hicieron contacto visual conmigo, mis ojos dejaron los suyos y miraron hacia abajo para ver mis guantes de leopardo en su mano. "Mis guantes," extendí mi mano entusiasmada, mis dedos delinearon el final de los suyos y jalé mi mano hacia atrás cuando una descarga se desencadenó entre nosotros.

Use mis guantes como una excusa para tocarlo otra vez, tirando suavemente del material de los guantes de leopardo, permitiendo a sus dedos deslizarse sobre los míos. Tan pronto como sentí su piel tocar la mía, el tiempo se detuvo y éramos las únicas dos personas en la habitación.

Sus ojos se suavizaron de inmediato cuando me miró. "Gracias por bajarlos," sonreí y sentí mis mejillas sonrojarse cuando se las arregló para sonreír con una media sonrisa.

-"Pensé que posiblemente los necesitaras," me susurró mientras colocaba los guantes en mi mano.

.. ¿Para qué necesitaría mis guantes?... oh bueno…. me importa un carajo….

-"Vámonos," sentí que Eric me agarró del brazo y me atrajo bruscamente hacia él.

-"Ey hombre," mi Espartano en respuesta me tomó por la cintura, deteniendo mi caída cuando Eric me jaló e hizo que perdiera el equilibrio. Me miró para asegurarse que estaba bien antes de caminar hacia el frente y elevarse cuan alto era por encima de mi marido imbécil y marica. "No ha sucedido nada esta noche, pero si no dejas de tocarla así, voy a hacer que algo suceda entre tú y yo."

Si mi esposo pudiera enojarse consigo mismo lo hubiera hecho, su pinche cara no tenía precio. Pareciera que se cago del susto cuando miró a mi musculoso, cincelado, y con abdomen de lavadero Espartano.

-"Ahora toma a tu esposa y trátala como jodidos deberías imbécil," dio un paso atrás, alejándose del cirujano escuálido y le dio la espalda sin decir una palabra más. Sus dedos se cerraron en puños apretados mientras empezaba a alejarse de nosotros. Miró hacia mí una vez más, y mentalmente grabé la imagen y la almacené en lo profundo de mi mente para uso posterior.

No sólo porque era sexy como el demonio, follaba como un profesional el hijo de perra, si había ese tipo de mierda. Demonios, si hubiera concursos, estoy segura de que su casa estaría llena de trofeos. Nuestros ojos estaban fijos los unos de los otros hasta que la distancia nos separó, ahora estaba demasiado lejos de mí, me contuve, él me arrastraba hacia él como si fuéramos dos imanes separados, la atracción era tan fuerte que ninguno de los podía pasarla por alto.

Di un paso en su dirección cuando dio vuelta en la esquina y ya no estaba a la vista, mirando y esperando a que volviera a aparecer. En su lugar, la fría y húmeda mano de Eric tocó mi brazo.

-"Bella, vámonos."

-"Joder, no me toques," alejé mi cuerpo del suyo de un tirón y me alejé pisando fuerte de él. Algunas personas me miraron cuando salí del hotel, de pie en la brisa fresca mientras esperaba que el valet parara nuestro coche.

-"¿Bella?" Eric me llamó mientras se paraba a mi izquierda, volví mi rostro mirando a la derecha ignorándolo olímpicamente. "Vamos Bella, no puedes ignorarme toda la noche."

Tan pronto como el coche se detuvo, Eric intentó colocar su mano en mi espalda y le di un manotazo para alejarla. "Te lo dije, no me toques," hablé entre mis dientes apretados, mirando furiosa sus ojos mientras el conductor me abría la puerta del pasajero.

.. Jodido pendejo….

Me volví para quedar de frente al coche de dos puertas y deslicé mi cuerpo en el asiento delantero, agradeciéndole al valet mientras Eric se sentaba en el asiento del conductor. Hizo rechinar las llantas, zigzagueando el carro en las desiertas calles de Seattle, conduciendo furioso por las calles mientras enfocaba mi mirada hacia afuera por la ventana del pasajero.

Sabía que la velocidad me molestaba, seguía manejando y virando bruscamente a sabiendas que eso me ponía más nerviosa, pero yo no jugaba sus juegos, miré por la ventana observando el contorno de la ciudad desaparecer en la noche.

Una vez que todo a nuestro alrededor se volvió negro por los acres y acres de tierra rural, miré los guantes que yacían en mi regazo. No pude evitar sonreír mientras recordaba a mi Espartano, tan lindo y a la defensiva. La forma en que sus músculos se definieron mientras curvaba sus manos en puños y la forma en que sus ojos cambiaron a un tono profundo de verde cuando estaba furioso.

Agarré uno de los guantes y lo deslicé hacia arriba en mi brazo izquierdo y luego tomé el otro, deslicé mis dedos en la abertura, pero me detuve cuando mis dedos sintieron algo dentro de la manga del guante.

. Mierda….

Miré a Eric, su rostro estaba totalmente concentrado en el camino frente a él. Miré de nuevo al guante que estaba sosteniendo, abriendo la parte superior para poder ver dentro. Dentro del coche estaba oscuro, pero no había duda que un papel blanco estaba dentro, doblado.

Deslicé mi mano de nuevo, agarrando el papel con la palma mientras deslizaba el guante por mi brazo hacia arriba, esperando pacientemente leerlo mientras lo mantenía en secreto de Eric hasta que estuviera en la privacidad de mi cuarto de baño.

Prácticamente entré volando a la casa, subí mi trasero corriendo por las escaleras y cerré la puerta del baño con seguro. Me arranqué el guante e inmediatamente desdoble la nota que encontré escondida dentro.

Tengo que verte otra vez,

La próxima fiesta estaré esperando.

Inhalé un profundo y largo respiro mientras releía y releía la nota una y otra vez. Partes de mi cuerpo empezaron a cosquillear y revitalizarse a medida que pensaba en mi sexy Espartano. Durante años mi cuerpo buscando encontrar una liberación que él me dio, todo mi cuerpo estalló a la vida y no había vuelta atrás a esa Bella necesitada de sexo.

Me volví para mirarme a través del espejo del tocador, me incliné hacia adelante y apoyé mis manos sobre la encimera y sonreí al reflejo que vi frente a mí.

Espartano despertó una parte de mí que pensaba estaba dormida para siempre. Le sonreí a la morena que me miraba, no era yo la que estaba en el jodido espejo. Era gatito, sus ojos marrones ardientes con lujuria y deseo, sus labios curveados hacia arriba en una sonrisa ladina que incluso yo encontraba sexy.

Le lancé un beso y en ese momento supe que iría la próxima semana, incluso si a Eric le gustaba o no, Espartano volvería a ser mío una vez más.

..

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Domingo por la mañana llegó rápidamente, desperté con el sonido más ensordecedor, el cual era mi alarma antes de que le diera un fuerte manotazo para después lanzarlo por la habitación y chocara contra la pared.

-"Oh Dios," tomó toda mi energía tan sólo sentarme derecha en la cama, mis dedos se deslizaron por mi pelo, deteniéndose a medio camino atorados en la enredada maraña.

. Hijo de puta madre….

Moví mis dedos, trabajando por pasarlos a través del nido de pájaros donde estaban capturados, rodando los ojos en jodida irritación.

-"Demonios, joder…. chingados, sepárate…. mierda…. mierda…." Seguía maldiciendo, arrancando un pedazo de mi pelo mientras tiraba de mi mano para liberarla.

Miré maliciosamente al otro lado de mi cama, pero mis ojos se relajaron y literalmente escuché ángeles cantando mientras sentía el vació de mi cama king size.

Golpeé mi suave y esponjoso edredón suspirando de alivio ya que mi esposo no estaba por ningún lado.

Alguien me escuchaba en el piso de arriba porque esta mañana no tenía paciencia para Eric. Me sentía como un saco de mierda, y mi jodida cabeza se sentía como si fuera a explotar.

Cerré los ojos y masajeé mi frente con mis dedos, tomando el momento de silencio para serenarme un poco. Pero hoy estaba en jodido lento modus operandi, lo que normalmente me tomaba veinte minutos, esta mañana me tomó más de cuarenta.

Apenas si llegué a tiempo al trabajo, arrastré mis pies por el piso del vestíbulo, mi mente concentrada en los pasos que estaba dando.

.. Pie derecho…. pie izquierdo… pie derecho, pie….

Jalé la puerta de vidrio del Spa para abrirla, por suerte mis colaboradores eran pájaros madrugadores, así que todo estaba abierto y listo para iniciar cuando entre y fui recibida por Jessica quién era la recepcionista más sorprendente que alguna vez pudiera pedir.

-"Hola Bella," levanté la mirada hacia ella y saludé con la mano mientras ella sonreía detrás del escritorio.

-"Hola Jessica," pasé frente a ella a la carrera y me encerré en mi oficina. Odiaba llegar tarde, no importa que tuviera una puta resaca.

Tiré mi mierda sobre mi escritorio y dejé caer mi jodido trasero en mi silla grande de cuero y recosté mi cabeza sobre el duro escritorio de madera.

. ¿Por qué bebí tanto?...

Recordé las bebidas que tomé una vez llegué a casa. Eric quería hablar, así que lo ahogue con mi botella de vodka y jugo de naranja. No recuerdo que coño dijimos pero a juzgar por mi dolor de cabeza, bebí lo jodidamente suficiente para ignorarlo durante un año.

Oí que Jessica entró, deteniéndose frente a mi escritorio, pero mi cabeza estaba latiendo tan fuerte como para levantarla para mirarla.

-"Toma Bella," habló en voz baja y colocó algo frente a mí.

-"Ugghh, ¿qué es?" Pregunté sin levantar la cabeza.

-"¿Anoche fue una noche larga?" Preguntó, obviamente notando mi falta de energía.

-"Síííííí," mi voz sonó apagada, mientras metía mi nariz en lo más profundo entre mis brazos que mi cabeza podía llegar.

-"Te dejaré sola." Habló en voz baja, pero para mí sonaba como si estuviera gritando.

-"Está bien, está bien," agité mi mano para que dejara de gritar, ella rió por mi gesto y me dejó sola en mi silenciosa y paradisiaca habitación.

Creo que me quedé dormida por un segundo, me desperté aturdida y me di cuenta que se me cayó la baba por todo mi brazo. Gemí mientras me enderezaba, sacudiendo mi cabeza para intentar despertarme.

Abrí los ojos y los sentí ampliarse a medida que se enfocaban tiernamente en el taza de star bucks que estaba en mi escritorio, esperando por mi atención.

... Amo a Jessica….

Cogí la taza blanca y suspiré mientras tragaba el delicioso café caliente, permitiéndole animarme y energizar mi fatigado cuerpo.

Hoy estaba hecha una mierda, me dolía la cabeza, me dolían los brazos y mi puta vagina seguía latiendo de la última pinche cogida.

Me puse cinco diferentes pantalones, todos me quedaban muy ajustados alrededor de la zona Hoo-ha, (N.T. Sí, como tal vez ya adivinaron está hablando de la vagina) así que hoy me fui sin ropa interior y con mis pantalones de vestir negros más sueltos que tenía en mi armario. Corrí mis manos entre mis piernas el calor penetrando a través del delgado material, mi mente calenturienta pensando y desvaneciéndose por el hombre de anoche.

Me levanté de mi escritorio y me quité el suéter, justo cuando Jessica entraba en mi oficina. "¿Qué diablos te paso en los brazos?"

Las dos miramos a los moretones que estaban a la vista en mis antebrazos, mi camisa de manga corta dejando expuesta la piel negra y azul ahí. Lo sabía cuándo Eric me agarró anoche, estaba segura que encontraría las marcas de su abuso en mis brazos.

-"¿Y en tu cuello?" Jessica se acercó, inclinando su cabeza para ver el chupetón en mi cuello, subí mi mano para cubrirlo ya que se me había olvidado totalmente cubrirlo con corrector.

Reí ante la idea de mi Espartano chupando la piel allí. Esa mierda estaba bien para mí, demonios, él podía dejar un chupetón en cualquier parte de mi cuerpo si quería, pero me prometí a mí misma que lo de los moretones en mis brazos no volvería a suceder de nuevo.

-"Eric cabrón," rodé los ojos mientras agarraba la bata blanca de laboratorio de mi armario, dejando que las largas mangas cubrieran mis brazos para que nadie más viera los moretones.

-"Noche salvaje, ¿eh?" Jessica me movió sus cejas, sabía lo que estaba pensando así que le seguí la jodida corriente. Mi jodido equipo no tenía por qué saber de mi ropa sucia.

-"Sí, podrías decir eso," cogí mi café y bebí de la taza. "Gracias por el café."

-"No hay problema," caminamos la una a lado de la otra por el pasillo, hasta la parte delantera del Spa.

Todavía no había clientes aquí, todo el personal que hoy trabajaba andaba por ahí, charlando sobre lo que hicieron anoche. "Buenos días a todas," saludé a todas mis chicas con una sonrisa afectuosa.

-"Buenos días Bella," dijeron todas al unísono mientras me colaba entre ellas y miraba el libro de citas. Sonreí al notar que hoy todas teníamos un descanso a la misma hora, así que cogí un lápiz del soporte y taché la hora en cada una de las columnas de todos, sin querer que nadie más reservara ese lugar.

-"¿Vamos a tener una reunión?" Preguntó Jane con voz preocupada.

-"Nop," las miré a todas, sus rostros sonriendo ampliamente con alivio. "Voy a llevar a mis chicas a almorzar." Todas comenzaron a gritar y saltar de emoción.

La hora del almuerzo no podía haber llegado más despacio, pinche pedicura tras pedicura, juro que hoy casi vomité por el olor a pies. Normalmente esa mierda no me molesta, pero hoy, dios, creo que trabajé con los peores pies que jamás haya visto en toda mi carrera.

Jessica colgó un cartel de fuimos a almorzar en la puerta principal del Spa, todas nos fuimos del edificio en un enorme grupo. Había diez de nosotras caminando la cuadra al TGI Fridays, joder, me encantaba ir allí, su pollo dragón de fuego estaba para morirse.

Invitó a las chicas tan a menudo como puedo, nos escapamos del trabajo, permitiéndonos establecer lazos afectivos como la familia que somos. Todas disfrutamos nuestras comidas, la hora pasó rápidamente así que pagué la cuenta y todas regresamos.

Me puse mis gafas de sol mientras Jessica y yo caminábamos por delante del grupo. Un carro llenó de chicos nos tocó la bocina, causando que nuestra risa aumentara mientras caminábamos por la calle del centro de Seattle.

-"Oh mi dios, eso fue tan divertido," Jessica resopló mientras enlazaba su brazo con el mío.

-"Sí, somos un grupo sexy," comenté, mirando hacia atrás a mis chicas, sabiendo que nuestro grupo, a los ojos éramos una erección andante.

Aceleramos el paso cuando nos acercamos al edificio, subiendo la rampa que conduce a la entrada principal del edificio.

-"¿Quién carajos es ese?" Jessica tiró de mi brazo, atrayendo mi atención hacia el chico frente a nosotros.

Mi corazón empezó a latir con fuerza cuando vi a mi dios de cabello bronce caminando hacia nosotros. Dios, nunca aburre mirarlo, era como si estuviera caminando en cámara lenta, su jodido pelo danzando en la suave brisa.

Me aferré al brazo de Jessica mientras ella tuvo que guiarme hacia adelante, no podía apartar mis ojos de él, sin que me importara apenas ser capaz de caminar en línea recta. Tenía su cabeza gacha, miré fijamente a la parte superior de su cabeza hasta que levantó la vista, justo cuando lo pasamos.

Cabrón, hoy estaba más caliente que nunca, miró directo hacia mí, esta fue la primera vez que hicimos contacto visual a través de nuestras gafas de sol oscuras.

.. Me preguntó de color serán sus ojos… a quién carajos le importa…. él me está mirando….

Jessica siguió jalándome hacia adelante, volví la cabeza para verlo alejarse.

.. Dios, su trasero luce jodidamente fantástico….

Estaba mirando a medias, cuando él miró hacia nosotros sobre su hombro. Yo puse una pinche sonrisa en mi rostro cuando se dio la vuelta y caminó de regreso, sus ojos dejaron los míos para mirar nuestro grupo.

.. Nuestro grupo…. Oh jodidas pendejadas… él le estaba echando un vistazo a una de las otras chicas….

-"Mierda," maldije en voz alta, jalando mi brazo de Jessica.

-"¿Bella, qué pasa?" Ella preguntó y escuché su carrera para mantenerse al paso con mi caminata acelerada.

-"Nada…." Abrí la puerta del Spa con fuerza y pasé el resto de mi día, enfurruñada como una pinche bebita.

..

.

El lunes fue una mierda…. al igual que el martes…. Oh diablos, miércoles, jueves y viernes también fueron una puta tortura.

Quería destrozar a las jodidas chicas con las que trabaje toda esta semana. ¿Por qué, preguntas? Bueno, no es por sus hábitos de trabajo o cualquier cosa que tendría sentido. Era porque cada vez que veía a mi dios de cabello bronce, carajos, no podía dejar de notarlo caminar cerca de mis amigas y olerlas.

.. ¿Qué coño?... yo no huelo suficientemente bien….

Así que, sí, él era el causante de mi ridículo humor gruñón de toda la semana, y encima de todo eso con mi marido sobre emocional y su ridícula voz avinada, tuve una fantástica semana de mierda. No.

. Dios, odio mi vida….

Esta semana odie todo lo relacionado con ella, lo único que me ayudo a seguir adelante, era saber que vería a mi Espartano, el sábado por la noche. Me importaban una mierda todos los demás, Eric, el dios de cabello bronce, todos, sólo yo y lo que quería hacer.

Y quería hacerlo con el Espartano otra vez y otra vez y otra vez.

Eric odiaba la idea de ir a otra fiesta, pero no me importaba, le dije que entonces iría sin él. Así que, hizo un mohín de mierda por tres días seguidos, hasta anoche.

-"Toma," entró en nuestra habitación y me lanzó una puta máscara en la cama. Miré hacia abajo a la máscara con estampado de leopardo. "Si vas a ir mañana en la noche, entonces yo voy."

Cogí la máscara de plumas y una sonrisa cruzó mi rostro. No por Eric, porque haya estado de acuerdo en ir. Estaba sonriendo porque la pinche máscara iba perfecto con el conjunto que había comprado para mi Espartano.

..

.

Me desperté tarde el sábado por la mañana, como lo había estado haciendo toda la semana, corriendo al Spa como una loca. Llegaba al trabajo con tiempo suficiente para colgar mi mierda mientras mis clientes esperaban pacientemente en frente.

Esta noche parecía tan lejana como una eternidad, me maté en el puto trabajo, queriendo llegar a casa a una hora decente, y así poder estar lista. Por fin terminé mi último cliente del día, recogía mi mierda cuando Jessica asomó la cabeza.

-"Bella, línea uno, es para ti."

Me acerqué al escritorio y cogí el teléfono, saludando a quién fuera que estuviera en la línea.

-"Bella, he tratado de localizarte toda la semana," Angela prácticamente gritó por el teléfono.

-"Lo siento," me disculpé mientras tomaba asiento, a sabiendas de que esta iba a ser una larga conversación.

-"Asi queeee, ¿disfrutaste el fin de semana?" Sonreí a su entusiasmo.

-"Sí, carajos, si lo hice."

-"Oh mi dios, quiero detalles…. como, no omitas ninguna mierda, Bella." Ella comenzó a ponerse incoherente, pero la corté para empezar el resumen de mi noche del fin de semana anterior.

-"Bueno, me dieron el color negro pero entré en la habitación azul y conocí al Zorro."

-"Oh mi dios, lo vi." Reí entre dientes por su respuesta. "Era sexy."

-"Sí, lo era, pero no era negro." Le expliqué que no éramos del mismo color.

-"Oh, un mata pasiones."

-"Sí, dímelo a mí." La escuché reír desde el otro lado de la línea antes de que continuara. "Así que, como era negro entré en esa habitación, y oh mierda, Angela…. Uggh." Imágenes de Espartano conmigo cruzaron de nuevo por mi mente. "Tengo que agradecerte por hablarme de esta fiesta." De verdad le debía la vida.

-"Oh, fue un placer Bella."

-"No Angela," cerré mis ojos sintiendo el latido de mi corazón golpeando contra mi pecho. "El fin de semana pasado, fue la mejor noche de mi vida."

-"Hmmm,¿supongo que tu gran-O volvió?" Rió histéricamente en el teléfono, ella era la única que sabía de eso.

-"Demonios sí, con una venganza." Me retorcí en mi silla, sintiendo cosquillas en mi hoo-ha al escuchar hablar de la Gran-O.

-"¿Era grande Bella?" Su pregunta me tomó desprevenida.

-"Bueno, no lo vi, pero joder si lo sentí, y lo sentí y oh dios, quiero sentirlo de nuevo."

Ella gritó en mi pinche oído. "Mierda, ¿vas a ir esta noche?"

-"Sí, ¿y tú?"

-"Sí, no estoy segura si el marido ira, pero yo definitivamente voy a aparecerme por ahí."

-"¿Cómo estuvo tu noche el fin de semana pasado?" Le pregunté, cambiando de tema a algo que no fuera yo.

-"Oh, fue la mejor." Podía oír el sarcasmo en su voz.

-"Awww, ¿te quedaste atrapada con una porquería?"

-"Bella, no lo entiendo, era como si algo me atrajo hacia él, no sé, tal vez fue todo el conjunto de doctor."

. ¿Acaba de decir doctor?...

Tuve que asegurarme de que había oído bien. "¿Dijiste doctor?"

-"Bueno, era más como de cirujano." Se corrigió.

. Mierda, no puede ser….

Tuve que contenerme de reír como una pinche hiena, mi cuerpo temblaba ante la ironía detrás de la situación.

.. La pinche Angela se había quedado atrapada con Eric….

Por extraño que parezca, la idea no me molestaba, pensarías que sí, pero al menos él estaba en buenas manos.

-"El cabrón tenía manos suaves, sintiéndome completa y volviéndome loca por completo." Me encogí en silencio cuando estaba dándome más detalles de los necesarios. "Entonces le pregunté por su llave, porque no tenía para cuando acabar de hablar."

-"Hmmm, supongo que algunos tipos necesitan que les crezcan algunas bolas." Contuve mi risa.

-"Mierda Bella, me quería en la ducha desnuda, con sólo mi máscara puesta."

.. Ewww, está bien, eso me molestó….

-"Así que, joder, me desvestí y salté a la ducha, hice espuma en mi cuerpo para oler bien y toda esa mierda y él cabrón nunca se presentó."

.. Yo sé porque nunca se presentó…..

-"En serio, ¿sabes lo que eso le hace a la confianza de alguien?" Me preguntó y de repente me sentí mal, sabiendo que fue Eric quién la dejo plantada.

Traté de calmarla, pero ahora estaba quejándose y llorando. "Angela, olvídate de él, sal esta noche y diviértete."

-"Uggh, no lo sé." Resopló con fuerza.

-"Oye, puedes que te encuentres al Sr. Cirujano y está vez seas tú quién estremezcas su mundo." Ella rió por mi broma y me segunda línea comenzó a pitar.

-"Tengo que irme Angela, tengo a alguien llamando por la otra línea."

-"Está bien Bella, disfruta de esta noche…. oh, espera, espera, espera. Nunca me dijiste con quién ligaste."

-"Oh, ¿viste al hombre disfrazado de…."

.. BEEEP….

-"¿Qué dijiste Bella? Se cortó."

-"Estaba vestido con un…."

.. BEEEP….

-"Se cortó de nuevo."

-"Tengo que irme Angela…. ADIOOOOS." Presioné la otra línea. "Está hablando con Bella, ¿en qué puedo ayudarle?" Me presenté, con la esperanza de que la persona todavía siguiera en la línea.

-"Oh, hola por allá," oí al caballero que se aclaró su garganta. "La recepcionista me sugirió que hablara contigo sobre la cosita de un paquete de un día que quería obtener."

.. Cosita de un paquete de un día…..

Oh amo cuando los tipos llaman aquí o vienen pensando que se van a convertir en gay o alguna mierda como esa porque están en un Spa.

-"Bueno, tenemos paquetes, pero ya están armados."

-"Sí, en realidad quiero algo más que los paquetes que tienes armados, quiero algo especial," habló de manera muy profesional, lo que me tomó desprevenida.

-"Bueno, eso depende de, ¿qué es lo que estás buscando?" Pregunté con rudeza sabiendo que no estaba de humor para una de estas llamadas.

.. No somos uno de esos Spas idiota…. Me estaba poniendo cada vez más irritada y él continuaba…. Estúpido hijo de puta….

-"El dinero no es problema…."

Lo interrumpí antes de que pudiera continuar. "¡Muy bien, Señor!"

Él me interrumpió. "Emmett, llámame Emmett."

-"Ok Emmett," enfaticé su nombre. "No sé qué jodidos estás buscando, pero no invertí todo mi duro trabajo y dinero para que llames aquí buscando un puto salón de masajes. No damos esa clase de masajes, así que si estás buscando una cogida, te sugiero que llames donde si los dan. ¿Quieres que te de su número?"

Lo oí al fondo riendo entre dientes lo que sólo aumento mi rabia. "Aquí lo tienes, es 555-jamás vuelvas a desperdiciar mi jodido tiempo. Todas mis chicas son profesionales que respetan sus trabajos y es gente como tú que arruina nuestro pinche punto de vista de los hombres."

Él no paraba de reír.

-"¿Estás jodiendo conmigo?" Le pregunté, desconcertada de que encontrara esto divertido.

Por fin dejó de reír. "Umm," rió entre dientes. "¿Ya terminaste?"

-"¿Por qué, quieres más?" Le pregunté.

.. Oh, puedo darte más….

-"Um, ¿Bella?" Dijo mi nombre y al instante me arrepentí de decírselo, el hijo de perra probablemente se haría una paja con él más tarde. "Um, obviamente, aquí tenemos un malentendido." Se rió de nuevo. "Estoy felizmente casado con mi esposa."

Algo dentro de mí decidió escucharlo y no colgarle. "Sólo estaba pensando que tus paquetes no eran suficientes para ella."

-"Te aseguro que nuestros clientes están felices con nuestros paquetes," respondí, sintiéndome como si el cabrón estuviera insultándome, me tomó meses armar todos esos paquetes.

-"Estoy seguro de que lo están, pero estaba pensando en algo, como flores, champán, tal vez una algo en pareja, cosas así."

.. Oh Mierda…..

De repente me sentí como si hubiera reaccionado de forma exagerada. "Te aseguro que no estoy interesado en una cogida." Su risa se hizo más fuerte y carajo, no pude evitarlo, reí junto con él.

-"Lo siento Emmett." Dejé de reír, disculpándome de inmediato al sentirme estúpida por precipitarme en mis pensamientos.

-"Está bien, si fuera ese tipo de hombre, realmente me lo merecería." Rió de nuevo. "En serio, ¿hay lugares aquí donde dan ese tipo de masajes?"

-"Sí," respondí con timidez al hombre que básicamente había acusado de ser un enfermo adicto al sexo.

-"Oye Eddie," lo escuché mientras cubría un poco el teléfono y hablaba con alguien del otro lado de la línea. "¿Quieres una cita?"

Escuché algunos ruidos y después algunas palabras apagadas. "Amigo, tú eres tan snob, puedes usar uno."

.. Oh, dios mío, estaba molestando a un amigo….

Reí en silencio cuando escuché la reacción de su amigo al escuchar de los masajes especiales. "Vete a la mierda, Emmett."

La risa de Emmett retumbó a través del teléfono, era tan fuerte que sostuve el teléfono lejos de mi oído.

Lo acerqué de nuevo tan pronto la risa se apagó. "Amigo, no enserio, tengo a la dueña del Spa de la planta baja al teléfono." Emmett seguía hablando con su amigo Eddie. "Estoy consiguiendo algo para Rose, ¿quieres algo para Ang?"

.. Ang, ¿cómo en Angela? Hmm, me preguntó si ese será su marido….

-"Demonios no." Estaba sorprendida por la dureza de su amigo. "Joder, ella sola puede conseguirlo."

.. Wow, que pendejo, espero que no sea su esposo porque si lo fuera, entiendo porque lo engaña….

-"Um, siento que hayas tenido que escuchar eso Bella." Emmett me pidió disculpas.

-"Está bien."

-"Así que hay diferentes paquetes o cosas para un día completo que puedes planear para mi esposa. Algo especial Bella, como te dije el dinero no importa, es nuestro aniversario y quiero tratarla como una reina."

-"Sabes que Emmett," agarré un papel y un pluma de mi escritorio. "Dame hasta el lunes para elaborar algo especial para tu esposa. Quiero decir, disculpándome sinceramente por mi falta de profesionalismo anterior."

-"No te preocupes, esa mierda fue divertida." Una vez más, el hombre empezó a aullar del otro lado de la línea.

-"No," interrumpí su risa. "No debería haberte hablado así, así que como te estaba diciendo, puedo llamarte o incluso enviarte un correo electrónico con algunas ideas."

-"Bueno, ¿para hacerlo más fácil, puedo bajar y verte?"

-"Bueno, no quiero desviarte de tú rumbo." De por sí ya me sentía mal, más aún haciéndolo venir hasta aquí si lo desviaba de su rumbo.

-"Bella, yo trabajo en el piso 31, el elevador está taaaan lejos de mi rumbo."

-"¿Ah, sí?" No me esperaba que él fuera del edificio.

-"Estás hablando con Emmett McCarty del bufete de abogados Mason y McCarty."

-"De acuerdo," escribí el nombre de la oficina y el número del piso. "Así que, entonces, ¿estaba pensando que pudiera subir a tu oficina el lunes y entonces podríamos hablar de los paquetes que he armado?"

-"Eso sería genial Bella." Sonaba tan entusiasmado.

-"Bueno, podría ir a tu hora de almuerzo, ¿está bien para ti?" Ofrecí, sabiendo que tendría que saltar mi hora de gimnasio. Este era mi negocio y no podía tirar el dinero así.

-"¿Uggh?" Se quedó pensando. "Bueno, normalmente voy al gimnasio con mi amigo," rió entre dientes lo que indicaba que estaba hablando de su amigo de antes. "Bueno, ya escuchaste su humor, así que no quisiera encabronarlo por no ir al gimnasio."

-"Oh, tu amigo parece muyyyy agradable." Estaba siendo completamente sarcástica.

-"Oh, así es Eddie, todo el tiempo pareciera que tiene un palo en el trasero."

.. Hmmm, suena exactamente como Angela describe a su esposo….

-"Oye, ¿cuándo dijiste Ang antes te referías a Angela Weber?"

-"Sí, ¿cómo lo supiste?"

-"Oh, ella es una de mis clientes habituales, dijo que su esposo trabajaba en el edificio como abogado."

-"Sip, ese es mi Eddie, bueno, Edward Mason." Corrigió.

-"Hmmm," me quedé pensando, tenía razón en que era un pendejo. "Bueno, dame una hora e iré a verte, no quiero encabronar a Eddie."

-"A él le gusta ir al gimnasio a una hora específica, sin peros ni excusas." Los dos reímos a costa de Eddie.

-"De acuerdo, bien, ¿qué hay de la 1:15?" Pregunté, esperando que dijera que sí, así aún tendría tiempo para ir al gimnasio yo también.

-"Eso suena perfecto. Bella como dije, el dinero no importa. Quiero lo mejor para mi Rose."

Este hombre parecía perfecto, debe de ser feo. Ahora Eddie, tiene que ser sexy, porque los sexys siempre son los pendejos.

-"De acuerdo, entonces nos vemos el lunes, y te prometo elaborar algo bueno."

-"¿Bella?"

-"¿Sí?"

-"Sí es posible, ¿puedes tú hacerle los servicios a Rose?" Sonreí cuando me preguntó.

-"Bueno, puedo hacer la mayor parte de ellos, pero no hago todos los servicios que se ofrecen aquí." Eso fue un cumplido tomando en cuenta que fui una completa perra con él al principio de nuestra conversación.

-"Creo que le vas a caer bien a mi Rose, eres arisca e independiente como ella."

Supongo que puedo tomar eso como otro cumplido. "Uggh, ¿gracias?"

Nos despedimos e inmediatamente empecé a escribir todos los servicios en los que pude pensar, planificando los horarios de cada servicio y los costos individuales. Pasé veinte minutos con lo de Emmett cuando finalmente me di cuenta de la hora.

.. Mierda…. Pasaban de las seis y todavía tenía que estar lista para la fiesta de esta noche. Me puse de pie sintiendo las emociones empezar a agitarse mientras pensaba en mi Espartano.

Agarré mi chaqueta y salí de mi oficina y del Spa. Recordé al marido de Angela, él sonaba como si realmente tuviera algo en el trasero. Los tacones de mis zapatos sonaron al golpear en el piso de baldosas mientras salía del alto edificio en calma, riéndome conmigo misma mientras recordaba la conversación sobre los masajes especiales.

Caminé hacia el estacionamiento y abrí mi puerta, sentándome en el asiento del conductor, preguntándome si tal vez esta noche Eddie iba a ir con Angela.

Por su bien y el de ella, esperaba que fuera porque como sonaba, Eddie definitivamente necesitaba echarse un polvo.

..

.

Hola chicas, espero les guste el capi. Como ven a nuestra Bella algo adolorida por la noche salvaje, jajajaja. Y esperemos a ver que tal les va en la próxima fiesta. Gracias a Cullen-lemmon, Claudia Cullen, Mrs. BlackUbT, Christti. y TOXICULLEN por sus comentarios. Como saben los reviews son la gasolina para seguir traduciendo chicas, así que denme un poquito de amor. Bye y nos leemos la próxima semana.